Judas fue un hombre de Estado

Saludos a los socialistas y a los que mandan en el PSOE. Hoy me quito la mordaza para señalar a los principales culpables de que nuestros políticos puedan mentir impunemente sin consecuencias: los medios de comunicación.

 

Judas fue un hombre de Estado

Cuenta la leyenda que hubo un tiempo en el que lo peor que podía hacer un político era mentir, que eso lo incapacitaba de por vida para seguir ejerciendo su actividad pública. Traicionar la confianza de la ciudadanía, romper una promesa electoral, suponía el suicidio político.

Ahora es todo lo contrario, y como vengo advirtiendo desde que creé este blog, los principales culpables son los medios de comunicación, a los que pocos miran cuando se buscan responsables de que este país sea el caldo de cultivo ideal para tanto parásito, tanto ladrón y tanto sinvergüenza que se sabe impune.

 

Periodismo: enaltecimiento de la mentira

Además de corrupto, el del Partido Popular es un gobierno mentiroso. Esto no es raro, el delincuente necesita recurrir a embustes y subterfugios, de lo contrario lo pillarían enseguida.

Mariano Rajoy nos ha mentido desde el primer día. Literalmente: en el infausto día de su discurso de investidura, allá por diciembre de 2011, aseguró que su gobierno no miraría atrás ni recurriría a la herencia recibida. A partir de ahí.. bueno, para qué os voy a contar, una mentira tras otra, a cuál más grave, desde que no iba a subir los impuestos hasta la supuesta lucha contra la corrupción cuando lo único que han hecho es proteger a la famiglia. El que no sepa de qué estoy hablando es porque no ha querido saber, y en ese caso, de nada serviría que yo me molestara en volver a enumerar aquí una lista más o menos exhaustiva. A esos, que os siga yendo bien con la cabeza metida en el c… en la tierra.

 

Ciudadanos ha sido quizá el ejemplo supremo de lo que hablamos. Supuestamente nacidos para combatir el bipartidismo, para terminar con ese dañino quita y pon entre rojos y azules, pronto se prestaron a bailar con cualquiera. Han firmado acuerdos con ambos partidos, en una búsqueda desesperada por pillar cacho como fuera, e incluso se han ofrecido de pegamento para la gran coalición.

 

Podemos dijo que no entraría a formar parte de un gobierno del PSOE, y seis meses después salió Iglesias en rueda de prensa sugiriendo cómo debería ser un gobierno conjunto de ambas formaciones.

 

Pedro Sánchez acusó en campaña electoral a Albert Rivera y a su partido de ser de derechas, para pactar con ellos poco después. Cosillas que se dicen en las campañas, no hay que tomarlas en serio, le vino a responder Antonio Hernando a Ana Pastor cuando le preguntó en febrero por esta flagrante contradicción. Pastor es una de las pocas periodistas de este país que se atreve a situar a los políticos frente a sus miserias, por eso ni Rajoy ni Pedro Sánchez han accedido nunca a ser entrevistados por ella.

Pero la mentira más sangrante del PSOE ha sido la de pedir el voto en las dos últimas campañas electorales para desalojar al PP de La Moncloa. Ya nos advirtió Iñaki Gabilondo la semana antes de las segundas elecciones, que lo que el PSOE le estaba pidiendo a sus simpatizantes era que votaran a ciegas, sin saber si su papeleta serviría para investir a Rajoy o a Pablo Iglesias. Desde todos los sectores del PSOE se hartaron de repetir una y otra vez que no, que nunca, que jamás permitirían un gobierno del PP, eso era un invento de los podemitas para rapiñar unos pocos votos más. Pues al final ha resultado que de invento, nada: vamos a tener cuatro años más de este PP podrido, corrupto hasta sus últimos rincones, gracias al PSOE. Se dice pronto: cuatro años más de gobierno de un Partido Popular que en cualquier país decente, con una prensa que mereciera ese nombre, no habría podido terminar la primera legislatura.

Y por si fuera poco, el PSOE va a rendirse y traicionar a su historia y a sus votantes (a los que no les ha dejado opinar, no fuera a ser que…) gratis. No le han sacado al Partido Popular ni un compromiso, ni una condición a cambio de su abstención, como bien se ha encargado de afearles su exsocio Rivera. Ni siquiera la más obvia, la mínima exigible, que no hubiera servido de nada pero habría sido un gesto: la renuncia de Rajoy, el cambio de candidato. Pues ni eso. Y si se descuidan, aún les obligan a apoyar los presupuestos (no lo descartemos todavía).

Ibarra decía hace un mes en Más de Uno que sólo estaría a favor de abstenerse para dejar gobernar al PP si había un candidato distinto a Rajoy. Y sin embargo, ha sido uno de los más férreos y ruidosos defensores de la abstención… con Rajoy.

Y aquí dos tuits para enmarcar de Pepe Blanco y Susana Díaz:

 

 


 

En todos los casos citados y tantos otros, excepto en el de Podemos, a los que sí les pidieron explicaciones (no desperdician ninguna oportunidad contra ellos), los grandes medios han obviado o incluso defendido las mentiras, maquilladas de cambio de postura, rectificación o giro, con eufemismos como responsabilidad, sensatez, estabilidadinterés general, sentido de Estado o desbloqueo. Si hubiera vivido hoy y les interesara para mantener el statu quo, los medios pintarían a Judas como un hombre de Estado. ¿Un traidor? No, un emprendedor, un visionario de los negocios o un honrado ciudadano que ayudó a detener a un peligroso perroflauta antisistema.

Como los periodistas no sólo no afean, sino que justifican las mentiras, por muy graves que estas sean, los políticos pueden permitirse el lujo de tratarnos como idiotas. Ahí tenemos a Eduardo Madina cuando asegura que con la abstención socialista, a los populares les espera una «legislatura infernal». Se les ve preocupados, sí. Preocupados por la resaca de champán que pueden tener a partir del sábado. Aparte de darles el BOE, a ver qué más se le ocurre para seguir puteando al Partido Popular. Como cualquier ciudadano de bien, expreso mi más firme condena a la violencia que el PSOE está empleando contra los de Mariano Rajoy.

La estrategia, el argumentario de los que se han arrodillado ante el PP, sería muy divertido si no se nos viniera encima la que se nos viene. Otro punto es el que afirma que la culpa de que Mariano Rajoy vaya a ser investido presidente es… (trrrrrrrrrrr)… ¡de Podemos! Cómo no. Y esto por no haber votado a favor del pacto PSOE-Ciudadanos en marzo. Como si lo que Podemos hiciera o dejara de hacer hace ocho meses le impidiera al PSOE votar «No» ahora. Pero oye, con muchos funciona, este es el nivel, amigos, ridículamente infantil, de una pobreza intelectual que abochornaría hasta a Mario Vaquerizo, pero suficiente para la masa idiotizada que sólo busca argumentos para no sentirse culpable por haber votado al PP de carambola.

Y no deberían, el votante socialista no es culpable de esta situación, si acaso pecaron de ingenuos, pues el PSOE ya nos ha mentido varias veces, pero los culpables son los que van a hacer exactamente lo contrario de lo que prometieron, no los votantes bienintencionados.

Lo que deberían hacer esos votantes defraudados, en lugar de andar por ahí como yonquis ansiosos de chutarse cualquier excusa que les aleje de la triste realidad, es dejar de considerar a los partidos como equipos de fútbol o religiones, olvidarse de nostalgias y sentimentalismos, alejarse de palabras tan dañinas, aplicadas a formaciones políticas, como «fidelidad», y rectificar la próxima vez que se encuentren ante una urna.

Pero si el PSOE se atreve a esto, a romper su palabra nada menos que para dejar gobernar al PP, es porque están convencidos de que gran parte de los votantes que les quedan son borregos o estómagos agradecidos que seguirán fieles pase lo que pase, que el éxodo de los críticos que comenzó en 2011 terminó en diciembre y junio, que esa factura está pagada. Creen que, como mucho, algunos de los que quedan recurrirán por un tiempo a la abstención de castigo, pero luego volverán al redil.

Los socialistas saben que cuentan con el apoyo de los medios, y no hay mancha, por muy fea que sea, que no salte o se disimule tras cuatro años a remojo.

Leo por ahí que con esta abstención el PSOE se va a suicidar, pero no es así, al contrario: el PSOE va a sacrificar a todo un país para salvarse, para que los Madina, Fernández, Díaz y compañía puedan seguir comiendo en el restaurante más caro del Palace toda su vida.

Así se les atragante.

 

Imagen de cabecera: Andrés Faro

 

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2 sin mordaza

  1. Como ya dije en Twitter, que no estén preocupados que ya se encargarán los medios de lavar la imagen del PSOE y volver a venderlo como un partido Socialista y Obrero. Se le echará la culpa de la abstención a la junta gestora (y a Podemos por supuesto) y listo, otra vez son de izquierdas

    Twitter: @MiguelNNGG

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  2. Néstor Hernández Alonso 13/11/2016 a las 15:53

    “Si el PSOE se atreve a esto, a romper su palabra nada menos que para dejar gobernar al PP, es porque están convencidos de que gran parte de los votantes que les quedan son borregos o estómagos agradecidos que seguirán fieles pase lo que pase”.
    Retuit muy grande.
     

    Twitter: @NestorHdezRock

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