Saharauis, náufragos de la Historia

Saludos, lectores solidarios. Ahora que se habla tanto de refugiados quiero quitarme la mordaza para acordarme de quienes llevan cuarenta años desplazados, marginados, ninguneados: los saharauis. Se diría que quisieran que olvidásemos su existencia y que, como con los palestinos, el mundo estuviera esperando cómodamente a que esa pequeña molestia vaya mermando hasta desaparecer.

 

Saharauis, náufragos de la Historia

Algunos sabréis que conozco un poco los campamentos de refugiados de Tinduf. Les dediqué una de las primeras entradas de Vota y Calla. Si tenéis unos minutos y queréis conocer algo más sobre aquello de primera mano, podéis leerla aquí:

 

No nos representan ni en el Sáhara

 

Dos años más tarde, la situación de los saharauis no ha mejorado ni un ápice. Ni la comunidad internacional ha presionado para que se celebre el referéndum prometido, ni la ONU acepta (ni siquiera de boquilla, como en otros sitios) vigilar que se cumplan los derechos humanos. Marruecos puede reprimir, violar, torturar, asesinar, que la MINURSO no moverá un dedo para evitarlo. Y España menos todavía. El «hermano» del rey que perdió su corona en una cacería (hermano le llama él, pero sólo son muy amigos; a su verdadero hermano lo mató de un tiro cuando era niño, se dice que por accidente), Mohamed VI, decimos, tiene vía libre. Es un importante socio comercial, aliado estratégico, todas esas excusas que repiten los medios para limpiar la mierda de nuestros políticos, para justificar que negocien con dictaduras a las que pocos se refieren por ese nombre. Si escuchas o lees en los grandes medios la palabra «dictadura», lo más seguro es que vaya unida a Venezuela o Cuba, pero nunca a Marruecos o Arabia Saudí. Ya sabéis: son satrapías, pero son nuestras satrapías.

Un ejemplo reciente: el Gobierno español, con la sumisa colaboración policial de siempre, parece dispuesto a entregar a Hassana Aalia. Este chico saharaui ha sido condenado a cadena perpetua por un tribunal militar marroquí por participar en una manifestación en 2010. Ha solicitado asilo político en nuestro país, solicitud más que justificada (si se le expulsa será torturado de por vida, o hasta que lo asesinen), pero a nuestros gobernantes la violación de los derechos humanos sólo les preocupa si les sirve para atacar a Maduro.

 

Informativo del 24 de octubre de 2015

 

Inundaciones en los campamentos saharauis

Hoy venía a hablaros de otra cosa, aunque está todo relacionado. Dado que, como ocurrió tras las tormentas de 2006, los informativos no le han prestado a la noticia la atención que merece (están ocupados haciendo publicidad encubierta al último bodrio de James Bond), quería contaros que una inundación ha arrasado los campamentos, y que la estéril tierra inservible que les da cobijo, el único lugar donde les permitieron quedarse, donde les arrinconaron, les recluyeron como a apestados, esa tierra se ha convertido en barro, y sus casas de barro, en lodo.

Los saharauis están otra vez con tiendas improvisadas aprovechando las propias melfas de las mujeres (las características telas con las que se cubren el cuerpo), como cuando tuvieron que huir precipitadamente de la guadaña de la Marcha Verde marroquí. Por cierto, la semana que viene se cumplirán cuatro décadas de aquello.

En la Biblia, el Éxodo cuenta la historia de la huida del pueblo de Israel, que tras escapar de Egipto habría pasado cuarenta años en la llamada «Travesía del desierto». Pues bien, el seis de noviembre los saharauis igualan el récord.

En todo este tiempo su situación no ha avanzado nada, y por si su desgracia fuera poca, la corriente provocada por las lluvias de estos días les ha arrastrado casi hasta 1975. En un lugar donde todo escasea, perder lo poco que has ido levantando o acumulando a lo largo de los años es una tragedia.

Los generadores eléctricos no funcionan y los que funcionan es un peligro conectarlos, los cables van por el suelo de cualquier manera y ahora el suelo está encharcado.

Se ha perdido una gran cantidad de reservas de alimentos y de agua potable (triste paradoja que el agua haya terminado con buena parte de las existencias de agua); letrinas destruidas, con el consiguiente riesgo de contaminación y epidemias; se han estropeado los medicamentos… Y están cerrados sus precarios hospitales y los colegios que enseñaban orgullosos a los visitantes.

Por la noche muchos se suben a las dunas y los montículos para dormir a salvo del agua, aunque sea al raso.

Según ACNUR, en los cinco campamentos viven unas 90.000 personas. Las cifras de afectados varían dependiendo de la fuente, se habla de que 3.000 viviendas habrían quedado arrasadas y el número de damnificados rondaría los 25.000. De cualquier manera, qué importa. Muchos, demasiados. Y lo peor está por llegar: the Winter is coming, y os aseguro que allí en invierno por la noche hace frío, mucho frío.

Me informan de que Hadiya, a la que os presenté en la entrada que he mencionado antes, no quiere dormir en su casa de adobe porque teme que se le caiga el techo encima, su familia se ha mudado a un contenedor metálico. Muchas viviendas como la suya ya se han derrumbado. El adobe es, a fin de cuentas, barro seco, así que podéis imaginar el efecto que tiene el agua en esas construcciones. Se deshacen «como tartas de chocolate». Y cuando salga el sol (se prevé que siga lloviendo hasta el domingo), otras que han quedado en pie comenzarán a resquebrajarse.

Los saharauis se quejan de que el Gobierno español no ha enviado ayuda ante esta emergencia humanitaria y que el Ministerio de Exteriores no se pone al teléfono. No esperaba otra cosa. Me cuentan que la última vez que ocurrió algo así, el Gobierno mandó al menos un par de aviones con alimentos, mantas, materiales de construcción, tiendas de campaña… Esta vez ni eso todavía. Una vez más, las ONG, los voluntarios, las asociaciones, la ciudadanía en general ha de suplir la inoperancia criminal de los Estados.

La CEAS comunica que se pueden realizar aportaciones a la Media Luna Roja Saharaui en el siguiente número de cuenta:

ES84 – 0081 – 0655 – 63 – 0001351540

Banco Sabadell

 

Recomiendan que la gente que quiera ayudar de alguna otra forma se ponga en contacto con la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de su provincia. Necesitan con urgencia tiendas de campaña, cocinas de camping gas para potabilizar el agua, medicamentos y mantas.

 

El problema no es la lluvia. Esta tormenta pasará y llegará otra. El problema es que los saharauis se ven obligados a vivir en un erial ante la pasividad internacional. Aunque en principio pudieran parecer lugares opuestos, el desierto recuerda en muchas cosas al mar abierto, y los saharauis llevan cuarenta años a la deriva. Son náufragos de la Historia.

 
Gdeim Izik

Música: Gdeim Izik, de Aziza Brahim

Imagen de cabecera: CEAS Sáhara

También te puede interesar:

6 sin mordaza

  1. Una vez más, mil gracias, Salva.
    Tus palabras nos vitaminan en estos tiempos tan… tan esquizoides.
    Un abrazo fuerte.
    ¡VENCEREMOS!

    Responder
  2. LAMBERTUS CEGATUS 29/10/2015 a las 12:20

    PARA MI SON LOS UNICOS MUSULMANES QUE TENGO EN CONSIDERACION , PARA MI SIGUEN SIENDO ESPAÑOLES Y SON LOS UNICOS QUE APOYO Y DEFIENDO , TAMBIEN AYUDO EN LO QUE PUEDO. UN SALUDO

    Responder
  3. Pandora Groovesnore 30/10/2015 a las 9:28

    Fue vergonzosa la actuación política española en su momento y lo sigue siendo 40 años más tarde! No tiene nombre ni razón de ser este infierno por el que está pasando el pueblo saharaui. Mucha fuerza y toda mi simpatía para ellos.

    Responder
  4. Muy buenos e ilustrativos los dos artículos. Tremendo se produzcan situaciones así, y ya, que se perpetúen durante décadas, es una vergüenza más que sumar a la larga lista que atesora la comunidad internacional. La pasividad de la ONU no es novedad, recuerda a la vergonzosa actuación que tuvieron en Ruanda, por ejemplo. Si la ONU tuviera como fin incondicional proteger los derechos humanos, y estos de verdad estuvieran por encima de cualquier otra consideración (incluída la soberanía de los Estados) otro gallo nos cantaría a todos.

    Lambertus, mira a ver, que se empieza por respetar a la gente del Sáhara y acaba uno respetando a todas las personas sin hacer distinciones de raza, nacionalidad, etc; ya sabes, esas cosas que dice la Declaración Universal de Derechos Humanos http://www.un.org/es/documents/udhr/ ;)

    Un abrazo.

    Responder
  5. Carmen Migoya San Miguel 17/02/2016 a las 18:09

    Todo mi apoyo a la soberanía del pueblo saharaui. Marruecos culpable, España responsable.
    Sahara libre ya.

    Responder

¿A ti tampoco te callan?

Tu dirección de correo electrónico NO será mostrada.