La Corrala Villanía

Saludos, ilusos que creéis en el artículo 47 de la Constitución. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar del acceso a la vivienda y la villanía de los ricos y poderosos.

 

La Corrala Villanía

Lo de la Corrala Utopía es simplemente otro ejemplo más de cómo se encuentra la escena política española. En este caso, el espectáculo ha corrido a cuenta de PSOE e IU. Pero el problema no está en que se haya realojado bien o mal a ciertas familias en Andalucía. No, el problema es que hay tres millones de viviendas vacías en este país, un tercio de ellas en manos de las entidades bancarias a las que han rescatado con nuestro dinero sin preguntarnos. Entidades que, aparte de seguir sin dar crédito, muchas veces ni siquiera pagan las cuotas de comunidad. Y sé de lo que hablo.

El problema es la burbuja inmobiliaria que creó el Gobierno de Aznar con su ley del suelo. El problema es que después los socialistas no hicieron nada al respecto. Y el problema es que no pocos ciudadanos se creyeron muy listos comprando una casa con el único fin de venderla luego más cara. El problema, también, es que han destrozado la costa para que se lucraran unos cuantos emprendedores de garrafón.

Luego, claro, está la poca vergüenza, escándalos como el de las VPO de Madrid. Con dinero de nuestros impuestos se crean viviendas, propiedad del Estado, que se destinan a familias sin recursos. Hasta que un mal día llegan los enemigos de lo público y las venden a un fondo de inversión, sin importarles lo que les ocurra a esas 1.800 familias que habían firmado por un módico alquiler, organizando y planificando su vida en consecuencia. Y lo que les ocurre es que el nuevo casero les ofrece pagar una media de 160.000 euros por piso o irse a la calle.

Imagen Artículo 47 Constitución española, vivienda digna

Artículo 47 de la Constitución española


 
 

Todo para ti

 

La causa de todos los problemas se halla en el ansia desmedida, el apetito insaciable de nuestros políticos, empresarios, banqueros… De los poderosos, en suma.

Voy a hablar de lo que conozco de primera mano, y estoy seguro de que vosotros podríais completar el artículo con más ejemplos. He tratado personalmente a dos individuos que viven en sendas Viviendas de Protección Oficial. Ambos empresarios. Uno de ellos tiene más dinero del que vaya a pasar por nuestras manos en toda la vida. El otro no tanto, pero tampoco forma parte del creciente grupo de españoles de cuya precariedad nos alertan Oxfam o Cáritas: conduce un coche que cuesta lo que un piso.

¿Cómo es posible esto? Por varias razones:

 

  • Como tanto empresario sin escrúpulos, no consta nada a sus nombres para que, llegado el momento, si la cosa se pone fea, puedan cerrar su sociedad y despedir sin pagar indemnizaciones. Soy insolvente, señoría. Ya sabréis que la patronal, al igual que la banca, siempre gana.

   Los políticos también entienden. Camps, por ejemplo, con un sueldo que no bajaba de los 80.000 euros anuales («trajes» aparte), no llegaba el pobre a juntar 3.000 euros en su cuenta corriente.

  • Pueden permitirse asesores y abogados de primer nivel. Con la cómplice ingeniería contable de sus asesorías, declaran por sus empresas unos beneficios irrisorios. Incluso les sale la declaración de la renta a devolver, como a Díaz-Ferrán. Esto es muy habitual.
  • Eso, unido a sus contactos en la política, permite que se hagan con VPO aquellos que no tendrían dificultad alguna en adquirir viviendas libres, sólo para ahorrarse unos eurillos. Y entretanto, las listas de espera de quienes verdaderamente necesitan esas casas siguen engordando.

 

No sólo rapiñan las VPO, sino cualquier tipo de ayuda. Son muchos los estudiantes becados con padres millonarios.

Es repugnante, aunque lo peor es que cuando hablas con ellos, te das cuenta de que ni siquiera son conscientes de su bajeza. No consideran que estén haciendo nada incorrecto. No pagan impuestos, pero es que «nadie pagaría impuestos si pudiera evitarlo». Es «el juego», dicen. Eso es lo malo: que están jugando, mientras otros lo que se juegan es la vida.

 

¿Por qué permite esto la Administración? ¿No podría evitarlo? Claro que sí. Sin embargo, las inspecciones a empresas son casi inexistentes. No se quiere evitar el fraude, no se quiere terminar con la evasión fiscal, y por ese motivo no se dota de medios y efectivos a la Justicia ni a Hacienda. Se protege a los amigos (que son los que ayudan a financiarse a los partidos, no lo olvidemos), al mismo tiempo que se protegen a ellos mismos, pues un gran número de políticos son a su vez empresarios y llevan a cabo estas reprobables prácticas. ¿Cómo va a actuar el político/empresario en contra de sus propios intereses? Estamos perdidos.

Por cierto, que uno de los dos individuos de los que os hablo (el del coche), es hijo y sobrino de políticos de primer nivel. En este caso, del PP, aunque ocurrirá también con gente de otros partidos.

 

Quiero pensar que no soy el único que se pregunta por qué lo hacen. ¿Por qué se empeñan en conseguir más si ya tienen, no sólo cubiertas las necesidades básicas, sino la vida resuelta? ¿Por qué esa enferma avaricia? Sólo encuentro una explicación: están vacíos. En lugar de corazón nacieron con un pozo negro que intentan llenar con cosas, pero jamás se llena porque las cosas nunca llenaron nada, y además ese pozo no tiene fondo: para ellos el dinero no es un medio sino un fin en sí mismo; quieren más, lo consiguen y necesitan más aún, y así van, dando vueltas como ciegos hámsters en la rueda del capitalismo.

El problema no es la Corrala. Es este corral de la pacheca llamado España. Es este corral de animales sin alma que hace que el pueblo se mate para llenarles un pesebre que nunca les parecerá lo suficientemente lleno.

 

Música: Todo para ti, de Reincidentes

 
La imagen de cabecera vuelve a ser cosa de Brotesto (gracias, chaval).
 

¿Conocéis más casos como los que cito? Si es así, no os cortéis en desahogaros aquí abajo.

 

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9 sin mordaza

  1. AMIGO SALVA: CREO QUE ES LA PRIMERA VEZ QUE ESTOY DE ACUERDO TOTALMENTE CONTIGO, ES ALGO QUE TAMBIEN COMBATO Y ES LA MAFIA POTICO-SINDICA-BANMQUERA-JUDICIAL, DONDE ES TAN METIDOS TODOS ESTOS SINVERGUENZAS QUE AMPARANDOSE EN SER LO QUE SON Y PORQUE LO SON COMETEN TODA CLASA DE TRO`PELIAS. NO ME CANSO DE PUBLICAR EN TWITTER SOBRE LA CANTIDAD DE INDIGENTES MENTALES QUE HAY EN ESDPAÑA Y QUE A PESAR DE TODO SIHUEN VOTANDO AL PPSOEIUNAZIS, COMO SI NO EXIXITUERAN OTAS OPCIONES ALGUNAS NUEVAS OTRAS UN MAS ANTIGUAS Y QUE PETENDEN EN UN PRINCIPIO TODO AQUELOS QUE LOS BORREGOS QUE PASTAN POR ESPAÑA NO SABEN DIFERENCIAR.
    UN CORDIAL SALUDO

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  2. Casi todo se basa en la educación amigo Salva. Desde pequeño nos enseñan a ser pillos, si no, eres un pardillo o «tontiño». No me canso de escuchar el «si yo estuviera en su lugar, haría lo mismo». En fin, esto es España, ha ocurrido durante siglos, y seguirá ocurriendo

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    1. El problema es que nos forman para tener, no para ser. En los colegios, en el instituto, en la universidad, nos ponen como ejemplos a grandes empresarios o banqueros, pero nadie nos forma en valores. Así, muchos acaban pensando que llegar arriba justifica cualquier medio. Que no importa que evadas impuestos, pagues salarios ínfimos, utilices a niños trabajadores, destroces el medio ambiente… Si llegas arriba, todo eso está justificado. Ego te absolvo.
      Algo parecido a la asignatura de Educación para la ciudadanía, pero con mucho mayor alcance, no es sólo necesario: es imprescindible.

      Sobre el funesto «yo haría lo mismo» que comentas, hablamos aquí. No sé si por esa época eras ya de los «Lectores Sin Mordaza». Si no, échale un vistazo, creo que te gustará.

      ¡Que vayan bien las vacaciones!

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  3. A ver Salva, esta vez poco puedo comentar más que darte la razón, pues opino exactamente igual que tú.
    Yo también conozco casos de primera mano, y por mi trabajo, también, de personas con posibles que hacen suya la frase «hecha la ley, hecha la trampa». Lo importante, y la pregunta es buena, es saber el porque lo hacen si no tienen necesidad. Pero se trata de un problema de valores, su escala de valores… Son adictos al dinero y al poder, y a todo lo que puedan conseguir aunque no tengan necesidad de ello. Sin todo ésto, ¿qué les queda? NADA, pues no son nada más que aves de rapiña.
    Y para acabar mi comentario te diré que, gente sin tantos recurso también saben mucho de trampear, engañar y mentir. He vivido situaciones muy desagradables con personas, por llamarlas de algún modo, que no pagan el alquiler de un contrato con un particular y se declaran insolventes cuando en realidad trabajan, pero claro, en economía sumergida. Y disponen de agogados, gratis, y asistentes sociales.
    Y siento no poder debatir alguno de tus puntos de esta entrada de tu blog, pues siempre es interesante conocer otros puntos de vista.

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    1. Antes de nada, perdón por el retraso en contestar; la Semana Santa he estado bastante desconectado.

      No te preocupes, María: también me gusta que la gente coincida con mis puntos de vista de cuando en cuando; se ve que no soy completamente masoquista ;)

      Sí, sí, tienes toda la razón. Nunca he estado completamente de acuerdo con aquello de «el poder corrompe». El poder te da más facilidades, pero abajo también hay mucho listo, como tú muy bien indicas. Por eso, tal y como hablaba con Miguel, me parece que la única solución (voy a ser poco original en esto) radica en la educación. Que nos formen, como digo en el artículo de hoy, en ser y no en tener.

      Gracias por comentar. ¡Un saludo!

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  4. Pandora Groovesnore 21/04/2014 a las 9:25

    Voy a tener que dejar de leer tu blog porque siempre estoy de acuerdo con lo que escribes y nunca puedo polemizar, con lo mucho que a mi me gusta!!! En serio, no puedo añadir una coma más a todo lo expuesto. En esta nuestra gran comunidad de vecinos necesitamos un giro mental de 180 grados, un auténtico formateo cerebral que elimine muchos clichés que nos llevan al agujero negro: que ser un pícaro no esté mejor visto que ser honrado; que «lo público» sea, como poco, tan importante como «lo mío», porque parece que lo público no es de nadie -así que me lo llevo sin problema- cuando en realidad lo público es mío, tuyo, del otro y del de la moto…
    Lo que me preocupa es pensar cuanto tiempo, cuantas generaciones nos llevará este cambio profundo de mentalidad, si no hay forma de aplicar correctivos… Si los malos se van de rositas y los buenos se quedan en casa viendo el fútbol… Si las leyes se retuercen hasta favorecer a unos y perjudicar a otros… ¿Tú crees que llegaremos a ver ese cambio?

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    1. ¡Hola, presi!

      Lo mismo que le he dicho a María: no os preocupéis por que coincidamos de vez en cuando. A fin de cuentas, aunque luego cada uno pensemos por nuestra cuenta (por ejemplo, María y yo discrepamos respecto a la «cuestión catalana»), compartimos espectro ideológico, y eso ha de notarse por fuerza, y está bien que así sea.

      Voy a responder a tu pregunta sin rodeos: no. Creo que no llegaremos a ver ese cambio, y hasta que es posible que el cambio no se produzca nunca. Estoy convencido de que en esta historia ganan «los malos». No obstante, pienso que hay que dar batalla aunque la derrota esté asegurada de antemano. Me reconoceréis que, vista así, la cosa tiene mérito (también puede ser que los que pensamos así seamos completamente idiotas, no lo descarto).
      Por cierto, con esto me has dado una idea para un artículo. Pesimismo antropológico, podría llamarse. Ya le daré una vuelta :)

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