Ganar es de derechas

Saludos «profetas de la automarginación». Hoy nos quitamos la mordaza para hablar de esa gente que quiere parecer especial a toda costa, sea por sus gustos musicales o por su opción política.

 

Los automarginaos

Los conocéis. Desde el colegio, desde el instituto. Haced memoria conmigo los que hayáis dejado atrás esa época. Pelo largo, chupa de cuero, camisetas negras. Fans de este o aquel grupo de rock. Minoritario, claro. No salen por la tele, no los ponen en la radio. Y nuestros amigos se quejan. Pensamiento único, los Cuarenta Criminales, represión cultural, la oligarquía nos margina.

Estoy de acuerdo, y soy el primero en protestar. Esto sucede, entre otras cosas, porque en el rock hay letras reivindicativas, beligerantes contra el poder, el sistema… Es incómodo. En cambio, los bisbales de turno sacando canciones huecas al ritmo de cadenas de montaje a base de permutaciones de unas pocas variables como «besos», «amor», «corazón» o «alma», mantienen a la peña entretenida y sin calentamientos de coco. «Mi gente quiere bailar / mi gente quiere gozar / mi gente no quiere que le coman la cabeza».

Por supuesto, en el rock hay grupos malísimos y simplones, pero también otros que componen discos mucho más elaborados y complejos que la fast music que nos hacen engullir por las orejas a diario. Por tanto, yo estaría encantado de que fuese algo natural que una banda de tributo a Pink Floyd o Rainbow amenizara programas infames como el de María Teresa Campos, en lugar de las horteradas de «Los Supersingles» (os juro que se llaman así, lo acabo de buscar); que cada vez que sintonizaras la radio del coche sonara Therion o The Doors o Dream Theater; que se fomentase el consumo de esta música, en definitiva. Pero ellos no. No me refiero a todos los aficionados, sino a esos, a esa parte. Conozco a unos cuantos. Disfrutan de su marginalidad, les hace sentirse especiales, los afortunados integrantes de una élite subterránea. Se quejan con razón de la escasez de bares con buena música, pero si esos locales llegaran a ser mayoritarios se tonsurarían la coronilla y se pasarían al canto gregoriano. Joder, tío, no hay baretos donde pongan gregoriano. Ya ves, nen, nos quieren meter esa mierda del rock duro sin vaselina, vayas donde vayas sólo hay heavy, qué asco.

Voy a poner el ejemplo de un par de grupos que conoce todo el mundo, para que veáis de lo que os hablo.

 

Extremoduro

No son políticamente correctos. En los 90 se atrevieron a que un guardia civil asesinara a Jesucristo (García) de un tiro en la nuca. En la televisión pública, por la tarde.

 

 

Hablan abiertamente del consumo de drogas, en contra de la hipocresía reinante. En sus letras hay sexo sin eufemismos, con pelos, sudor, flujo y semen. Bueno, Robe no diría «semen».

En 1996 llegó Agila, un discazo con un single que sonó en todas las radios: So payaso. A partir de ahí algunos de sus admiradores les dieron de lado: «se han vendido», «se han vuelto comerciales»… Dos años después publicaron Canciones prohibidas para desmentir cualquier atisbo de domesticación. Ya en la primera canción hablaban de meterse mil rayas, y los temas posteriores continuaban en la misma línea:

 

Y no me importa que los reyes ya no vengan para mí,

con que vengan los camellos

soy, bastardos, más feliz

 

Seguían arremetiendo contra la policía, contra las religiones, se cagaban en dios…

 

¡Ya sé! / A un cura rajaré

¿Pa’ qué? / Pa’ verle por dentro

A ver / si puedo comprender

a dónde van los muertos

 

Pero los antiguos admiradores, reconvertidos en detractores, seguían en sus trece (los conversos son los peores), impermeables a cualquier razonamiento objetivo: Extremoduro había muerto para ellos, se habían vuelto comerciales.

 

Mago de Oz

Estos no sé cómo siguen, les perdí la pista hace tiempo. Pero en el año 2000 cometieron la vileza de colarse en las listas con Fiesta pagana, canción incluida en Finisterra. Ese disco no tenía nada que envidiar a La leyenda de la Mancha ni a Jesús de Chamberí, sus predecesores. Sin embargo, los amigos de la marginalidad no pensaban igual. Otros vendidos, como Extremoduro.

Tras Finisterra vino Gaia, pero es que en 2005 presentaron Gaia II, La voz dormida, un trabajo sencillamente espectacular, una merecida crítica a la Iglesia católica, sin contemplaciones, que les llevó a ser censurados. Y no sólo en la COPE, como sería de esperar, sino también en Los 40 Principales, la cadena musical de Prisa, el grupo mediático de la «izquierda».

 

En nombre de la libertad, la fe en uno mismo y la paz, quemad las banderas, no a la religión.

 

Haz lo que diga, no lo que haga yo. Tenemos dinero, poder, sexo en nombre de Dios.

 

El CD incluía canciones como La cantata del diablo, de más de 20 minutos de duración. Todo muy comercial, sí. Pero si los fans no atienden a razones, los haters tampoco. Si triunfas es que has hecho algo mal, en España el éxito siempre tiene un coste. Recuerdo conversaciones de hace quince años con amigos que dejaron de ver en directo a los Mago porque había «mucha gente en los conciertos; hasta críos y viejos, ya no mola». Ni lo entendía entonces ni lo entiendo ahora. ¿Cuál es el problema de que lo que te gusta llegue al gran público? En todo caso, esa es una buena noticia, ¿no? ¿O es que ya no te sientes uno de los Elegidos?

Antes había ocurrido lo mismo con Héroes del Silencio: pocos grupos de rock españoles, quizá ninguno, han alcanzado su repercusión internacional (todavía hoy, si pones la radio en Alemania es fácil que te encuentres con alguna de sus canciones). Y eso, como sonar en Los 40 y otras emisoras por el estilo, no se perdona.

Cosa distinta sería que estos grupos hubieran adaptado su música para contentar a las radios comerciales, que hubiesen hecho concesiones a la industria. Sucede a menudo, ahí tenemos a Melendi, Shakira o Huecco (ex cantante de Sugarless). Pero no fue el caso de Héroes del Silencio ni es el de Extremoduro.

 

Podemos es demasiado mainstream

En política se da un fenómeno similar. Cierto sector de la izquierda tiene en el punto de mira a Podemos desde su éxito en las europeas. Umm, ¿un partido con un programa «calcado de IU» (según ellos), pero con posibilidades de ganar? Algo habrán hecho; seguro que se han vendido al Capital, como el PSOE; son un fraude, etc.

Están muy orgullosos de su porcentaje irrisorio de voto. No sacan más porque la gente es idiota, no porque ellos hayan hecho nada mal (en cierto modo me recuerdan a los de VOX, la otra cara de la misma moneda). Es el precio a pagar por mantenerse puro y que el rojo no destiña. Como leí por ahí, «ganar es de derechas».

De estos también conozco a algunos que si IU ganara las elecciones generales, acto seguido se darían de baja para afiliarse, no sé, a la UCE. Lo que sea por alejarse del mainstream.

Doblegarse por permanecer dentro del rebaño es de cobardes y pusilánimes; quererse distinguir a toda costa es postureo y esnobismo.

 

En nombre de Dios

Música: En nombre de Dios, de Mago de Oz (versión de Babylon gates, de Rainbow)

 

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19 sin mordaza

  1. Poco que añadir, Salva. “Aquí pasó lo de siempre. Han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses”, como escribió García Lorca. La misma historia, el mismo pueblo destruyendo sus propias esperanzas.

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  2. Calurosas tardes, amigo murciano.

    En esta ocasión, voy a hacer de abogado del diablo y llevarte la contraria. Puede que peque de esnobismo, pero un grupo minoritario, un grupo de culto, un grupo que parece que sólo unos pocos conozcan (o directamente, parece que sólo te gusta a ti) tiene su encanto, precisamente por eso, porque es algo como muy privado. Llevas una camiseta de ese grupo y hay miradas cómplices, y cuando no, directamente te saludan y entabla una conversación contigo algún desconocido. Es como algo nuestro, vamos. Cuando uno de esos grupos salta al mainstream, da cosica (COSIIIICA) ver que ya no es sólo tuyo, sino que el pijopollas con náuticos, bermudas, camisa de manga larga y peinado a lo Rafael Hernando está bailando esa canción. O en su defecto, la pijapollas a lo Montse Suárez.
    Y ya no hablemos de ir al Springfield y encontrarte camisetas blancas de Ramones con motivos florales de fondo (totalmente cierto). Una camiseta de Ramones debe oler a sudor y cerveza. Pues esto me jode, y mucho. No a la democratización del Rock!! ;) ;)

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      1. Es cierto, tengo la foto. Incluso la publiqué en mi muro de Facebook. Todo el mundo flipando, menos un inglés que se alegraba de ello, pues para él, Ramones fueron el peor chiste de la historia y se merecían ese final.

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  3. Ejem, has tocado un tema con el que me siento identificado y me toca los hu..os. Odio ver a gente sacando los cuernos, gritando Rock & roll mientras suena Fiesta pagana. ¡No te gusta el rock! Te gusta Fiesta pagana, que está bien, pero lo me vengas con esas ni con tus camisetita de los Ramones. Odio esa nueva generación que escucha Extremoduro solo porque estuvo (o está) de moda. Una vez escuché en el concierto de Extremo que “Yo, minoría absoluta” es el mejor disco…¡Qué te jo.an! Me alegra que el rock llegue a mucha gente, pero que les guste de verdad, no porque es la moda de turno.

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    1. Amén a todo.
      Como dato anecdótico, hablando de Extremoduro, noy soy lo que se dice fan. Pero me acuerdo que mi primer contacto con Iniesta & Co. fue a por un cassette llamado “Como Animales”, que era el primer disco “Rock Transgresivo” sin producir; de manera que sonaba más cavernoso y orgánico. Ese cassette fue puesto en circulación en mercadillos por la productora sin el consentimiento de Extremoduro. Ojalá encontrara ese cassette algún día, era lo único que me gustaba de ellos. Eso y Deltoya.
      De Mago de Oz, mejor ni hablamos :D

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  4. Te noto algo baja de moral, Olga. ¿No tendrá nada que ver con el último CIS?

    Ahora voy con David y Miguel, los rockeros de Vota y Calla. Entiendo perfectamente lo que decís. Empecé a escuchar a Mago de Oz con Jesús de Chamberí, cuando no los conocía ni Cristo (valga la tontería, porque el disco es otra acertada crítica contra la Iglesia católica). Así que tras Fiesta pagana fue raro encontrarte con que a lo mejor no había entradas para los conciertos. Pero ese sentimiento que yo también he experimentado, esa cosica de la que habla David, es «irracional», si me permitís la expresión.

    ¿Y si a una de esas chicas que compra en Bershka le da por preguntarse quiénes son esos tal The Doors que aparecen es su camiseta? ¿Y si los escucha y le gustan?.

    Vamos a imaginar juntos un momento. Vosotros seguís este blog desde hace tiempo; Miguel llegó antes, pero David también es parte del club desde hace por lo menos un año. Lo habéis conocido, como ahora, siendo relativamente marginal, «minorstream». Ahora imaginad que por lo que sea el blog se hace famoso (es mucho imaginar, ya sé, pero hagamos un esfuerzo); que hubiera ganado el concurso ese de 20Minutos, por ejemplo. Vota y Calla se habría hecho más conocido, decenas de miles de visitas al mes, tropecientos comentarios en cada entrada. En estas, a Pérez-Reverte le da por jubilarse (ojalá tarde mucho) y me ofrecen sustituirle en El Semanal, digo XL Semanal, por eso de cambiar cartagenero por cartagenero. Me convierto en un líder de opinión del nivel de Alfonso Merlos, por lo menos, y Vota y Calla lo termina de petar. Yo, a pesar de la riqueza y la fama, como soy una bellísima persona, íntegra y humilde, no cambio ni un ápice, y mis artículos siguen siendo los mismos de siempre.
    ¿Dejarías de leerme por eso? ¿Diríais «a mí me gustaba Vota y Calla cuando éramos cuatro, cuando era un blog de culto»?…

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    1. Aprovechando la referencia a Olga y la encuesta del úñtimo CIS, diré que viendo la reacción de la derecha, la reacción de la izquierda y la reacción del pueblo, yo ya no espero nada de este país.

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  5. Y si de repente te siguen 10.000 personas en Twitter, y otras tantas en Facebook. Perfiles falsos o gente que le da a Me gusta solo por moda, pero que no te leen y ni les gusta hablar de política, ¿Te gustaría? ¿Te sentirías valorado?

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    1. Has dado en el clavo Miguel.
      Y, si me lo permites, Salva, sí que se convierte un poco en nuestro problema como fans. Me estoy refiriendo, más que al hipotético stardom de Salva, en el terreno musical. Si yo llevo una camiseta de Ramones, el 95% de la peña cree que la he comprado en el Bershka y que voy a la moda, con lo cual, se convierte en mi problema porque como que ya no la llevo a gusto.
      Perdón por la frivolidad.

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  6. Néstor Hernández 06/08/2015 a las 18:45

    Yo conozco gente que dice que en los últimos discos Extremoduro se ha hecho comercial, por canciones como ‘Si te vas…’. Los que conocemos bien a Robe (líder de la banda) sabemos que siempre ha hecho -y seguirá haciendo- lo que le sale de los cojones (en palabras suyas). Extremoduro no se ha comercializado; Extremoduro ha evolucionado y, en mi opinión, a mejor. Hay mucha gente a la que le gusta más el rollo punky que llevaban al principio (cosa que respeto), pero a mí discos como ‘La ley innata’ me hacen perder la cabeza cada vez que los escucho.

    Así que, yo a todos esos que dicen que Extremoduro ahora es comercial les digo siempre lo mismo: ¿acaso os parece comercial hacer canciones de ocho minutos? ¿Y decir palabrotas? ¿Y no salir apenas en radio ni en televisión?

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  7. ¡Hola!
    Aquí una que aunque no comenta, os lee. Hasta hoy y solo para contaros lo que sigue:

    En el 2008 alguien en el ayuntamiento de este pueblecito que se cree ciudad en el que vivo, y que sin ser una cosa ni la otra tiene lo peor de las dos, tuvo la feliz idea de incluir en el programa musical de las ferias locales a los Blind Guardian.

    Acostumbrados como estábamos a carteles que incluían al grupo moñas de turno, a triunfitos calcados entre sí o a melendis varios no terminábamos de creerlo. Intentando reunir a un grupo nutrido de amigos tardamos un poco en hacernos con las entradas y en los últimos días de preventa acudimos a comprar el mágico número de 7. Ya en la ventanilla saltaron las alarmas:

    – ¡Hola! 7 para Blind Guardian, si quedan…

    El muchacho resopló y cabeceando dejó muy claro que ¡le quedaban muchísimas!

    Y se las debió cenar la noche del concierto, porque no fuimos más de 300 personas. ¡AU!

    En una primera lectura, fue el concierto perfecto; los Guardian dándolo todo a pocos metros con un setlist que incluía lo más mítico del grupo, espacio de sobra para saltar y cantar y nada de gente de paso. Allí estaba quien quería estar.

    Después nos dimos cuenta de que alguien había perdido mucho dinero aquel día y de que probablemente ese sería el último concierto del estilo que veríamos. Y así ha sido. Han pasado 7 años y ni por asomo un grupo similar ha vuelto a pisar los escenarios alcarreños. Este año, sin ir más lejos, así se presenta la cosa: M-Clan, David Bustamante, Maldita Nerea y un tal DJ Wally López (¿¿¿???)

    Yo hubiera cambiado la comodidad y la magia de aquella noche por repetir el gustazo de seguir acudiendo a conciertos como aquel.

    Y así con todo. Insisto, CON TODO.

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  8. Ahí quizá tienes razón, David, no había caído en eso. Tiendo a pasar de lo que piense la gente, voy camino de caer en la misantropía más absoluta. Menos mal que de vez en cuando me topo con personas como vosotros que me devuelven la fe en la especie humana.
     
    Gracias por el comentario, Néstor. Si te vas no me parece de las mejores canciones, pero no tiene nada que ver con que sea lenta, o ñoña, me gustan muchas canciones ñoñas. Extrechinato y tú, por ejemplo, el disco con letras de Manolillo Chinato que sacaron Robe, Iñaki y Fito, es buenísimo, vuelvo a él a menudo, y no es precisamente rock duro.

    Y La ley innata es una barbaridad, un disco estupendo, repleto de detalles de esos que hacen que no te canses de escucharlo con los cascos una y otra vez.
    Si Extremoduro se ha vuelto comercial, yo soy del PP. Y del Opus.
     
    Me ha gustado mucho la anécdota de Eva, a eso me refería. Y qué bueno que al fin se haya decidido a comentar. Por cierto, cuando dice que «os lee», así en plural, quiere decir exactamente eso: más de una vez me ha dicho que lo que más le gusta de Vota y Calla son vuestros comentarios (no sé cómo tomármelo…).

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    1. Hombre, si hay buenos comentarios es porque detrás hay un buen artículo hecho por un excelente comunicador.
      Lo digo en serio y sin ánimo de dar coba, da gusto leer este blog porque está redactado en un tono cercano, directo y ameno, sin florituras literarias ni extravagancias. Los artículos se leen como si te hablara un colega mientras nos tomamos una caña, o nos fumamos un cigar frente a la chimenea.

      Por cierto, bienvenida Eva!

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  9. Pues en cuanto a la música, tengo que decir que yo llegué a Extremoduro gracias a la difusión que tuvo el disco “Agila” debido a que, según se decía, “se habían vuelto comerciales”. Me gustaron tanto que fui yendo hacia atrás en su discografía, escuchando y disfrutando todos los discos anteriores. Es posible que haya quien me etiquete a mí y al resto de gente como yo como “fans de segunda”. Así me he sentido un poco siempre (o me han hecho sentir) en lo que a la música de Extremoduro se refiere: como un poco impostora o advenediza. Lo que ahora pienso es que me gustaría saber lo que opina Robe de las personas que se emocionan con su música, y si le parece importante clasificar a estas personas según el año en que los descubrieron, o según el disco por el que empezaron. Y me gusta pensar que esas ideas le harían descojonarse de risa. Esto no quita para que reconozca el “mérito” de quienes llevan apoyando a un grupo, comprando sus discos, yendo a sus conciertos, desde sus comienzos y que, en parte, han hecho posible que llegue hasta donde ha llegado.

    En cuanto a la política y el mainstream, esto decía Moderna de Pueblo sobre “los hipsters de la política”: “Llevaban años esperando un partido como Podemos, hasta que se ha vuelto mainstream” http://modernadepueblo.com/formas-de-vivir-la-politica/

    En este país es que no hay manera. La situación política es terrible, surge un partido capaz de plantar cara al statu quo, y la gente -alguna, no toda, por suerte- se dedica a mirarlo con desdén, a criticar por criticar y, por supuesto, a no hacer nada ni proponer otras alternativas o soluciones. Pues un aplauso.

    Y un remix de música y política, ya que se menciona a Shakira y el cambio -bestial- que ha pegado: ¿A que los primeros minutos del clip de “Ciega, sordomuda” parecen un homenaje a nuestra flamante Ley Mordaza?

    https://www.youtube.com/watch?v=B3gbisdtJnA

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    1. Pues eso es, precisamente. Sigo a Extremoduro desde hace muchos años, desde antes de cumplir los 18 (teníamos que ir a sus conciertos en autobús), pero estoy encantado de que hoy en día los chavales de esa edad disfruten con su música.

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      1. Mucho se habla de La Ley Innata y Agila, que me parecen buenos trabajos (sobre todo el primero), pero hay que reivindicar más Deltoya. En ese disco hay verdaderas gemas ocultas, como Papel Secante, que me parece una preciosidad de canción.

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        1. Deltoya es buenísimo. No soy objetivo porque lo escuchaba de adolescente, y claro, está unido a muchas sensaciones y recuerdos, a varias primeras veces…
          Y Papel secante es de mis canciones preferidas de todas las de Extremoduro, sin duda ninguna. Nada más escuchar el inicio se me eriza la nuca y me vienen a la mente los olores de cierta noche de invierno en una pinada, frente a una hoguera, con ese timbre de teléfono de la época sonando de fondo en una vieja radio a pilas.

          Pero es que en el mismo disco está Ama…, ni más ni menos; Relación convencional («Esa montaña siempre está / hay una casa y vivo allí / Y si montaña imaginé / ¿ahora mi casa dónde está?») y tantas otras. Sí, un disco muy grande.

          Sin embargo, tanto por sus méritos musicales como por motivos personales, tengo especial debilidad por una canción: Quemando tus recuerdos, la tercera del Somos unos animales.

          https://www.youtube.com/watch?v=xtJd6G26EQ0

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