Voto obligatorio, ¿por qué no?

Saludos, porcentajes de voto. Hoy nos quitamos la mordaza para plantear medidas que pudieran reducir la abstención electoral.

 

Voto obligatorio, ¿por qué no?

Hemos visto en los últimos artículos que la abstención beneficia a la derecha. ¿Qué debería hacer la izquierda, entonces? Es fácil, podría deducirlo hasta Sigfrid Soria: conseguir que se involucre en política un mayor número de ciudadanos. A la izquierda española (me atrevería a decir que mundial) le conviene que la abstención sea lo más baja posible.

—Y para eso, lo mejor es instaurar el voto obligatorio, ¿no, dictadorzuelo estalinista? Lo sugeriste la semana pasada.

—No, yo no dije eso, se trataba sólo una hipótesis. Si sigues manipulando así te van a fichar los informativos de Antena 3 para hablar de Podemos. Personalmente, no sería partidario del voto obligatorio, aunque no me parece algo tan disparatado. No son pocos los países en los que es imperativo votar, con distintos niveles de métodos coercitivos para los desobedientes, y no hablamos sólo de democracias de tres al cuarto. En la lista de países europeos tenemos nada menos que a Bélgica y Luxemburgo (también Chipre o Grecia). Y saliendo de Europa: Australia, Argentina, Brasil, Ecuador, Costa Rica, Méjico, Bolivia, el estado de Georgia (EEUU), un cantón de Suiza… En fin, tenéis la lista en el enlace.

Y hay otros países donde el sufragio obligatorio tuvo lugar en el pasado reciente, como Italia, Holanda, Chile o algunas provincias de Austria. De modo que tampoco es ninguna locura antidemocrática.

 

Incentivar el voto

Si nos ceñimos exclusivamente al acto del voto propiamente dicho (lo primero es educar, concienciar…), hay varias opciones que barajar. En lugar de sanciones por no votar, podría adoptarse algún incentivo, un refuerzo positivo, tal vez de tipo económico. No sé, imaginad que ejercer este derecho fuera canjeable por descuentos en entradas de teatros o en la compra de libros. De paso animaríamos un poco la cultura de este país, que está de capa caída. Esto es sólo un ejemplo que se me ha ocurrido a vuela tecla, habría infinidad de estímulos posibles de aplicar, seguro que a vosotros se os ocurren unos cuantos.

 

Votar por correo: una odisea

Facilitar el voto por correo debería ser un objetivo prioritario de los partidos progresistas. Actualmente los trámites son un engorro. Se ha de estar registrado en el censo CERA, solicitar la documentación, esperar a que llegue (si llega) y devolverla. Este proceso en muchas ocasiones falla, y los españoles que residen fuera de España, o viven aquí, pero el día de las elecciones les pilla lejos del colegio que tienen asignado, no reciben las papeletas a tiempo.

Tomemos como modelo las últimas elecciones europeas. Según el Ministerio de Interior, el censo de los españoles con derecho a voto en el extranjero fue de 1.692.618. De estos, sólo se aceptaron 62.002 solicitudes. Y de las aceptadas, únicamente votaron a tiempo 34.310. Esto es apenas el 2,03 % de los posibles votantes por correo, un porcentaje irrisorio incluso comparado con el 45,84 % de los que votaron acudiendo al colegio, que ya es una participación bastante baja de por sí.

Para que la comparación sea más clara:

  • Abstención general: 54,16 %
  • Abstención del voto por correo: 97,97 %

Obviamente, algo falla.

 

Votar por Internet

Otra mejora por la que, desde mi punto de vista, debe pelear urgentemente la izquierda, es la implementación de un sistema que permita votar por Internet. Hay medios técnicos más que suficientes para ello, sería factible implantarlo. Podemos comprar por Internet, hacer casi cualquier gestión a través del ordenador o del móvil, ¿y no se permite el voto electrónico? ¿Por qué? La única explicación es que la participación masiva les aterra, por más que se les llene la boca llamando al voto en cada campaña electoral. Pero llaman al voto de los suyos, ojo, de sus hooligans, los que van a estar a su lado hagan lo que hagan. Con esto les basta, no les interesa que el resto de ciudadanos se metan en lo que sí les importa. Los otros son peligrosos, los otros son críticos, piensan por sí mismos, así que mejor que sigan a sus cosas, creyendo erróneamente que la política no va con ellos, o que no se puede hacer nada, que todo está podrido.

Ahora recuerdo una frase que leí en la revista del Partido SAIn:

 

La corrupción interesa porque hace que la mayoría de la sociedad no quiera saber nada de la política.

Amén (nunca mejor dicho, pues estos de SAIn son muy católicos).

 

Hay quien dirá que cualquiera de estas medidas, el estímulo o la obligatoriedad del sufragio, la simplificación y optimización del voto por correo, así como el desarrollo del voto electrónico, sería una manera de manipular para que ganara la izquierda. Nada más lejos de la realidad. Manipular es lo que pretende hacer el PP modificando la ley electoral en solitario a escasos meses de las elecciones. Lo que proponemos aquí es mejorar de verdad la democracia, tratar de evitar que se queden en su casa el 30 por ciento de los votantes en cada elección. A fin de cuentas, eso es lo que todos los políticos, incluidos los de derechas, dicen que quieren, ¿no?

 

¿Qué pensáis vosotros del voto obligatorio? ¿Qué otras medidas sugeriríais para reducir la abstención?

 

Música: Deshacer el mundo, de Héroes del Silencio

 
Crédito de la imagen de cabecera
 

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21 sin mordaza

  1. En realidad entiendo que tu planteamiento es retórico, porque todos sabemos cuales son las soluciones: un sistema político que invite a la participación, y educación ciudadana. Sin embargo y por el bien del debate morderé el anzuelo.
    Este tema también surgió cuando debatimos en EQUO-CLM nuestro modelo electoral, y déjame que te haga la misma pregunta que hice allí: ¿qué tiene de malo la abstención? ¿No es más democrático proporcionar una opción de mostrar el desinterés, que obligar a un voto sin significado real porque ha sido forzado? ¿O somos tan ingenuos que creemos que por llevar a alguien obligado hasta la urna va a interesarse por la papeleta que está introduciendo?
    Recuerdo que durante el franquismo el voto era obligatorio, y no por ello la gente estaba más informada e interesada. Y eso que los incentivos negativos eran potentes…
    En cuanto a Internet, os recuerdo que en muchos lugares de España la brecha digital supera el 50%. Sería un magnífico complemento, pero sólo un complemento.
    Provocado, Vicente.

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    1. Por una vez no estoy (al menos, no del todo) en plan retórico o irónico.

      Coincido contigo en que las soluciones pasan por «un sistema político que invite a la participación, y educación ciudadana». Es lo que intentaba decir al afirmar que «lo primero es educar, concienciar…».

      En cuanto a tu pregunta, «¿qué tiene de malo la abstención?», pues un poco lo que he comentado en los artículos anteriores de esta especie de “serie” con la que os vengo dando la tabarra desde hace dos semanas: que beneficia al bipartidismo en general, tal y como comenta Miguel, y a la derecha en particular.

      Igual sí soy un poco ingenuo, pero pienso que si se obligara a todo el mundo a votar, habría efectivamente un grupo más o menos numeroso de personas que meterían cualquier papeleta en la urna, al azar, pero creo que serían los menos. Una vez más, cuestión de intuición ;) De cualquier manera, por si no hubiera quedado del todo claro, repito que en principio no estoy a favor del voto obligatorio, aunque tampoco me posiciono demasiado firmemente en contra. Por eso considero que el resto de medidas (incentivar el voto, mejorar el voto por correo, implantar el voto electrónico…) podrían sustituir perfectamente a la obligatoriedad.

      La brecha digital supongo que se irá reduciendo. Y, en todo caso, con que fuera «un magnífico complemento», por mi parte quedaría más que satisfecho.

      Gracias por comentar, amigo.

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      1. Por contestaros a Miguel y a Salva, creo que en estos temas es conveniente analizar con cuidado, porque hay sensaciones – como la de que la mayoría de los abstencionistas son de izquierdas – que carecen de base verificable.
        A bote pronto, algunas de las causas principales del bipartidismo son las siguientes:
        1) Que el voto es mayoritariamente bipartidista. En algunas circunscripciones la suma PP+PSOE supera de forma habitual el 90% de los votos a candidaturas. En general, esta tendencia a votar a los de siempre es inversamente proporcional a la cultura de participación política, y no se me ocurre ninguna razón por la que los abstencionistas – donde esta cultura es aún más baja – fueran a ser diferentes.
        2) El sistema electoral que favorece fuertemente a los partidos más votados en cada circunscripción y penaliza a quienes obtienen menos votos presentándose en todas las circunscripciones. Por poner un ejemplo, en 2011 el PP obtuvo el 53% de los escaños con el 45% de los votos a candidaturas (descontados abstención, en blanco y nulo), el PSOE fue favorecido más moderadamente con el 31% de los escaños por un 29% de votos a candidaturas, en cambio IU – 3ª fuerza – obtuvo el 3% de los escaños con el 7% de los votos.
        3) La dispersión de una parte significativa del voto de izquierdas, frente a la concentración del voto conservador (incluyo PSOE). Recordemos que PP y PSOE hoy son grandes porque llevan treinta años absorbiendo y fusionando, IU es una coalición que está empezando a crecer a costa del PSOE.

        En resumen, creo que partir del hecho de que el voto obligatorio funcione totalmente en un paraíso fiscal europeo – Luxemburgo – olvidando que en otros de latinoamericana es una herramienta de manipulación de primer orden, es un error. La escasa cultura política en España nos acerca más a Argentina, y es para pensárselo.
        Y por cierto, otros países europeos como Italia, Holanda y Austria lo han eliminado, y algunos como Bélgica y Grecia suprimieron las sanciones a quienes no votasen, aunque el voto sea formalmente obligatorio. Está muy detallado en la wikipedia en inglés buscando por “compulsory voting”.

        Así que respondiendo a la pregunta de Miguel, creo que en general los actuales niveles de abstención tienen muy escasa incidencia para el bipartidismo, pero existe un serio riesgo de que al forzar el voto lo reforcemos al favorecer aún más los mecanismos de asignación de escaños.

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        1. Para redondear lo dicho anteriormente, he comparado dos elecciones cercanas en el tiempo, en las que no apareció ninguna fuerza flash como Podemos, con una abstención doble en una que en otra: las europeas 2009 (abstención 55.1%) con las generales 2008 (abstención 26,15%): en las primeras la suma bipartidista fue del 80,9% de votos válidos, en la segunda el 83,81% de los votos válidos.
          De haber sido idénticos los sistemas electorales (recordad que en las europeas se eligen muchos menos candidatos, y además la circunscripción es única en lugar de provincial), el resultado hubiese sido muy parecido, escaño arriba o abajo.

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          1. Pero me vuelves a dar la razón en cuanto a que la abstención beneficia al PP (entrada anterior). Mira:

            -Generales 2008. Abstención 26 %
            PP: 40 %
            PSOE: 44 %

            -Europeas 2009. Abstención 55 %
            PP: 42 % de los votos
            PSOE: 39 % (bajonazo)

            Responder
            1. Salva, eso es trampa, ¡la pregunta era si la abstención beneficiaba al bipartidismo! XD
              Si la pregunta es si la abstención beneficia al PP, desde luego, porque ha consolidado un suelo electoral muy alto. Eso significa que le basta con que el PSOE pierda votos – ya lo analicé en “El PP te agradece que no votes” – para ganar.
              Sin embargo nota que hay otra lectura que considero más importante: a corto plazo la concentración de votos es necesaria para derrotar al PP (no lo olvidemos, en las generales tiene entre 9 y 10 millones de votos casi garantizados), tanto con el voto útil al PSOE, o con el voto masivo a algún partido capaz de coaligarse con el PSOE. Tengo muchas dudas que la aparición de Podemos facilite esta coalición, a menos que estén dispuestos a pactar con la “casta política”, lo que resultaría difícil de explicar. Veremos en las generales de 2015 qué pasa si finalmente Podemos no presenta candidaturas en mayo…

              Responder
              1. ¡Ja, ja! Vale, ha sido un malentendido. Es que como respondías al comentario en el que mantengo que la abstención beneficia al PP, pensaba que ibas también por ahí, no que estabas respondiendo únicamente a la pregunta de Miguel. Estamos todos de acuerdo en que quedarse en casa favorece al PP, entonces.

                Respecto a tu segunda lectura, soy de la opinión de que lo más urgente ahora es desalojar al PP de la Moncloa, y para eso deberíamos estar dispuestos a cualquier coalición, e incluso a apoyar al PSOE si hiciera falta. Y después, una vez eliminado el mal mayor, ya iremos a por lo demás. Pero no me parece que ese sea el sentimiento de la mayoría de votantes de Podemos. Lo que les preguntaría es: ¿preferís que el PP siga gobernando otra legislatura, con tal de no pactar con el PSOE? ¿Queremos que se repita masivamente lo de Extremadura? ¿No veis que no es lo mismo «malo» que «peor»? Y no pasa nada, no se va a «manchar» el partido por eso, mientras se explique y se diga claramente: pactamos/apoyamos al PSOE para quitar al PP del poder, que es el objetivo prioritario. Y después ya tendremos cuatro años para crecer, hacernos fuertes, y poder hacerle frente al bipartidismo solitos, o (y esto sería lo deseable) junto al resto de partidos de izquierda.
                Y con IU, tres cuartos de lo mismo.

                Con la actual ley electoral (no hablemos ya si sale adelante la reforma pepera), incluso aunque fueran de la mano IU, Podemos, Equo y Compromís, tampoco tendrían garantizado desbancar al PP, si aquellos partidos se opusieran frontalmente a cualquier tipo de negociación con el PSOE.

                A corto plazo, como tú adviertes, y como comenta Martu Garrote en este artículo al que ya enlacé respondiendo a María en ¿Por qué gobierna el PP…? (aunque no esté de acuerdo con la autora en varias de las cosas que dice), sin el PSOE hay poco que hacer.

  2. Entiendo que obligar a votar no esté bien visto, no se ve muy democrático. Ahora si, explícame tú por que no hacerlo obligatorio. Nos obligan a tantas cosas que tampoco vería mal que nos obligaran a eso.
    Como caso todo en la vida, lo primero y más importante, sería educar y concienciar de lo importante que es votar. Pero como eso no va a ocurrir a corto plazo, ¿Qué tal incentivaciones económicas? ¿Reducir un 1% el IRPF por ejemplo a los que votan?…no, solo beneficiaría a los trabajadores, descartado. La idea sería un incentivo económico (que beneficie a todos) ya parece que es lo único que nos mueve

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  3. Roberto López Zalbidea 25/08/2014 a las 22:17

    Pagar impuestos sí es obligatorio… Oh.. wait! Espera, espera un poco que me reponga, que me ha dado la risa… Sí que es obligatorio. Pero para algunos es más obligatorio que para otros. No? Y así nos va.
    Entiendo lo que dices. Por qué no ha de ser obligatorio votar, si pagar impuestos lo es? En realidad, pagar impuestos y votar debería ser un motivo de orgullo. Aquí, como tenemos más conchas que las Tortugas Ninja, eso de decir: “Soy un ciudadano de pleno derecho. Yo pago mis impuestos” que dicen los americanos, nos suena raro…
    Y es que España es, aún, el país de la picaresca; el país del oportunista y del “listo”

    Si nos tomásemos más en serio a nosotros mismos, y estuviese realmente mal visto ser un listo, otro gallo cantaría. Cierto sector o espectro político de nuestra sociedad -y no voy a decir en cuál estoy pensando- quizá tendría más dificultades para empezar a entender que lo correcto es pagar impuestos y no el llevárselo crudo, estafar o engañar. Pero si ciertos políticos de pandereta dejaran el colegueo y la vista gorda y empezasen a aplicar la ley para todos por igual, mucho tendríamos avanzado. Y así, los grandes -y los “pequeños”, vaya, pero sobre todo, los grandes- defraudadores, estafadores, explotadores, comisionistas, y demás ralea, quizá sé lo pensarían dos veces, antes de rebuscar cada artimaña legal para salir impunes. Cuando vieran que no les compensa “dar el palo”, porque el palo -sí o sí- se lo van a llevar ellos… empezarían a cambiar verdaderamente las cosas.

    Esto es mucho pedir hoy por hoy. Ya lo sé. Y por eso mismo, y porque no nos representan y porque no se van a ir ellos solos, los vamos a echar nosotros. Y en eso estamos. Y lo saben, y están “giñaos” Y para eso sí que es vital la fuerza de los votos. Y sobre todo, que la gente entienda que esto es así: que solo con participación y control ciudadano cambiarán las cosas. Como lo que está en juego es su propia vida y su futuro, y los de sus hijos, la ciudadanía está empezando a entender que no puede permitirse el lujo de quedarse ya más en casa. Han de ir a votar.

    Por lo tanto, entiendo tu -arriesgada- propuesta como orientada al debate y la concienciación, y aplaudo tu labor de imbuir en nuestras duras molleras la necesidad de participar en cualquier tipo de democracia que se pretenda REAL y que la gente -siempre es la gente- actualmente demanda y construye cada día en este país.

    Saludos Salva, y gracias por tu entrada, una vez más!!

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    1. Como tú dices, en España sigue siendo mucho más normal escuchar a alguien presumir de evadir impuestos, que de pagarlos. «El que no roba es un gil», que cantaba aquel.

      Por eso, por mucho que exijamos ahí fuera, el cambio debe empezar por nosotros mismos, y no es el título de un libro de autoayuda. Y luego, tratar de ver siempre lo bueno del otro, que lo tiene, aunque sea de una ideología diferente a la tuya. Que la gente piense por sí misma y sea capaz de intercambiar ideas sin fanatismo, eso puede más que cualquier discurso agresivo, que cualquier discusión hiriente. ¿De qué nos está hablando Salva? ¿De paz y amor? Puede ser. En cualquier caso, por mi parte he comprobado que no sólo es más gratificante, sino también mucho más efectivo. Y así los corruptos lo tendrían difícil para manipularnos, pues no habría una dócil infantería dispuesta a matarse por ellos a cambio de nada, o de unas migajas.

      Gracias a ti, una vez más ;)

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  4. Entiendo que la política nos afecta a TODOS directamente, así que no veo descabellado que se obligue a votar al personal. Si nos obligan a ser presidente de mesa o vocal ¿por qué no obligar también a votar? Además, como se ha mencinado en el artículo, en países desarrollados y 30 años por delante de nosotros como Bélgica y Luxemburgo lo hacen y no se les derrumba la democracia. Pero en España estamos hechos de otra pasta: nos puede el orgullo y el llenarnos la boca con “democracia” y “libertad”, mientras nos quejamos del bipartidismo y la delirante situación política en el Interné ese y cafeterías. Luego, no va a votar ni el Tato, ganan los mismos y vuelta a quejarse.

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    1. Tienes toda la razón. Estamos metidos en una rueda de hámster, repetimos hasta la locura lo mismo una y otra vez, intentando insensatamente, como decía Einstein, que se den resultados distintos. Hay que saltar de la rueda ya.

      Os apunto a dos (Miguel y David) a favor del voto obligatorio, por uno en contra (Vicente Juan). A ver qué piensan los demás.

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      1. Se me ocurren un par de cosas diferentes que pueden ser efectivas sin necesidad de complicar aún más el sistema con el control de los votos y la aplicación de incentivos (lo que necesariamente requeriría el apoyo del PP para ser aprobado).
        Empecemos por aprender de PP y PSOE, y apoyemos lo que está ocurriendo en muchas ciudades y CCAA: la concentración del voto ciudadano en una única opción.
        Tampoco estaría de más que IU, EQUO, etc se esforzasen más en en fomentar la participación en lugar de esperar a que ocurra graciosamente. Ahí hay mucho camino por recorrer.
        Y a ser posible, no nos avergoncemos de tener ideas e ideología y hablemos en voz alta. Yo no me atrevo a mencionar paz y amor como Salva, pero tiene toda la razón en que debemos empezar a preguntarnos qué es posible hacer más y mejor en los 9 meses que quedan hasta las elecciones, sin que ese tiempo acabe siendo una excusa para ponernos a parir.

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  5. Y obligando a la gente a votar resolvemos….¡Nada! el problema es la conciencia política de la que la gente carece ¿de qué sirve obligar? el voto es un derecho, un acto voluntario del que lo quiera ejercer o se vea con motivos para hacerlo, si obligamos a votar, si cambiamos un derecho por una obligación, somos un poco menos libres, quitamos un poco de democracia y añadimos un poco de dictadura.
    Además ¿quién hará obligatorio el voto? ¿los mismos que se benefician de la abstención…? en este asunto les conviene que seamos libres para decidir y a mi, todo lo que conlleve que seamos libres y tengamos capacidad de decidisión, me gusta.

    Responder
    1. Pues apunto tres en contra del voto obligatorio (Vicente, Otsenre y Lambertus), por dos a favor (Miguel y David).

      Si yo no acabo de estar a favor, como he dicho en la entrada, es por lo que dice Otsenre en su última frase.

      Por cierto, os habéis quedado con lo del voto obligatorio, pero ¿qué pensáis del voto electrónico? El único que ha opinado al respecto ha sido Vicente. En esto sí que estoy total y absolutamente a favor.

      Os dejo algo que me ha mandado una lectora por otra red social:

      “Aunque el debate se está centrando en la obligatoriedad del voto, has dicho otras cosas muy interesantes a tener en cuenta, como el voto por internet. Al comentarlo en la oficina, ha surgido una opción genial de incentivo: voto en día laborable, como se hace en otros países, y aquellos que acudan a votar tendrían derecho a 4 horas libres de su jornada laboral para hacerlo. Al votar recibirías del presidente de la mesa un justificante que presentas en tu trabajo ¡y listo! Esto ya se hace, pero para la gente que trabaja en domingo y creemos que así muchas más personas se animarían, aunque no sabemos qué tal sentaría en las empresas…”

      Responder
      1. Un matiz, no es exactamente lo mismo un sistema de votaciones basado en una plataforma informática, que el voto por Internet que se entiende remoto y en línea. El primero no es que sea mejor, es que es absolutamente necesario si añadimos elementos variables en las listas (listas abiertas o desbloqueadas, por ejemplo), el segundo es el que introduce más riesgo de exclusión por la brecha digital.
        Para ilustrar lo que comento, os recomiendo el relato sobre el sistema de votación que propusimos al final del texto de la propuesta de sistema electoral para C-LM: http://equoclm.proyectoequo.org/index.php/areas-tematicas/participacion-ciudadana/reforma-ley-electoral/item/la-votacion-en-relato

        Responder
        1. Qué bueno.

          Echadle un ojo al enlace que nos deja Vicente, está muy bien:

          “Ahora toca el turno de elegir la lista electoral de su preferencia. Aparecen los logos de los partidos, sus siglas, y en la mayoría de ellos un código de cinco estrellas que marca la valoración de democracia interna y ética que ha realizado un grupo de ciudadanos elegido para trabajar con la Junta Electoral del distrito. Votante ya está familiarizado con este tipo de códigos, que son muy populares en Internet. Algunos partidos no tienen marca de estrellas al lado de sus siglas, lo que significa que no han aceptado la auditoría ciudadana, y Votante los ignora”.

          Responder
      2. Yo estoy a favor del voto electrónico. Lo de votar en día laborable me parece una excelente idea pero no creo que aquí fuese un incentivo. Es más, creo que bajaría la participación. Todos sabemos que clase de empresarios tenemos en este país, y con el miedo que hay instalado en las clase obrera, creo que no funcionaría.

        Responder
    1. Pues por lo que tengo entendido, ni en Venezuela ni en Cuba es obligatorio el voto.

      Es cierto que esta modalidad se da principalmente en los países latinoamericanos, pero también en Luxemburgo o Bélgica, que no son precisamente bolivarianos.

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