Rajoy lee a Antonio «Machao»

Saludos, lectores acorralados por la farsa. Hoy nos quitamos la mordaza para abuchear a los actores de esta burda politicomedia.

 

Todo es falso

Esta mañana escuchaba a Rajoy decir en la Junta Directiva Nacional de su partido: «estamos tan escandalizaos y abochornados como ellos por los casos [de corrupción] que hemos conocido». Lo leyó, como siempre.

Rajoy fue un niño bien. Si hubiera hablado así de pequeño se habría llevado más de una colleja de sus padres.

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¿No os dan ganas de coméroslo? Vale, no he dicho nada

 

Mariano Rajoy es gallego. Sin embargo, como tantos otros políticos de cualquier punto de España, suele acortar las palabras como si tratara de hacer una mala imitación del acento murciano o andaluz: «nunca he cobrao», «el PP es un partido honrao», «señores diputaos»…

Soy murciano. Sé cómo hablamos. También sé cómo hablan los andaluces, los extremeños o los maños. Cuando un murciano con un cierto nivel sociocultural como el que (siendo generosos) debemos suponerles a quienes dormitan en el Congreso, se dirige a un auditorio, no acorta las palabras. Se puede escapar algún tijeretazo, pero trata de emplearse con mayor corrección de la habitual, no habla como lo haría en la calle o con sus amigos, por la misma razón por la que tampoco emplea tacos: por respeto. No presenta los resultados de empresa a los accionistas diciendo: «hottia, tíoh, ehtta veh noh hemoh salío, vaya pelotazo que hemoh dao».

Yo uso a veces «comío», «to’» (por todo) y «estao» (del verbo estar, nunca referido a la nación, como les he escuchado, en el colmo del artificio, a esta gentuza), pero no cuando dirijo una reunión de comunidad. ¿Imagináis? «Vecinas, vecinos, inquilinas, inquilinos, estas son las cuentas del año pasao. ¿Queda to’ aprobao?».

Sin embargo, estos monigotes, estos productos de mercadotecnia abusan del «imputao», «votao» y «rescatao» ¡hasta cuando leen! Ahí, sobre todo entonces, cuando leen, podemos estar seguros de que fingen. En un discurso espontáneo (aunque la espontaneidad y la inmensa mayoría de nuestros políticos no se conocen ni de vista) cabría aceptarles algunos (no tantos) de estos deslices verbales, pensar que son naturales. Pero ningún andaluz, por muy cerrao que sea, leería así en voz alta el comienzo de La metamorfosis:

 

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró en su cama «transformao» en un espantoso insecto. Estaba «tumbao» sobre el duro caparazón de su espalda…

 

Eso sólo puede hacerse desde la impostura más absoluta.

Si se presta atención, es fácil pillarles preparando el truco tras el escenario, como aquella memorable mención a Antonio «Machao» por parte de nuestro ínclito presidente. Sí, sí, Antonio Machao. Están pendientes de acabar en «ao» todos los participios de la primera conjugación, y así pasa lo que pasa, al final se descubre el playback.

Esto de Antonio Machao se encuentra justamente en el polo opuesto de aquellos que quieren dárselas de tan-tan finos que preparan un colacado o viajan a Bilbado, como le sucedió a Ana Botella.

Esta moda de nuestros representantes es relativamente reciente, no ha sido siempre así. ¿Por qué lo hacen? Pues, por más vueltas que le dé, sólo se me ocurre una respuesta: siguen las recomendaciones de sus asesores de imagen para parecer más campechanos, más cercanos a la ciudadanía. Como si bastara con eso… O igual sí, igual es que a la mayoría le basta (no escucho quejas al respecto).

Por idéntico motivo le han (atentos a la tercera persona) quitado la corbata a Pedro Sánchez y le han añadido el complemento de la mochilita, imitando descaradamente a las caras conocidas de Podemos. De nuevo, en el lado opuesto tendríamos a Pablo Iglesias prescindiendo por consejo de sus asesores del piercing que llevaba en la ceja, porque no era serio.

Son productos de mercado, huecos, se promocionan para atraer nuestro voto. En este mundo de piedras pintadas con brillantina, de estercoleros rociados con desodorante, cuenta más el envoltorio que el regalo. Pero si continúan haciéndolo será que les funciona. A fin de cuentas, casa muy bien con el resto del teatrillo: furibundas peleas entre diputados que al acabar la función se echan unas risas juntos; tuiteros de incógnito creyendo discutir con Rajoy o Pedro Sánchez sin darse cuenta de que estos ni les leen ni les escriben, de que esos perfiles en las redes sociales son un mero decorado tras el que se ocultan infanterías de Community Managers y Directores de Comunicación.

Y no pasa sólo en la política, resulta que el hiperactivo representante de la Policía Nacional en Twitter, ni siquiera es policía.

Me avergüenza, me repugna el grado de falsedad al que nos han llevado. Al que nos han llevao.

«Todo es falso», nos dijo Mariano. Y qué razón tenía.

 

La imagen de cabecera nos la dedica Brotesto

 

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17 sin mordaza

  1. Completamente de acuerdo, aunque yo no me había PERCATAO de ese detalle de acortar las palabras murciano-style para parecer más campechano. De hecho, pocas intervenciones de Rajoy veo, ya que me pone muy nervioso y lo mío con el PP empieza a rayar el odio.

    Lamentablemente, lo del envoltorio no se limita sólamente al ámbito de la politicomedia, sino incluso al personal: yo soy de raza de pelo largo, y si quiero currar, me lo tengo que cortar y adecuar mi look hasta parecer un clon de Albert Rivera, en plan niño bueno. ¿Por qué? Pues no lo sé realmente. Seguramente porque el empresaurio hispánicus todavía cree que vive en 1957 y requiere un envoltorio bonito, que tenga buena cara y sea joven. En países como Alemania u Holanda es habitual ver a empleados de banco con greñas, pero en este país parece que nos guiamos mucho por la apariencia.

    Mi señora madre, por ejemplo, desconfía de Podemos y su líder Pablo Iglesias, aparte de porque cree que le van a quitar la casa y meter en la cárcel a los opositores, simplemente por las pintas. En cuanto ve a Iglesias en la tele, en lugar de escucharlo, hace un escáner exhaustivo de su look haciendo hincapié en que si la coleta, las ojeras, la perilla, la camisa, etc… Según ella, si Iglesias vende un mensaje, ha de presentarlo con el envoltorio adecuado, como si fuera un comercial que vende enciclopedias. Por eso le gusta tanto Pedro Sánchez y (creo que) Albert Rivera: son dos mozos bien «presentaos», bien afeitados y bien vestidos. Lo que digan, ya es secundario, pero de momento captan su atención por el «porte distinguido». Y así… yo diría que la mayoría de gente que supera la cincuentena, desgraciadamente.

    Un saludo!
    -David

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    1. Yo simplemente odio ver como nos sueltan un discurso leído y no son capaces de levantar la mirada. ¡Coño! Que se supone que nos estás contando tus ideas o planes de futuro.

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    2. Lo que dice David es verdad. Mi socio insistía hace años (luego ya desistió) en que me pusiera pantalones de pinzas en lugar de los vaqueros para ir a hablar con los clientes o para las reuniones de comunidad. Que si la primera impresión es la que cuenta, que si te respetan más si te ven bien vestido… Probablemente tenía razón, pero nunca le hice caso y tampoco me fue mal.

      Y por desgracia es así, el look de Pablo Iglesias tira a mucha gente para atrás, pero la única manera de cambiar las cosas es irlas forzando hasta que cedan. También hace unos años estaba muy mal visto en España ver a dos hombres besándose en público, y algo hemos mejorado. La libertad tiene eso, que a los reaccionarios les escuece. Les hace reacción.

      Me sorprende que no te hubieras percatao de la forma de hablar de nuestros políticos (no es sólo Rajoy, por desgracia). A mí me chirría cada vez que los escucho, precisamente por eso, porque suena falso. Como ellos.

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      1. Perdón por no contestarte antes, Salva, pero estoy sin ordenador y el único modo de acceder a Internet es a través de un móvil chino cutrísimo y muy lento.
        Suscribo palabra por palabra lo que cuenta este hombre: nada puede salir bien si te disfrazas e intentas caerle en gracia a todo quisqui. Estás incómodo, lo notas… y lo notan. Mucho mejor ser natural, uno mismo, sin artificios. Desaparece la tensión, está uno en paz consigo mismo y se liga más.

        Un saludo Salva, y gracias por acordarte.
        -David

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  2. Después de haberme «avergonzao» más aun de nuestros políticos tan queridos y adorables…. me he echado una carcajá (ya que nos ponemos…) de lo poco profesionales que llegan a ser algunas personas en el ámbito profesional.

    Señoras, señores… this is Spain.

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  3. Jajajajajajajaja no había visto lo de »Bilbado». Pero oigan, que si hace falta, le cambiamos el nombre a la ciudad. Los políticos antes que la realidad.

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  4. Pandora Groovesnore 08/04/2015 a las 9:20

    Dime que lo de «Machao» es broma. ¿En serio el zombi del presidente lo dijo? ¡¡¡No puede ser, no puede ser, no puede ser!!!

    La gente pública que termina indebidamente un calificativo, verbo etc. en «ao» merece una muerte lenta y dolorosa, ya sea presidenta de banco, cantante melódico o ministro de economía. En este último caso, además, por tripitir cuando habla con deje chulo.

    Por cierto, el otro día escuché a Manuela Carmena terminar un verbo en «ao» (no recuerdo la frase) y me decepcionó muchísimo…

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    1. Sí, sí, hace ya años de eso, tendría que buscarlo, pero de broma nada: lo dijo, igual que Ana Botella soltó lo de Bilbado que tanto le ha gustao a Miguel (ahí sí he puesto el enlace).

      A ver, por lo de Carmena: Que nadie piense que me meto con el acento murciano o andaluz, que no va por ahí la cosa. Sería absurdo, pues yo mismo hablo así. Lo que me molesta es que lo fuercen, que hablen de esa forma adrede. Que a alguien se le escape naturalmente un votao no tiene la menor importancia.

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  5. Yo lo que detesto de Rajoy no es solo que se dedique simplemente a leer con la mirada baja sin mirar a la gente, sino que ese discurso que lee seguramente se lo habrá escrito otro, alguno de los tantos asesores que suele tener, quizá esos mismos que le aconsejan la sandez de comerse las palabras. Es igual de artificial que el rey (el anterior y el actual), siempre leyendo discursos escritos por otros e intentando aparentar emoción, indignación o solemnidad. Todo muy preparado.

    Al final, si uno le pone un poco de imaginación, son como actores practicando una obra teatral, pero unos actores pésimos que «sobreactúan» y que apenas pueden disimular su indiferencia para con su pueblo. Una indiferencia que hace acto de presencia cuando ignoran su programa electoral y ponen como excusa que no sabían cómo de mal estaba el país hasta que cogieron las riendas del mismo. No te jode, ¡pues si no lo sabíais no prometáis lo que sabéis que no podéis hacer! (que por otro lado, si uno está en el Congreso debe saber mejor que nadie cómo van las cosas, pero bueno…)

    También es notable que nuestro «presi» ya no sabe qué argumentos buscar para justificar su mandato. Únicamente se dedica a enumerar datos precocinados cual autómata.

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  6. 3 cositas de nada quería yo comentar:

    La primera: se nos critica mucho a los del sur, sobre todo a los andaluces, por mal «hablaos» y luego mira. Eso sí, obviamente les queda «forsao» (entiéndanme, soy de Córdoba).

    La segunda: Ana Botella es una tía que ni sabe hablar en español («bacalado de Bilbado») ni en inglés (todos nos acordamos de su discurso y de su frase en particular).

    Y por último, la tercera cosa: si Machado levantara la cabeza….

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  7. Perdónales, no saben lo que hacen… uy, no, no era eso, la Semana Santa y toda su parafernalia, tan falsa como real creen algunos, me ha afectao al tarro.
    A lo que iba, es totalmente cierto que en nuestro mundo, el occidental, lo que prima es la imagen y los políticos tienen más asesores que votantes, ¿Triste?¡Mucho!
    Un Presidente del Gobierno sin credibilidad alguna, una oposición que juega con la ambigüedad, un rey emérito, el Juanca, que va de campechano cuando todo lo que le va de verdad lo esconde si es que no le pillan, tal y como ya ha pasado.
    Y ahora, que acabo de nombrar a un miembro de la familia ¿real? española, me viene a la cabeza una anécdota, 100% verídica, que tiene como protagonista a la infantita que no sabe, no contesta.
    Resulta que, hace bastantes años, mi ex-marido, que es jugador profesional de golf aunque para vivir tenga que dar clases a los pijos, trabajaba en un club en Collserola, la sierra tras Barcelona, donde aparte de vida social, también se juega a tennis, paddel, hay piscina y hasta pueden darte unas clases de golf.
    Un día, los trabajadores de susodicho lugar, estaban muy alterados pues se habían enterado que iba a ir la infantita Cris a tomar una clase de este deporte al que se le da a una pelota con un palo o una madera. El encargado de dársela fue mi ex. Primero de todo os diré que él es republicano, y como tal esta señorita era una alumna más, que llegó acompañada por su secretaria personal.
    Empezó la clase y al poco mi ex, Marc a partir de ahora, ya recibió una reprimienda por llamar Cristina a su nueva alumna. Al rato se le volvió a llamar la atención por tocarle los brazos para que mejorase su postura para realizar un buen swing. Y así una detrás de otra hasta que la clase terminó.
    Marc fue llamado por la dirección del club por haber recibido una queja por lo mal que había tratado a Cris… y le dijeron que nunca jamás le volvería a dar una clase. Él sonrió y dijo que le importaba un comino, que él trataba igual a todos sus alumnos por igual. Y misteriosamente, al poco tiempo fue invitado a abandonar el club y su puesto de trabajo.
    No sé si esta historia os ha recordado a todo lo que nos quieren hacer creer y no es.
    Ay Machao, te han desgraciao.

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    1. Impresentable. Sin más.
      Delincuente, sin más. Esta chica, es la peor si cabe, de la familia. Esta chica, cobra una cantidad indecente de la CAIXA de PENSIONS, que Deshaucia a los que ella y Urda han ROBADO. Esta chica, por otro lado, NIVEL ESTUDIOS SUPERIOR A CUALQUIERA DE NOSOTROS, ayudó con el CONSENTIMIENTO de sus familia, el SAQUEO y ROBO a las Asociaciones DISCAPACITADOS, la gran Mayoría.
      Esta chica tiene que acabar en Prisión como su Marido, por la RESPONSABILIDAD que lleva su Apellido, y por las CONSECUENCIAS que han dejado en el CAMINO.
      Bravo, por tu Ex-, Marc. Lo siento, por las Represalias.
      #NiCensuraNiTongo #BoicotMEDIAnuncianteSET
      #NingunImputadoListas
      #NingunImputadoGobierno
      #RajoyDimision
      #NoAlMaltratoAnimal
      #Corrupcion0

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  8. Bienvenida, Mamen. Que sea el primero de muchos comentarios ;)
     
    Muchas gracias por la anécdota, María. Marc hizo lo que tenía que hacer, y si lo despidieron por eso es repugnante, pero creo que a ninguno nos sorprendería.

    Seguro que el resto de profesores y golfistas estaban encantados de la visita, acicalándose con sus mejores galas. Me asquea ese servilismo y esa adoración, sea por la infanta o cualquier otro famoso. Cada vez que entro en el despacho de alguien que tiene expuestas fotos suyas dándole la mano a algún presidente de Gobierno me dan ganas de potar.

    Volviendo al artículo, no sé si os habéis enterado de que hoy es el centenario de La metamorfosis. Juro que no lo sabía, qué casualidad.

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