Los números no daban

 

Hoy me quito la mordaza para señalar lo que ha quedado de manifiesto con la moción de censura: los números daban, la consigna política y mediática era falsa.

 

 

Vaya, qué sorpresa. Resulta que se podía echar al PP sin necesidad de hipotecarse con Ciudadanos.

Esto, que algunos veníamos diciendo desde las elecciones generales de diciembre de 2015, la apisonadora mediática lo negaba, los votantes socialistas lo negaban, más de media España lo negaba, abducida por programas como aquél donde trabajó durante diez años Màxim Huerta.

En diciembre de 2015 los números sí daban, y en la repetición electoral de junio de 2016, también.

Pero a pocos les dio por pensar por su cuenta, para eso están los pactómetros de la tele. Que sumen ellos.

 

Lo esperable es que el PSOE se hubiera juntado con su aliado natural, con Podemos, en lugar de abrazarse a Ciudadanos, el socio natural del PP.

Sin embargo, como había ocurrido unos meses antes en Andalucía, el PSOE prefirió una alianza contra natura.

Pero a nivel nacional no le bastaba con el apoyo de los de Rivera.

Ante la tesitura de explicar este pacto absurdo e insuficiente, se esforzaron en convencer a los votantes de que no había otra alternativa, pasando una y otra vez la apisonadora mediática por los cerebros, asfaltándolos con una frase: los números no dan para otra cosa, la aritmética es implacable.

Pero daban, vaya que si daban.

Rescato esto que escribí en enero de 2016:

 

 

  • PSOE, Podemos, PNV e IU: 167 escaños
  • PP y Ciudadanos: 163 escaños

 

Si el resto de partidos se abstuvieran, el PSOE podría gobernar (así se entienden mejor los favores del PSOE a ERC, Democràcia i Llibertat y PNV, que veremos a continuación).

Lo mismo si cambiamos a PNV por ERC. De esta manera sumarían 170 escaños.

Y si votan a favor los dos partidos, PNV y ERC, llegarían justos a la mayoría absoluta (176 escaños).

 

 

Como veis, era infinitamente más fácil que la moción de censura. Para que ésta saliera adelante han tenido que votar a favor todos los partidos, a excepción de Ciudadanos. Todos, los citados más Compromís, Bildu, Nueva Canarias y PDeCAT (DiL ya no existe).

Pero los números no daban.

Para que las letras de esta frase no se cayeran a pedazos de pura inconsistencia, a algún genio se le ocurrió, y Sánchez y compañía repitieron, que no podían llegar a la presidencia con los votos de los independentistas, ni siquiera podían aceptar su abstención (!).

Se negaron incluso a sentarse a escuchar sus propuestas. Actuaron así «por principios», «por la unidad de España». Algo ilógico cuando los independentistas no habían puesto ninguna condición a priori. Ninguno de ellos declaró: O el PSOE promete que permitirá un referéndum de independencia en Cataluña, o no nos sentaremos a una mesa con ellos.

Pero los medios siguieron a lo suyo, los números no dan y España se rompe.

 

 

Los números sí daban: dos años perdidos

 

Por eso el PSOE no llegó al gobierno antes, no se culpe a la aritmética. Se podía y se debía haber sacado al PP de las instituciones en diciembre de 2015.

No hay que especular, el propio Sánchez confesó que fue presionado por las élites económicas y mediáticas para que no pactase con Podemos, y ya vimos el acoso al que fue sometido por parte de los barones de su partido, las maniobras para quitárselo de en medio.

Hemos sufrido dos años y medio extra de políticas criminales por la mentira de «los números no dan» o la excusa de «no podemos aceptar el voto de los independentistas».

Y hete aquí que ahora el mismo Pedro Sánchez ha aceptado hasta los votos de Bildu. Y no ha pasado nada, no se ha caído Ferraz, no han borrado el rojo de la bandera española en favor del peligroso amarillo. ¿Dónde están los que aseguraban que tres más tres eran cuatro?

La excusa de que los otros partidos ponían condiciones inaceptables entonces (difícilmente puede plantear condiciones alguien a quien no se escucha) no se sostiene porque, por lo pronto, (más lo que se haya acordado bajo manga), el PSOE se ha comido una condición, y bien gorda, para garantizarse los votos del PNV: seguir con los presupuestos del PP.

El PSOE votó en contra de estos presupuestos sólo diez días antes de la moción de censura por «insolidarios», «injustos», «antisociales»…

 

 

 

 

Nadie podía imaginar, en diciembre de 2015, que el PSOE lo iba a apostar todo al naranja.

Ahora están los bandos como todo el mundo daba por hecho que quedarían al meter su voto en la urna: por un lado, PP y Ciudadanos. Por otro, PSOE y Podemos.

A ver lo que tarda la izquierda en pelearse por cualquier chorrada.

 

 

Si te gusta lo que lees, deja aquí tu dirección para que pueda avisarte de cada nueva entrada:


 

 

También te puede interesar: 

6 sin mordaza

  1. Salva, te recojo la última frase porque me viene al pelo para enlazarla con esta entrevista de Javier Gallego a Evaristo Páramos, quien ilustra perfectamente lo que quieres decir. A partir del minuto 8:00, aunque toda la entrevista es muy buena.

    “Hay siempre un típico idiota metido entre nosotros más preocupado de que salga su puta idea, de que se mueva algo. Eso es a lo que llamo tener enemigos entre nosotros, por supuesto.”
     

    Responder
    1. Muy bueno.

      Me he quedado con una duda: mantiene la misma música y estética que las “conversaciones” de los anuncios del Banco Sabadell, pero entiendo que es una parodia y el banco no tiene nada que ver con esto, ¿no? Que no han cobrado por hacerlo, vamos, como Loquillo, Guardiola o Nadal.

      “Violencia, huevos y velocidad”, ¡jaja!

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
      1. Viniendo de Javier Gallego (de Carne Cruda), evidentemente es una parodia de esas entrevistas en blanco y negro del Banco Sabadell.

        Responder
  2. los primeros NO interesados en que esos números diesen fue la vieja guardia del PP; los perros carceleros del ibex 35
    los mismos que han vendido a sus votantes desde 1975

    Responder
  3. Tardara lo que quieran las élites (Botin en particular) ya que el PSOE esta demasiado entrampado en créditos con la banca para poder decir algo.

    Hoy le han dejado debido a la deriva de corrupción e independentistas que hay en el país, pero que no se muevan mucho que seguro que no salen en la siguiente foto.

    Responder

¿A ti tampoco te callan?

Tu dirección de correo electrónico NO será mostrada.