No he escrito más porque he estado escribiendo

 

Algunos me lo habéis recordado y es verdad: llevo más de un mes sin publicar por aquí.

Aunque eso tampoco es tan raro, esta vez tengo excusa, que me va a servir de pretexto para compartir con vosotros algo que me hace mucha ilusión contaros.

Como adelanté en esta entrevista (¿ha pasado un año ya?), he estado preparando un libro de relatos.

 
 

Publicar un libro de relatos

 

Os cuento un poco cómo ha sido y está siendo el proceso: una vez cortados y corregidos y recortados y recorregidos y vueltos a corregir, tuve que elegir qué cuentos entraban en el libro. No: tuve que elegir cuáles se quedaban fuera, que es lo que duele.

Para algunos lo tenía claro: este no está a la altura, este no pega, este es demasiado largo. Pero a otros me ha dado bastante pena descartarlos.

 

Luego, o más exactamente, durante, vino la segunda parte. No quería limitarme a recopilar quince relatos en un libro, seguidos unos detrás de otros, ponerle un título y pa’lante. Que está muy bien, he leído decenas de libros de cuentos con ese formato y me han fascinado, la inmensa mayoría son así, pero quería hacer otra cosa, darle un toque de originalidad, una pequeña vuelta de tuerca.

Y entonces me topé con el problema que ya os habréis imaginado, la dificultad de innovar en literatura, como en cualquier arte. Innovar sin hacer el imbécil, porque prescindir de las mayúsculas, en plan rebelde, o poner un dibujo de una gaviota enjaulada entre cada cuento, simbolizando la imposibilidad del alma del artista de alcanzar las cotas de su ideal, lo puede hacer cualquiera.

Cuando se me ocurría algo, investigaba y resultaba que ya se había hecho antes.

Pero no quise resignarme al está to inventao y seguí dándole vueltas hasta dar con una idea. No es que vaya a remover los cimientos de la literatura ni nada de eso, es sólo una manera distinta de presentar y cohesionar los relatos de un libro.

Aún no está terminado del todo (sigo corrigiendo y reduciendo y corrigiendo…), pero ya le veo la forma. Si fuera una ecografía, ya sabría el sexo de los bebés, cuántos son y el orden en el que vienen.

Si el perfeccionismo insano no me mata primero o demora el parto hasta límites elefantinos, lo tendré listo antes de final de año.

Os confieso una cosa: el contaros esto me sirve también para ponerme las pilas. Eh, Salva, que te has comprometido en Vota y Calla a que tendrías el libro listo en 2018, espabila.

 

Luego vendrá la tercera parte: intentar publicarlo. Seguramente, la más ingrata.

Por lo poco que lo he tanteado, el mundillo editorial es bastante cerrado, excluyente y endogámico. Si no tienes contactos-padrinos, o eres una celebridad, o cuentas con cientos de miles de seguidores en las redes sociales o perteneces al ámbito académico o eres un genio, lo tienes muy complicado. Y yo no cumplo con ninguno de estos requisitos.

Parece que es difícil que lleguen siquiera a leerse tres o cuatro páginas, hasta las editoriales más pequeñas están sobrepasadas por los manuscritos que reciben.

Pero siempre he tenido suerte en la vida, espero que no me abandone ahora. Suerte de la que acompaña al trabajo y al esfuerzo, no suerte de que te toque la lotería mientras te acaricias la bolsa testicular en el sofá. Le he puesto mucho cariño y dedicado mucho tiempo a este libro, va a ser bueno, algo que me gustaría leer a mí, si lo hubiera escrito otro.

Y si no consigo que ninguna editorial se interese por él, recurriré a la autopublicación. No lo he mimado tanto para terminar abandonándolo en la fría inclusa de una carpeta informática.

Aprovecho para decir que si hay alguien leyendo esto con alguna experiencia en la publicación, trato con las editoriales, etc., cualquier consejo, público o privado, será bienvenido.

 

Hasta aquí llega mi excusa por no haber sido muy prolífico últimamente, seguro que me entendéis.

Sólo espero que os deis tanta prisa para compraros el libro cuando salga como para meterme presión con el blog, cabrones (es broma, agradezco el interés, se ve que aún no os he aburrido del todo, y eso que vamos a cumplir cinco años).

Y no os preocupéis, que Vota y Calla seguirá en activo. Por sus no muy numerosos pero fieles lectores, y porque continúa dándome satisfacciones. El martes, por ejemplo, contactó conmigo un primo lejano al que no conocía, a raíz de esta entrada del blog dedicada a mi tío abuelo, asesinado por la dictadura franquista.

 

 

Imagen de cabecera: Salva Solano de cachorro.

 

 

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15 sin mordaza

  1. Yo sólo voy a exigir que me firmes el libro en algún punto de la Vega Baja. De esta no pasa.

    Un abrazo y todos mis mejores deseos con el libro. Sé que lo voy a disfrutar mucho!

    David.

    Responder
    1. Como si te lo tengo que llevar a tu casa, jaja.

      Gracias por los ánimos que me has dado siempre. Si no fuera por unos cuantos como tú, igual no me hubiera decidido a dar el paso.

      Eso espero, yo lo estoy haciendo lo mejor que sé.

      ¡Un abrazo!

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
  2. ¡Un ejemplar (el mío) ya lo tienes vendido! A ver si tienes suerte con alguna editorial, y si no, a probar con el crowdfunding. Suerte. Me alegra saber que esto sigue para adelante (a pesar de no tener publicidad)

    Twitter: @MigueI_1

    Responder
    1. ¡Ese es mi Miguel!

      ¿Te puedes creer que no había considerado la opción del crowfunding? Pensaba hacerme cargo de los gastos yo.

      Lo tendré en cuenta si no me queda otra que autopublicar, pero ojalá que no, me faltaría tiempo para todas las cosas que hace una editorial clásica.

      Gracias ;)

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
  3. Miguel Ángel 22/09/2018 a las 10:42

    Hola Salva. Recibido. Estaré atento, puesto que los relatos es un género que me interesa.

    Observo que no existe la posibilidad de dar un like o me gusta, o al menos no la encuentro. Dime si es así o es miopía del que escribe.

    Un abrazo.

    Responder
    1. Gracias por el interés, Miguel Ángel.

      Tu vista está perfectamente, no tengo activada la opción “me gusta” por ningún sitio. V. J., abajo presente, me lo ha recordado alguna vez, pero lo he ido dejando, dejando, y hasta hoy.

      ¡Un abrazo!

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder
  4. A veces critico tu actitud pero admiro tu constancia*
    *La frase no es mía, pero te define, corresponde a un Sufí del Siglo XI que la resaca de anoche me impide recordar. Si el nolotil con hidroxil B12 B6 B1 funcionan como deberían, igual te mando el nombre en breve.

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  5. Consejo de amigo: fíjate una fecha para dejar de revisar, o no publicarás jamás.

    Y si todo falla, entre el novelista y el cuentista montamos una web conjunta y a forrarnos con los anuncios de sexo online.

    Responder
    1. Sí, sí, tienes razón. En parte, como decía en la entrada, por eso he escrito esto: para obligarme a terminar.

      Pues oye, lo de la página web para la “promosió” es algo que aconsejan muchos por ahí.

      Recuerda avisarme si hay cualquier novedad de editor-agente-concurso respecto a tu novela. También es casualidad que nos hayamos puesto los dos casi al mismo tiempo, ¿eh? Estamos sincronizados ;)

      Twitter: @vota_y_calla

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      1. Por supuesto te avisaré, pero por ahora sólo se escucha silencio. Por otra parte, ya empezó el curso, tampoco voy a preocuparme demasiado hasta febrero.

        Y sugiero – por tu bien – hablar de coincidencia y rehuir las referencias a la sincronía, que mientras yo preparo el festejo de la jubilación, tú te atusas ese pelazo atemporal que te adorna.

        Me despido con el lema que adoptaré tras los festejos:
        Hoc senes homo pedem referre, et omnia terrarum orbe potest osculare mihil vetus asinum.
        (PS: si hay un latinista en la sala, que me corrija los errores, por favor)

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  6. LO PROMETIDO ES DEUDA

    Ben Sahl nació en Sevilla, hacia el año 1212, de familia judía. Pronto se convirtió al islamismo, destacando desde muy joven entre los musulmanes con los que estudió gramática y ciencias coránicas, por sus dotes literarias y por su capacidad para improvisar versos ocasionales.

    Cuántas veces le he dicho a mi amado: Ve en paz,
    y él arrogante, ha respondido secamente;
    y he corrido tras él, besando,
    humilde, sus huellas y no se ha vuelto.
    Todo el que me censura por amarlo
    se maravilla cuando ve mi constancia.

    Nota: El último verso introduce un tema que aparece con frecuencia en la poesía amorosa
    árabe, incluso en la de inspiración cortés: el fajr, “orgullo” de ser más constante, o de sufrir más, o de conocer mejor qué es el amor.

    Saludos

    Responder
  7. “La cachorrada”, o foto de entrada, aclara todo lo que está pasando en “la antesala del parto”.

    El acontecimiento es inminente, inevitable e insustituible. Así me lo prospecciona mi intuición, y “me lo confirman los Hados”. La gestación literaria tú la vives en trance de perfeccionamiento del feto, así transmites en el parágrafo – 7 – .

    Tú necesitas un parto literario .”segun venga la ocasión rodada”al menos, en tributo y correspondencia a “tu ego comprometido socialmente”. No tengo la menor duda. Tu estas metido en este berenjenal por tiempo generacional y, sobretodo, por actitud ante la vida, actitud además con una dosis extraordinaria de sensibilidad, nada envidiable para la tranquilidad y sosiego del común vivir de los mortales.

    Es mucho lo que ha pasado en este puto mundo, lamentablemente, encaminado a reducir el espacio que mínimamente necesita la existencia humana para desarrollarse con dignidad.

    Quien te empuja sabe que la casualidad no es tu itinerario, y sí el “buen fario” que abre ante tí una larga y fructífera creación literaria, de la que este parto es sólo la punta del iceberg. Los esfuerzos se suponen, y los que creemos conocerte ni dudamos.

    Para reafirmar el empuje que recibes, ¿has observado que “El cachorro” se refleja en el cristal de la mesa? Lo tengo claro: YA ESTABAS CONTEMPLÁNDOTE DESDE DISTINTOS PLANOS PARA CALCULAR ESTRATEGIA Y LOGíSTICA QUE HABíAS DE PONER EN MARCHA CUANDO ESTUVIERAS EN EL S A R A O.

    Oye, me llama la atención el texto que aparece abajo-drcha. “Habia una vez un hombre que construyó un espantapájaros,…” La letra no es posible que fuera tuya a esa edad, pero el espantapájaros (La idea, descripción, etc) sí es posible que la captaras, ¿la has contrastado con la que tienes hoy? Pues, antes y ahora lo que se dice UTILIDAD, UTILIDAD sí la tiene para “batirse en sociedad”.

    Un abrazo.

    Responder
    1. Con lo de la sensibilidad has acertado, fui un niño hipersensible. Imagino que por eso cuando escribo surgen tantas cosas de esa época, las vivía de tal forma que las sigo teniendo muy presentes.

      Pero ya he perdido mucho de eso. La naturaleza hizo su labor adaptativa para que pudiera conducirme normalmente en sociedad.

       
      Me gusta cómo interpretas el reflejo de la mesa en el cristal, es muy literario. Aunque siempre habrá seres pragmáticos que digan que sólo estaba intentando juntar palotes en una libreta. Ni caso ;)

      La redacción no tiene fecha, pero sé que es del colegio, y no de los últimos cursos. Una de esas de «tema libre» que tanto me gustaba que nos mandaran de deberes para casa. Una de las pocas, por desgracia (creo que conservo tres), que han sobrevivido al paso de los años. Mira, me ha salido un paralelismo con lo que te decía al principio de este comentario.

      Gracias por los ánimos y por las lecturas.

      Un abrazo fuerte.

      Twitter: @vota_y_calla

      Responder

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