Ver la hipocresía en el ojo ajeno

 

La derecha, a veces directamente, otras azuzando a sus medios, habla en cuanto surge la oportunidad de la supuesta hipocresía de quienes defienden lo público. Un ejemplo reciente lo tuvimos a raíz de la hospitalización de Elena Valenciano en una clínica privada, pero también les he escuchado acusar a otros líderes de la izquierda de haber estudiado en universidades privadas, de llevar a sus hijos a escuelas privadas, o incluso ¡de comer en restaurantes caros! (?)

Eso sí, no ven hipócrita ni inmoral que se beneficien de los servicios de los hospitales públicos aquellos que forman parte de un partido que desmantela la Sanidad de todos por ideología y para que algunos de sus miembros se lucren con el negocio de la privatización. Ahí tenemos a Cifuentes tras su accidente de moto, o a la mujer del Consejero de Cospedal, esta última con el agravante de saltarse las listas de espera.

 

Qué decir de la caza de brujas padecida por los actores que se han decantado abiertamente contra los recortes. La campaña de acoso y derribo a los «titiriteros» (así les llaman despectivamente) viene de atrás, se remonta a los tiempos en que algunos manifestaron su desacuerdo con a la invasión ilegal de Irak (2003), y se recrudeció tras el apoyo a Zapatero con el anuncio de la ceja de 2008. Nota a las gaviotas de Hitchcock: Wyoming no estuvo en ese vídeo, podían por lo menos informarse antes de soltar sus deposiciones.


 

Por las mismas fechas (principios de 2008), actores como Scarlett Johansson, cantantes, deportistas y otras celebridades estadounidenses, hacían algo similar apoyando la campaña de Obama con el famoso vídeo del Yes, we can (lema que con tanto acierto adaptó después para sí la PAH):


 

Estos y otros muchos se declaran abiertamente demócratas (la izquierda de allí), pero podéis estar seguros de que cuando vuelvan a ganar los republicanos (la derecha), ningún colectivo sufrirá por ello los violentos ataques que nuestros políticos y medios conservadores emplean contra los «titiriteros», ni habrá periodistas y miembros del Gobierno estadounidense que intenten boicotear la industria de Hollywood.

Porque ¿qué se supone que deben hacer los actores, intelectuales y demás personajes públicos españoles? ¿Mantenerse al margen? ¿Ver, oír y callar? ¿Qué son, amebas? ¿Dónde está el problema en que tengan ideología y en que la defiendan? Os diré mi opinión:

 

  • Su ideología no coincide con la de esos señores que tanto los critican. Si los actores hubieran hecho lo mismo pero apoyando a Aznar con la aventura criminal de Irak, o a Rajoy en 2008 en lugar de a Zapatero (en ese caso, en vez de poner el dedo en la ceja, podían haber salido hablando con un calcetín metido en la boca, o guiñando el ojo a lo Martes y Trece), todo habrían sido alabanzas de «compromiso para salir de la crisis», «sensatez» y «responsabilidad». La Iglesia se entromete infinitamente más que los actores en política (recordad simplemente las manifestaciones que encabezaban oponiéndose al matrimonio homosexual, o su papel protagonista en la modificación de la actual ley del aborto), y no oigo a los conservadores quejarse por ello. Como tampoco les habréis oído recriminar su posicionamiento ideológico a Norma Duval, Inés Sastre, Nati Mistral, Arturo Fernández (chatín), Bertín Osborne… Hipocresía, esto sí que es pestilente hipocresía. Si en la gala de los Goya del año pasado Candela Peña, Almodóvar o Maribel Verdú hubiesen dicho «debemos tener paciencia, el Gobierno lo está haciendo lo mejor que puede; a nadie le gusta esta situación, pero los recortes son imprescindibles; estamos en las mejores manos, son gente honrada y capaz, como todo el mundo sabe», habrían recibido una tarta de elogios empalagosa hasta la diabetes. Del mismo modo, si Willy Toledo fuese franquista, ya le hubiesen puesto su nombre a alguna calle. Estos políticos, opinadores y los ciudadanos a los que pastorean, sufren de moral bífida.
  • Consideran peligrosos a los actores conocidos porque, como dije aquí, con gente así la típica excusa clasista que tacha a todos los que demandan mejoras sociales de envidiosos, se les cae.

 

Candela Peña, Festival de Málaga

Candela Peña convertida en el favicon de mi blog
Crédito

 

Cuando Penélope Cruz optó por dar a luz en un lujoso hospital de EEUU, las críticas no tardaron en llegar. Supongo que pensaban que debería haber parido en una jaima en el desierto porque su marido Javier Bardem defiende la causa del pueblo saharaui.

Hipócritas, dicen. Si son coherentes con sus «razonamientos», estos opinadores de derechas no beberán ron cubano jamás, igual que Rajoy no fumará habanos. Hombre, por Dios y por San Pedro Sampedro… Siguiendo esta regla de tres, se podría acusar de hipocresía a los que colaboren con Acción contra el hambre comiendo tres veces al día.

¿Cómo va esto? Si dispones de cierta cantidad de dinero, ¿no puedes solidarizarte con los que lo están pasando peor? Para ayudar a los demás, ¿has de despojarte antes de tus propiedades? ¿Como la Iglesia, decís? Avisadme con lo que sea, porque igual en vez de estar escribiendo aquí debería aprender a jugar al pádel.

Si es al revés: su mérito es mayor. Entre la gente que se indigna por el estado actual de las cosas, por las corruptelas de nuestros políticos, hay un cierto porcentaje de personas que, llegado el caso, si pudiera haría lo mismo. Pero que defienda la Sanidad pública alguien que dispone de cobertura privada; que luche por una Educación gratuita quien puede matricular a sus hijos en los mejores colegios de pago; que se posicionen en contra de la pérdida de derechos de los trabajadores quienes no van a estar explotados jamás por uno de tantos empresarios sin escrúpulos… Que estén con los de abajo, en definitiva, aquellos que podrían permanecer cómodamente aposentados allá arriba, debería ser motivo de elogio y admiración, pero al buscar «altruismo» en el retorcido diccionario de sinónimos de la derecha, nos remite a «hipocresía».

Se llama «conciencia social». Parece mentira que les cueste tanto creer en su existencia y sin embargo se traguen las historias religiosas sin masticar. Si ustedes sufren de… Yo qué sé cómo se puede denominar su patología, pongamos analgesia empática,  no lo paguen con los que no tienen el alma vacía.

 

Lo dicho no quita que entre los políticos que defienden lo público haya demagogos y falsos que sólo estén interpretando su papel, y ni crean en los derechos sociales ni maldito lo que les importe. Seguro que sí, en el PSOE, en UPyD, en IU… En todos. Lo malo abunda.

 

Hipocritas, de Parabellum

Música: Hipócritas, de Parabellum

 

Otra entrada posterior sobre el mismo tema: Gala de los Goya 2014

Crédito de la imagen de cabecera

8 sin mordaza

  1. Pingback: Ver la hipocresía en el ojo ajeno

  2. ESTIMADO SALVA NO CREO EN NINGUN POLITICO DE NINGUN PARTIDO, SOLO HAY UNO PARTIDO QUE ESTA INMACULADO HOY POR HOY, LA CASTA PPSOEIUNAZIS QUE NOS GOBIERNA HA PERDIDO TODA CRDIBILIDAD Y LOS QUE LE APOYA TAMBIEN, ACTORS CANTANTES PERIODISTAS Y PUBLICO EN GENERAL Y ESTE ULTIMO ESTA DESNORTADO.
    SALUDOS CRDIALES

    Responder
    1. Hola, Lambertus.

      Pues ya me dirás cuál es ese partido. Intuyo que no te refieres al nuevo proyecto de Pablo Iglesias… :P

      Por ahora, soy más de la impresión de que el único partido totalmente limpio está por crearse, pero siempre guardo una pequeña porción de esperanza para el mañana.

      ¡Gracias por leer y comentar!

      Responder
  3. Roberto López Zalbidea 24/01/2014 a las 16:00

    No sé hasta que punto se considera hipocresía el hecho de salir apelando a vírgenes y santos, en lugar de condenar un régimen genocida y criminal, que triunfó, para más INRI, por el mal uso de las dotaciones que un Estado legalmente constituido había establecido para su propia defensa.
    En vez de recordarnos las, presuntas, intercesiones de Santa Teresa y de la Santísima Virgen en la buena marcha (para sus propios intereses) de las nefastas (para la mayoría) políticas puestas en marcha por la clase dominante, podrían mostrar, puesto que la justicia social por lo visto no es lo suyo, un mínimo de caridad cristiana, al menos.
    Si tuviese paciencia y estómago para buscar los vídeos que registran las manifestaciones de ministros y ministras, etc, de este gobierno, en las cuales vemos una nueva versión de los arrebatos y pijadas varias de aquel famoso Carlos Jesús, os agregaría los enlaces. Pero no es necesario. Todos tenemos en mente este tipo de manifestaciones. Todos tenemos en mente, también, y padecemos en una y otra medida, el despropósito que implica el recaudar dinero únicamente de los paganinis (99%) y legislar para facilitar la impunidad de la minoría (1%) cuyos chanchullos se ven favorecidos por la intercesión, esto sí que es interceder, presunta, de algunos presuntos piadosos y piadosas, mantilla incluida.
    No creo que esto tenga nada que ver con el mensaje de los Evangelios que, presuntamente, les inspira.
    ¿Podría esto llegar a considerarse verdaderamente HIPOCRESÍA?

    Un saludo, Salva, enhorabuena por tu entrada una vez más, y que Santa Lucía te conserve la vista para que puedas seguir deleitándonos con tus aportaciones durante mucho tiempo más.

    PD: Perdón por la chapa.

    Salud!!

    Responder
    1. Sí, me hace mucha gracia que apelen a la “obediencia debida” (obeeeeehdiencia debida) de las llamadas fuerzas del orden, para tratar de justificar así la evidente cobardía e indignidad (si no sadismo) que demuestran aquellos que apalean a personas inofensivas e indefensas. Sin embargo, no parece que lamenten que el ejército y la Guardia Civil traicionaran en el 36 sus juramentos de lealtad y obediencia a la patria. Ah, siempre las dos varas de medir…

      ¡Ja, ja, ja! Es verdad que Santa Lucía es la patrona de los ciegos (lo he tenido que buscar). Qué bien traído.

      ¡Carlos Jesús! Cómo se nota que pasamos de los 30 (tú por referirte a él, y yo por saber de lo que hablas) XD

      P. D. Nada que perdonar. Como queda de manifiesto tras cada “salchichón” que cuelgo, me gustan las entradas largas, y del mismo modo, también los comentarios razonados. Para píldoras irreflexivas ya están los titulares de los periódicos (y Twitter).

      Responder
  4. Librepensador contra el totalitarismo 13/01/2018 a las 22:13

    Es triste ver hasta dónde llega el extremismo y el odio, y cómo Internet puede empeorarlo, dando a un extremista la oportunidad de tener un logar desde el que soltar sus consignas, como si fuera una caja de resonancia que amplifica el odio hasta hacer perderla cordura a ti. Y para qué? Lo cierto es que de entre billones de páginas de internet, tu pequeño rincón de extremismo es sólo como una gota de agua en un océano. Debe ser frustrante tener este pensamiento. Así puedo comprender perfectamente como llega a degradarse tanto la mente de alguien como tú. Sólo espero que algún día te des cuenta de que lo único que consigues es hacer daño a ti mismo y a otras personas, cambies, y seas feliz.

    Responder
    1. Pues fíjate: este «extremista» te da la oportunidad de compartir tus moderadas, sesudas y perfectamente redactadas reflexiones en su página, aunque lo que escribes no tenga nada que ver con la entrada en cuestión.

      Lo que sin duda ha de ser triste y frustrante, si de verdad piensas que este es un rincón extremista que no lee nadie y blablablá, es ir precisamente a navegar a ese rincón, teniendo todo un océano donde dejar tus insultos, «logares» tolerantes como Periodista Digital, Libertad Digital y demás ejemplos del saber estar y el buenrollismo de derechas.

      Tiene narices que hable de extremismo y odio un tío que deja de dirección de email «una bala en la cabeza para todos los podemitas». En algo tienes razón: nunca deja uno de sorprenderse de lo que se encuentra por internet. De la basura que la marea puede arrastrar hasta la misma puerta de tu casa.

      P. D. «… hasta hacer perderla cordura a ti»… Cuánto daño está haciendo Rajoy.

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
    2. Librepensador, presumiría de no equivocarme en tu caso, es la etiqueta efectista con la que suelen aparecer los que tienen verdadero pánico al ejercicio del pensamiento y a la dialéctica intelectual en general. En este mundo no caben los antagonismos existenciales, pues se parte siempre de que la base está en la llamada al entendimiento, condimento indispensable de la convivencia humana.

      Al leer tus lineas no he podido evitar concluir que estaba ante un arenguista al uso desprovisto de fundamento cognitivo, y con una inclinación paternalista, al menos, no conveniente. ¿Conoces de algo al amigo Salva?, ¿sabes si en su devenir vital ha tenido algunas circunstancias, carencias, etc, que hayan podido cristalizar su personalidad en algún irremediable sentido?.

      Las categorías morales de las que pareces depender están superadas. Manes es una referencia en la noche de los tiempos. Es cierto que, lamentablemente, su dicotomía moral bueno-malo sigue siendo explotada en nuestro vivir diario, pero no es menos cierto que hay mucha conciencia que, de nubes abajo, vive descansando su devenir en otros muy positivos valores. Recuerda aquello de Cicerón “…Quot homines, tot sententiae.” Y, si fuera el caso de que no te sirviera el latinajo, prepara tu talante para la primavera, y verás qué bien sientan los colores para el solaz de la mente.

      Responder

¿A ti tampoco te callan?

Tu dirección de correo electrónico NO será mostrada.