Hispanofobia, pulserofobia, tirantofobia

 

Hoy me quito la mordaza para hablar del enésimo caso de manipulación mediática: el de Víctor Laínez, el hombre asesinado «por llevar unos tirantes con la bandera de España».

 

Los medios han dejado de calentar a la gente con este asunto porque ya se han celebrado las elecciones de su Arrimadas, y además ha pillado en medio el gordo de Navidad.

Pero a mí me apetece escribir de ello, aunque ya no le interese a nadie (es curioso lo rápido que nos hacen pasar del máximo interés a la indiferencia más absoluta: ¿qué pasa con nuestra dosis diaria de Venezuela?).

 

 

Tirantes, pulseras, banderas… y marionetas

 

Ya visteis las noticias: «Asesinan a un hombre con una barra de hierro por llevar unos tirantes con la bandera de España».

Y venga a repetirlo, que se vayan empapando bien las cabecitas.

Mientras, su supuesto asesino, Rodrigo Lanza, permanecía en la cárcel, incomunicado durante tres días en los que ni siquiera pudo hablar con su abogada, para que sólo se escuchara una versión.

Entretanto, les exigieron a los nacionalistas (y de paso, a Podemos) que condenasen el crimen. Señalándoles.

No veo nunca que se le pida al PP o a VOX que condene cuando los ultraderechistas queman vivo a un indigente o juegan al béisbol con la cabeza de un inmigrante hasta matarlo.

Cuando una persona de izquierdas comete un delito, a todos los que compartimos ideología nos hacen cargar con nuestra parte de culpa. Lo mismo sucede cuando el malo es extranjero, de otra religión…

En cambio, si el violador, el terrorista, el asesino es alguien blanquito, católico y de derechas, es siempre un loco o un caso aislado.

 

Los que me conocéis, los que lleváis un tiempo leyéndome, sabéis que no justifico la violencia nunca. Desde la izquierda (desde la derecha, exactamente igual), hay a quienes les parece perfecto que le partan la cara a un tío por hacer el saludo fascista, por ejemplo. Al fascismo no se le discute, se le combate, y todo eso.

A mí no. Pero tampoco me gusta que me pastoreen ni que me tomen el pelo.

No hace ni un año que los medios recurrieron a la misma táctica rastrera con la paliza a la chica de Murcia «por llevar una pulsera con la bandera de España». La inocente muchacha resultó ser Lucía la Intocable, una famosa neonazi. Pero para entonces ya le habían regalado decenas de entrevistas y programas especiales.

Y hace cosa de un mes «informaron» (no merecen el verbo limpio de comillas) del intento de «quemar una vivienda» en Balsareny sólo porque lucían una bandera de España en el balcón, atribuyendo el supuesto atentado, sin pruebas, a independentistas.

La dueña de la casa, en lugar de interponer denuncia, prefirió acudir a los medios. Así, la vimos llorando lágrimas de cocodrilo en el programa de la Grisso, ay Susana, nosotros escuchemos al perro ladrar y empecemos a decirle que se callara. ¡Hasta el presidente del gobierno la llamó! Albiol también, aunque electoralmente no les ha servido de mucho (qué hostia, que diría Rita).

El dato de que los dueños de la vivienda de Balsareny son simpatizantes de la organización fascista Hermandad Hermanos Cruzados, se le olvidó a la prensa. Porque eso llevaría a deducir que están metidos en movidas, y sería más difícil defender la hipótesis de la banderita como detonante.

Como la Intocable, esta chica y su novio han protegido o borrado sus redes sociales para eliminar las fotos donde se les veía en numerosos actos de la ultraderecha.

 

 

El timo de los tirantes

 

Se ve que la táctica mediática funciona, porque aquí están de nuevo. La Intocable, Balsareny y ahora, Laínez. Y como antes, la versión de que Víctor Laínez ha sido asesinado por llevar tirantes con la bandera de España, no se sostiene.

Resulta que, como con Lucía García de la Calzada, los medios se basaron en las declaraciones sin contrastar de un amigo de la víctima. Si el amigo hubiera dicho que a Laínez lo atacó el fantasma de Lenin, pues lo mismo: a portada.

 

Facebook Miguel Angel Gutierrez del Peso, Victor Lainez, neonazi, skinhead, bandera de españa, tirantes, hispanofobia

Facebook del “hermano” de Víctor Laínez, donde él mismo reconoce sus antecedentes. No busquéis, que ya lo ha borrado.

 

 

Si el amigo de la Intocable era miembro de Lo Nuestro, un grupo fascista, el de Laínez, Miguel Ángel Gutiérrez del Peso, es un skinhead, un neonazi con antecedentes. Condenado, precisamente, por agredir a otros por su aspecto.

 

La magistrada del Juzgado de lo Penal número 4 de Zaragoza ha impuesto sendas condenas de dos años y ocho meses de prisión a los skinheads Miguel Ángel Gutiérrez del Peso y Sergio Mantilla del Busto, por haber apaleado el pasado 2 de abril en una calle de Torrero a un joven “por la única razón de que presentaba una estética de tipo punky”, ya que llevaba el pelo en forma de cresta y pendientes en sus dos orejas.

 

Este es el amigo de la víctima en cuya palabra confiaron ciegamente los medios en un primer momento. Un tipo que admira a Hitler y que se dedica a apalear a extranjeros o gente de izquierdas.

 

imagen Víctor Laínez, Miguel Ángel Gutiérrez, Los Templarios, moteros, skinhead, Falange, ultraderecha, fascismo, Rodrigo Lanza, tirantes con la bandera de España

Al nazi (izquierda), la pose de machote le ha quedado regular.  A la derecha, Víctor Laínez.

 

 

Fotografía Víctor Laínez, Heil Hitler, neonazi, skinhead, Falange, Franquismo, Los Templarios, ultraderecha

 

Aquí lo tenéis de nuevo, la cabeza rapada y una camiseta chachi. El de la izquierda, con barba blanca, es Víctor Laínez, el hombre asesinado.

Ambos pertenecen (pertenecía, en el caso de Laínez) a un grupo motero llamado Los Templarios.

 

La primera agresión, y la más grave, tuvo lugar el primer día de pilares del 95. Un ataque en dos tiempos por parte de una banda de motoristas machote-garrulo-fascistas llamados “Templarios”. Las sorpresas vinieron cuando la policía llegó al exterior del bar y comienzan los saludos fascistas y militares por parte de esta gentuza hacia los agentes. De entre los detenidos e identificados había algún militar profesional, guardia civil e, incluso, un miembro de la brigada de información que se identificó como tal y que andaba buscando objetos personales que sus coleguitas habían perdido en la bronca multitudinaria. Todo acabó con  mi compañero en el Barrio hospitalizado con fractura de mandíbula, varios detenidos por parte de los agresores y posterior juicio en el que, por supuesto, salieron todos absueltos.

Abril de 2009

 

 

¿Quién era Víctor Laínez?

 

Se llamaba Victorino Laínez Muntané, pero le gustaba que le llamaran Víctor. Tenía un alias que lucía con orgullo en su chupa: Demonio.

Sabemos que era franquista, falangista, como la propia Falange ha reconocido, y hay fotos suyas desfilando en el Valle de los Caídos.

Sabemos que pertenecía a un grupo motero violento.

¿Era nazi? Umm… Como mínimo, no le molestaba la compañía de nazis, como se ve en las fotografías que se han salvado (de nuevo, un rápido y eficiente borrado de datos de internet; en esto la ultraderecha es experta).

Pero católico, eso sí, devoto del Cristo legionario de la Buena Muerte.

Todo esto, a cualquier periodista con un mínimo de integridad le hubiera impedido difundir la noticia de que lo mataron «por llevar unos tirantes con la bandera de España».

 

foto Victor Lainez, navaja, Los Templarios, ultraderecha, nazismo, fascismo, Rodrigo Lanza, hispanofobia, bandera de España

Es para cortar el pan. Y el puño americano con el que sale en otras fotos, para amasarlo.

 

 

Sólo hay dos explicaciones para este modo de proceder: las prisas y la falta de profesionalidad, o una estrategia consciente de criminalización de la izquierda y de blanqueamiento del fascismo.

Yo me inclino por la segunda opción. Porque conozco el percal y porque si la cagas una vez, como la cagaron con la Intocable, no vuelves a tropezar en la misma piedra menos de un año después. A no ser que te estés «tropezando» a propósito.

 

Para vomitar la hagiografía que han hecho de la víctima muchos medios, presentándolo como un abuelito entrañable, lleno de amor que repartir, amigo de todas las razas y todos los colores. Poco menos que un teletubbie motero.

Como esto compagina mal con ser falangista e íntimo de un nazi, ya que la Falange está en contra de la inmigración y el nazismo no es precisamente una ideología que abogue por la diversidad racial, pues esa parte se obvia en el desarrollo de la noticia y ya está.

Es fácil suponer que un personaje así tendría muchos motivos para haberse metido en una pelea. Pero nuestros medios prefieren manipular, acusar de violenta a la izquierda, criminalizar la okupación, el antifascismo, los movimientos sociales, y usar lo de los tirantes para exacerbar el sentimiento nacional cuando faltaban unos días para las elecciones catalanas.

Nada es casual.

 

 

Caso 4F y documental Ciutat Morta

 

Hemos dicho que han aprovechado la muerte de Laínez para cargar contra los independentistas y contra la izquierda en general. Pero no se han quedado ahí, han aprovechado hasta la última gota de sangre.

El silogismo es finísimo, veréis:

Rodrigo Lanza ya se comió cinco años de cárcel por el caso 4F (4 de febrero de 2006): un policía tetrapléjico y una chica que se suicidó tras asegurar una y mil veces que había sido detenida sin motivo (aunque esto del suicidio a los medios también se les olvida; joder con la memoria selectiva).

De aquello se rodó un excelente documental que ya he recomendado alguna vez en Vota y Calla, Ciutat Morta, que denunciaba el montaje policial y las múltiples irregularidades de esa «investigación».

Muchas personas defendieron entonces a los condenados: Rodrigo Lanza, Juan Pintos, Álex Cisternas y Patricia Heras. Entre otras, Ada Colau y Pablo Iglesias.

Pues ya está: como ahora se ha «probado» que Lanza es un asesino (el juicio es un formulismo sin importancia), eso quiere decir que todo lo que se contaba en Ciutat Morta era falso, y que Iglesias, Colau, Carmena o periodistas como Julia Otero, son «amigos de los asesinos».

Es curioso, porque cuando sucedió al revés no se retorcieron los hechos de esta forma.

 

 

Los amigos de los torturadores

 

Septiembre de 2006, sólo seis meses después del caso 4F. Varios policías fuera de servicio, entre ellos Bakari Samyang Dávila y Víctor Bayona Viedma, de fiesta en la discoteca Bikini de Barcelona.

Bayona acosó sexualmente a una chica. Al ser rechazado le tocó el culo, le llamó puta y la agarró del brazo para que no se marchase de allí. Un amigo de la chica, Yuri Sarran, intercedió en su defensa, lo que provocó que se arrojaran los seis policías contra él y empezaran a golpearle. Cuando lo tenían inmovilizado en el suelo, le rompieron un vaso en la cabeza.

Se lo llevaron detenido y siguieron golpeándole en el furgón. Lo torturaron en comisaría, en un lugar sin cámaras, por descontado. Lo apalearon entre varios (otros muchos miraron: repito que estaban en comisaría), le apagaron cigarrillos en la espalda, le amenazaron con una pistola. Todo entre insultos racistas, porque Yuri Sarran no es blanco ario.

 

 

Pero esta vez tuvieron mala suerte: Sarran resultó ser hijo de un cónsul de Trinidad y Tobago, con pasta y recursos (cuántas de estas torturas a pobres diablos quedarán sin castigo).

La hemos cagado, Torrente.

Los policías, como suele ser la norma, denunciaron a su vez a Yuri por agresiones, y prepararon un montaje para acusarle falsamente de tráfico de drogas.

Pero a pesar de la impunidad de la que gozan nuestros cuerpos de seguridad, el morenito era hijo de un diplomático, así que finalmente, Bayona y Samyang fueron condenados… pero poco. La condena del Supremo llegó ocho años después de los hechos, tarde y mal. Torturas: dos años. Y por mentir y falsear, nada.

La Fiscalía libró a los otros cuatro policías implicados, así como al resto de los miembros de la comisaría presentes aquella noche, cómplices todos ellos.

Pero es que al torturado (sí: a la víctima) le condenaron ¡a ocho meses de prisión! Y también tuvo que hacer frente a una sanción económica.

La cosa no termina ahí. Como premio, y para saltarse la pena de diez años de inhabilitación, a los dos torturadores les fue concedida, de manera irregular, una pensión vitalicia de 1.600 y 1.900 euros. El 100 % de sus nóminas.

Treintañeros jubilados de por vida con un buen sueldo. Casi sale a cuenta torturar a alguien, ¿verdad? Dos añitos de cárcel entre compañeros (nada que ver con el infierno que tuvieron que pasar Lanza o Pintos), y a cobrar sin trabajar.

Es un trato de favor similar al de los asesinos de los GAL, los golpistas del 23F o a quienes han usado sus cargos en la Policía o la Guardia Civil para hacerse millonarios con el narcotráfico, y hoy viven de puta madre a nuestra costa.

Pero a lo que iba: los testimonios de estos dos policías, a los que se dio prioridad por encima de otras pruebas, fueron claves para la detención y condena de Lanza y otras tres personas, apenas seis meses antes de las torturas a Yuri Sarran.

Siguiendo el razonamiento de los medios, podríamos decir que la condena de estos policías demostró que lo que denunciaba Ciutat Morta era cierto. Y que todos los que se habían posicionado del lado de esos policías tras el caso 4F eran amigos de los torturadores, y debían pedir perdón a las víctimas de los montajes policiales y a la familia de la chica que se suicidó.

Y sin embargo, entonces ninguno de los grandes medios relacionó una cosa con otra, a pesar de los pocos meses transcurridos. Pero que Rodrigo Lanza pueda haber matado a alguien en 2017, es prueba incuestionable de que fue el autor material de la «pedrada» (en realidad, se trató de una maceta arrojada desde la azotea del edificio) que dejó tetrapléjico a un policía doce años antes.

 

imagen Juan Pintos, caso 4F, Ciutat Morta, torturas, Bakari Samyang, Víctor Bayona, montajes policiales

Así quedó Juan Pintos, otro de los chivos expiatorios del 4F, tras las torturas en comisaría. Fue condenado a tres años, como Álex Cisternas

 

 

 

Periodismo español, con e de esvástica

 

Volviendo a la muerte de Víctor Laínez, aquí un comunicado de la madre de Lanza:

 

 

Aunque sea parte implicada, su queja tiene una base indiscutible: desde el primer día los medios han tratado a Rodrigo Lanza como culpable.

(Son los mismos medios que siguen hablando de la presunta financiación ilegal del PP).

Se ha dado su nombre completo, dirección, fotografía, fotos de amigos, datos de sus familiares… Un auténtico disparate que les deja a merced de un ataque de la ultraderecha violenta, que está muy indignada porque hayan matado a uno de los suyos.

El enfoque mediático es sucio, tendencioso. Se dice que Lanza «dejó tetrapléjico a un policía», como si no fuera muy dudosa su implicación en ese asunto, como si, para su condena, no se les hubiera dado presunción de veracidad a los testimonios de dos policías torturadores.

 

Yo no sé lo que ocurrió con Víctor Laínez. Vosotros, que os habéis apresurado a condenar a Lanza, tampoco (como no sabemos si son culpables el marido de Juana Rivas o la gentuza de La Manada). Pero el sentido común me dice que ahí tuvo que pasar algo más que un arrebato de tirantofobia. Pudo ser como dice Rodrigo Lanza, legítima defensa ante un ataque con arma blanca, o puede que no. Pudieron suceder mil cosas. Pero lo que tengo claro es que la versión de los medios es interesadamente falsa. Aunque sólo sea porque no ha pasado ni un año desde que utilizaron el mismo engañabobos, deberíamos haber aprendido algo.

 

No ha aparecido la barra de hierro, el supuesto arma del crimen. No sé de dónde sacaría Lanza una barra de hierro de un bar, no es algo que se pueda llevar encima, como una navaja (que tampoco ha aparecido).

Después cambiaron a la versión del sillín de bici, y mañana dirán otra cosa. Qué más da, si nos lo tragamos todo. Escriben para fanáticos.

No he podido tener acceso al informe preliminar de la autopsia, sólo a las informaciones sobre la misma que han filtrado los medios, motivo por el cual la cojo con pinzas.

Recalco que es el informe preliminar; aunque los medios ya lo hayan vendido como definitivo, éste puede tardar aún una semana.

Si el informe final ratifica que Laínez fue atacado por la espalda, Lanza lo va a tener muy difícil para defender su versión.

 

La juez que ha dictado prisión provisional es del ala conservadora, condecorada por la Guardia Civil (normalmente, estas condecoraciones se otorgan a jueces indulgentes que se portan bien con ellos). En su currículum tiene, entre otras actuaciones, el archivo del asesinato de 22 afiliados de UGT en el 36, o negarse a extraditar a criminales franquistas a Argentina.

Por suerte para Lanza, no será ella quien se encargue de juzgarle cuando empiece la fase de instrucción.

 

La indulgencia de los medios españoles con el fascismo es muy preocupante. Primero ocultan un dato esencial: dan el perfil del atacante, pero no de la víctima. Y cuando se descubre el pastel, entonces dicen: «ah, ¿y que fuera nazi o falangista justifica su muerte?» Pues no, oiga, no lo justifica, pero proporcione usted todos los datos, no sólo los que le interesan para su sesgada visión del asunto.

Yo no celebro su muerte porque fuese, al parecer, un ser despreciable (alguien que simpatiza con el nazismo no merece otra calificación). Lo que digo es que resulta muy difícil creer que la principal causa del homicidio fueran unos tirantes, y que todo el tratamiento mediático de este caso está siendo repugnante.

 

 

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Imagen de cabecera: Ximi

 

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11 sin mordaza

  1. Buenas Salva!

    La clave la das cuando dices que nadie sabe qué pasó, pero que “el sentido común me dice que ahí tuvo que pasar algo más que un arrebato de tirantofobia.” En efecto, el tal Laínez era un neonazi violento y , por tanto, tiene todas las papeletas de que estuviera metido en una bronca. Dudo mucho que Lanza le matara por tirantofobia, pero eso es ya por sentido común.
    Es preocupante, no sólamente el auge de la extrema derecha en España, sino también de su normalización por parte de los medios. Por no hablar de la gente que se va tragando diariamente su dosis de mentiras sin rechistar, asimilándolas y repitiéndolas com un mantra. “Es que lo ha dicho la TELE.” “Es que lo he leído en EL PAÍS/EL MUNDO/ABC…”
    A veces me siento como que formo parte de la resistencia, como que estoy al otro lado de Matrix; y me desespera ver que la gente no utiliza su capacidad analítica ni su sentido común. Como cantaban los Beatles “living is easy with eyes closed.”
    Luego está el tema de la policía; realmente no sé a qué clase de exámenes psicológicos están sometidos antes de entrar en el cuerpo, porque no tenemos policías: tenemos hooligans. Y el que no es hooligan, tiene una mentalidad tan corporativista que defiende ciegamente a sus compañeros.

    En fin, Salva. Felices fiestas y buen año nuevo :)

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    1. Hay muchos que se tragan lo que les echen, pero también hay otros tantos que, sabiendo que las cosas no son como se las cuentan, se las apropian si les sirven para dañar al adversario.

      Lo de los policías… Cada vez que salen a la luz estas barbaridades, resulta que el resto de compañeros miraba para otro lado, así que no me vengan con lo de las pocas manzanas podridas.
      Pero es que en este caso, el corporativismo fue un paso más allá: sus compañeros pidieron el indulto de los torturadores hasta en dos ocasiones. Se ve que no les pareció nada extraordinario lo que hicieron (igual eso es lo terrorífico, que no sea algo fuera de lo normal, de lo habitual).
      Indulto éste, por cierto, avalado por el PSC, o parte de él.

      ¡Feliz año, David! Que nos sigamos leyendo en 2018.

      Twitter: @vota_y_calla

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  2. Lo has clavado, como siempre. A mí también me olió raro desde el principio y me cabreó cómo volvieron a tratar el tema del 4F. Menuda vergüenza de medios de ‘comunicación’ que tenemos en este país.

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    1. Gracias, Nemo.

      Sé que a ti toda la basura que rodeó el 4F te impactó también mucho. Aún recuerdo tu entrada en aquel blog que tenías, ¿cómo se llamaba?… Pensamiento anónimo, Opinión crítica… Algo así ;)

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
      1. El blog sigue estando ahí, pero desde que me harté de tanta política le perdí el gusto a eso de actualizarlo. Puede que algún día vuelva a la carga ;)

        Responder
    1. Gracias, Miguel.

      Internet ha sido un pequeño rayón en el blindaje del tanque, es verdad, pero la inmensa mayoría de la población se sigue “informando” exclusivamente por los medios tradicionales (aunque lea El País en la web, es lo mismo), así que manipular les sigue saliendo muy rentable.

      Twitter: @vota_y_calla

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  3. la víctima no es que fuera un ciudadano modelo, pero eso no justifica su asesinato.
    Muchos testigos incluso amigos suyos testificaron que la agresión se produjo por la espalda y sin incitación, no me importa de la ideología que sea, es un asesino y está donde están los delincuentes, en la cárcel.

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    1. Me tomo la libertad de responderte, aunque esta es tarea del autor del artículo.

      En primer lugar, nadie está justificando ningún asesinato. Aquí lo que se denuncia es la ocultación de información, o la visión sesgada que nos llega de los medios para que nosotros, el públio, podamos digerir el hecho. Es decir, no sabemos qué paso; lo que sí sabemos, sin ninguna duda, es que NO fue por unos tirantes españoles.

      En segundo lugar, como tú bien dices, sólo se tomó testificación de SUS amigos, familiares y entorno cercano. Nada sabemos de la versión de Lanza, porque eso no interesa. De los amigos de Lanza, las versiones parece que son distintas, según los medios que leamos. Fíjate que donde tú dices que sus amigos dicen que le atacó por la espalda, yo he oído/leído que le atacó de frente y por defensa propia, al ver que el nazi llevaba una navaja.
      Y si yo hubiera tenido a mi espalda a un nazi loco con una navaja, muy probablemente hubiera agarrado lo primero que hubiera tenido a mano (un sillín de bici, un candelabro, la sandalia de Jesucristo o la antena de la BBC) para deshacerme de él.

      Te recomiendo que vuelvas a leer el artículo.

      Responder
      1. Está bien repartir tareas, que aquí todos cobramos lo mismo, jaja.

        Poco más que añadir respecto a lo que ha dicho David. En un país que no es ajeno a los montajes policiales, y donde tampoco es raro que policías compartan ideología con los Víctor Laínez de turno, mejor vamos a esperar al juicio y a la autopsia definitiva, antes de ir condenando en base a la sesgada visión que nos ofrecen los medios de comunicación.

        Twitter: @vota_y_calla

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