La ideología de la Policía

Hoy me quito la mordaza para hablar de la paliza a una chica en Murcia, frente al bar La boca del lobo y la mirada impávida del portero y otros testigos.

De esta noticia ampliamente difundida extraigo dos reflexiones: la primera la indica el título de esta entrada. La segunda tiene que ver, de nuevo, con la manipulación de los medios de comunicación.

 

La ideología de la policía

 
 

Paliza de antifascistas a una chica (Murcia)

 


 

De este suceso estáis más que enterados, el vídeo ha salido en todos los programas de televisión. Digo «enterados» y no informados, porque la manipulación es evidente y reiterada. Pero eso lo volveré a tratar en una próxima entrada, si me pilla con ganas. Ahora hagamos una simple comparación, en lo que a la actuación policial se refiere.

Como se ve en el vídeo, un grupo de animales, la mayoría muy jóvenes, la emprende a puñetazos y patadas contra una chica a la puerta del pub La boca del Lobo, en Murcia.

Aunque me salga momentáneamente del tema, no quiero dejar de reprochar el mannequin challenge que se marca el portero que, a pesar de ser mucho más grande y fuerte que los agresores (algunas eran chicas, entre ellas la que empezó el ataque), se queda observando la paliza, sin hacer lo más mínimo por tratar de detenerla. Un valiente.

El propietario del local lo ha excusado diciendo que es un camarero que se quedó «petrificado», que el local no tiene portero, pero he estado allí varias veces y sí tienen portero, que a veces puede echar una mano recogiendo los vasos, pero nunca «atiende la barra». No sé por qué miente: para defender su actitud pasiva, porque lo tenga contratado como camarero en lugar de pagar más por un guardia de seguridad… A saber.

Pero a lo que iba: la misma noche de esta paliza, la Policía Nacional ya había efectuado dos detenciones. Al día siguiente eran seis los detenidos, que 48 horas después ya son siete, tres de los cuales siguen en dependencias policiales.

La policía se movió y localizó a los agresores inmediatamente, y eso que varios de ellos iban encapuchados. Perfecto, estupendo trabajo, ojalá fuera siempre así.

El problema es que no lo es, y la casualidad hace que la balanza se incline casi siempre del platillo derecho.

 
 
 

Paliza de fascistas a un indigente (Madrid)

 


 

20 de noviembre, hace apenas dos meses. Dada la singularidad de nuestro país, el único en el que la «comunidad internacional» dejó que triunfara y se mantuviera el fascismo que en el resto de países se frenó en la Segunda Guerra Mundial, el 20N, fecha de la muerte de Franco y Primo de Rivera, los nostálgicos de aquella sangrienta dictadura se reúnen libre y públicamente para exaltar su figura y su recuerdo.

Concretemos un poco más: 20 de noviembre de 2016, Plaza de Oriente de Madrid, manifestación convocada por Falange, Fuerza Nueva y demás angelitos «patriotas».

Como, por lo que sea, a muchos tiquismiquis les cabrea que a los nietos de los asesinos se les permita esta exaltación que en otros lugares, como Alemania, está prohibida, la policía desplegó un importante despliegue en prevención de cualquier altercado entre los que tienen a sus muertos enterrados en las cunetas y los que celebran este genocidio.

En ese escenario, Lagarder Danciu, un indigente conocido por su activismo social, se plantó allí gritando con un cartel (un cartón) en el que se podía leer la frase «Franco, asesino. Vergüenza».

Como podéis ver, igual que en el caso de la chica de Murcia, otra panda de animales se abalanza sobre él y lo fríen a puñetazos y patadas. Le golpearon delante de los agentes, que los dejaron hacer, y cuando intervinieron fue para llevarse a Lagarder de allí, sin detener a ninguno de sus agresores.

Lagarder los denunció e identificó a varios de ellos que, por otra parte, actuaban a cara descubierta; ¿sabían que no corrían peligro de ser detenidos, o es que una camiseta con el yugo y las flechas otorga inmunidad?

Dos meses después aún siguen sueltos y, visto lo visto, en esta frase sobra el adverbio.

En cambio, los que le pegaron a la chica de Murcia fueron detenidos esa misma noche.

Y esto no es la excepción, ni un caso aislado, sino la norma, la constante. ¿Alguno de esos acérrimos defensores de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (porque esto no es sólo cosa de la policía), se atrevería a tratar de dar una explicación a este doble rasero? Con educación, sin insultos ni amenazas, aquí puede expresarse todo el mundo.

Yo tengo mi opinión, pero si digo todo lo que pienso puede caerme encima la ley mordaza. Así estamos en España, el reaccionario señala derechos a eliminar y el necio mira a Venezuela.

 
 

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32 sin mordaza

  1. Anécdota personal. Estaba las noticias del mediodía de La Sexta puesta en tv. 2 señores viéndola. Sale la noticia: Grupo de encapuchados golpean a una chica por llevar una pulsera con la bandera de España. Los señores se enfadan. “Que vergüenza de país, no puedes llevar ni una bandera sin que te golpeen. En cambio en EEUU…” No me puedo callar, me sale del alma: ¡Eso es mentira!. Los señores me miran sorprendidos. Tengo que puntualizar.
    -Esa chica fue golpeada porque es una neonazi que anda apalizando a homosexuales e inmigrantes en la zona.
    -Ah bueno, entonces se lo merece.
    ¿Cuánta gente habrá que viera la noticia en ese u otro medio y se haya creído la noticia? Asco de prensa.

    Twitter: @MigueIjr

    Responder
      1. ¿Y sólo a mí le sorprende que el fondo de la cuestión sea si la comunicación es o no injusta con un determinado sector social? ¿No debería serlo el hecho de que alguien haya sido golpeado, y eso es SIEMPRE injustificable? Si aceptamos que la chica se lo merecía por violenta, ¿deberíamos también aceptar, por ejemplo, que el bullying podría estar justificado en según que casos?
        Os puedo decir dónde termina esta lógica: en la banalización del mal.

        En cuanto al portero-camarero, lo que me hubiese sorprendido es que alguien no entrenado reaccionara. Me permito recordar que está en la naturaleza humana inhibirse ante la violencia.

        Ya que Salva me permite la publicidad, aquí lo dejo:
        https://aliensocial.wordpress.com/2015/06/29/asi-somos-los-malos-samaritanos/
        https://aliensocial.wordpress.com/2015/07/12/asi-somos-la-banalidad-del-mal/

        Responder
        1. Tu lo puedes considerar injusto, yo no. El hecho de que esta persona vaya sembrando violencia por la vida sin que reciba castigo alguno, ¿No es injusto?
          En tu ejemplo del bullying, si a pesar de que las autoridades pertinentes tienen conocimiento del hecho pero no hacen nada por evitarlo, ¿No es injusta la impunidad del agresor?

          Twitter: @MigueIjr

          Responder
          1. El concepto de lo que es justo o injusto es subjetivo, y depende de los valores de cada cual. Yo procuro alejarme de ello tanto como puedo y prefiero preguntarme si algo choca, o no, con la ética.

            Intentaré explicarlo:
            – Estoy seguro de que los fascistas madrileños consideraron justa la paliza (y probablemente los policías también) a Lagarder por ir hasta allí y provocarles mezclándose entre ellos.
            – De la misma forma, tú consideras justo que media docena de energúmenos le peguen una paliza a una muchacha porque se dice (estoy intrigado por saber cuales son las fuentes, espero que no fueran los periódicos o la televisión) que ella, a su vez, era violenta.
            – En temas de acoso escolar, muchas veces la clase no defiende a la víctima porque es un empollón/chivato/gilipollas/sucio… y piensa que probablemente merece que le castiguen por ello. Si el acosado se queja al profesorado, entonces es un chivato declarado y confeso, luego merecía las agresiones con toda seguridad.

            Esta es la lógica contra la que quería advertir, la que justifica la violencia cuando la víctima no es “de los nuestros”. Y así, pasito a pasito, se llega a la banalización del mal. Recuerda la cita de Martin Niemöller, aquella que empieza por “cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas…”.

            Entiendo que el artículo gira, no en torno a la falta de justicia, sino en la falta de equidad en los criterios policiales dependiendo de quien es la víctima y quien el agresor. Ahí estoy totalmente de acuerdo. Pero justificar la violencia es un camino muy peligroso. Por más justo que le pueda parecer a nuestros valores y creencias, conduce al enfrentamiento.

            Twitter: @quew

            Responder
              1. Informático, metalero y cervecero. Igual no andamos tan alejados…
                Lástima que mi alemán sólo pueda ser comparado a mi dominio del arameo clásico.

            1. Hay una pequeña diferencia: tanto Lagarde como el chivato, no han usado la violencia previamente.
              Muchas veces los compañeros no se meten porque tienen miedo de que después los marginen a ellos o a convertirse en blanco de las burlas de los demás

              Twitter: @MigueIjr

              Responder
              1. Miguel, la diferencia es que a mí me parece irrelevante que hayan o no utilizado la violencia previamente: las agresiones son inaceptables en todos los casos, no hay agresiones justas o injustas de acuerdo con la ética, y lamento que no lo veas así.

              2. En respuesta al primer comentario de Vicente: es que ese no es el fondo de la cuestión. No he justificado a los agresores; es más, les llamo «animales». No secundo el «ah, bueno, entonces se lo merece», que le contestó el señor de la anécdota a Miguel. Aciertas en tu segundo comentario: «Entiendo que el artículo gira, no en torno a la falta de justicia, sino en la falta de equidad en los criterios policiales dependiendo de quién es la víctima y quién el agresor». De eso va la entrada, y de ahí el título.

                Pero ya que os habéis enzarzado en la cuestión de si hay agresiones justificadas, voy a mojarme.

                Estoy con Vicente, pero no por reflexión, por análisis ético ni nada por el estilo: por las tripas. Me repugna la violencia, y aún más me repele el hecho, tantas veces repetido, de la turba cobarde atacando al indefenso, al débil. Aunque ese «débil» sea un hijo de puta con todas las letras.

                Por la misma razón, jamás justificaré la tortura, al contrario que tanta gente que la ve perfectamente conveniente siempre que se le practique «al otro»: terrorista islámico, violador, pederasta, etarra, asesino… Lo curioso es que los que justifican la tortura a según quién, suelen ser católicos. A mí me provoca rechazo en lo más íntimo.

                Dicho esto, entiendo a Miguel, y ayer tuve una conversación que me hizo replantearme cosas, y todavía estoy dándole vueltas. Os lo explico y después haré una pregunta incómoda, que es la que me hicieron a mí.

                Demos por hecho que en Murcia ocurre lo que dice Miguel, pero saliéndome de la metáfora del bullying y yendo al tema que nos ocupa, es decir, que las autoridades pertinentes tienen conocimiento de las agresiones neonazis pero no hacen nada. De hecho, algo de eso ahí: el año pasado, tras el auge de las agresiones fascistas y el sentimiento de impotencia de los agredidos, más de cincuenta colectivos firmaron un manifiesto de auxilio. Échale un ojo, que no tiene desperdicio:

                http://antirepresionrm.blogspot.com.es/2015/06/manifiesto-colectivo-contra-la.html

                ¿Qué pasa entonces? ¿Les dejamos que tomen todo, que sigan dando palizas, que entren en los bares con bates y navajas, los detengan (con suerte) y al día siguiente estén todos en la calle? Se van creciendo, y la prueba es que el barrio donde está el bar del portero de sal, Santa Eulalia, es una zona «libre de nazis», por decirlo así. Zona donde se mueve la gente de izquierda. ¿Qué hacía esta muchacha en ese bar «de guarros»? ¿Qué había ido a hacer su grupo de monos pelados por esa zona?

                Demos por hecho que es verdad, que la policía es extremadamente indulgente con ellos, debido a lo cual la sensación de impunidad les ha hecho crecerse y la cosa va a más. ¿Qué se puede hacer? ¿Cuál es la solución pacífica?

                Porque con el PSOE arrodillado y sin poder decir «Pamplona», la posibilidad de llegar al poder para tratar de cambiar las cosas es muy lejana. Y aun en el hipotético caso de que se llegara al poder, la tarea no es sencilla, las FCSE llevan así desde hace ochenta años, en la Transición no hubo depuración ni reeducación alguna, al revés, los torturadores del franquismo fueron ascendidos y condecorados, y a su sombra se han formado y se forman las generaciones posteriores.

                Lo dicho: ¿qué se puede hacer?

                P. S. Saludos a Quew.
                 

                Twitter: @vota_y_calla

            2. En cuanto a las fuentes, además de los medios, que ya han reculado la mayoría (excepto los más ultracentristas), de capturas de pantallas del móvil de Lucía la Intocable, de testimonios de víctimas de la chiquilla, de lo que cuentan los antifascistas de Murcia, que la conocen de sobra, además de todo eso la asociación nazi Lo Nuestro, hermana del tristemente célebre Hogar Social Madrid, reconoce que la chica es «simpatizante» de su grupo.

              Twitter: @vota_y_calla

              Responder
        2. Lo que sugiero en el artículo es que la afirmación del dueño del local de que el muchachote grandote que se ve en el vídeo, es un camarero que hace labores de portero, no es cierta. Sería justamente al revés, un tío, no sé si entrenado o no, pero que se dedica exclusivamente a labores de portero.

          La cobarde naturaleza humana serviría de excusa para el que está grabando, que ya le vale también. Al menos da un grito o algo, di que vas a llamar a la policía, yo qué sé.

          Twitter: @vota_y_calla

          Responder
          1. Te contesto por partes. Primero las fáciles:

            Había entendido correctamente el fondo del artículo, mi comentario iba dirigido a la anécdota de Miguel, y sobre todo a esa cultura que he encontrado en todas partes – y recalco en TODAS – de “es justo que les pase a los otros, pero como yo no soy así es injusto que me ocurra a mí”. Y como yo no soy violento, está bien que le pase a alguien calificado de violento. Y si no, pues se le califica. De eso en Podemos saben mucho: corruptos, perroflautas, chavistas… y lo que venga a cuento.

            Nota que yo sí tuve un poso agresivo que en mi juventud desahogué con artes marciales (notad que ahora considero deporte violento el ajedrez). Eso se controla con ética, reflexión y autodominio. Y advierto que el concepto de justicia moral es justo lo contrario: permite justificar la agresión.

            NB: Quew te manda un beso, o eso entendí (mi alemán no ha mejorado).

            Responder
          2. Sobre tu pregunta inocente, tengo que decir que en general me parece una trampa que alguien que conoce un problema le pida sugerencias a quién acaba de llegar a él (me refiero a quien te lo planteó). Pero dudo que por grande que éste sea, supere a los que enfrentaron Martin Luther King o Ghandi, por citar a dos.

            ¿Qué haría yo? En primer lugar, componer un expediente para comprender el fondo del problema: quienes son y de donde salen, quienes les financian, ¿se les puede clasificar y dividir? por qué la policía se inhibe (¿Hay policías integrados?), quienes van a colaborar en la solución, quienes van a combatirla y por qué, quienes son los más afectados y qué pueden hacer para cooperar, etc.

            Con todo eso buscaría la forma de crear un problema político latente mediante mensajes públicos adaptados a la cultura local. Por lamentable que os parezca, “golpean a indigentes” o “atacan clientes de un pub” no sirven, por el efecto Martin Niemöller que ya cité. En cambio, probablemente funcionara “ya no hay seguridad en nuestras calles”, o “no te puedes tomar una copa tranquilo, el lunes sin ir más lejos a un conocido de mi cuñado…”. Es decir, situar al lector u oyente en medio del peligro.

            Una vez creado el problema pediría una cita con un cargo político con mando sobre la policía, como el Delegado del Gobierno. Si no nos hace caso, perfecto: a la prensa diaria con ello. Si nos lo hace, perfecto: acudir en grupo a la delegación con notificación previa a la prensa….

            En fin, no pretendo improvisar sobre la marcha un plan, sino una dinámica que preocupe a las autoridades. Lo que es inútil es lo que he leído en el manifiesto – hablar y escribir en lenguaje de las izquierdas para las izquierdas – porque eso no les crea a los cargos políticos ningún problema que urja resolver. Hay que hablar en el lenguaje de la cultura mayoritaria y conseguir comunicar por los medios que quienes se consideren gente normal – o sea, conservadores ma non troppo – lean. Lo contrario es ponerle cenicero a la moto.

            Si os parece absurdo, o incluso rechazable adaptar el lenguaje, leed por ejemplo “I have a dream” y fijaos en el lenguaje: la comunidad negra en tercera persona, no identifica la primera persona del plural, hay elementos patrióticos, introduce la confiabilidad con la imagen del cheque, etc. Habla para todos, incluyendo mensajes directos a los gobernantes: no seremos violentos, pero no pararemos hasta que hagáis algo.
            https://www.um.es/tonosdigital/znum7/relecturas/Ihaveadream.htm

            Ojo, no estoy diciendo que la lucha pacífica sea fácil. Si lo fuera incluso los neonazis podrían hacerlo.
            Pero tampoco sirve hablar para convencer a los convencidos, porque a los gobernantes no les preocupan: total, no les van a votar hagan lo que hagan…

            Responder
            1. Umm, pues yo no digo na’, pero a los dos a los que citas, Luther King y Gandhi, los asesinaron. No sé si me atrae mucho la idea, llámame hedonista.

              Lo que dices del efecto Niemöller me ha recordado a algo que leí en un libro que seguramente conocerás, dado tu gusto por la psicología: El gorila invisible, de Chabris y Simons. Dice así:
               
              «A partir de la lectura de Consumer Reports podemos saber que los Honda y los Toyota son muy fiables. La Consumer’s Union (…) realiza encuestas a miles de dueños de automóviles y compila sus respuestas para generar sus evaluaciones de fiabilidad. Pero nuestro amigo que se queja de que su Toyota siempre se para e insiste en que nunca comprará otro, puede tener más poder que los informes integrados de miles de extraños (…) Para que una historia sea poderosa, persuasiva y memorable, necesitamos poder identificarnos. Quentin Tarantino (…) explica la importancia de la empatía de esta forma: “Una decapitación en una película no me hace estremecer. Pero cuando alguien se corta con un papel en una película, decimos ‘¡Ay!'”».
               
              Con lo que comentas del lenguaje de las izquierdas del manifiesto estoy totalmente de acuerdo. Es más, en su momento, en cuanto leí lo de «pararlo es cosa de todas y todos», estuve a punto de cerrar la página, como hago siempre que me encuentro con ese tipo de reiteraciones absurdas (no te cuento ya lo de la equis, todxs).

              Dices que si el Delegado del Gobierno te ignora, irías a la prensa. ¿Y si esta tampoco te hace caso?

              La pregunta de si hay policías integrados se las trae. No seré yo quien especule al respecto, que me cierran el chiringuito estos represores bolivarianos.

              Twitter: @vota_y_calla

              Responder
              1. Busca un líder adecuado con vocación de mártir.

                Y si la prensa no te hace caso, es que no has sabido plantear el problema: muerde a un perro, convence al líder para que haga huelga de hambre delante de la delegación, pagad a Belen Esteban para que os apoye, ….

                Echadle imaginación, pijo!

          3. Sobre el portero Salva, muchos psicólogos han estudiado el fenómeno y la respuesta es que salvo entrenamiento, o casualidad, la tendencia humana es a la inhibición frente a la violencia. Y los últimos cincuenta años lo han incrementado.
            No le deis más vueltas ni culpabilicéis a los testigos, la mayoría de nuestros conciudadanos hubiesen actuado igual. (Tú no, pero es que tú eres un tipo muy raro).

            Responder
            1. Por un segundo, pongámonos en la piel del portero. Veo 2 escenarios posibles:

              1- Me quedo impasible, no es mi guerra. No voy a meterme en ningún problema, ya que ni conozco a la chica agredida ni conozco el motivo de la pelea.

              2- Ayudo a la chica. Aunque no puedo enfrentarme a la multitud, cojo a la chica y la meto dentro. La he salvado. He ayudado a una chica que, probablemente, buscará venganza. Soy parte responsable de la siguiente paliza que pegue. Además, me he creado un grupo de enemigos.

              Responder
              1. En total transcurren 25 segundos desde el primer golpe hasta que el portero da un paso al frente. Restando los 10 segundos aproximados que el cerebro tarda en asimilar lo que está ocurriendo, quedan unos 15 segundos para tomar la decisión. Yo no sería capaz de reflexionar mucho en ese tiempo.
                Notad además que durante la agresión yo he contado nueve personas que pasan cerca y se apartan, o incluso se refugian en el local.
                Por eso comento que alguien habituado a este tipo de sucesos reaccionará rápidamente según su experiencia, un tipo medio se inhibirá hasta tomar una decisión consciente. Viendo las imágenes, es lo que entiendo que hizo el portero, y no seré yo quien le reproche su tardanza.

      2. Salva, ¿de la izquierda, o de Podemos (incluidos quienes les miran bien, o no lo suficientemente mal)? Es pregunta inocente, porque hace tiempo que no leo diatribas contra IU y allegados en los periódicos de tirada nacional. En cambio son frecuentes contra los ayuntamientos del cambio, Podemos y aledaños. Incluso los ataques al PSOE ocurrieron sólo cuando dio la impresión que Sánchez empezaba a considerar Podemos como posible aliado.

        Lo pregunto porque llevo un cierto tiempo distanciado de la crónica política y puede ser una impresión mía.

        Responder
        1. A IU le siguen dando caña, aunque no tanto como a Podemos, que es al que temen. Por este mismo caso se han lanzado como hienas a relacionar a los agresores con Podemos (?) y con Izquierda Unida, porque uno de ellos, Alejandro Espín, el Topi, fue en las listas de Ganar Cehegín (el número nueve), aunque IU ha dicho que fue como independiente.

          Del PSOE… Pues lo fácil es responderte que no es izquierda. Pero desde que hicieron presidente a Rajoy, por lo que sea, los medios están muy contentos. Son buenos chicos, responsables, y engrasan el engranaje del sistema. Se han ganado una tregua.

          Twitter: @vota_y_calla

          Responder
          1. Esa era mi impresión, que no atacan realmente a la izquierda, sino a lo nuevo, a aquello que puede cambiar la moral imperante del “orden dentro de un orden”. Para eso cualquier fuego sirve, basta con poner el foco adecuado y parecerá un incendio. Y si no, pues se prende otra cerilla, que algo arderá. Al fin y al cabo lo importante es que “the show must go on”.

            En cuanto al PSOE, es un partido institucional con una estructura de poder dual (baronías vs federalismo). Dependiendo de quienes predominan en un momento dado cambiará el mensaje, pero no demasiado la praxis, porque entonces la estructura se tambalea. De ahí el ataque de las baronías a Sánchez, que daba la impresión de ir a cambiar el orden natural de las cosas.

            ¡Gracias!

            NB: Tengo pendiente contestar a tu otro comentario, pero eso llevará más tiempo. Sólo advierto que no te librarás ;)

            Responder
  2. DespidoDiferido 26/01/2017 a las 20:34

    Una de dos, o los policías que presenciaron el apaleamiento de Lagarder Danciu eran camareros o el camarero que presenció la paliza a la angelita murciana era policía.

    Twitter: @DespidoDiferido

    Responder
    1. Ahí me has pillado. La próxima vez que ocurra algo así pedidle una birra a la policía y que os haga el DNI el camarero. Así salimos de dudas.

      Responder
        1. Cuidado, que cuando leen te pillan los sarcasmos. A mí me ha pasado.

          Claro, que siempre nos quedarán los antidisturbios para preparar martinis agitados….

          Responder
  3. Actualización: Lagarder ha acudido con un abogado al juzgado y ha descubierto que su denuncia fue archivada el 16 de diciembre.

    La juez afirma en el auto que no hay datos suficientes para conocer la identidad de los autores, pero esto es falso: estaban identificados al menos cinco de los agresores (y si no se identificó a todos, es porque la policía no quiso).

    Tres de ellos son:
     
    -Fernando Pérez Ruiz

    -Germán Sánchez Saco

    -Pablo Reinoso Lozano (este es el que alardeó en un tuit de la paliza, mostrando el cartón que le habían quitado a Lagarder).
     

    Pero no es sólo culpa de la juez: la Policía no le quiso dar copia de la denuncia y, qué casualidad, esta nunca llegó al juzgado.

    Qué vergüenza de Justicia y de Policía. Qué vergüenza de país, en definitiva.

    https://twitter.com/lagarder81/status/827138940037644289
     

    Twitter: @vota_y_calla

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