La canción del pirata

Puesto que hoy se cumplen dos años con Rajoy en la Moncloa (han parecido dos siglos), rescato este artículo a manera de regalo de aniversario. Son pocas las cosas acertadas que le he oído a Rubalcaba, pero sin duda una de ellas fue esta frase, dicha por él pocos meses después de que los populares llegaran al poder:

 

«Lo que estaba mal ha ido a peor, y lo que estaba bien lo están destrozando».

 

Me parece una excelente síntesis de la labor de este Gobierno. 

 

Publicado en La Opinión  el 14/08/2013

 

A esto es a lo que nos ha llevado el bipartidismo y la ley electoral que sufrimos. Un Gobierno al que se le ha pillado en más mentiras que a ningún otro (y ya es decir, refiriéndonos a nuestra casta política), con la corrupción alcanzando la línea de flotación, y sin embargo el capitán Rajoy ahí sigue, cantando alegre en la popa, Suiza a un lado, al otro Génova, y allá a su frente las próximas elecciones.

En un país serio habría ocurrido ya algo. Lo que fuera. Pero aquí, reciente todavía el Gobierno del PSOE del que los marineros prescindieron pensando que la cosa no podía ir a peor (y ya ven…), el ciudadano mira al horizonte y no encuentra alternativa, sólo la otra cara del mismo herrumbroso y sucio doblón. El capitán lo sabe, es consciente de que aunque débil es fuerte, rey tuerto en el país de los ciegos, así que ni elecciones anticipadas, ni dimisiones, ni nada de nada, para escarnio y vergüenza de nuestra joven democracia. Y si nos descuidamos, ni explicaciones, porque mira que costó que se dignara a comparecer el 1 de agosto. Ya había hablado en febrero, se excusó, y «no se le puede pedir a un presidente que esté desmintiendo un día sí y otro también». Hombre, por un lado, desde febrero habían pasado ya seis meses. Seis. Y por otro, salir a través de una pantalla y sin admitir preguntas no es lo que los ciudadanos esperan de su presidente en un caso tan grave como este. ¿Qué será lo próximo, enviarnos una postal con su foto?

Y es que lo de dar la cara ante los medios el capitán Rajoy no lo lleva muy bien. A la voz de «¡periodista viene!» es de ver cómo vira y se previene a todo trapo a escapar. Y cuando no le queda otra, se amaña la rueda de prensa con ABC y santas pascuas. No obstante, al final se consiguió, fue al Senado y nombró a Bárcenas, aquel que en las presas dividía lo cogido por igual. Y dijo que el ex tesorero pirata al que llaman / por su bravura el Cabrón, no prestaba servicios en su partido desde 2011, brindándonos así la penúltima y ridícula versión sobre el mismo tema, porque cada oficial del velero bergantín (Montoro, Floriano, Cospedal…) se ha ido remitiendo a una fecha distinta como fin de la relación laboral de Bárcenas (Cospedal, por ejemplo, habló de abril de 2010). Pero una nómina (y no pequeña) de mayo de 2012, con antigüedad de 1982, ha venido a evidenciar que el Presidente nos volvió a mentir. La enésima.

Y ¿qué va a hacer el capitán al respecto? Después de esta nueva revelación que contradice lo afirmado en su comparecencia «a petición propia» (ejem), y ahora que buena la hemos hecho a despecho del inglés en Gibraltar (hay quien piensa que con el único fin de distraer la atención), ¿está trabajando para enderezar el rumbo? ¿Va a soltar lastre en las «arenas», como afirman algunos? En todo caso, no será mañana, pues en plena tormenta se ha ido a Galicia de vacaciones. Supongo que duerme sosegado, arrullado por el mar, pensando: «No me abandone la suerte / y al mismo que me condena / colgaré de alguna antena / quizá en su propio periódico».

 

La cancion del pirata

Música: La canción del pirata, de Tierra Santa

 

De la imagen se ha vuelto a encargar: Brotesto

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