Intereconomía ¿cierra?

 

Por un lado (del otro lado ya hablaré en la próxima entrada), olvidándome por un momento del daño que eso le haría a muchos trabajadores, no me daría pena si Intereconomía cierra. La derecha ya tiene un enorme imperio mediático: ABC, La Razón, La Gaceta, El Mundo, 13TV, la COPE, Antena 3, RTVE (desde hace dos años), La Sexta (aunque por ahora no «ejerzan»)…

—¡Soooooo! Paaaara, muchacho, que nos comemos el artículo.

Tienes razón. Pues a lo que iba, que desde ese punto de vista, no me supondría ningún disgusto. Si a este país le sobra algo, además de corruptos y militantes-votantes orgullosos de lamerles las botas, son medios de comunicación de derechas. Especialmente, del tipo La Razón o La Gaceta, que ni hacen periodismo ni pretenden aparentarlo. Son lo que son: caña a la izquierda y a encubrir las miserias de los nuestros. Esto es una guerra, y al enemigo ni agua.

En lo que a think tanks se refiere, la derecha española tiene un batallón de los más modernos carros de combate, y la izquierda un Twingo. Con los medios de comunicación «alternativos» ocurre exactamente igual. Leed si queréis esta página de Rebelión.org, que aunque sea de 2004 (Losantos ya no está en la COPE, al pobre le quitaron los curas su programa mañanero para dárselo a Buruaga), poco ha cambiado en lo concerniente a la distribución del poder mediático desde entonces:

 

A diferencia de los medios alternativos de izquierda, estructurados en torno a organizaciones sociales, activistas y periodistas independientes, alejados de grandes emporios económicos y de ayudas públicas, y sin presencia en los grandes medios de comunicación, donde su firma está vetada, el entramado de las webs de derechas cuenta con importantes fuentes de financiación de grandes empresas, sus firmas tienen acceso a otros medios tradicionales y disponen de ayudas públicas a través de instituciones y organizaciones estrechamente relacionadas con el poder político.

 

Intereconomía, como muchos sabréis, es propiedad de Julio Ariza, ex diputado del PP. La cadena está en quiebra a pesar de que han recibido algo más que una «ayudita» económica de ese partido, y de la campaña que pusieron en marcha pidiendo donativos a sus espectadores, por la que parece ser que recaudaron más de medio millón de euros. Presentaron un preconcurso de acreedores del que consiguieron salir in extremis, tuvieron que mudarse a un polígono de Leganés por no pagar el alquiler de los estudios… Sin embargo, esta situación no les impidió contratar para la Diada una avioneta como la de Nivea, mientras que la mayoría de los trabajadores no cobraban sus nóminas (actualmente llevan medio año sin cobrar).

Es curioso que los de derechas se autoproclamen «grandes gestores», cuando ahí queda lo que han hecho con Telemadrid, Canal Nou, la caída en picado que está sufriendo RTVE… Y si nos salimos de los medios de comunicación, Terra Mítica, aeropuertos sin aviones, la Ciudad de la Luz, el puerto de la Copa América de vela, la Ciudad de las Ciencias y las Artes, Bankia*, el circuito de Fórmula 1 de Valencia…

—¿En qué habíamos quedado antes?

Es verdad, es verdad, ya paro. Pero ejemplos hay mil. Grandes gestores, sí. Enormes.

Tan mal están las cosas, que comenzaron a emitir vídeos anunciando el cierre de Intereconomía TV, en los que de paso aprovechaban para darle un palo a Rubalcaba, aunque no viniera a cuento:

 

 

El anuncio es de octubre y aludía a algo cercano en el tiempo («próximamente»), e incluso sacaron un hastag de Twitter (#AdiósIntereconomíaTV), pero dos meses después, la cadena sigue emitiendo. Se rumoreaba que los dueños, como hacen tantos empresarios sin escrúpulos de este país, se disponían a llevar a cabo el cierre de Intereconomía para abrirla de nuevo con otro nombre (posiblemente Inter TV), eludiendo así pagar sus deudas. Incluso se habla de que podría comprarla el Bigotes (así todo se quedaría en casa Génova). Dado que no sabía más que esto, ni conocía el grado de veracidad de dichos rumores, y como vosotros os merecéis rigurosidad, que para eso leéis el mejor blog de opinión política de Internet (je), decidí preguntarles por correo electrónico. 

Esto es lo que me han contestado:

 

Estimado Salvador: Efectivamente iniciamos una campaña publicitaria en la que dejábamos entrever que Intereconomía TV desaparecería como marca para surgir con una nueva. Finalmente el cambio de marca no se ha producido y en principio, no tenemos noticias de si se producirá. En principio, continuaremos con mismo distintivo y contenidos habituales.

 

Antes de nada, he de agradecer a Intereconomía la celeridad en la respuesta, que en menos de dos horas estaba en mi buzón. Dicho esto… Hombre, no sé vosotros, pero en el vídeo de arriba yo no veo que se insinúe que «desaparecería como marca para surgir con una nueva». Dicen que cierran, y punto (pelota). ¿Dónde hablan en el vídeo de «cambio de marca»?

Esto hace sospechar (en principio) que los rumores estén fundados (en principio), y que los trabajadores, una vez más, sean los únicos perjudicados y no vean un duro. Por lo pronto, hace dos días que comenzaron una huelga (se necesita una ley de huelga urgentemente, mira que tomar esa decisión por apenas siete meses sin cobrar… Cuánta insolidaridad con el empresario).

Seguiremos informando.

 

*A Bankia la llevó a pique Blesa y su equipo, todos gente del PP. Pero no olvidemos que también había allí consejeros del PSOE y de IU que miraron hacia otro lado, seguramente a cambio de favores, no sé si exclusivamente personales o también a sus respectivos partidos. Quiero recalcar lo de IU porque muchos de sus simpatizantes emplean gran cantidad de energía en repetir continuamente lo de PPSOE y tal, pero veo en cambio poca autocrítica.

 

Actualización (19/12):

Me comentan varios trabajadores de Intereconomía que están sufriendo la actual situación, que lo dicho en el artículo es bastante exacto. Si queréis más información, en su Web está todo muy bien explicado. Maniobras como las que denuncian (alzamiento de bienes, vaciar cuentas de empresas para hacerlas «insolventes» y no tener que pagar a nadie, poner todo a nombre de familiares o trabajadores —en este caso hablan de la madre de Luis Sans y de una secretaria—)… las he visto hacer varias veces, y tristemente suele salirse el empresario con la suya. Que no os extrañe: las leyes las hacen y aplican personas que se benefician de que llevar a cabo ese tipo de chanchullos sea sencillo y quede impune.

Aún más sangrante me parece lo del Bigotes. Si resulta increíble que no esté en la cárcel por lo de la Gürtel, que encima vaya a quedarse supuestamente con una televisión, ayudando a eludir el pago a los trabajadores, no ya sólo del finiquito y las indemnizaciones que les corresponden, sino de las nóminas de los meses que han trabajado, es ya «para  coger un camino», que dirían en mi pueblo.

Os dejo cuatro tuits de Rubén Calvo, uno de los que trabaja de gratis:

 

 

¿A ti tampoco te callan?

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