Herrera es la monda

Saludos, pueblo reprimido. Hoy más que nunca nos quitamos la mordaza para seguir gritándole a los que nos quieren callados. Hablamos de la ofensiva por parte de la derecha política y mediática contra la sentencia de la Audiencia Nacional que absuelve a los que protestaron ante el Parlamento de Cataluña.

 

Herrera es la monda

La Fiscalía, así como la Generalitat y el Parlament han manifestado que van a recurrir la sentencia que absuelve a diecinueve de las veinte personas a las que han juzgado por las protestas del 15 de junio de 2011. De estos incidentes hablamos aquí cuando todavía estábamos empezando con el blog. Fue uno de los dos artículos sobre el 15M con los que, aunque escritos en 2011 (el blog se inauguró en octubre de 2013), decidimos arrancar Vota y Calla.

Resumiendo y sin entrar en profundidad en los motivos y los culpables de lo sucedido (que ya intentamos abordar en dicho artículo), lo que ocurrió fue que un pequeño grupo de personas abucheó e increpó a los diputados a la entrada del Parlamento de Cataluña (no hubo agresiones físicas). El motivo de la movilización era tratar de impedir que aprobaran recortes en educación y sanidad que no estaban incluidos en ningún programa electoral, y eso que —ojo— las elecciones habían tenido lugar apenas seis meses antes, así que uno deduce que no los incluyeron conscientemente, no fuera a ser que no les votaran si revelaban lo que tenían pensado hacer. Lo mismo que el PP a nivel nacional, vamos. Pero esto fue el Parlamento de Cataluña, ¿eh? El Parlament. Lo digo por los que se quejan del «robo» por parte del «gobierno fascista español», mientras no parecen encontrar relación entre las políticas que está sufriendo su comunidad y el  Gobierno de CiU. A ver si se enteran de que allí también han votado a la derecha, y la derecha, en cuanto tiene oportunidad, hace cosas de derechas.

Pero a lo que íbamos. Por estos abucheos, que si se dirigen a un árbitro o a un detenido a las puertas del juzgado no tienen repercusión penal alguna, fueron acusados de «delitos contra las Instituciones del Estado». Son unos hechos muy graves porque se trata de Políticos, así, con mayúscula, personas por encima del resto, lo más valioso de España, seres intocables, sagrados, merecedores de respeto reverencial.

Me lo tomo a broma, pero un tertuliano afirmaba el pasado martes, ocho de julio, en Herrera en la Onda: «Los Parlamentos son sagrados». En ese programa no ha gustado nada la sentencia. ¿Cómo? ¿Absueltos? ¿Sin lapidación ni nada? ¡Intolerable! Ni que fueran políticos, empresarios, o miembros de la realeza.

Atentos a las bonitas palabras que los colaboradores del programa de Onda Cero destinaron tanto al juez como a la sentencia:

 

Sobre la sentencia:

«Sentencia escandalosa», «aberrante», «disparate», «empanada», «peligrosísimo delirio»…

 

Sobre los jueces:

«¿Son acaso militantes de Podemos?».

«¿Le gustaría que se dedicaran a acosarle a él?» (José María Calleja). Adulto argumento, original donde los haya, utilizado ya ampliamente cada vez que se ha absuelto a los participantes en escraches.

«Está en la galaxia roja de la extrema izquierda española». No tengo constancia pero, y si así fuera, ¿qué? ¿No hay jueces de extrema derecha a cascoporro? Franquistas, ultracatólicos del Opus… ¿Esos sí, pero de izquierdas no?

«Interpreta el Código Penal, en vez de aplicarlo». Buff… Todos los jueces interpretan el Código Penal.

También razonaron que Robespierre, al que pretendían asociar con la izquierda actual (?), hubiera sido mucho más duro. Como diciendo: «él, que era de los vuestros, os hubiera dado candela». Un poco aquello tan cansino de «Las Femen no se atreven a hacer lo mismo en una reunión de talibanes». Y sí, oigan, seguramente en el siglo XVIII estaba jodido protestar con libertad, pero de eso se trata, de ir avanzando. A ver si se dan una vuelta fuera de sus rancios casinos y se percatan de una vez de la época en la que viven, porque hasta el lenguaje que usan apesta a naftalina. A la protesta de la que hablamos, estos y otros tertulianos la llaman «asedio», que es como más épico y evoca imágenes de catapultas y aceite hirviendo. Ah, qué tiempos aquellos… ¿Te acuerdas, Carlitos? Todavía no te habías afeitado el bigote.

 

Carlos Herrera, que para algo es el director del programa, fue el más prolijo en epítetos cariñosos. Aquí van unas muestras:

«Tiene su minuto de gloria Ramón Sáez Valcárcel [juez ponente de la sentencia], y la otra que se ha apuntado también, la Manuela Prado esta, Manuela Sánchez Prado, o como quiera llamarse [se llama Manuela Fernández Prado, miembro del tribunal]».

También se refiere al ponente como «figura con toga», además de aludir a él despectivamente usando el «este»:
«Este es de Jueces para la Demagogia [por Jueces para la Democracia, su gracejo natural es innegable] (…) Es de los que excarceló a Bolinaga».

La forma de abordar este último asunto no es casual: el juez excarceló a Bolinaga. Es así porque ha tenido lugar bajo el gobierno de su amigo Rajoy, como los que han salido a la calle gracias a la doctrina Parot, porque cuando la excarcelación tocaba con Gobierno del PSOE (recordemos la que armaron con De Juana Chaos), entonces no eran los jueces, sino el propio Zapatero el que los dejaba en libertad. Escuchándolos, parecía poco menos que iba Zetapé con las llaves para abrirles la puerta y brindar con ellos sobre las tumbas de los asesinados por ETA.

 

manipulacion-mediatica
 

Proxenetismo intelectual

Este Carlos Herrera es uno de tantos independientes periodistas españoles que aceptan sin rubor caros regalos de empresas. Por ejemplo, viajes para ver los mundiales de fútbol con todos los gastos pagados. Por supuesto, los empresarios tienen estos detalles con ellos a cambio de nada, porque sí, son así, no les gusta el dinero, les quema en los bolsillos. Igual que las donaciones a partidos políticos: altruismo.

Su actitud contrasta especialmente con la que toman respecto a lo que está ocurriendo en Estepa. Allí, hartos de que las fuerzas del orden y la justicia no hagan su trabajo, una masa embrutecida ha desvalijado y prendido fuego a las casas de quienes consideran que les estaban robando. Sin embargo, nuestros fachulianos no piden para estos vecinos (mucho más violentos que los veinte ciudadanos juzgados por molestar a los diputados) penas de prisión, e incluso los llegan a justificar. ¿Quizá porque las víctimas de la turba son gitanos?

Dice Carlos Herrera que de lo ocurrido se puede desprender…

 

… alguna que otra moraleja: cuando estos han puesto pie en pared, es cuando esta situación puede cambiar en Estepa.

 

Qué raro que sobre Gamonal, en ese mismo programa, hace apenas seis meses dijeran todo lo contrario.

Cuándo se darán cuenta las víctimas mediáticas, los borreguitos que disculpan a la turba de Estepa entretanto critican a los indignados, de que las decisiones de buena parte de los diputados contra los que se protestaba, y de tantos otros políticos de nuestro Estado de Cohecho, les perjudican infinitamente más que este clan de Los chorizos o cualquier otro grupo de ladrones de poca monta. No hay punto de comparación. Y sin embargo, ya veis: los que hacen escraches son terroristas; los que roban y prenden fuego a las casas, responden en cambio a una reacción lógica y comprensible.

 

La coherencia habitual

Curioso este furibundo ataque a unos jueces por parte de periodistas y políticos (también ha habido quejas desde el PP), dado que unos y otros se han hartado de repetir cuando les convenía que a los jueces hay que dejarlos trabajar, que las sentencias han de respetarse, etc. Se ve que el magistrado es digno de respeto sólo si investiga casos de corrupción que puedan afectar al PSOE, entra al juzgado arrastrando una maletita, no dice ni hola a los periodistas y lleva ropa por valor de varios salarios mínimos. Pero si (por hablar de otro caso, aparte del que tocamos hoy) va en moto, contesta con amabilidad y viste sobriamente, entonces hay que ir a por él, que en España sólo hay sitio para un «campechano».

 

Estos tertulianos conservadores, que luego presumirán de caridad cristiana y tal, encuentran perfectamente proporcionado que por pitar a unos políticos te metan cinco años de cárcel como pedía el Ministerio Fiscal. ¡Cinco años! Es decir, que el condenado entraría en prisión aunque no tenga antecedentes. ¿Están locos? Para los que hacen huelga, se manifiestan o tiran una tarta, rigor extremo, sin piedad, mientras que todos los que han arruinado al país, los ratos y blesas, se las están tomando a vuestra salud en algún yate. Pero estos «garantes de la justicia» no se quejan de eso, del mismo modo que no se quejaron, por ejemplo, de que absolvieran a los culpables de la tragedia del Prestige, y creo que aquello nos afectó un «poquito» más que la protesta de Cataluña. O el expolio de las arcas públicas, por el que tampoco ha pagado nadie, y que nos lleva a ver de nuevo en las calles españolas imágenes de posguerra. No hubo responsables políticos tras el accidente del metro de Valencia, ni por involucrar a nuestro país en una invasión ilegal con mentiras, ni por el trapicheo con los muertos del Yakovlev42, ni por el desastre del Madrid Arena, ni… En fin, estoy seguro de que cada uno de vosotros podría citar varios casos (y os animo a hacerlo). Pero en esas ocasiones nuestros tertulianos de derechas no levantan la voz, y si lo hacen es para exculpar a los amos. Si alguien osa molestar al señorito, saltan como caniches en celo.

 

Eso sí, no todo han sido críticas desde el programa de Herrera (y desde otros). El tribunal lo formaban tres personas: las dos citadas, más Grande-Marlaska. Pues bien, para este último hubo mucho halago porque emitió un voto particular discrepando de la sentencia, desmarcándose. Al contrario que con Valcárcel, al que reprocharon su ideología, que Grande-Marlaska sea de derechas no les debe de parecer mal, pues sobre eso no dijeron ni una palabra.

Los informadísimos colaboradores de Herrera reconocieron que no habían leído el voto particular de Grande-Marlaska.  Pues si han llegado a leerlo desde entonces tal vez se hayan ruborizado, porque aunque se hubiera impuesto el criterio de su juez favorito, ninguno de los veinte imputados habría entrado tampoco en prisión (¡adónde vamos a llegar!). A la mitad de ellos los habría condenado a la pena mínima (tres años), pero con un indulto, «evitando el ingreso en prisión de quienes no tuvieran antecedentes penales». Y a la otra mitad los hubiera absuelto, exactamente igual que ha hecho Valcárcel.

Pero ¡eh!, esta «impunidad» se va a acabar: el viernes aprobaron la ley mordaza.

 

Música: Bloqueo, de Grande-Marlaska *

* Este Grupo se llamaba Garzón, pero el juez les amenazó con demandarles, así que se rebautizaron como Grande-Marlaska, jeje.
 

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Imagen de cabecera: Brotesto y Vota y Calla, sobre fotografía de Greenpeace

3 sin mordaza

  1. Saludos Salvador. Los que sabemos que CIU es de derechas, que por lo que ve no somos muchos, te saludamos.
    Sobre el tema de Carlitos, pues eso, es Carlos Herrera, nada nuevo por las ondas. Es la derecha, experta en falsear y manipular noticias según les convenga. Y su programa (que no escucho, ni pienso hacerlo nunca) será algo parecido a los programas de tertulias de la derecha, gente dándose la razón unos a otros mientras sueltan cada dos frases la palabra ZP o ETA. A saber lo que opinarían de la izquierda si esta también les donara una pequeña aportación. ¿A quien criticarían?.
    Pd: Sobre el tema de Estepa, criticadme o enfadaros conmigo, pero estoy de acuerdo con los vecinos. A veces la justicia esa lenta o ineficaz y en esos casos no queda otra que tomarse la justicia con sus manos. Esa familia de gitanos, esa, no todas, viven al margen de la ley.

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    1. Saludos, don Miguel ;)

      Respecto a lo de Estepa, nunca estaré de acuerdo con una masa violenta, aunque entienda sus razones. Pero ese es un tema que tendría que desarrollar, el comentario se me queda corto.
      De cualquier manera, supongo que coincidirás conmigo en denunciar la tremenda incoherencia de estos tertulianos, que ven un “acto terrorista” y “extrema violencia” en el “asedio” al Parlamento de Cataluña, y sin embargo justifican pegarle fuego a unas casas (o el genocidio de Gaza). Es una doble vara de medir de libro.

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  2. Son tertulianos, no piensan con la cabeza, piensan con el a… No les pagan por pensar, les pagan por decir burradas.

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