Monarquía bananera

Aunque este artículo lo escribí en junio, mientras asistía incrédulo al vodevil que montaron a cuenta del DNI de la infanta, lamentablemente continúa de actualidad. Para vergüenza de nuestro sistema judicial, la infanta no es que siga en la calle, sino que ni siquiera han podido llamarla a declarar. Los chambelanes del régimen han continuado excusando lo inexcusable con la táctica de Ana Mato: antes tonta que culpable. Y al juez le van presionando y dando «avisos», repitiéndose la historia de Garzón y Elpidio Silva.
Ahora estamos con los pagos que la infanta realizó con la tarjeta de Ay-zoon (ya veréis si no acaban diciéndonos que los hizo sonámbula).

 

(Escrito el 19 de junio de 2013)

 

El juez que está investigando (o que lo intenta, porque tiene que lidiar con todas las presiones y trabas del mundo) el caso Nóos, recibe un informe de la Agencia Tributaria en el que se revela que la infanta vendió 13 fincas por un millón y medio de euros poco antes de gastarse el doble en reformar un palacete que le acababa de costar 6 milloncejos de nada. Como esas fincas no le pertenecen se arma un follón. Hacienda aclara entonces en su Web que se trata de una equivocación, dejando que se deduzca que la culpa fue de los registradores y/o los notarios. Estos responden que de eso nada. Hacienda quita esa nota de su Web y se retracta (y retrata) con otra excusa absurda, esta vez mediante un comunicado de prensa:

 

El error en la imputación de transmisiones de inmuebles a Doña Cristina de Borbón y Grecia es consecuencia de que la información recibida por la Agencia figura atribuida a un DNI que coincide con el suyo.

 

En el mismo comunicado, el Ministerio de Hacienda se marca un Juanca («Lo siento mucho, me he equivocado, no volverá a ocurrir»):

 

La Agencia Tributaria tiene el máximo interés en que errores como este no vuelvan a producirse.

 

Y es que 4 notarios y 4 registradores coincidieron al reflejar el mismo DNI incorrecto en unas compraventas inexistentes de 13 fincas en 3 provincias distintas. Esto es fácil de creer. Y más cuando nos enteramos del DNI de la infanta: 00.000.014-Z. Y ya nos quedamos convencidos del todo si reparamos en el nombre de la implicada, tan común: Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia. Sin embargo, extrañamente no está de acuerdo con la explicación la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda, ni el Colegio de Notarios, ni el de Registradores, ni siquiera la policía. ¿Y Montoro? Montoro primero desconoce: «No conozco el fundamento de ese informe ni en relación con la infanta ni en relación con ningún contribuyente». Entonces, cuando amenazó poco sutilmente al diputado Pedro Saura, y cuando lanzó insinuaciones al aire sobre evasiones fiscales de «algunos» actores y medios de comunicación, ¿se estaba tirando un farol? Después se agarró a la surrealista justificación del DNI clónico, asegurando que «no más allá del martes» explicarían lo sucedido. Y el martes a última hora (había que mantener el suspense hasta el final) Montoro se ha tapado y Hacienda se ha destapado con otro comunicado en el que vuelve a acusar a registradores y notarios. De nuevo, el Sindicato de Técnicos de Hacienda ha criticado la «explicación». Y es raro, porque está clarísimo:

 

La causa de esa imputación errónea en once casos fue consecuencia de que la información recibida en la Agencia Tributaria con origen en Notarios y Registradores, figuraba erróneamente atribuida al DNI “14.

 

Es decir: el motivo del error es que hubo un error.

Me ofende, no sólo la cantidad, sino la pésima calidad de las mentiras del Gobierno, tales como las esgrimidas a raíz del caso Gürcenas, los sobresueldos, finiquitos diferidos, privatizaciones, supuestos apuntes erróneos en la contabilidad oficial durante una década, y tantas otras en apenas un año y medio hasta llegar a —¡tachán!— la del regio DNI. Pago mis impuestos y exijo que me mientan con más clase. Me preocupa que se atrevan a dar esas burdas explicaciones, porque esto sólo puede significar tres cosas:

  1. Nos toman por tontos.
  2. Están tan seguros de su impunidad que ni se molestan en defenderse; además, saben que enfrente hay una oposición muy débil y que disponen de una inmensa maquinaria mediática a su servicio, así como de un porcentaje importante de votantes que alardean de ser fieles a «su» partido pase lo que pase (como si ser fiel en política fuera un mérito).
  3. Las dos anteriores son correctas.
Imagen: "El Rey se folla a la Justicia"

Crédito: El Jueves / Juanjo Cuerda

Hay antecedentes: curiosamente, fue con la infanta con quien el fiscal del caso Nóos presentó por primera vez un recurso contra una imputación. Entretanto, el juez que trata de instruir este caso ha solicitado un técnico y la Agencia Tributaria se lo ha negado (!). Además, el Presidente de los Técnicos de Hacienda se quejó de que la Agencia Tributaria no había entregado al juez los informes sobre la infanta que aquel pidió y que a día de hoy sigue esperando, aunque en el primer comunicado sobre este asunto (martes 18) afirmaban de paso que «en fechas próximas [la Agencia Tributaria] remitirá los informes solicitados y aún pendientes de remisión»; a ver si es verdad, ni que estuvieran grabándolos en piedra. Mientras, de la directora de la AEAT no hemos tenido noticia alguna, pero casi mejor, si recordamos esto [nota: esta buena señora dimitió 9 días después de la fecha en la que está escrito este artículo].

Por si no fuera suficiente, tras cada uno de estos esperpentos hay que aguantar a los que se llenan la boca afirmando que «la Justicia es igual para todos»; «el que la hace la paga»; «Estado de derecho» (Estado de cohecho, será), etc. Pero me tranquiliza que los chambelanes de ABC y La Razón repitan que no hay de qué preocuparse, que las instituciones en España funcionan. Están en lo cierto, qué cosas tenemos algunos. La impunidad de los poderosos ante la ley; medios de comunicación que son meros aparatos del régimen; cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado más ocupados en reprimir a la ciudadanía que en defenderla; la Justicia y otras instituciones a las órdenes del Gobierno o dictadura de turno; privilegios de una minoría en contraste con la pérdida de derechos y recursos de una parte cada vez mayor de la población; criminalización y persecución de los que se atreven a protestar… Estos son los defectos propios de una república bananera, y España todavía no lo es. Una república, digo.

De la composición de cabecera se ha encargado Brotesto
 

Música: Variación sobre el Himno de Riego, de Brigada Bravo y Díaz

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2 sin mordaza

    1. Sí, salió. Y no me dirás que no es mucho “peor” que la que han censurado esta semana. Habrán considerado que el momento de la abdicación es más delicado, no sé.

      Por cierto, la portada de esta entrada es de Juanjo Cuerda, la misma persona que hizo las ilustraciones de Vota y Calla ;)

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