Un verano de abandonos

Saludos, amantes de los animales (no, César Cadaval, tú no).

Hoy se quita la mordaza con nosotros Sara Henarejos para contarnos su lucha contra uno de tantos desaprensivos que tratan a los animales como si fueran cosas, máquinas, herramientas que se pueden tirar a la basura cuando no interesan.

Me enteré de su historia en enero, cuando Sara estaba recaudando fondos para hacer frente al juicio (eso de la justicia gratuita es como lo de que es igual para todos: un eslogan para consumidores ingenuos). Desde entonces me ha tenido informado y por suerte, todo ha terminado bien por una vez. Gracias a ella.

 

Un verano de perros abandonados

 

Allá por el verano de 2015… Sí, parece que fue hace mil años, pero es que la historia que os relato bien podría ser considerada de plena actualidad en la época de nuestros abuelos.

Como os decía, allá por el verano de 2015 aparecieron de la nada unas cachorras mastinas, día tras día, atadas con unas cuerdas al cuello en el parque canino de San Pedro del Pinatar, abandonadas.

Las vecinas, alarmadas, sin saber a quién recurrir, me llamaban preocupadas. ¿Qué iba a ser de ellas? Así que me puse manos a la obra y una tras otra (hasta entonces, tres) las fui llevando al veterinario, desparasitando (ya que tal cantidad de pulgas y garrapatas no había visto en mi vida) e intentando buscarles un hogar. Las tres coincidían, según informes veterinarios, en desnutrición, deshidratación, infección parasitaria interna y externa, y una tristeza suprema que se podía ver en sus caritas. Estas pequeñas en sus dos meses de vida escasos no habían recibido una caricia, ni una palabra amable. Y creo que no habían probado el pienso en su vida. A saber de qué se habían alimentado todo ese tiempo.

Dos de ellas se fueron a través de Huellas Invisibles, Wendy y Campanilla, mientras que yo me ocupé de Nana, que se fue a Torrevieja con una familia inglesa estupenda.

Después de estos tres abandonos, una ya se cansa de ser la Robin Hood de las mastinas, y a sabiendas de que sería una gran camada (en torno a diez cachorros, pensé), empapelé el parque canino con carteles con mi número de teléfono, ofreciéndole mi ayuda a quien las estuviera abandonando para poder buscarles familia al resto. Pero que no las dejara de esa manera, atadas, sucias, hambrientas y cubiertas de bichos.

También le advertí en dichos carteles que una vecina había visto cómo dejaba a la última y que teníamos la mitad de su matrícula. Lástima que no la cogió entera, porque con ese dato hubiéramos podido denunciarle en ese momento.

De manera sorprendente, tras la pegada de carteles cesaron los abandonos, pero mi móvil nunca sonó por parte suya.

Desde ese momento, cada vez que iba a las inmediaciones del parque canino, buscaba un «Land Rover blanco conducido por un hombre mayor» (descripción que dio la vecina), por si volvía a hacer de las suyas. Y cuál fue mi sorpresa que el 17 de julio, cuando me disponía a salir a correr junto a mi pareja, veo a un individuo (lo siento, pero no puedo llamarle señor) dejando algo en el suelo desde un vehículo de esas características. Nos montamos rápidamente en nuestro coche y fuimos al lugar. Efectivamente, otra mastina abandonada, atada a una palmera. Mi pareja no se lo pensó y le interceptó con nuestro coche, cortándole el paso mientras yo marcaba muy nerviosa el número de la policía local de San Pedro del Pinatar.

Le gritamos que se bajara, que hasta aquí habíamos llegado. El hombre nos obedeció, mitad asombrado, mitad asustado. Y a los cinco minutos apareció la patrulla. Se portaron con nosotros genial, enseguida tomaron datos y declaración al individuo que simplemente atendía a decir que la había dejado allí para ir a hacer unos recados. Mientras un policía se quedó con él, otro me acompañó a rescatar a la pequeña que seguía atada en la palmera, muerta de miedo, de hambre y de sed.

La policía dejó marchar al individuo, no sin antes advertirle que le llegaría citación del juzgado para el juicio.

Yo me hice cargo nuevamente de la pequeña. Según mi veterinaria, esta era la que se encontraba en peor estado de las cuatro, incluso tenía miedo de que no saliera adelante. A esta bicheja la llamé Ariel, y después de unos meses con una familia inglesa, ahora vive en Jávea con unos franceses estupendos.

Vídeo: entrevista a Sara Henarejos en Conexión GTM 

 

Cuando ya pensábamos que todo había acabado, el 3 de Agosto me llama mi veterinaria para decirme que una clienta suya se ha encontrado en San Javier a otras dos cachorras de mastín, que son idénticas a las que yo me encontré y que sin lugar a dudas eran hermanas.

Afortunadamente para ellas y para mí, la familia que las encontró se las quedó en acogida hasta que en octubre viajaron juntas a Francia, donde viven con una familia que las quiere con locura, y donde jamás se separarán la una de la otra. Estas dos pequeñas encontraron este hogar gracias a Galgo-Keeper y Galgos sin Familia de Francia. A estas pequeñas las llamamos Elsa y Anna.

Mientras todo esto sucedía yo no paraba de ir a los juzgados de San Javier, porque las diligencias de la policía local se habían extraviado y así no se podía realizar el juicio. Por fin aparecieron, después de muchísima ayuda de los funcionarios del juzgado, y el día 3 de marzo fue el juicio. En él nos volvimos a ver las caras el individuo y nosotros, pero ni una palabra cruzamos.

Admitió los hechos poniendo vanas excusas para justificar el abandono y el maltrato animal (por el estado en el que estaban), pero el juez lo tuvo claro: condenado a pagar durante 45 días 3 euros diarios, a pagarme las facturas veterinarias (155 euros) y los gastos de abogada y procuradora (600 euros).

El dinero para pagar los gastos del juicio me fue donado por gente anónima, y cuando me pague el individuo yo lo donaré a las tres protectoras que me han ayudado en este caso.

Mucha gente me dice que es una «mierda» de sentencia, que así sale muy barato abandonar a un animal, etc. Sí que le ha salido barato (unos 900 euros en total) pero os aseguro que el mal rato de verse delante de un juez y siendo condenado no se le va a olvidar en la vida.

También es cierto que él empezó a abandonar el 17 de junio, y el 1 de julio cambió la ley. Al empezar los hechos con anterioridad se le ha tenido que juzgar con la ley antigua. Con la nueva ley la cuantía hubiese sido mayor, tendría antecedentes penales y se le podría haber pedido inhabilitación por tenencia animal durante el tiempo que el juez hubiese estimado oportuno.

Pero yo estoy contenta, abandonar no le ha salido gratis, va a tener que pagar, ha pasado la vergüenza de sentarse en un banquillo, alguna noche que otra no habrá dormido, y mis seis niñas están preciosas después de esos dos primeros meses de calvario.

 

Los cachorros abandonados, ya crecidos y felices:

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De Wendy y Campanilla no tengo fotografías recientes porque el seguimiento se lo hace Huellas Invisibles, pero me aseguran que están igual de guapas que las hermanas.

Así que ya sabéis, futuros maltratadores de animales e individuos que dejáis a vuestras mascotas a la merced de que alguien las encuentre, o un coche las atropelle: afortunadamente las leyes y las personas vamos evolucionando, y lo que antes os parecía un mero trámite, tirar una vida al contenedor de la basura, hoy os puede costar caro, tanto como la cárcel.

Desde aquí quiero agradecer a todas las personas que me han ayudado en este caso: mis vecinas por dar la voz de alarma, mi pareja por ayudarme siempre en todo, a la policía local de San Pedro del Pinatar, la Guardia Civil de San Javier, los funcionarios y juez del Nº 1 de San Javier, las protectoras antes mencionadas, el despacho de abogados DeAnimals de Murcia, a las personas que ayudaron a poder pagar las minutas, y sobre todo a los adoptantes por darles, a estas princesas de cuentos, la vida que ellas se merecían y que ahora tienen.

 

Sara Henarejos Carrillo

FOTOGRAFÍA DE SARA HENAREJOS CARRILLOSoy una chica de treinta y tantos que no soporta las injusticias. He encabezado durante bastante tiempo las protestas por los recortes en educación y ahora mismo estoy dedicada en cuerpo y alma a los que no pueden gritar «basta ya»: los animales. Tengo dos perritas adoptadas de protectora y otras dos rescatadas de la calle.

Soy maestra de primaria y uno de mis objetivos es concienciar a los más pequeños de que los animales tienen sentimientos y derechos. Pienso que si educamos a las generaciones venideras de manera adecuada nos ahorraremos muchos quebraderos de cabeza en el futuro.

Soy una cabezota que se ha empeñado en poner su granito de arena para que este mundo sea mucho mejor.

Twitter: @sarichicarrillo

 

Música: Egoísmo, de Hamlet

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17 sin mordaza

  1. Bravo. Estoy convencido de que cada vez hay más gente concienciada con los animales, aunque en verano, por la zona donde vivo (Jávea-Denia) siempre veo a más de un perrillo perdido y asustado por los márgenes de la carretera. Antes siempre llamaba a protectoras y policía. Ahora paso. ¿Por qué? Porque, al menos aquí, todo el mundo se desentiende de esos temas.

    -Protectora XYZ, ¿dígame?
    -Mire, he visto un perro perdido en la zona tal, parece muy desorientado y va por enmedio de la carretera.
    -Bueno, llame si eso a la policía local, nosotros no podemos hacer nada.
    -Vale, gracias.

    -Policía local, dígame.
    -Buenas, he visto un perro perdido en la zona tal, parece muy desorientado y va por enmedio de la carretera.
    -Tiene usted que llamar a la Guardia Civil, que se ocupa de eso.

    -Guardia Civil, dígame.
    -Buenas, he visto un perro perdido en la zona tal, parece muy desorientado y va por enmedio de la carretera y…
    -Tiene usted que llamar a la protectora, que son los que se ocupan de eso.
    -Pero es que he llamado a la protectora y me han dicho que ellos no pueden ocuparse y…
    -Lo siento, caballero, pero nosotros no podemos hacer nada.

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    1. A mí también me sorprendió cuando leí que la policía había llegado «en cinco minutos». Imagino que influiría el hecho de que Sara les contase que tenían al hombre retenido, y no quisieron dar lugar a que la cosa se pusiera fea.
      O también puede ser que hicieran bien su trabajo esa vez, o incluso que la policía local de San Pedro sea así de competente siempre. Lo mismo que critico a las fuerzas del orden cuando lo creo necesario, no tengo complejo en aplaudirles en ocasiones como esta, por eso he puesto el enlace y les he felicitado por Twitter.

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  2. Fray Gorífico 30/03/2016 a las 17:55

    Quantum filii ex mulieribus qui deambulant per via publicam et at homine facent pst, pst!

    Máxima Sara, ego benedigite!

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  3. 1.- A Salva, gracias por ceder tu espacio a tan nobles causa y personas.

    2.- A Sara, gracias y enhorabuena por el éxito de tus desvelos y acción positiva.

    3.- A TOD@S, mirad bien la biografía de Sara Henarejos al final del artículo, donde puede leerse que esta heroína ha «encabezado durante bastante tiempo las protestas por los recortes en educación» y que es «una cabezota que se ha empeñado en poner su granito de arena para que este mundo sea mucho mejor.»

    Destaco estos datos biográficos porque incluso entre la ‘gente de bien’ l@s hay que se escandalizan porque se dediquen recursos y esfuerzos a los animales en lugar de concentrarlos en niños y ancianos, por ejemplo.
    En esa biografía se puede entender con claridad (l@s que sean capaces de entender algo más que el 2+2, obviamente) que el bienestar de los animales y -por ejemplo- la infancia SON LA MISMA LUCHA. Es una cuestión de cualidades empáticas: quien sea capaz de maltratar o dejar maltratar a un animal SIN DUDA será capaz de hacer lo mismo con un niño, un anciano o un discapacitado, y viceversa, quien se desvive por proteger a los animales y reducir su sufrimiento, SIN DUDA tiene y tendrá a niños, ancianos y enfermos de su entorno protegidos, atendidos y felices.

    Piensen, además, en un hecho visible pero poco comentado: entre los MILES de desahuciados por impago de la hipoteca y el desempleo de larga duración hay MUCHOS que están acompañados por uno o más perros, con los cuales comparten comida y cobijo, y por los que rechazan la oferta de cama en los albergues ya que no admiten animales. Son compañeros de vida, en la riqueza y en la pobreza, para mí es la cosa más natural del mundo. Si a alguien le escandaliza tal comportamiento, que mande su corazón a un laboratorio para analizar.

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    1. Yo mismo, al decir que colaboro en una protectora felina, me he topado con cretinos que me han espetado lo de que «hay cosas más importantes y con más prioridad que los animales» Doy fe de que son muy palizas. Yo les suelo responder que una cosa no excluye a la otra, y que de la misma manera que ayudo a los animales, también puedo estar colaborando con Unicef o poniendo mi granito de arena para que un niño enfermo tenga su silla de ruedas especial, y que me derrumbo cuando me entero que una niña siria ha muerto bombardeada por aviones rusos Hay gente que, sencillamente, no da para más.

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      1. Muy oportuno el apunte de Olga, estoy totalmente de acuerdo contigo y con David (y tampoco puedo llevarle la contraria al páter, que despotrica y felicita a su manera).

        Siempre hay una causa «más importante», pero quienes hablan así suelen ser precisamente los que no hacen nada. De eso iba el editorial de Noche de Rock que transcribí para Vota y Calla el año pasado, y que tal vez recordaréis: (enlace).

        Y como estoy de acuerdo con lo que subraya Olga, repito (ya lo he dicho otras veces) que me da pena que partidos como Equo y PACMA (ecologistas y animalistas) no se entiendan como lo que son: una rama de la izquierda. Igual con los feministas. ¡Claro que son la misma lucha!
        Por suerte, Equo ha terminado confluyendo con Podemos, pero para la unión real de la izquierda todavía queda mucho camino.

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      2. -Ayudo a perros abandonados
        -¿Y los gatos que?
        -Ayudo a perros y gatos abandonados
        -¿Y las personas que?
        -Ayudo a perros, gatos y a MSF
        -¿Y los españoles que?
        -Ayudo a perros, gatos, suricatos, resto de animales en general, humanos, árboles, ríos, esporas…
        -Deja de perder el tiempo, no habéis conseguido nada.
        -Si,demostrar tu estupidez.

        (Casualmente los que dicen por que uno y no el otro, no ayudan a ninguna causa)

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        1. Gran verdad. Yo tengo dos actitudes al respecto que hasta ahora me han proporcionado momentos de gran diversión:

          1) Cuando en una reunión política/aka asamblea alguien se queja de que alguien debería hacer algo respecto de algo y no se le puede llamar estúpido porque tiene unas cachas preocupantes y/o muchos amigos mal encarados, os ponéis de pie, señaláis hacia él/ella/ello y gritáis: «¡Estoy totalmente de acuerdo! ¡Escuchad, x tiene una cosa importante que decir, ¡Escuchad que va a proponer algo!». Luego se le empuja hacia algún sitio desde donde se le vea bien.

          2) Cuando no hay quorum suficiente hay que poner cara de humildad, bajar la voz, y decir: «Sí es que yo tengo poca experiencia, como veo que estás más metido en estos temas dime cuando vas tú a las reuniones de (lo que sea que es importante para él o ella) para que pueda acompañarte. ¿Sois mucha gente ahí? Dime la dirección de la web. ¿Tenéis una lista de distribución? Apúntame porfa. ¿Cuanto cuesta la afiliación? …» y todas las preguntas que se os ocurra sin dejarle tiempo de responder. Siempre confiesan y entonces, con el mismo tono, le explicas cuan grande es vuestra decepción, con el respeto que le teníais, …

          Muy importante: poner cara seria, que no se os note que tenéis el día porculero.

          Saludos, V.J.

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    2. Sara Henarejos 30/03/2016 a las 23:10

      Olga muchísimas gracias por tus palabras.

      Desde hace unos años no puedo con las injusticias de ningún tipo, y lucho porque no sucedan por lo menos en los grupos en los que me muevo o participo. Pero lo que más me gusta ante todo es empezar un curso en Septiembre con alumnos que pegan e incluso matan animales y terminan rompiendo huchas de sus comuniones para comprar un calendario de X protectora para ayudar a los animales que les he ido presentando a lo largo del curso. Si les enseñamos a los niño a cuidar y amar los animales lo tendremos todo hecho.

      Y tienes mucha razón, si algún día alguien me diera a elegir entre un techo o mis «niñas» te aseguro que lo tengo claro. Para mí lo son todo.

      David la policía poco a poco está cada vez más concienciada. Es más mi abogada les da cursos de formación para que sepan actuar ante estos casos. Los da a nivel nacional. Pero también es cierto que ello mismos, al ver a locas como yo muestran más interés. Por ejemplo cuando les llega un perrete al cuartel muchas veces me mandan fotos por si lo conozco, si sé que está perdido (la página Mascotas Perdidas de la Región de Murcia en Facebook es mía) y eso lo hacen porque ellos poco a poco también evolucionan. Muchos municipios tienen la patrulla verde que se encarga de estos casos.

      Por cierto Ariel (que ahora es Loulou) vive en Jávea también, lo mismo la ves un día de paseo.

      Muchas gracias a todos.

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      1. «Pero lo que más me gusta ante todo es empezar un curso en Septiembre con alumnos que pegan e incluso matan animales y terminan rompiendo huchas de sus comuniones para comprar un calendario de X protectora para ayudar a los animales que les he ido presentando a lo largo del curso.» —-> Eso es una profesora DE VERDAD.

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  4. En España los irresponsables abundan y no saben (o no quieren) sumar 1+1. Si tienes dos perros de diferente sexo y ninguno está esterilizado tendrás una camada indeseada sí o sí. Nadie obliga a nadie a tener mascotas, si las tienes debes comprometerte a lo que conlleva su cuidado y bienestar. Sí, sale exageradamente barato abandonar y maltratar animales aquí. Porque no es solo el dinero que Sara debe desembolsar para que éste energúmeno pague esa miseria; son las molestias, quebraderos de cabeza y malos ratos que tiene que pasar para que, simplemente, se le dé la razón. Y hay tantos y tantos casos en los que no se puede dar con el individuo y las protectoras o quienes a título particular salvan a las mascotas teniendo que costearlo todo…es una odisea y es muy triste.

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  5. Sara habla en el artículo de la ley que cambió el 1 de julio. Esta es precisamente la ley mordaza. He repasado este punto, y sanciona el abandono de animales domésticos sólo como falta leve. Artículo 37.16 de la Ley de Seguridad Ciudadana:

    « (…) abandonar animales domésticos en condiciones en que pueda peligrar su vida».

    En el artículo 39 se indica que este tipo de infracciones (leves) se sancionarán con multas de 100 a 600 euros.

    Sin embargo, según esa misma ley, son infracciones graves (Art. 36.1): «La perturbación de la seguridad ciudadana en actos públicos, espectáculos deportivos o culturales, solemnidades y oficios religiosos u otras reuniones a las que asistan numerosas personas, cuando no sean constitutivas de infracción penal». Y esto lleva aparejadas sanciones que van de 601 a 30.000 euros.

    Como vemos, sale mucho más barato maltratar a un animal que protestar por su maltrato (Toro de la Vega, corridas…).

    Y ya que estamos con leyes, me resulta muy chocante, por no usar otra palabra, lo que dice el Código Penal (Art. 337.4):

    «Los que, fuera de los supuestos a que se refieren los apartados anteriores de este artículo, maltrataren cruelmente a los animales domésticos o a cualesquiera otros en espectáculos no autorizados legalmente, serán castigados…»
    Es decir, que serán sancionados quienes maltraten cruelmente a animales, excepto si el maltrato se da en espectáculos legalmente autorizados. A mí esto me chirría mucho.
     
    (Ánimo, Celia, que parece que vamos avanzando, aunque sea a paso de tortuga).

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  6. Mi impresión respeto al trato que se le da a los animales, es que ha mejorado con el paso de los años.

    A mi también me han dicho eso de que preocuparse por los animales, soy socio de una protectora de animales, APADAN (espacio publicitario cedido por salva), es una pérdida de tiempo y/o dinero. Mi respuesta es la misma: Hay miles de injusticias, todas importantes, no podemos estar en todas, así que coge una y hazla tuya

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