Biba Corea del Norte

Saludos, lectores que no tuvisteis la suerte de nacer en Corea del Norte. Hoy nos quitamos la mordaza para escribir lo que no nos permitirían en el «paraíso comunista».

 

Biba Corea del Norte

Berdadera Hizquierda II

La semana pasada emitieron la quinta parte de En tierra hostil, un programa que visita países «peculiares». Por ahora han grabado en El Congo, Marruecos, Colombia, Michoacán y Corea del Norte, y a este último vamos a referirnos hoy.

Ya he hablado en alguna ocasión de los fanáticos, de los maniqueos que sólo ven el mundo en dos colores, los del conmigo o contra mí, sin matices ni graduaciones. Me referí a este tipo de gente en el mismo momento de empezar con el blog, en la página Sobre el autor, y precisamente puse, entre otros, el ejemplo de Corea del Norte.

Antes, durante y después de la emisión de En tierra hostil, estos cerriles se esparcieron por las redes sociales dedicando alabanzas al país objeto del documental. Como siempre que se habla de Corea del Norte (o Irán, Siria, Rusia, Venezuela…) los más ciegos suelen ser simpatizantes de IU. Consideran a Corea del Norte comunista, es decir, de los «suyos», así que no hay más que hablar: todo aquel que ponga la mínima objeción a ese régimen es un enemigo imperialista, de derechas y partidario de EEUU (tan obtusos son los que afirman que EEUU es un país modélico, como los que creen que Corea del Norte es la Arcadia). Acusan a cualquiera que señale lo obvio de estar manipulado. Ellos no, claro, ellos no son manipulables porque se niegan a ver o escuchar lo que pueda cuestionar sus creencias. Así nos dejan escenas surrealistas, como verlos tuitear defendiendo la supuesta libertad de un país que no permite a sus ciudadanos tener Twitter. El colmo de la estupidez.

 

La acusación llama a declarar a Alejandro Cao de Benós

Podría entrar a analizar las múltiples razones por las que nadie que no sea presa de la más absoluta cerrazón defendería a Corea del Norte, pero como estos exaltados admiradores de tan idílico país no dan credibilidad a ninguna de esas informaciones, vengan de parte de los medios de comunicación o de ONG, y tampoco aceptan los testimonios de aquellos que han conseguido escapar de allí, voy a limitarme a reproducir lo admitido en el programa de televisión por el propio Alejandro Cao de Benós, el representante español de Corea del Norte que acompañó durante todo el viaje a los periodistas. Él se presenta como «delegado para las relaciones culturales con el extranjero»:

 

Comunicaciones – Hermetismo – Libertad

  • No se permite la entrada al país con «dispositivos de comunicación de larga distancia». Esto incluye teléfonos móviles y aparatos de radio.

  • Si Jalis de la Serna o el resto de periodistas hubieran grabado zonas prohibidas, se arriesgaban a «10 años de trabajos forzados». Pero eso sólo «en el peor de los casos» (grabación de zonas militares o cosas así), en el mejor simplemente les hubieran requisado el material y expulsado del país. A los palmeros de EEUU les recuerdo que Manning se está comiendo 35 años de prisión por haberle pasado a Wikileaks documentos que muestran crímenes de guerra norteamericanos.

  • Los visitantes extranjeros no pueden salir solos del hotel, independientemente de que sean periodistas o no. Irán acompañados durante toda su estancia por «guías» que les llevarán y mostrarán únicamente lo que a ellos les parezca.

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Carta recibida por el periodista Antonio Maestre («La Marea»)


 

  • Todos los turistas son alojados en el mismo hotel «donde los tenemos más controlados» (Cao de Benós). Hay micrófonos en las habitaciones de ese hotel.

  • Los norcoreanos tienen prohibido realizar llamadas al extranjero. Si quieren hacerlo han de ir a un locutorio, y sus conversaciones pueden ser controladas por el Gobierno (el periodista pregunta si estas llamadas son escuchadas, y el representante responde: «si es necesario, por supuesto»). Esta prohibición, según explicó Cao de Benós en su entrevista posterior en Espejo Público, se justificaría para evitar el espionaje. A los cheerleaders de EEUU les recuerdo que Snowden nos desveló cómo la NSA intercepta los correos electrónicos y las llamadas telefónicas de todos los estadounidenses, sean o no sospechosos, con la falsa excusa de la «lucha contra el terrorismo». También espían a líderes y ciudadanos de otros países.

  • Los norcoreanos no pueden usar Internet. Sólo disponen de lo que llaman Intranet, esto es, una especie de Internet limitado al propio país y controlado por el Gobierno.

  • El aislamiento es tal que los norcoreanos no saben quiénes son los Rolling Stones o Madonna. No les suenan de nada.

  • No pueden llevar el peinado que deseen. Una cresta, por ejemplo, está prohibida. Aunque esto ya no lo dicen en el documental, es obvio que tampoco está permitido el pelo largo en los hombres ni piercings o ropa provocativa.

 

Megalomanía – Culto al líder

  • Hay estatuas enormes y fotografías de los líderes en cada rincón. Se refieren a ellos como Líder Supremo, Amado Líder, Presidente Eterno, El Sol del Siglo XX, Gran Líder o El Sol del Siglo XXI. Kim Il-Sung y Kim Jong-Il siguen presentes a pesar de estar muertos, como José Antonio.

  • Grabar o fotografiar cortando la cara de alguna de estas múltiples estatuas se considera desprecio y «tiene consecuencias graves» como la «expulsión inmediata».

  • Prohíben a los periodistas grabar (ni siquiera encuadrándola perfectamente) la estatua del líder que hay al entrar a un parque acuático. En otro lugar, avisa el español: «no se puede filmar la estatua desde el lateral».

  • Los ciudadanos están obligados a llevar un pin con el rechoncho careto los líderes. En palabras de Cao de Benós: «esta insignia ni se compra ni se vende, y se defiende siempre con la vida».

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Cao de Benós mostrando orgulloso su pin de Kim Il-Sung. Fotografía de Marc Cervelló


 

Adoctrinamiento

  • A las seis de la mañana en la calle atronan los altavoces proclamando las bondades de la dictadura. Cao de Benós lo define como «propaganda».

  • Únicamente existe la televisión del régimen (es como si aquí sólo tuviéramos Telemadrid). El representante reconoce que los contenidos están «orientados a dar la educación y a crear el ambiente que queremos en esta sociedad». Apunta además que la sobreexposición a los líderes (el calificativo es mío) genera de forma natural en los niños un cariño y un sentimiento de familia hacia ellos.

  • «Todo el mundo, incluidos los niños pequeños, saben usar una ametralladora, lanzar una granada…». En secundaria aprenden ya a disparar armas. Los que tenéis como modelo a EEUU no os llevéis las manos a la cabeza, que allí también hay muchos niños pegando tiros.

 

Salud – Infancia

  • La población sufre de falta de calcio y vitamina C, lo que les ocasiona problemas de crecimiento.

  • En un momento del viaje en el que salen de la zona bonita, ven a unos niños trabajando en el campo. Cao de Benós asegura que sólo «echan una mano después del colegio».

  • El representante reconoce que sus hospitales tienen «carencia de determinados medicamentos y de alta tecnología [médica]», aunque a continuación lo de la tecnología lo achaca a las sanciones del exterior (ONU, Unión Europea y EEUU).

 

 No hay más preguntas, señoría

Repito: todo lo indicado arriba fue reconocido por el delegado de Corea del Norte en el programa de televisión o en su entrevista-encerrona en Espejo Público. Y este tipo es el mismo que niega las torturas, las ejecuciones o los campos de concentración y asegura que los norcoreanos son tremendamente felices.

Si eso es el comunismo o tiene algo que ver con ser de izquierdas, a mí me vais borrando del club. Aunque no soy sospechoso de admirar a EEUU ni de ser un firme defensor del capitalismo (más bien al contrario), si tuviera que volver a nacer en uno de los dos países optaría por EEUU sin dudar, a pesar de sus múltiples y enormes defectos. Prefiero seguir leyendo 1984 o Rebelión en la granja desde fuera del libro.

Por supuesto que hay un doble rasero contra los que no comulgan de rodillas con el capitalismo, se es muy duro con aquellos que se salen del redil, no vayan a alterar el orden establecido. No hay más que ver cómo tantos medios ponen el grito en el cielo por las violaciones de derechos humanos en Cuba, pero no abren la boca para lamentar «cosillas» de EEUU como la pena de muerte o Guantánamo. O para no salir de casa, los desproporcionados ataques que está recibiendo Podemos. Eso es cierto, aunque flaco favor nos haremos si para compensar esta injusticia la imitamos desde el otro lado del péndulo. Debemos denunciar esa doble moral, pero sin cometer la ridícula torpeza de comparar el nivel de vida o el grado de represión de Corea del Norte con el de España.

 

Y todavía falta que emitan el En tierra hostil de Venezuela. A alguno le va a dar un ictus…

 

Música: El aguante, de Calle 13

 

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19 sin mordaza

  1. Odo Salva, que quitando algunos detalles como Internet me has recordado mi infancia con un Caudillo que no era precisamente comunista. O el programa de viajes a la URSS en los años 70.

    Si es que hay cosas que no pasan de moda. Como las dictaduras, sean del siglo que sean.

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    1. Claro, por esas obvias similitudes es tan incomprensible la defensa a ultranza de Corea del Norte por parte de ciertos puristas de izquierdas. Pero en fin, los fanatismos y la estupidez tampoco pasan de moda.

      P. D. ¿«Odo» es algún mancheguismo, tipo nuestro pijo?

      Responder
      1. «Odo» es la abreviatura de «Jodó», que creo que se entiende mejor. No es tan versátil como «ea», pero también da para mucho. Véase al respecto http://muchismosachiperres.blogspot.com.es/2012/11/ea-pijo-odo-chorra-los-terminos.html
        Notad que aquí tendemos a conjugar todo lo aprovechable, por ejemplo alguien con mal genio o renegón tendrá dos estados posibles: «jodón» o «porculero», por ello recomiendo dos diccionarios útiles por si alguna vez os perdéis en un pueblo manchego, os harán falta:
        – El que para mí es el más auténtico de los que conozco: http://operayhumor.blogspot.com.es/2009/05/diccionario-tomellosero-espanol-v20.html
        – La versión educada: http://www.elbienhablao.es/
        Y no os sorprenda que publiquemos diccionarios, porque el lenguaje local es muy rico. Tanto que muchos paisanos lo han mamado y ahora se ganan la vida repitiendo lo que aprendieron en casa. Por citar a algunos: José Mota, Raúl Cimas, Joaquín Reyes, Julián López, Ernesto Sevilla, Goyo Jiménez, y un largo etcétera.
        Ea Salva, que con esto no digo ná y te lo digo tó!

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        1. Je, je, ya conocía uno de esos diccionarios, lo tienes en tu blog (menos mal, porque si no, no habría quién te entendiera) :P

          Gran equipo manchego ese. Por cierto, habrá que meter en la lista a José Luis Cuerda, ¿no?

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          1. Me he limitado a los comediantes más populares en el ámbito teatral y televisivo. Pero si, Cuerda es un referente mayúsculo por estas tierras. Y «Amanece, que no es poco» película de obligada visualización para entender al paisanaje.
            Fíjate que estoy convencido que hay quien vota a Cospedal a mala leche para pegarse unas risas…

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  2. Hombre, no sé si comparar Corea del Norte con Venezuela es muy acertado. Creo que son casos diferentes, aunque pueden haber puntos en común.
    No seré yo quien defienda a Corea del Norte ni en 100 vidas, porque todo lo expuesto es real, pero también es cierto que soy bastante escéptico con este tipo de programas sensacionalistas. Es decir, yo también puedo coger una cámara y ponerme a grabar a la gente y zonas más chuscas de Mataró, por ponerte un ejemplo, con testimonios desgarradores de robos, atracos y crímenes y tal. Y saldria Mataró ante el mundo como la ciudad sin ley. Es como cuando dan Españoles Por El Mundo, que sólo sacan a los que han triunfado en el extranjero, con ese enfoque tan dinámico que dan.

    Volviendo a Venezuela, Maduro no es, desde luego, el mejor presidente que haya tenido y la situación actual roza lo delirante. Pero viniendo de Mediaset, que no dejan de ser unos palmeros del PPSOE, miedo me da la imagen sesgada que den del país. Lo suyo sería que fueran objetivos y explicaran, aparte de la situación del país, los motivos reales que han llevado a esa situación.

    Un saludo!

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    1. Si se ha entendido que comparo a Corea del Norte con Venezuela, es que lo he hecho fatal. No pasa nada, no siempre puede estar uno inspirado, es que os he acostumbrado muy mal :P

      Lo que quería decir es que este tipo de hooligans políticos no aceptan ni una crítica a los de Kim Jong-Un, como tampoco la aceptan a los de Maduro, pero nada tienen que ver las circunstancias de un país con la del otro.

      Lo que comentas de este tipo de programas de televisión es verdad, por eso mismo he reflejado en el artículo únicamente lo admitido por Cao de Benós, que es acémilo acérrimo defensor de Corea del Norte. Dicho esto, ya sabemos lo que es la televisión, así que como muchos de vosotros, supongo, llevo leído por mi cuenta bastante sobre este país, tanto de detractores como de partidarios (de uno de estos últimos cogí el título de esta entrada), incluidos blogs de periodistas que han estado por allí. Y en cuanto a documentales, recuerdo ahora por ejemplo el Amarás al líder sobre todas las cosas, de Jon Sistiaga.

      Antena 3 (por cierto, es de Atresmedia, has tenido un pequeño lapsus ahí) se retrató bastante más con la entrevista a Cao de Benós en Espejo Público, como le comentaba a Nemo en la entrada anterior, que con el programa en sí. La entrevista fue una encerrona de seis contra él, la presentadora y cinco más, incluido un psiquiatra que le «psicoanalizó» en directo (!). Nadie dio la impresión de ser mínimamente objetivo, parecía más bien una de esas entrevistas de marujeo, incluso uno de los colaboradores de Susana Griso se marchó del plató diciendo «no aguanto a este señor». Lo de Espejo Público no tuvo nada que ver con el periodismo, nada. Un periodista tiene que tratar de ser ecuánime incluso aunque entreviste a Hitler. Como Ana Pastor, que actúa igual si tiene delante a Pablo Iglesias que a la Marine Le Pen. Pero lo de Espejo Público fue un acoso y derribo desde el primer momento, con preguntas del tipo: «¿En qué momento le lavaron el cerebro?». ¡Puagh!

      Y lo peor es que no hacía falta, esa entrevista era una golosina para cualquier periodista crítico. Al revés, lo que hizo Antena 3 es contraproducente, porque los fanáticos de los que hablamos en el artículo se reafirman en sus posiciones: «¿Veis? Estos son los medios «imparciales» que critican a Corea del Norte, así que todo lo que se dice de ese país es mentira». Pero a los de Susana Griso eso les da igual, no buscan hacer periodismo, se limitan a darle carnaza a sus acólitos.

      Y he de decir, aunque este tipo no es precisamente santo de mi devoción, que Cao de Benós salió bastante airoso de la entrevista (y eso sí que era estar «en tierra hostil»).

      Así que ¿objetividad? No, no esperemos objetividad del programa sobre Venezuela.

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  3. Cuando emitan el de Venezuela será la hecatombe. Twitter colapsará xD. Los rojillos de cartoné con sus iphones y camisas del Ché Guevara «made in China» (con mano de obra barata) estarán preparando ya frases mordaces.

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  4. Twitter es como su app oficial para Windows Phone, solo puedes escoger un fondo negro o blanco XD. No defiendo a Corea del Norte, pero entiendo ese control tan férreo. El enemigo (USA) es muy poderoso, y sus medios propagandísticos muy poderosos.

    Por cierto, en tu afirmación (si tuviera que volver a nacer en uno de los dos países optaría por EEUU sin dudar) no lo pongo en duda, yo también lo elegiría, pero si se lo preguntas a alguien que está en una situación de pobreza, sin casa, etc…¿Qué crees que escogería?

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    1. Miguel, por si te sirve de algo la anécdota: en su momento me ofrecieron trabajo en los USA, y aunque no lo dijeron iba implícita la alternativa del despido si me negaba. Estábamos en ese momento en New Jersey, en casa de mi jefe. Pedí tiempo para pensármelo, salí al patio, encendí un pitillo, pegué una calada, intenté imaginarme votando a Bush, me entró la risa floja, apagué el cigarrillo, y volví a entrar para decirle que no.
      Mi ventaja es que en ese momento conocía ambos mundos y sabía que por malo que sea ser pobre en Europa, en EEUU siempre conseguirán que sea peor. No lo dudé.
      Me despidieron al inicio del siguiente año fiscal.

      Saludos.
      NB1: Nota que en mi caso no es un problema de emigración (he vivido en Francia bastantes años sin problemas), es más bien que nosotros tenemos cultura y ellos tecnología. Y no es lo mismo.
      NB2: Dicho todo lo anterior, si la alternativa fuese una dictadura de cualquier signo, me pido el visado a EEUU sin pensarlo. Con una tuve bastante.

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        1. Sí, yo no he podido evitar pensar lo mismo que Miguel. Que uno viva y trabaje en los States no significa forzosamente votar a Bush, los norteamericanos que están (estaban) en contra de la administración Bush se cuentan por millones.
          Pero si no me equivoco, creo que Vicente Juan se refiere metafóricamente a vivir el American Way of Life. Si es el caso, tampoco lo veo claro, pues vivir en USA no tiene por qué implicar hacer barbacoas los domingos, comer hamburguesas, fumar Marlboro y asistir a los rodeos. En fin, yo muy probablemente hubiera aceptado vivir y trabajar allí.

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          1. Entended lo de votar a Bush como algo que hacían mis ex – compañeros norteamericanos de forma natural. El choque cultural es diario, y se salva con esfuerzo y racionalizando lo que aquí harías de forma automática, sin ni siquiera pensar en ello. Por ejemplo tuve problemas porque me presentaron a una compañera y le di dos besos, o porque un jefe me preguntó a qué iglesia pertenecía y le dije que a ninguna. Esto requiere un esfuerzo importante, difícil de imaginar si no has vivido una inmersión de este tipo. Te acostumbras, pero hasta entonces es duro y desgasta.

            También hay que tener en cuenta las diferencias sociales: la compensación por despido es aleatoria, la sanidad depende de tu contrato, la jubilación va por otro sistema, no había ahorrado para la universidad de mis hijas…
            Y la política, claro. Hay que asumir cosas como la pena de muerte, la politica exterior norteamericana…

            Y que yo soy yo: un tipo nada competitivo en un ambiente ultra-competitivo, políticamente incorrecto en un país donde la corrección es exquisita y regulada, …
            Entiendo que pueda aparecer interesante por tiempo limitado, ¿pero por tiempo indefinido? No me lo pude ni imaginar, lo que no significa que no sea posible para gente más joven y con identidades más standard.

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            1. Gracias por la explicación, Vicente Juan.
              Te entiendo perfectamente, el choque cultural, y sobre todo a nivel laboral, puede ser delirante. La cultura del esfuerzo, el vivir para trabajar, el tema vacaciones, la asistencia sanitaria… ¡en fin! Lo que me temo es que aquí con el PPSOE, lleguemos a esos niveles de neoliberalismo, y más con lo del TTIP.
              Como dice mi abuela, «que venga lo que Dios quiera.»

              Un saludo.

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              1. Muy cierto David, lo que me hacía sentir como pulpo en garaje no es lo extraordinario, que llega y pasa, sino lo ordinario: afrontar durante meses o años las diferencias culturales y sociales del día a día es agotador. Si me lo hubiesen ofrecido en Francia o Italia habría aceptado, en Alemania o UK me lo habría pensado, en EEUU ni me lo pensé.
                NB: En 2008 no imaginaba que llegásemos a estos extremos de surrealismo neoliberal, pero aún así aún me queda una cierta esperanza de cordura para Europa. Para EEUU, si la cordura es Obama mejor no hablemos de la alternativa.

    2. Jeje. Exactamente, o fondo rojo o fondo azul.

      Bajo mi punto de vista la amenaza imperialista (que existe) es la excusa a la que se aferran los dirigentes norcoreanos para mantener sojuzgada a su población. Lo mismo (a otro nivel) que ocurre en EEUU con la «amenaza terrorista».

      Incluso en ese caso, estoy con Vicente (que es una caja de sorpresas, dicho sea de paso): cualquier cosa antes que una dictadura. Pero creo que sé por dónde vas, y estamos de acuerdo: siempre comparan tramposamente lo mejor de EEUU con lo peor de Cuba o Venezuela. Pero en EEUU hay zonas y zonas, y muchísima gente muere allí de hambre, frío o por no tener acceso a un mínimo tratamiento sanitario, o malvive como un perro. También está la inseguridad, ese horripilante número de asesinatos anuales por armas de fuego, o la brutalidad policial… Vender eso como un éxito es poner el listón bastante bajo, pero ya sabemos que los americanos son muy buenos con el marketing.

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  5. Por cierto, yo tampoco querría vivir en Corea del Norte. Pero mi opinión no es muy válida, no me gustaría tener que salir de España

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    1. Hola, Néstor.

      Esta vez no quise destacar a ninguno de estos «fenómenos» en el artículo. Lo hice en Ay, IU y el dueño del tuit se molestó mucho, lo borró y me estuvo dando la matraca.

      Ahora te mando un privado.

      Responder

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