Moral cristiana

 

La Iglesia católica en general, y muchos cristianos en particular, han vuelto a retratarse con la tragedia de Ceuta. La Iglesia, valiéndose de 13TV, canal de televisión de la Conferencia Episcopal, ese think tank de ultraderecha, le ha dado la absolución desde el primer momento a Gobierno y Guardia Civil, justificando las 15 muertes. También sigue permitiendo que algunos sacerdotes digan barbaridades tan católicas como las que despachó Jesús Calvo en Alerta Digital:


«Esta gente es incapaz de organizarse en sus países. Necesitan venir a Europa, al contacto con el hombre blanco».

 

Recordemos que este cura es reincidente, lo anterior no es fruto de un calentón. Y por supuesto, ni se les ha pasado por la cabeza pedir perdón. La Iglesia hace política desde el sector más radical, invariablemente al servicio de la derecha. Eso sí, no levantan un dedo para protestar contra los brutales recortes que el Gobierno está aplicando a la ciudadanía. Sólo se manifiestan contra derechos sociales (divorcio, matrimonio homosexual, aborto…), quizá porque estos se consiguieron a pesar de la Iglesia, que siempre ha estado en la trinchera contraria al progreso.

 

 

Y le dijo Jesús a Pedro: llévate tú al extranjero a tu casa, no te fastidia

 

Un gran sector de fieles tampoco se libra. «¿Qué hay que hacer, abrir  la frontera y ponerles un piso en la Castellana?», comentan al salir de misa, intentando desviar el centro del debate de lo ocurrido en Ceuta. Abrir la mente y el corazón, es lo que tendríais que hacer, pero eso es misión imposible.

Un catolicismo un poco raro, el de esta gente. Claro que también Franco o Pinochet fueron muy beatos… Supongo que ese Dios en el que Fernández Díaz y otros dicen creer (el Opus es muy útil aquí, en la tierra) hubiera bendecido la actuación de la Guardia Civil. O igual sólo cumplían órdenes de Santa Teresa, que desde allí arriba les gritaba: «¡Disparad, disparad, a esos cabrones! ¡Que esa escoria no llegue a alcanzar suelo patrio!».

Parece que son católicos sólo para lo que les conviene. Mateo 25:41-45:

 

Apartaos de mí, malditos (…) Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis (…) En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos, también conmigo dejasteis de hacerlo.

 

 

Qué suerte hay que tener al nacer

 

Tras haber hablado con muchos de estos individuos excluyentes, hace tiempo que llegué a una conclusión del porqué de su actitud: se creen mejores. Sí, se creen mejores que los inmigrantes, igual que Sostres respecto a los haitianos o los pobres. No sólo con más derechos, sino superiores como personas, moral e intelectualmente; ellos están por encima de esa chusma. Carecen de empatía (algo en lo que coinciden con los psicópatas); deben de pensar que es una diosa griega. No caen en la cuenta ni por un momento de que si hubieran nacido en otro lugar, podrían haber sido uno de los quince que se dejaron la vida en Ceuta. Con una diferencia, quizá: estaría por ver si tendrían las agallas que han demostrado estas personas para emprender la aventura de intentar llegar a Europa.

Es obvio que si hubiesen nacido en algún país del llamado mundo islámico, serían musulmanes. Pero a ver cómo les explicas esto a unos integristas católicos. Bajo su punto de vista, no es que fueran agraciados con la inmensa suerte de nacer en Europa, y además en España, y además en el seno de unas familias que disponían de lo necesario para proporcionarles bienestar. No, nada tuvo que ver la fortuna, es que no podría haber sido de ninguna otra forma. La ruleta estaba trucada. Y si la Providencia hubiera errado y les hubiese tocado mearse encima por primera vez en Arabia Saudí, por ejemplo, serían cristianos igualmente, les habría iluminado un rayo de la verdadera fe, y estarían evangelizando a toda esa sociedad, nadando a contracorriente en un mar de herejes condenados al llanto eterno y el crujir de dientes por su ignorancia.

Qué absurdas, las religiones. Y cuánta hipocresía.

 

Música: Planeta Eskoria, de Ska-p («Qué suerte hay que tener al nacer»).

 

Otras entradas sobre la tragedia de Ceuta:

¿A ti tampoco te callan?

Tu dirección de correo electrónico NO será mostrada.