El legado de Gallardón: ley de tasas judiciales

Saludos, estafados provida que «no» vais a volver a votar al PP. Ahora que Gallardón se ha retirado de la política a consecuencia de la fallida (por el momento, no nos relajemos) reforma de la ley del aborto, nos quitamos la mordaza para hablar de otra de las estupendas medidas de su Ministerio: la ley de tasas judiciales.

 

El legado de Gallardón: ley de tasas judiciales

 

Digo de su Ministerio, y no de Gallardón, porque al igual que la reforma de la ley del aborto, la ley de tasas fue un proyecto del Partido Popular aprobado en Consejo de Ministros. A pesar del título de este artículo (incongruente que es uno), no deberíamos caer en el error de hablar de la reforma de la ley del aborto de Gallardón o de la ley de tasas de Gallardón. No es así.

 
 

Tasas judiciales y comunidades de vecinos

 

Ya que no pudimos hacerlo en su momento (aún no había nacido Vota y Calla), vamos a explicar cómo ha afectado la ley de tasas a las comunidades de vecinos. Excepto los que viváis en chalets independientes en La Moraleja, sabréis que el principal problema de las comunidades de propietarios es la morosidad. Esto ha sido así siempre, pero se ha agravado durante los últimos años. Las personas que no pueden pagar su hipoteca tampoco pueden hacer frente, por descontado, a las cuotas de comunidad. A este grupo se unen aquellos que habían comprado las viviendas para especular y el desplome del sector inmobiliario les ha pillado en bragas.

La situación es la siguiente: la parte de los morosos ha de ser sufragada por los propietarios que ingresan sus cuotas puntualmente. Es decir, que si en una hipotética comunidad donde pagara todo el mundo, las cuotas serían de 50 euros mensuales, al existir un determinado porcentaje de vecinos que no pagan, las cuotas de los demás han de elevarse hasta los 80 euros para hacer frente a los gastos de agua, luz, etc. Esto es muy similar a lo que sucede en nuestro país con el inmenso fraude fiscal de los que más tienen y el consecuente aumento de impuestos y recorte de servicios sociales al resto.

Ahora, representaos el panorama en las comunidades donde la plaga de las cuotas impagadas es más grave. Las que tienen, digamos, un cincuenta por ciento de morosidad.

«Pues que la comunidad demande a los deudores», diréis. Bien. Aquí, ya antes de la ley de tasas del PP había un inconveniente, y es que los abogados suelen requerir una provisión de fondos para ponerse a trabajar. Si la comunidad va justa de dinero, o si hay muchos deudores y el abogado* solicita, digamos, 150 euros por pleito, la cosa se pone cuesta arriba.

* Ya, ya sé que en el proceso monitorio no es preceptiva la intervención de abogado y procurador para reclamaciones de menos de 2.000 euros, pero por mi experiencia y la de otros muchos compañeros, es más que recomendable.

Para salvar este obstáculo que, en la práctica, hace que las comunidades más «pobres» no puedan luchar eficazmente contra la morosidad, algunos profesionales negociamos con un despacho de abogados: «Mira, yo voy a pasarte todos los pleitos de las urbanizaciones con las que trabajo, pero a cambio no van a entregarte provisión de fondos, cobrarás cuando los morosos vayan pagando. ¿Te parece?». Esto no es fácil, porque nuestro sistema judicial es más lento que Pujol con la declaración de la renta, y los abogados tienen la mala costumbre de comer cada día, así que para poder trabajar de esa manera los letrados han de tener bien cubiertos los riñones.

 
 

Si no vas a ayudar, al menos no estorbes

 

Así estaban las cosas cuando el Gobierno vino al rescate y, con el fin de hacer nuestra vida más fácil, en noviembre de 2012 se sacó de la chistera la ley de tasas.

Esa ley establece que para llevar a cabo cualquier reclamación de más de 2.000 euros hay que anticipar un fijo de cien euros, más un pequeño variable. Es decir, que ya da igual que un abogado con buen corazón acceda a no cobrar a las comunidades por adelantado: toca pagar igualmente. Imaginad la papeleta en los casos que hemos dicho, urbanizaciones muy justas de dinero y/o con un gran porcentaje de morosos.

¿Qué solución han hallado algunas comunidades? Demandar sólo por cantidades inferiores a esos dos mil euros que marcan el límite. Esto hace que el cobro total de la deuda se eternice.

Veamos un ejemplo: alguien debe 3.000 euros, pero para no pagar las tasas, se inicia el proceso contra él por 1.900. Una vez interpuesto el pleito, la comunidad puede tardar varios años en cobrar (a veces, muchos años) debido a la citada lentitud de nuestra Justicia. Durante ese tiempo el moroso seguirá acumulando deuda, por lo que cuando la comunidad logre cobrar lo reclamado, pongamos cinco años más tarde, los 3.000 euros que debía el vecino se habrán convertido en 5.000. Descontados los 1.900 conseguidos judicialmente, aún quedarán 3.100 pendientes. Y vuelta a empezar para demandarle por otros 1.900, que se recuperarán dentro de unos años, y así ad infinitum.

¿Veis el favorazo que el PP les ha hecho a las comunidades de propietarios?

 
 

La particularidad de la costa

 

En el Levante y en otros lugares de costa hay comunidades de 500 vecinos que soportan fácilmente a 50 ó 60 morosos. En estas comunidades suele suceder que el noventa por ciento de los propietarios sean extranjeros. Esto supone una dificultad añadida al ya de por sí exasperante renquear de la Justicia española (y eso que hablamos del monitorio, un procedimiento supuestamente «rápido y sencillo»). A ellos es muy difícil hacerles llegar la notificación judicial en su domicilio en España, lo que alarga aún más el proceso. También es improbable que se les puedan embargar bienes o nóminas.

No son estos los únicos quebraderos de cabeza para cobrar de los extranjeros: en muchas ocasiones, por culpa del estallido de la burbuja inmobiliaria que creó el PP de Aznar, el valor actual de las viviendas es inferior a lo que les queda de hipoteca a sus dueños, con lo que les sale mejor no pagarla (ni, por añadidura, la electricidad, el agua, SUMA, las cuotas de comunidad…) e irse a su país de origen. Allí nadie les va a buscar, nuestro sistema no llega a investigar el domicilio o los bienes de alguien en Rusia. Por desgracia, por lo que tiene de injusto, es mucho más sencillo, o menos complicado, exigir el pago de la deuda a un español que a un inglés o un alemán.

 

 
 

Si quieren ayudar, que actúen contra los bancos

 

Por cierto, en muchas comunidades los principales deudores son los bancos. A pesar del dinero público que el Gobierno les ha regalado, siguen sin dar crédito, continúan desahuciando y ni siquiera abonan sus cuotas de comunidad. A principios de año podíamos leer en la prensa una estimación de lo que la banca adeuda a las comunidades de propietarios: 340 millones de euros, el 19 por ciento de la morosidad total de estas.

 

Otra mentira del PP de Rajoy: «Yo desde luego no pienso dar ni un solo euro de dinero público [a los bancos]» (07/11/2011)

 

No es sólo la morosidad

 

Hablemos también lo que ocurre en los casos, menos frecuentes pero no insólitos, en los que las comunidades se plantean querellarse, tras la negativa de la constructora a asumir su responsabilidad, por un vicio de construcción cuya reparación supone decenas de miles de euros. Debido a la nueva ley de tasas, la comunidad habría de adelantar un fijo de 300 euros, más el 0,5 % de lo que cueste el arreglo. Esto quiere decir que si exigen 80.000 euros, habrían de abonar 400 euros de anticipo. Pero también puede darse el caso de que el importe solicitado sea, por ejemplo, de medio millón, con lo que la bromita se nos iría a los 25.000 euros. Tengamos en cuenta además que para poder afrontar con garantías este tipo de pleitos, la comunidad debería desembolsar también los honorarios de un arquitecto que realizara un informe pericial. Y ya nos hemos referido a la provisión de fondos del abogado.

¿Qué ocurre en la práctica? Que tras debatirse y votarse en asamblea la posibilidad de que la comunidad se querelle, una gran parte de las urbanizaciones decide no pleitear, con el resultado final de que los constructores canallas o ineptos se van de rositas.

 

El nuevo ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado que va a modificar la ley de tasas, pero de la palabra de los miembros del PP ya sabemos lo que nos podemos fiar, y si no, que se lo digan a los manipulados provida.

Por si faltara poco, este Catalá hizo negocios con el socio de Urdangarin cuando estaba ya imputado en el caso Nóos. Promete, el chico.

 

Música: ... And justice for all, de Metallica

Imagen de cabecera: Ciro Quesada / Vota y Calla

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8 sin mordaza

  1. Salva, en el último párrafo acabas de describir perfectamente la situación que viví en mi última vivienda, en Mataró. La constructora (Metrovacesa) construyó el bloque deprisa y corriendo, con materiales de muy baja calidad, con errores arquitectónicos garrafales y con mano de obra sin cualificar. De hecho, el arquitecto que vino a inspeccionar el edificio sustuvo que “él jamás habría dado luz verde para algo así”. Cuando dimos con el arquitecto original, resulta que ya estaba jubilado y parecía disfrutar de una especie de “inmunidad diplomática”. Las consecuencias fueron tremendas grietas en todas las viviendas y lo más peligroso: la fachada estaba tan mal construída que, en verano y con las altas temperaturas, los ladrillos se dilataban y se desprendían, con el consecuente peligro de matar a alguien que pasara por la calle.
    El caso es que, aparte de absorber las cuotas de los morosos, tuvimos que desembolsar 15.000 € del ala por las dichosas tasas, aparte de que el tema de la fachada era muy urgente (obvio) y teníamos que pagar todos los vecinos la reparación. Y a todo esto, Metrovacesa haciéndose los suecos, no respondiendo a los burofaxes, etc…

    Por otra parte, Salva, y esperando que perdones mi ignorancia, estoy de acuerdo en que uno se sienta incómodo por tener que absorber las cuotas de otros y se proceda a la demanda. Pero si se trata de personas que han perdido el trabajo, cobran 400 € y tienen que mantener a la familia… por mucho que se demande ¿qué se soluciona? ¿Cómo pagan la multa o lo que sea, si ni siquiera pueden pagar las cuotas de la comunidad?

    Un abrazo.

    PD: Qué grandes los Metallica clásicos (hasta el Black Album)!

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    1. Muchas gracias por tu aporte, David. Así, si pasa por aquí algún desconfiado verá que no me invento lo que os cuento.

      Lo de las personas que verdaderamente no pueden pagar las cuotas de comunidad tiene poca solución, como bien sabrás. Siempre queda la opción de esperar a que se quede la casa el banco, y entonces reclamar a la entidad que abone las cuotas atrasadas y las siguientes, lo que, como indicamos en el artículo, tampoco es tarea fácil.

      Además de las que no pueden, hay un número muy importante de personas y empresas que no pagan porque no les da la gana. A principios de año se estimaba en un 54 por ciento del total de los morosos (el 19 por ciento son bancos, como hemos dicho).

      ¡Otro abrazo!

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  2. Juan Hurtado 04/10/2014 a las 7:06

    Salva,
    esta vez no puedo estar de acuerdo con tus razonamientos. Desde http://www.uniondevecinos.es conocemos muy bien cual es la problemática mas habitual de las comunidades.
    El moroso en comunidades responde con la propia vivienda de las deudas, y ninguna Ley en España persigue la morosidad como la Ley de Propiedad Horizontal. Mucha dejadez tiene que haber en una comunidad para tener que reclamar deudas superiores a los 2000 euros, los problemas hay que atajarlos con diligencia.
    El verdadero problema en las comunidades es el robo, las comisiones que se llevan los administradores, la corrupción que fomenta el amiguismo y el clientelismo, la mala gestión. Con frecuencia la excusa que se da en muchas comunidades que no tienen dinero para nada es que es debido a la morosidad, pero esas excusas suelen ocultar partidas engrosadas y falseadas, falta de optimización de presupuestos, dinero que se pierde en el camino o es robado por la junta directiva. Sirve de excusa perfecta para justificar una comunidad desastre echarle la culpa siempre a la morosidad, cuando para luchar contra la morosidad sí que hay mecanismos legales mas que eficientes y sencillos. Para luchar contra el resto de corruptelas sí que no existen ni se fomentan mecanismos legales posibles.
    Le pongo un ejemplo: ¿que le parece que en muchas comunidades se falseen las actas, no reflejen lo debatido ni votado, y no haya posibilidad alguna de hacer nada?
    Muchas veces incluso la morosidad se inventa y se atribuyen deudas falsas o que no corresponden. Y en ese caso a comunidad puede ir contra la deuda con un simple monitorio, mientras que el estafado por su comunidad tiene que iniciar un complicado y costoso procedimiento ordinario si no quiere dejarse estafar. En este artículo Salva, creo que usted peca de desconocimiento, pero es normal, porque los temas de comunidades con arenas movedizas y nadie quiere poner orden institucionalmente

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    1. Hola de nuevo, Juan. Vamos a tutearnos, si no te importa.

      Empezaré por el final: llevo 15 años trabajando en esto. Igual peco de «desconocimiento», no te digo que no, pero en ese caso es que soy muy burro ;)

      Hay una diferencia muy grande entre las comunidades de la costa y las del resto de España. Deduzco (corrígeme si me equivoco) que vives en el interior, y quizá por eso te suene raro algo de lo que aquí digo. Por ejemplo, lo de los dos mil euros. En mi zona hay comunidades con cuotas anuales en las que ciertas propiedades tienen cuotas de 1.500 euros. Como ves, no es tan difícil en ese caso llegar superar los dos mil euros de deuda. Y no te hablo ya de si se aprueban derramas.

      En comunidades con cuotas más bajas, tienes razón cuando afirmas que permitir que alguien acumule dos mil euros de deuda sin haberle demandado previamente puede ser dejadez. Pero se te olvida la dejadez ajena. Me explico: te eligen administrador en una comunidad donde la gestión previa ha sido un desastre (por eso cambian de administrador). Al llegar, te encuentras con que la urbanización no dispone apenas de fondos y hay muchos morosos con deudas que superan los dos mil euros de marras.

      He de discrepar enérgicamente de esta afirmación tuya: «para luchar contra la morosidad sí que hay mecanismos legales más que eficientes y sencillos». A nuestro sistema judicial no se le puede calificar de «eficiente» en ningún caso, tampoco en este.

      Por otra parte, las tasas judiciales no complican únicamente la reclamación de deudas: mira el ejemplo que nos trae David.

      Con el resto de tu comentario estoy plenamente de acuerdo. Ya me quejé de eso aquí, en esta entrada que tanto te gustó. Pero es que una cosa no quita la otra: la morosidad es un problema muy importante, y la corrupción, la impunidad de administradores y juntas directivas chorizas, también. Quizá en el segundo párrafo, cuando afirmo que «el principal problema de las comunidades de propietarios es la morosidad», debería haber dicho: «uno de los principales problemas de…»

      ¡Suerte con vuestra lucha!

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  3. Tengo una comunidad en la costa bien gestionada y con cuotas normales, y una comunidad en el interior que es un desastre organizativo, con cuentas superengrosadas. La primera casi no tiene morosidad, en la segunda le echan toda la culpa a la morosidad, pero es que no saben hacer nada bien. Mchas veces desastre, robo, ilegalidades van de la mano de la morosidad, porque la gente no paga con la misma alegría si sabe que su comunidad está bien gestionada, que si sabe que sus vecinos son una pandilla de chorizos
    La asimetría para ir contra las ilegalidades de las comunidades y la de ir contra la morosidad es escandalosa. El monitorio de comunidades es el unico que permite repercutir después las costas , incluso embargar la vivienda si hace falta. No voy a defender al sitema judicial, pero la ley de persecución de la morosidad en las comunidades tiene muchas mas ventajas que si por ejemplo Movistar te tiene que reclamar deudas, por lo que comparativamente reclamar deudas a morosos es de lo mas fácil que hay. Lo que pasa es que es muy cómodo quejarse, dejar que las deudas corran, en vez de contrarar administradores que cubran reclamación de cuotas a tarifa plana, por ejemplo.

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    1. Vamos, ¡que tú eres superfan de esta ley! :P

      Ahora en serio, Juan: tengo el convencimiento de que estamos de acuerdo en lo principal. El problema es que insistes en hablar de dos pleitos distintos. Como he dicho antes, que sea muy difícil (y caro) actuar contra los corruptos, no significa que reclamar deudas a morosos sea idílico. No lo es.

      Es fácil, eso es verdad y nadie ha dicho lo contrario (también es fácil denunciar a un policía; otra cosa es el recorrido que tendrá esa denuncia). La reclamación judicial a morosos es lenta, y depende del juzgado donde te toque, extremadamente lenta (no te hablo ya si son extranjeros). Y desde la ley de tasas, además, puede llegar a ser bastante cara.

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  4. Pues ya que estamos de en lo principal y que este gobierno legisla a favor de la misma clase, os pondré mi ejemplo por si sirve de ayuda:
    Yo residía en una vivienda social en Galicia. Los inquilinos llevábamos la gestión de la comunidad. Había los mismos problemas que en todos lados, morosidad, falta de fondos, robos, etc. ¿Cómo denunciar su el propio presidente era el que robaba? Entonces le tocó la presidencia a mi madre y se puso manos a la obra con el tema de la morosidad(el otro, pues no había solución fácil). Se decidió dar parte a la Xunta. Solución: Quien llevara más de 3 cuotas sin pagar, sería desalojado. ¿Injusto? Puede, pero los morosos en este caso lo eran por vicio, 25€ de cuota no es mucho. En un año, todos se pusieron al día, y los únicos que no quisieron pagar, fueron desalojados. Después de eso, la comunidad la lleva ahora una gestoría.
    En resumen, el problema mayoritario, según mi corta experiencia, es por culpa de las malas gestiones, ya sea vecinos o gestores.
    Pd: Me pongo ahora con tu primer artículo.

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