¿De verdad queremos libertad de expresión?

 

Hoy me quito la mordaza para hacer de Pepito Grillo: ¿De verdad queremos libertad de expresión, o sólo en lo que nos interesa?

 

Ya sabemos cómo es la derecha española: reaccionaria, dada a prohibir cualquier cosa que se salga de lo que ellos consideran que es aceptable, normal, en aras de mantener el orden y el estado actual de cosas. Y el que no trague con eso tendrá que vérselas con sus leyes y su justicia. Lo de siempre. Así, si bromeas con la religión, la Guardia Civil, los toreros, la patria, con las cosas de la derecha, en suma, te arriesgas a sufrir las consecuencias, que serán más o menos graves dependiendo de la calidad de la democracia de la que se disfrute en el momento del «delito» (malas noticias: ahora está la cosa regular tirando a mierda).

Por ese lado, poco nos pueden extrañar las reiteradas denuncias y acciones de la derecha contra aquello que atente contra la tradición, los sentimientos y las buenas costumbres. Cuando gobiernan, legislan en consecuencia; y cuando no gobiernan, no permiten tampoco que la cosa se desmadre. Si un gobierno progresista (o menos conservador) aprueba, respetando todos los cauces legales, el matrimonio homosexual, o la ley de memoria histórica, o levanta algunas restricciones al aborto, o quiere que se respete la separación Iglesia-Estado, o que el que lo desee pueda morir antes de verse convertido en un muñeco de trapo, los tendrá enfrente. A vosotros os habrán votado, pero nosotros tenemos los medios de comunicación, el clero, la judicatura y las fuerzas del orden de nuestra parte.

De ese modo, gracias a la colaboración del que debería ser primer partido de la oposición, y al miedo de muchos ciudadanos anónimos, llevamos años viendo a humoristas, artistas, cantantes, usuarios de las redes sociales y a cualquiera que les moleste, multados, detenidos, apaleados, juzgados o en la cárcel por manifestarse, cantar, escribir

Es cierto que el doble rasero es intolerable, asquerosamente injusto. Pero la solución no es que la izquierda actúe como la derecha, la solución no es esta triste deriva reaccionaria de la izquierda.

Si alguien, aunque sea humorista profesional, hace un chiste sobre algo que a estos modernos izquierdistas les parezca «sagrado» (también hay temas sagrados dentro de la laicidad), atacan al autor, lo insultan, lo difaman, orquestan una campaña en su contra, lo denuncian y hacen lo posible por joderle la vida. O pide perdón y se humilla (y ya veremos), o maniobran para que al culpable no se le permita actuar, escribir, etc. en ninguna compañía ni medio público ni privado, si es alguien conocido, o que lo echen del trabajo y se le marque como a un apestado y no se le vuelva a contratar en otra empresa (internet tiene muy buena memoria), si se trata de una persona sin, hasta entonces, relevancia pública.

 

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(Os animo a dejar vuestros comentarios allí)

 

3 sin mordaza

    1. Arturo, creo que contigo ya hay poco que hacer, pero te recomiendo que mires qué pasa en otros países aparte de los que te dan los medios con la papilla diaria. Cómo están en Marruecos, en Arabia Saudí… Venga, te animo a que te informes y completes la lista.

      Y si hablamos de dictaduras del pasado (veo que incluyes a Pol Pot, aunque me parece que te limitas a repetir nombres al dictado), sólo con Latinoamérica nos podríamos tirar escribiendo hasta la hora del vermú.

      Y no sé si te sonará un país… ¿cómo se llamaba?… Uno de por aquí cerca… Ah, sí: España.

      Twitter: @vota_y_calla

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  1. ” Gracias al que deberia ser el 1º partido d la oposicion ” :
    por votos el PP$_e

    dictaduras : la eu no elige a su presidente
    usa y eu distaduras d ls ricos cn leyes
    a su beneficio y aunque sea la minoria
    tienen la mayoria d la riqueza

    dictaduras d antes : las monarquias, la inquisixion, españa alemania francia Uk toda sudamerica y centroiamericaetc etc etc et

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