Etiquetas Archivadas: Cuerpos de seguridad del Estado

Usted no sabe quién soy yo

Saludos, pringaos que os detenéis cuando os da el alto la Policía. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar del sentimiento de superioridad de personajes como Esperanza Aguirre.

 

Usted no sabe quién soy yo

La fuga de Aguirre nos puede indignar, pero en ningún caso extrañar. Les hemos otorgado (más bien, se han ido tomando, con nuestra inerte complicidad) multitud de privilegios. Para ellos no existen las listas de espera; cobran sueldos desorbitados; gozan de una justicia especial merced al aforamiento y la politización de los señores de la toga; si el sistema «falla», se indultan mutuamente sin tener que dar explicación alguna; la prensa les adula, miente y censura por ellos… Les colocamos en un pedestal, y luego hay quien se extraña de que actúen como lo que les hemos hecho creer que son: dioses.

Continúa leyendo

22M: otra incompetente actuación policial

Saludos, gente que no calla ni aunque la apaleen. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar de los violentos… de uniforme.

 

22M: otra incompetente actuación policial

Nos quejábamos el sábado del nuevo alarde de censura informativa que, en relación a las Marchas de la Dignidad, nos han regalado los medios tradicionales de este país (no es de extrañar, están todos en manos de seis empresarios). Primero las silenciaron durante semanas, y después, cuando ya no les ha quedado más remedio que «informar» sobre ellas, han puesto el foco en la minoría que se enfrentó a los antidisturbios. Bien, pues vamos a centrarnos en los actos violentos, si es lo que quieren.

Continúa leyendo

Los fantasmas existen

Pues sí, que alguien vaya avisando a Iker Jiménez, Javier Sierra y Miguel Blanco, porque estamos asistiendo a la prueba definitiva de la existencia de seres del más allá pululando entre nosotros.

 

Las Marchas de la Dignidad

Sabéis que hoy está reunida una enorme cantidad de manifestantes en Madrid para protestar contra este Gobierno corrupto, ineficiente y brutal con sus ciudadanos. Para las próximas elecciones falta demasiado, y puede llegar a ser imposible arreglar tanto destrozo. Es urgente que se vayan cuanto antes, es imperativo recuperar la dignidad.

Continúa leyendo

No creo a la Guardia Civil

 


Continuación del artículo de ayer sobre la vergonzosa actitud de la Guardia Civil en Ceuta.

Continúa leyendo

Obeeediencia debida

 

Esta tarde, a las 20:00, hay manifestación en Valladolid en protesta por las agresiones del domingo. Está organizada por el colectivo Gente muy harta en Valladolid. Un poco más abajo veréis un vídeo de los hechos.

 

A Jaime lo redujeron entre 3 ó 4 antidisturbios mientras oía como comentaban entre ellos que había que dislocarle el hombro.

 

 
Continúa leyendo

«El Padrino», versión española

Aunque el noventa por ciento del feedback que me ha llegado tras el artículo del miércoles ha consistido en los habituales y merecidos elogios (je), unos pocos se han extrañado de mi resistencia a dar nombres, en plan: «¿qué te puede pasar? Esto es un país libre, vivimos en un Estado de derecho». ¿Un país libre? En los mundos de Yupi, me parece que vivís algunos. ¿No habéis visto lo que le ha ocurrido a Pedro J.? Aviso 1 (agosto), Aviso 2 (octubre) y caída.
O igual es que queréis verme metido en un follón, cacho perros. De cualquier manera, aquí vamos de nuevo con un caso concreto, que además puede valerle a los ingenuos como ejemplo de los modos de actuar de esta gentuza.

 

El Padrino, versión española

 

España, finales de los 90. Había una vez un gran empresario que tenía en copropiedad una discoteca con el alcalde. A mí estas cosas de los políticos me chirrían. Otros dicen que pobrecitos, encima que entran al servicio de la ciudadanía sacrificándose como Nuestro Señor por nosotros, no vamos a quitarles el pan de la boca, no esperaremos que subsistan sólo con los míseros sueldos públicos, las dietas y esas cositas.

Continúa leyendo

El bulevar de los votos rotos

 

Aparte de los motivos indicados en el artículo anterior, y de otros como los problemas de aparcamiento que les supondría la creación del bulevar, a los vecinos de Gamonal tampoco les hace ninguna gracia que pueda lucrarse con la obra Antonio Miguel Méndez Pozo, Míchel para sus colegas de la trena.  Sí, este hombre fue condenado a siete años y tres meses de cárcel por falsedad documental. Qué raro que condenen a alguien con los contactos de este tío, diréis. Y diréis muy bien, pero a veces se dan excepciones… Otras no: de los 87 meses que le cayeron, sólo cumplió nueve. Y no podemos quejarnos, porque él al menos pisó la cárcel: al entonces alcalde de Burgos, condenado a doce años de inhabilitación por prevaricación, lo indultó Aznar.

Continúa leyendo

Cuarta Declaración de la España Corruptona

 

En el artículo anterior hablábamos del Subcomandante Marcos y del EZLN. Hoy voy a colgaros un fragmento de la Cuarta Declaración de la Selva Lacandona, quizá mi preferida de las seis.
Ya os he dicho que admiro el estilo de este tío, la fuerza de sus metáforas. La admiración es mayor si cabe cuando sabes que no se trata de palabras huecas, fáciles, volátiles como la mayor parte de las que llegan a nosotros cada día (como estas mías), sino sustentadas por el espíritu de un hombre que eligió renunciar a las comodidades. Como os comenté, Marcos no es indígena; aunque siempre ha tratado de mantener su identidad oculta —de ahí lo del pasamontañas—, todo apunta a que una vez fue un joven profesor universitario sin excesivos problemas económicos. No obstante, fue capaz de cambiar el bienestar personal por un ideal mayor que él mismo, aunque eso le haya supuesto pasar hambre, frío, penalidades, tener que beber su propia orina… Así como exponerse a la muerte y verse enfrentado al horror de matar.
Amigos, aquí no hay aire, estas son palabras macizas, como la madera de su inseparable pipa:

 
Continúa leyendo

Toque de queda

 

Paseo nocturno, semana pasada. Desde adolescente me gusta caminar por sitios solitarios, dejando vagar los pensamientos y disfrutando de estar vivo. A veces me sirve de inspiración para escribir (tengo otro registro más «blandito» del que muestro aquí), y si no, atiendo a la música o me limito a escuchar el mar.

Continúa leyendo

Poli bueno, poli mejor

Tras las recientes actuaciones «ejemplares» de los mossos, he decidido rescatar este artículo en el que hablaba de la ley del embudo con el que muchos suelen juzgar las actuaciones de los miembros de la policía. Más sobre brutalidad policial en general y de los mossos en particular, aquí y aquí.

 

 
Continúa leyendo