¿Qué es la política?

Apreciado Salva, soy eso que llaman un periodista de provincias al que enviaron a entrevistar al supuesto politólogo P. Baladring. Nunca me he recuperado del todo del efecto que produjo en mi alma la cercanía espacial y temporal con semejante engendro, razón por la que te ruego el anonimato más absoluto. Necesito alejarme de ese recuerdo que me produce urticaria, deseos irrefrenables de esnifar pegamento caducado, e incluso de refugiarme en el opus Dei.

He transcrito la entrevista realizada al mastuerzo como terapia, y te la remito por si decides publicarla. No te engañaré, ya la envié a varios medios y blogs, al principio con la esperanza de cobrar por ello, y los últimos ofreciéndome a pagar los costes, pero ni por esas. Eres mi penúltimo recurso, no me falles por favor: no me obligues a pedirle al propio P. Baladring que lo publique en su blog, que eso sí sería caer en los más profundos abismos de la miseria.

Gracias anticipadas si decides publicarla, y así se te caiga el flequillo a puñados si no lo haces.

Un viril aunque distante abrazo,

Periodista Anónimo

 

P. Baladring es un ser que afirma ser un gremlin bastante estropeado después de su temporada como submarinista profesional. Viendo su aspecto, es difícil creerle cuando afirma que la frase de Nietzsche «¿Qué es el mono para el hombre? Una irrisión o una vergüenza dolorosa. Y precisamente eso debe ser el hombre para el superhombre: una irrisión o una vergüenza dolorosa» se refiere claramente a él (o ello, que no está claro). Afirma que está destinado a fundar la raza del superhombre tan pronto encuentre un congénere de su especie lo suficientemente promiscuo. Por el bien de la humanidad, esperemos que no ocurra.

Durante la investigación previa a la entrevista no he sido capaz de encontrar ninguna prueba de que P. Baladring haya pisado una universidad, ni siquiera de que haya sido parido. Lo que sí he podido comprobar es que ha seguido repetidas veces tratamiento psiquiátrico con resultados diversos: algunos de sus terapeutas tuvieron que dejar la profesión por alcoholismo sobrevenido, dos se suicidaron, y uno cambió de sexo y se hace llamar Hermana Noestoy.

Pero mejor dejémosle hablar a él (o ello, o lo que sea):

 

Imagen gremlin malo, pipa, que es la política

Con ustedes, P. Baladring


 
 

Definición de política. Entrevista

Entrevistador. Buenas tardes señor Baladring. ¿Le parece bien que le llame así, o prefiere que le llame por su nombre de pila?

Baladring. Puede llamarme como quiera si antes me rasca la espalda, que me pica un montón.

E. Bueno…

B. No pido tanto, rásqueme un poco la espalda, ahí entre los omoplatos, así, más, siga, no pare, sigaaaaaa… ¡oh cariño, qué bueno!… ¿eh, qué pasa, por qué para? ¿No sabía que los gremlins tenemos el aparato reproductor en la espalda, calientabraguetas? ¿ahora se hará el ignorante?… ¿Ya está vomitando en la papelera? ¡Pues sí que empezamos bien!

E. Disculpe, podía haber avisado… Oiga, aquí no se puede fumar… ¡Dios santo, qué mal huele esa pipa!

B. Pues anda que la pinta que tiene usted, me he comido cosas con mejor aspecto. ¡Eh, use al menos la papelera! ¿Es necesario que haga esos ruidos tan desagradables?

(Nota del entrevistador: aquí tuve que hacer una parada para abrir la ventana, respirar aire igualmente contaminado, pero de confianza, y echar unos tragos a la petaca de emergencias. No sería la última vez a lo largo de la entrevista, pero no consignaré las siguientes por la continuidad del texto.)

B. Eh, ¿ya está bien? ¿Qué quiere, que le cuente cómo le di la idea a Obama del «Yes we can»? ¿O prefiere hablar de cómo pienso acelerar la extinción de la especie homo?

E. En realidad preferiría que me hablase de cómo ve la situación política española.

B. ¿Política? ¿Y qué saben ustedes los humanos de eso? A ver, defíname usted política… No balbucee que no le entiendo. Defina, defina, que hoy aún no me he reído.

E. Bueno, política es lo que hace el Estado

B. Ni idea, oiga, no tiene usted ni idea. El Estado-Nación es una forma de organización política, pero no es la política. De hecho sólo tiene unos cinco siglos y sus fundamentos teóricos surgen de tipos poco de fiar como Maquiavelo, Bodin y Hobbes. Sobre todo Niccolò, que se montaba unas juergas, si yo le contara… Al grano. Para que se haga una idea con su limitada inteligencia, si los 150.000 años que su especie lleva enguarrando el planeta equivalen a un año, los Estados-Nación aparecieron el 30 de diciembre.

E. Sí, pero actualmente la democracia…

B. ¿Sabía usted que para Aristóteles la democracia era sólo una forma corrupta de la ciudadanía, a la que él llamaba politeia en su forma correcta? En sus escritos Aristóteles consideraba que la república ciudadana era una de las formas preferibles de organización: el gobierno de muchos para todos. Cuando se corrompía y acababa siendo el gobierno de muchos para una minoría lo llamaba democracia, y van ustedes y lo adoptan como forma ideal de gobierno. Si cuando Churchill… Lo que habré gorroneado sus puros, y él fingía no darse cuenta, ¡todo un caballero!… A lo que iba: cuando Churchill dijo eso de que la democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todas las otras formas que han sido probadas, ya lo decía él por algo, ya…

E. Ehhhh, la administración del poder entonces…

B. No tiene usted ni la menor idea, si ya lo veía venir. ¡Penica de especie, oiga! El poder es otra cosa, es una capacidad de intervención en la política, pero sigue sin ser política.

E. Sí, pero cuando se alcanza el poder

B. Penoso, hasta para ser humano… Que no, que la visión instrumental del poder pasó a la historia. Se la inventaron viejunos como Hobbes o Marx. Lea usted… ¿Sabe usted leer, verdad? ¿Seguro? Bueno, pues lea usted a Foucault que le explicará que el poder es una red de relaciones. En realidad Foucault utilizó la palabra francesa rapport, que como usted ignora significa afinidad o sintonía, y que se ha traducido mal al castellano como «relación». En cualquier caso es una red en la que el poder se obtiene de una situación. Imagínese usted un juicio. El juez no puede enviar físicamente a nadie a la cárcel, pero es afín a la policía, quienes a su vez no pueden condenar. ¿Y el acusado? Pues depende de sus relaciones con el juez, la policía, o quienes pueden negociar con ellos, como los abogados. ¿Lo pilla?

E. No mucho. ¿Entonces las elecciones…?

B. Por sí solas, una fachada, lo que pasa es que ustedes se lo tragan todo. Lo que me recuerda… ¿Usted qué opina del sexo oral?

E. Eh, oiga, no se quite la camisa, ni los pantalones, ¡esta es una relación estrictamente profesional!

B. Ah, ¿es usted de los que cobran por…?

 

(Nota: aquí hay un vacío en la transcripción, debí desmayarme al imaginarme… Mejor lo dejamos aquí).

 

B. Bueno señor tiquismiquis, ¿ya se encuentra mejor? ¿Por dónde iba?

E. Por las elecciones.

B. ¡Ah, sí! Pues como usted tampoco sabrá, hay en el mundo algo menos de doscientos países reconocidos. En 2007 la organización Freedom House analizó los estados que se proclamaban democráticos en base a la calidad de sus elecciones, y sólo pasaron 123. Luego aplicó un segundo análisis basado en las libertades civiles, derechos individuales, y otras tontás, y tuvo que descartar 33 países más. Si además se aplican criterios de control social al gobierno, libre acceso a la actividad política, igualdad de oportunidades y cosillas como esa, se salvarían como mucho una treintena de estados. Así que no me hable de elecciones, que esa es la menor de las preocupaciones de los gobernantes: basta con que ustedes se crean que votar de vez en cuando para elegir entre una lista de profesionales del cargo es democracia y participación. Es como el concepto de «palmo» cuando hablan ustedes con sus mujeres; si no buscan y no comparan, pues cuela.

E. Oiga, ese es un comentario un tanto machista.

B. ¿Y quién le ha dicho a usted que yo no sea una hembra? ¿Quiere aparearse conmigo y lo comprueba?

E. Deje la camisa… ¡Abróchese, por Dios, qué asco!

B. Vale, bueno, tampoco hubiese salido bien. Es usted entre muy poco y nada atractivo, hubiese sido una relación de una noche, y por no hacerle un desaire.

E. Gracias por dejar en su sitio la ropa. Hablábamos de la definición de política.

B. Como por su forma de vomitar deduzco que es usted un sentimentaloide, empiezo por la visión de Aristóteles, Tomás de Aquino, y la Wikipedia, entre otros. Diríamos que la política es una práctica colectiva, orientada por valores de orden y equilibrio social, que busca fines trascendentes para la sociedad. ¿Qué le parece?

E. Me gusta, suena noble y positivo.

B. Suena ingenuo y apropiado para vender burras de tres patas. ¿Explica eso la existencia de antidisturbios, la ley mordaza, el rescate bancario, las guerras? Ni de coña.

E. ¿Entonces…? Pero la política es una actividad elevada, con un fin social…

B. Desde luego que hay un fin social, pero puede ser, por ejemplo, el control de las personas y recursos en una comunidad. Es la visión que defendió Maquiavelo y de eso salió el estado, que ya hemos visto de qué va.

E. Hombre, eso justifica los antidisturbios y los ejércitos, pero no la redistribución de la riqueza, por ejemplo.

B. Se está usted adelantando, que la redistribución de la riqueza no fue considerada un bien social hasta finales del siglo XIX, y no se implantó con mejor o peor fortuna hasta el XX. Pero permítame que siga y deje de hacerme un Ana Pastor. Weber, el que definió el concepto de burocracia, entre otras lindezas, se centró en el lado institucional y definió la política como la actividad desarrollada mediante un sistema de instituciones estables autorizadas para ejercer la coacción sobre la comunidad. Por cierto, ¿a usted el tema de la dominación, el sado-maso…?

E. ¡Por Dios, céntrese que ya está la papelera casi llena!

B. Usted se lo pierde, como dominatrix no tengo igual. Y ya que hablamos de sumisos, quédese con la palabra coacción porque nos va a ser útil, aunque no podamos decir lo mismo de la definición, que deja fuera la parte de psicología social que conlleva el ejercicio de la política.

E. ¿Se refiere a la coacción como amenaza?

B. En primera instancia, o como violencia en definitiva, lo que nos lleva a una cuarta corriente de pensamiento: la que considera la política exclusivamente como práctica encaminada a la defensa de la comunidad frente a amenazas, interiores o exteriores. En esta visión existe una tensión permanente nosotros-ellos.

E. Aquí le veo venir: es la idea de Clausewitz cuando dice que la guerra es la política por otros medios.

B. ¿Qué pasa, que oyó citar la frase en algún videojuego? No me conteste, era una pregunta retórica, si sabe usted lo que es eso. Y respecto a Clausewitz, Foucault llegó a sospechar que para algunas naciones la política no es más que la guerra por medios más eficientes. De todas estas definiciones, lo que único que parece claro es que se trata de una ciencia o conjunto de prácticas, que es una actividad social diferenciada, que hay instituciones, y que el ejercicio de la coacción y la violencia son herramientas de la política.

E. ¿Y no hay alguna definición más reciente?

B. La que se acepta generalmente es la que define la política como una práctica colectiva que los miembros de la comunidad ejercen con el fin de regular conflictos entre grupos sociales, mediante la coacción y la violencia si fuera preciso. De hecho esta es la razón por la que se otorga al Estado el monopolio de uso de la violencia.

E. ¿Cómo dice? ¿Que el estado monopoliza la violencia? No puede ser…

B. Definitivamente es usted un alma de cántaro poco hecha, le faltan unos hervores. ¿Qué ocurre cuando el estado no tiene la exclusiva en el uso de la violencia? Pues Estados Unidos y sus tiroteos esporádicos, los cárteles de la droga, o la mafia siciliana. Si retrocedemos en la historia, el feudalismo donde cada señor tenía su ejército y andaban a la greña por un quítame allá ese trigal. Sin hablar de revoluciones y guillotinas.

E. Entendido.

B. No me lo puede creer, ¡sorprendente, ha entendido algo!

E. Ehhhh… Entonces la política sirve para solucionar conflictos entre grupos sociales.

B. Con ese asquito de orejas no me extraña que no pueda escuchar. Claro que con lo poco que queda en medio… Y ahora que digo en medio, ya que la naturaleza no le dotó de inteligencia asumo que al menos… Vale, vale, puede bajar del alféizar de la ventana que sin alas se va a hacer daño, ya me siento… ¿Ve? Ya estoy sentado, ande, vuelva que hay cinco pisos. ¡Anda, si tiene una petaca! ¿Me da un poquito? Que a los gremlins el agua nos sienta fatal. ¿No? Bueno, pues ojalá se le atragante.

E. ¿Podemos seguir, por favor? Ya casi no me tiemblan las manos…

B. Usted mismo. Pues lo que le decía, que yo no he dicho nada de solucionar los conflictos, el fin de la política es regularlos. Porque a veces la solución es transformar un conflicto en no-política, o tomar una no-decisión.

E. Eso suena a Alicia en el país de las maravillas.

B. De las mierdavillas, diría yo. Pero algo de razón tiene usted, y no se acostumbre que seguro que ha sido chamba. Y no sonría que me excito… Así, mejor. Bien, ante un conflicto el estado tiene básicamente tres opciones. La primera es la conocida, la actuación de los grupos involucrados y de las instituciones mediante debate público, que finaliza con alguna resolución. Las otras dos son menos visibles, o incluso pasan desapercibidas.

E. No lo creo, en una sociedad democrática el poder está controlado, y sus actuaciones no pasarían desapercibidas…

B. ¿Sus progenitores eran hermanos? Y eso ha ocurrido repetidas veces en su familia, ¿verdad? Cállese, que la pregunta era retórica. Sabe usted que no debe contestar a las preguntas retóricas, ¿no? Pues no, y cállese que me distrae.

E. ¡Oiga, mi familia ni mentarla!

B. Como si lo viera, endogamia total… A lo que iba, la segunda posibilidad es la de adoptar una no-decisión, y cuando esto ocurre podríamos definir la política como el arte de impedir que la ciudadanía participe en la vida social. Por ejemplo ahí tiene usted el conflicto con Cataluña. ¿Cuántas decisiones políticas ha tomado el gobierno? Ni una, porque se ha dedicado a judicializar el conflicto, pasándole el muerto a los tribunales y escudándose en las leyes. Leyes que les correspondería cambiar a ellos, pero eso no lo dicen y ustedes no se lo reclaman. Es una no-decisión con pase lateral del muerto a la judicatura, teóricamente un estamento no político del estado.

E. Y con la inestimable ayuda de exlíderes, se lo reconozco. ¿Y cuál es la tercera?

B. Que no parezca un conflicto, con lo que se ahorran el esfuerzo incluso de engañarles. Ahí tenemos al presidente del gobierno diciendo que un rescate a la banca era un crédito en condiciones ventajosas, y mientras discutíamos si eran galgos o podencos ya habían inyectado vuestro dinero en Bankia sin más debate. O la secretaria general del PP armando un terrible lío, y mientras os reíais nadie se preocupaba de cuestionar que Bárcenas era empleado del partido, ni se preguntaba quién lo puso ahí, y quién lo nombró para ir como senador por Cantabria. Por no hablar de cuando el gobierno decidió refundir los organismos reguladores y supervisores para poder nombrar directivos afines y tapar sus desmanes… Que de esta última creo que nadie se ha enterado todavía, y ocurrió en 2013.

E. Pero una mayoría política de izquierdas cambiaría eso en buena medida…

B. ¡Vaya tontería, no ha entendido usted nada! Mientras exista un estado con el actual modelo las cosas no van a cambiar más allá de los detalles. Habrá política estatal de apariencia humana, en el mejor de los casos, y aún eso no es mucho decir conociendo a su especie. ¿O de verdad cree usted que quienes afirman querer gobernar van a correr el riesgo de no poder seguir haciéndolo? Cambiarán algo para no tener que cambiarlo todo. Y a quienes de verdad querrían cambiar el modelo de estado les votan cuatro locos, o cuatro genios según se mire. ¡Tengo unas ganas de encontrar una hembra para extinguir su especie!

B. ¿Pero no dijo usted que era hembra?

E. Le mentí. Y ahora me voy que me aburro.

B. ¡Oiga, espere que quiero saber más de eso de las izquierdas, las derechas, arriba, abajo…!

E. ¡Estudie usted, hombre, estudie, y hasta donde le llegue procure pensar!

(P.Baladring se dirigió a la ventana que había dejado abierta, extendió unas alas membranosas y saltó. Esa fue la última vez que le vi, y aún doy gracias a Dios por ello)

 

Imagen de cabecera: Quino

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12 sin mordaza

  1. Muy buen y aleccionador post, no me esperaba menos. La definición mas acorde con la actualidad, a mi entender, es la de Foucault: la política no es más que la guerra por medios más eficientes. Los que antes conquistaban países (más bien recursos) por medio de guerras, hoy lo hacen por medio »pacíficos» opositores o rebeldes moderados.

    Y ahora me queda la duda de saber a quien o que partido se refiere el gremlin cuando habla cambiar el modelo de Estado.

    Responder
    1. Con las Nuevas Generaciones topamos. A ver si puedo explicarme a nivel PPPrincipiante….

      Internete: (eso que usan tus papis para reservar mesa en Chez Pijo’s)
      Google: la cosa esa que busca tontás.
      Buscar «2011 partido político #Reinicia». Fue entonces la única propuesta que se pronunciaba directamente por un proceso constituyente. Luego se le unió el Partido X en 2014, y Podemos antes de que su líder hablase comanche. Ahora dicen que son un montón que lo dijeron: https://es.wikipedia.org/wiki/Proceso_constituyente

      A tu servicio: tú me rascas la espalda y lo te la rasco a tí.

      P.Baladring

      NB: Si lo de NNGG iba de coña haber avisado, que soy la superación del homo-dicen-que-sapiens-pero-lo-dicen-ellos-mismo-así-que-mejor-no-fiarse, pero tampoco soy Montoro.

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      1. Me sorprende que IU no se haya posicionado respecto a ese tema. Y de Podemos, viendo como evoluciona el partido, dudo que lo hiciera en el hipotético caso de llegar a la Moncloa.

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        1. IU sí ha hablado de la necesidad de un proceso constituyente. Lo que quiere decir el gremlin malo con su enrevesado lenguaje es que los primeros fueron unos tal Equo, y después se han ido sumando al carro los demás. Bien es verdad que Podemos lleva hablando del asunto desde que nació, mientras que IU tuvo muchos años para proponerlo antes y no lo hizo (o eso dice el bicho).

          Responder
          1. De entrada Don Salvador, piénsese mucho los calificativos de “bicho” y similares, básicamente por dos motivos:
            1) Deberían ustedes verse desde mi perspectiva, sin escamas de lindos colores ni dientes que sirvan para desgarrar parecen ustedes cerditos, aunque con dos diferencias: el olor (ganan ustedes), la duración de los orgasmos (ganan los cerdos).
            2) Nunca se puede afirmar con total seguridad “este cura no es mi padre”, “este cabrón no será mi jefe”, ni “este gremlin no dominará el mundo”. Así que mejor diríjase usted a mí como “Su Sapientísima belleza”. Por si acaso.

            Respecto del tema que preocupa a las Nuevas generaciones (o no, que Don Miguel no se ha pronunciado), efectivamente en 2011 sólo EQUO planteaba de entrada un reinicio total del sistema político, carro al que luego se han ido subiendo otros al notar en la nuca el aliento del 15M.

            Sin embargo hay una segunda parte significativa, y es la credibilidad que ofrezcan unos y otros. Si la base del sistema les sirve como plataforma de poder, retocarán sólo lo necesario para decir que algo ha cambiado. Ahí están los neoclásicos (PP), liberales (C’s), socialdemócratas (PSOE), marxistas de libre mercado (IU). Todos ellos partidos ya domesticados con necesidad de tocar cargo.

            El caso de Podemos es ambivalente. Si predominaran los grupos anticapitalistas tendría credibilidad, pero las propuestas económicas que han realizado hasta la fecha son socialdemócratas. Yo apuesto por lo segundo, y cambiaré de idea cuando les oiga hablar abiertamente de república y de otro sistema económico.

            Por último están aquellos a quienes el sistema no les sirve porque su ideología choca ampliamente con la actual estructura política. Partidos anticapitalistas, marxistas radicales, falangistas y allegados, y de nuevo ecologistas partidarios de sistemas económicos alternativos: Economía del Bien Común y del Decrecimiento en el caso de EQUO.

            Disculpe si no me pongo a sus pies, que por ahora sólo se lo ha ganado Mademoiselle Entropía.

            P.Baladring

            Responder
  2. «… cuando esto ocurre podríamos definir la política como el arte de impedir que la ciudadanía participe en la vida social».
    Me recuerda al eslogan de este blog («no te metas en lo que SÍ te importa»), en el que parafraseaba una cita de Marco Aurelio Almazán: «La política es el arte de impedir que la gente se meta en lo que sí le importa».

    Menos mal que el gremlin se ha ido volando, porque la pregunta de Miguel se las trae.

    Responder
  3. No sé si me han gustado más las tesis políticas o lo borrrrrde que es el gremlin (¡me encanta!). En cualquier caso, brillante :)

    Un abrazo.

    Responder
      1. Huy, Sr. Baladring, ¿no me estará usted invitando a una cita con fines reproductivos? ¡Eso es ir rápido! Debo decir que, aunque su sistema me parece mucho más eficiente que el que nuestro, tan engorroso, no tengo más remedio que declinar su tentadora invitación. Podría decirle que mis orejas son élficas, pero sería mentirle y, a la hora de la verdad, sería muy desagradable ver su cara de decepción con la forma excesivamente humana que tienen. Una pena, me parece usted un pozo de sabiduría. :D

        Responder
        1. Pues nada, usted se pierde nada menos que ser la génesis de la superación de la humanidad. Y sin palomo de por medio, que me lo comí ayer.

          Eso sí, le agradezco haber ampliado mis opciones: elfos…. No se me había ocurrido, mais pourquoi pas? Alguien tiene el teléfono de Tauriel? O el de Légolas, que por probar….

          A sus pies, mademoiselle.

          P.Baladring

          Responder
          1. Pues una cosa le digo, Sr. Baladring: dada la cantidad de especímenes de la raza humana que tienen su mismo aspecto sólo que por dentro, lo mismo algún día empiezo a considerar seriamente su romántica oferta de combinación de ADN. Por el método gremlin-orwelliano, claro. Total, como raza, a peor no podemos ir. Hasta entonces, cuídese (sobre todo de Légolas, que será muy mono y tal, pero disparando flechas tiene bastante mala leche).

            Responder

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