El PP te agradece que no votes

Saludos, votantes y partidarios de la abstención. Hoy nos quitamos la mordaza para tratar de averiguar a qué huelen los votos que no entran en la urna.

 

Abstención electoral: ¿a quién votan los que no votan?

 

Vamos a revisar las elecciones generales en España desde 1982 para ver qué ha sucedido con la abstención electoral:

  • 1982. Abstención: 20,03 %. Ganó el PSOE con el 48,11 % de los votos válidos. AP (actual PP): 26,36 %

  • 1986. Abstención: 29,51 %. Ganó el PSOE con el 44,06 %. AP (PP): 25,97 %

  • 1989. Abstención: 30,26 %. Ganó el PSOE con el 39,60 %. PP: 25,79 %

Se aprecia nítidamente la relación inversamente proporcional entre la abstención electoral y los votos del PSOE. En 1982 «sólo» hubo un 20 por ciento de abstención y el PSOE consiguió el 48 por ciento de los votos válidos. En 1989, cuando la abstención subió un diez por ciento, el porcentaje de votos del PSOE bajó otro tanto (el del PP ni se inmutó).

 

  • 1993. Abstención: 23,56 %. Ganó el PSOE con el 38,78 %. PP: 34,76 %

  • 1996. Abstención: 22,62 %. Ganó el PP por primera vez en democracia (38,79 %). PSOE: 37,63 %

En estas dos elecciones parece no cumplirse la regla de que la abstención beneficia a la derecha. La participación fue relativamente alta y, sin embargo, el PP no salió perjudicado. Bajo mi punto de vista, esto puede explicarse por el resto de elementos que entran en juego en cada cita electoral. No podemos tomar únicamente la abstención como factor determinante, aunque sea un componente de gran importancia.

Esos años entraron en la ecuación los casos Filesa y GAL. Como sabemos, los votantes de izquierda, además de abstenerse con mucha más frecuencia, son incomparablemente más críticos que los de la derecha. Al PP, ni Filesa ni los GAL le hubieran afectado tanto, y a las pruebas me remito: el caso Naseiro (el Filesa del PP) apenas les perjudicó, y lo mismo ocurre actualmente con la Gürtel, Bárcenas, los sobresueldos, los apoyos mayoritarios a imputados, el masoquismo de la Comunidad Valenciana… De Génova emana un repugnante pestazo a podredumbre, a corrupción, y no obstante, todavía hubo 4.100.000 cómplices personas que optaron por el PP en las recientes elecciones europeas.

 

Desde el año 2000 volvemos a la tónica anterior:

  • 2000. Abstención: 31,29 %. Ganó el PP con el 44,52 %. PSOE: 34,16 %

  • 2004. Abstención: 24,34 %. Ganó el PSOE con el 42,59 %. PP: 37,71 %

  • 2008. Abstención: 26,15 %. Ganó el PSOE con el 43,87 %. PP: 39,94 %

  • 2011. Abstención: 31,06 %. Ganó el PP con el 44,63 %. PSOE: 28,76 %

Como vemos, cuando baja la abstención (2004 y 2008), sube el PSOE. Comprobamos de nuevo que el suelo de votos del PP no se mueve significativamente: 45 por ciento cuando hay más abstención y, en consecuencia, gana (2000 y 2011); 38/40 por ciento cuando hay menos abstención y pierde las elecciones (2004, 2008).

En cambio, al PSOE la abstención le afecta muchísimo: 43/44 por ciento cuando aumenta la participación (2004 y 2008), pero baja hasta el 34 e incluso el 29 por ciento cuando el número de votantes disminuye (2000 y 2011).

 
 

Se ruega no votar. Firmado: Partido Popular

 

Una vez repasados los resultados electorales de los últimos treinta años, parece quedar demostrado lo que afirmábamos en los artículos anteriores: la abstención beneficia directamente a la derecha.

Celtas cortos – Tranquilo Majete

Música: Tranquilo, majete, de Celtas Cortos

«Si en España el aumento del paro / ya va por el tercer millón…» (1993, qué tiempos)

 

Imagen de cabecera: Ciro Quesada para Vota y Calla

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5 sin mordaza

  1. Muy interesante la serie, tanto que me he picado y he repetido tu análisis utilizando términos absolutos de votos al Congreso. Algunas confirmaciones que reafirman tu tésis:
    – En 2008 el PP perdió con 10,3 millones de votos, y ganó por mayoría absoluta en 2011 sumando sólo medio millón de votos más. ¿La razón? El PSOE perdió 3,5 millones de votos. Eso es volatilidad del voto y lo demás son minucias.
    – Entre el peor y el mejor resultado del PP en este siglo (incluyendo el 2000, que ya sé que no es purista) hay una oscilación de sólo 1,1 millones de votos (11,3%). En el mismo período la oscilación del PSOE fue de nada menos que 4,3 millones de votos (61,1%). Está claro quienes disponen de un sólido suelo estructural, y quienes reciben una gran parte de voto coyuntural.
    – Excepto en Noviembre 2011 y Marzo 2000, en todos los demás casos la suma de votos de derecha no nacionalista (PP y predecesores) ha sido inferior a la suma de votos de los partidos de izquierda de ámbito nacional (PSOE, IU y los predecesores de ambos).
    – Sólo en Marzo de 1996 ganó el Partido Popular, habiendo sumado la izquierda más votos que la derecha, en conjunto. Aquí se notó la estrategia de Aznar contra González, que si bien éticamente me repugna, tengo que reconocer que la llevó a cabo de forma técnicamente perfecta.

    Si quieres que te envíe el Excel completo, pásame una dirección de correo en privado.

    Saludos, y gracias por la gimnasia mental.

    NB: Atendiendo al punto tercero, habría que deducir que tienes razón al afirmar que España es mayoritariamente de izquierdas, siempre y cuando asumas que el voto del PSOE lo es. Yo disiento al respecto, creo que el voto al PSOE es mayoritariamente un voto de gobierno moderadamente conservador, mientras que el del PP es ideológico (neo liberal, cristiano y del nacionalismo español extremo).

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    1. Me alegro de que te haya resultado interesante, y muchísimas gracias por el comentario, que completa mi tal vez demasiado sencilla entrada (ya sabéis que los números no son lo mío, esto ha sido una excepción).

      ¡Claro! Ya estás tardando en pasarme el Excel. Mi correo bloguero es: ssh(arroba)votaycalla.com. Lo tengo puesto aquí a la izquierda, en un post-it ;)

      Pues yo, en cambio, estoy convencido de que el votante del PSOE (no el partido, ni sus políticas) es mayoritariamente de izquierdas. Más en el pasado, pero me atrevería a decir que actualmente todavía es así. Hay mucha gente en las bases socialistas que es tan progresista como el que más. Tal vez estén optando por el partido equivocado, pero no buscan con su voto un gobierno de derecha moderada (también hay de estos, claro, pero creo que son los menos). Aunque es verdad que el PSOE está haciendo todo lo posible para que sus votantes/simpatizantes/militantes más escorados a la izquierda opten por otras formaciones a marchas forzadas.

      Respecto a la repugnante estrategia del PP de Aznar contra el PSOE de González, no me resisto a transcribiros un fragmento de la tercera parte de las memorias de Alfonso Guerra (Una página difícil de arrancar, Planeta). Ahí va:

        «(…) los personajes y personajillos de la derecha fueron radicalizando sus posiciones alentados por un grupo de periodistas (…). Su conductor, Pedro J. Ramírez, estableció unas estrechas relaciones con José María Aznar y Francisco Álvarez-Cascos. Ellos fueron los que diseñaron una operación para deponer al presidente del Gobierno mediante cualquier procedimiento que fuese eficaz, sin conceder mayor importancia a la legalidad o licitud del proceso. Comenzaron a hacer unas reuniones preparatorias a las que acudían los periodistas Ramírez y Ansón, el político Álvarez-Cascos como comisionado de Aznar, y el juez Baltasar Garzón. Su preocupación y objetivo era desbancar a Felipe González del poder. (…) Luis María Ansón, que en una entrevista a un semanario confesó que “había que terminar con Felipe González. Al subir el listón de la crítica se llegó a tal extremo que en muchos momentos se rozó la estabilidad del propio Estado”. Ansón confirma que teníamos razón al denunciar la conspiración y los procedimientos contrarios a la democracia, pero “era la única forma de sacarlo de ahí”, confesó.
        El ex director de ABC explica que “la cultura de la conspiración existió porque no había otra manera de vencer a Felipe González con otras armas”.
        Los conspiradores contra el Gobierno socialista recurrieron a una campaña sistemática de denuncia de irregularidades y corrupción, magnificando los casos reales e inventando otros (…). En la reunión, según se me informó, participaron Francisco Álvarez-Cascos, Luisa Fernanda Rudi, Federico Trillo y algunos otros (…).
        Como confirmaría más tarde Ansón (…): “Un sector de la prensa presionó al mundo judicial (…). Al atizar el fuego con ese sector se favorecía la erosión de González… Así que se hizo. Fue una operación de acoso y derribo […]. Nos reuníamos, generalmente, en mi despacho, el director de El Independiente, Pablo Sebastián; José Luis Gutiérrez, de Diario 16; el director general de Antena 3, Manuel Martín Ferrand; el de informativos de Antena 3 Radio, Antonio Herrero; el de El Mundo, Pedro J. Ramírez…”.
        (…) declaración de Ansón: “Felipe González era un hombre de una potencia política de tal calibre que fue necesario llegar al límite y poner en riesgo el Estado, con tal de terminar con él”.
        (…) Luego entró Mario Conde y la operación informativa que montó con un espía que traicionó a su país. De él, Juan Alberto Perote, hizo Cascos grandes elogios”».
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  2. La última vez que escuché esa canción de Celtas pensé lo mismo, ¿Sólo 3 millones? En fin, eso de la abstención es más que sabido. La izquierda siempre somos más críticos, pero en vez de votar a otro partido de izquierdas, que tienes a patadas donde elegir, ¡Optan por la abstención! ¿Por qué? Lo entiendo ante la “escasez” de partidos de derecha o centroderecha, pero con todo el abanico que hay a la izquierda, no consigo encontrar una explicación.

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    1. En general, si comparas dos elecciones del mismo ámbito las cosas cuadran. Por ejemplo, tomemos las elecciones al Congreso de 2008 y 2011:
      – Aproximadamente el voto a candidaturas (descontando abstención, voto en blanco y voto nulo) disminuyó en 1,4 millones de votos (MV en lo sucesivo), pese a que el censo había crecido en unos 706.000 electores.
      – La suma de pérdidas y ganancias de los principales partidos y coaliciones entre 2008 y 2011, excluyendo al PSOE, son unos 2,9 MV, que con los anteriores 1,4 MV arroja un total de 4,3 MV que fueron a otros partidos, o se diluyeron.
      – El PSOE perdió entre esas dos elecciones 4,3 MV, lo que cierra el círculo.
      – ¿Fueron todos los votos a partidos de izquierdas? Pues no, porque PP creció en unos 0,6 MV, UPyD en 0,8 MV, aparece Amaiur, etc. Aunque 0,3 MV fueron a nuevos partidos del 2011 como EQUO y Compromís, y el premio gordo de la izquierda para IU con 0,7 MV.

      Por tanto, si bien es cierto que alrededor de un tercio de los votos perdidos por el PSOE se esfumaron, los dos tercios restantes simplemente buscaron nuevos destinatarios. Y de estos dos tercios, no podemos decir que el PP se llevase la parte más importante, por significativa que fuese.
      Dicho de otra forma, no nos gobierna el PP porque la gente les votase en masa (sólo 0.6 MV más que en 2008). Tampoco porque la abstención fuese masiva, porque incluso teniendo en cuenta ese 1,4 MV adcionales que se perdieron en el aire, el PSOE habría perdido de todas formas.
      Es que la gente – ¡¡nada menos que el 38% de los votantes del PSOE de 2008!! – huyó del PSOE como de la peste y cada cual se refugió en lo que creyó conveniente.

      Obviamente esta es mi visión, y no pretende en abosluto ser un análisis riguroso, pero creo que las pistas son claras: en 2011 no ganó el PP, perdió el PSOE porque consiguió repeler no sólo a unos dos millones de votantes esporádicos, sino además a otros dos millones de votantes fieles.

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