Cleveland-Guantánamo: doble moral

 

El PP se ha cargado la posibilidad de que España siga investigando crímenes más allá de nuestras fronteras. La  justicia universal al garete. Non plus ultra, jueces españoles. Es indignante, pero no sorprendente. Ya tuvimos que ser testigos de cómo protegió el Gobierno de Aznar al genocida Pinochet, con la inestimable ayuda del infame Fungairiño. Un juez británico dijo que aquel Gobierno fue el «mejor abogado defensor» del dictador. Perro no come perro, fascista no come fascista.
Ahora pueden quedar archivados los casos de las masacres en el Tíbet por parte de China, la muerte de José Couso en Irak, los asesinatos de saharauis, las torturas de Guantánamo... A eso vamos. Rescatamos un artículo en el que hablábamos de Guantánamo, ese ejemplo que ofrece al mundo el «país de la libertad», comparándolo con el tratamiento que se dio al monstruo de Cleveland, el loco que tuvo a tres chicas secuestradas durante varios años.

 
 

Cleveland-Guantánamo: doble moral

 

Todos hemos tenido conocimiento de las noticias sobre la liberación de tres chicas (mujeres ya) en Cleveland, tras haber pasado 10 años secuestradas por otro psicópata yanqui. El mundo entero, especialmente los mismos americanos, se está echando las manos a la cabeza. La prensa norteamericana tacha con toda razón de «monstruo» a este infame personaje, y con su gusto por las etiquetas fáciles se refieren al lugar del cautiverio como «la casa de los horrores». Es buen momento para recordar que el propio Gobierno estadounidense regenta desde hace la friolera de 11 años el inhumano campo de concentración que es la base militar de Guantánamo. Desde enero de 2002 han estado secuestradas allí centenares de personas, de las cuales al menos el 60 % no habían cometido ningún delito, según supimos gracias a Assange, aunque el porcentaje de inocentes podría ser mucho mayor. Estoy empleando las palabras con total conocimiento de causa: secuestrados, sí, porque están retenidos indefinidamente, sin cargos ni juicios ni derecho a un abogado. Sometidos a terribles vejaciones, violaciones y torturas que no voy a describir. El que quiera saber lo tiene bien fácil, pero aviso de que no es plato para estómagos delicados. Por esa cárcel han pasado incluso ancianos, enfermos mentales y menores de edad, alguno de los cuales se ha suicidado.

Fotografía Guantánamo, EEUU, Tortura

Malditos enfermos
Crédito: warisacrime.org

No son sólo menores los que no han podido soportarlo, tomaron la misma resolución final varios adultos. A estos hay que añadir los que han sido «suicidados». Y mientras, ¿qué hace la llamada Comunidad Internacional? Porque EEUU, endiosado por su poder, puede pensar que la Convención de Ginebra es un cóctel europeo, pero existen organismos encargados de meter en cintura a quienes no respetan los derechos humanos, ¿no es así? Pues no, claro que no es así. A pesar de que han puesto el grito en el cielo reiteradamente Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Comité Internacional de la Cruz Roja y un larguísimo etcétera, lo más que ha hecho la ONU es «urgir» al cierre de Guantánamo, no se atreverá jamás a mover un dedo contra el país más poderoso del mundo. ¿Cómo iba a hacerlo, si ni siquiera se atreven con China, Rusia, Marruecos, Israel o Siria? Que cada uno conjugue «atreverse» como quiera: nosotros no nos atrevemos, vosotros tenéis intereses, ellos hacen lo que les da la gana. Y eso que Obama firmó pocos días después de ser investido presidente un decreto ordenando el cierre de la cárcel para enero de 2010. Fue lo primero que hizo, dándose así una curiosa similitud con la retirada de las tropas de Irak por parte de Zapatero. Sin embargo, parece que luego empezaron las dificultades, ya no estaba tan claro lo del Yes, we can. La derecha, mayoría en el Congreso, le puso trabas para cerrar la cárcel que con tanto esmero habían creado los republicanos. Pero eso no es excusa. Y si verdaderamente quería cerrarla y no ha podido (¿gobiernan realmente aquellos a quienes votamos?), debería haber tenido al menos la decencia de rechazar el premio Nobel de la Paz «por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos» (!)

Según nos cuentan, quedan allí 166 seres humanos. Muchos han aguantado una década sin saber a qué atenerse. En estos momentos, como último acto desesperado, 100 de los presos mantienen desde hace tres meses una huelga de hambre. O lo intentan, porque más de una veintena están siendo obligados a comer por narices (alimentación forzosa por vía nasal).

Si la de Cleveland era «la casa de los horrores», la de Cuba es «la bahía de los horrores». Si Ariel Castro es un monstruo por haber secuestrado a 3 personas, ¿cómo llamamos al Gobierno de EEUU, que lo ha hecho con centenares? Y ¿serían monstruos también los norteamericanos, por permitirlo? Los ciudadanos tienen en su defensa que, como nosotros en las últimas elecciones, fueron engañados. Obama les prometió en la campaña de 2008 que cerraría Guantánamo, y a nosotros se nos ocultaron los recortes y reformas que iba a hacer el PP cuando estuviera en el poder.

Tres chicas han estado secuestradas: como en Guantánamo. Durante 10 años: como en Guantánamo. Sometidas a torturas y violaciones: como en Guantánamo. Hoy están libres al fin: en Guantánamo quedan 166. 

 

 Publicado en Diario Progresista el 28 de mayo de 2013

 

Música: Guantánamo, de Sugarless (tras este disco el cantante decidió dejar el grupo para hacer música huecca, pero que llena más la saca).

 
Imagen de cabecera: Brotesto.
 

También te puede interesar: