Esclavos del odio

Saludos, tuiterroristas (el «ingenioso» término es del ABC). Hoy nos quitamos la mordaza para hablar de quienes estarían mejor con ella puesta.

 

Esclavos del odio

No voy a ceñirme al caso de Isabel Carrasco en concreto, cuya desmesurada repercusión es otra nueva prueba del corporativismo de los políticos y del pedestal en el que les hemos colocado. Voy a hablar, en general, de la gentuza que se dedica a aliviarse de sus complejos esparciendo su mala baba en las redes sociales.

Ya estuve tentado de escribir sobre esto después de la Operación Araña. Y es que es preocupante. No por las razones que nos dan en la tele, pues en Twitter, que es la red con la que más se están cebando, basta con bloquear a quien diga barbaridades y ya no te molesta. Lo que me preocupa es la existencia de gente así. Individuos capaces, tras un asesinato, de decir: «te lo mereces, ******» (sustituid los asteriscos con cualquier disparate que se os ocurra), y que otro montón de tarados les aplauda. Y no ocurre sólo en sucesos como el de Isabel Carrasco. Hay muchos internautas de gatillo fácil que se dedican a insultar a cualquiera que no piense como ellos. Las amenazas y los exabruptos también están a la orden del día: a este habría que ponerle una bomba, ojalá te partan las piernas, etc.

A esos, a vosotros (aunque dudo que ninguno lea esto, son demasiadas letricas juntas), os digo: no os entiendo. Me dais pena, o miedo, o las dos cosas. ¿Qué clase de persona hay que ser para acumular tal cantidad de porquería en la cabeza? Porque lo inquietante no es su incapacidad para contenerse, no: lo que me aterra es que les salga de dentro, que lo sientan. Esa gente tiene o tendrá hijos y los educará en el odio. Cualquier día puedo cruzarme con uno de estos cafres (o cafras, que de todo hay) por la calle, verme involucrado con uno de ellos en una discusión de tráfico… Y todavía hay quienes defienden el «derecho» de los españoles a portar armas como en EEUU. No me lo quiero ni imaginar.

Aunque, a decir verdad, fuera de las redes es distinto. Porque la práctica totalidad de estos surtidores humanos de odio se ampara en el anonimato. Estos «valientes» suelen ir embozados, ocultos tras un nick y un avatar. En Internet hablan de revolución y de matar políticos y empresarios, y luego son los primeros en lamerles las botas a sus jefes. Lo dicho: unos valientes.

No es un problema exclusivo de Twitter, lo mismo ocurre en los foros o los diarios digitales. En cualquier sitio donde se les permita expresarse sin dar la cara.

 

Fotografía odio redes sociales, internet, Twitter

Uno de estos impresentables contemplando orgulloso su obra. Crédito

 

Algunos simplemente buscan notoriedad, o sentirse parte del rebaño. «Miradme, soy más de izquierdas (o de derechas) que nadie». No sois más hombres (o mujeres) por escribir esas porquerías. Al revés: cuando os abandonáis así a los instintos primarios, aflora vuestro lado irracional y os convertís en animales, en ratas. O ni eso, en pequeños ratones cobardes que salen de su escondrijo a escondidas para cagarse en cualquier rincón y volverse a ocultar corriendo.

Ojo, que no se trata de que haya que expresar nuestras condolencias ante cualquier muerte. Eso es una cursilería y una gilipollez, ahí nos iríamos al otro extremo. Y esta señora, la tal Carrasco, no parece que fuera ejemplo de nada. Pero entre celebrar el asesinato y dar el pésame, hay un mundo. El único mundo que merece la pena. De hecho, ninguno de aquellos a quienes, leyéndoles, he llegado a considerar inteligentes, por muy radicales o diferentes de las mías que sean sus ideas, o mucha vehemencia que empleen en la defensa de las mismas, se han desmarcado con ese tipo de improperios. Por algo será. Donde falta reflexión siempre acaba aflorando la violencia, sea física o verbal. «El sueño de la razón produce monstruos».

 

¿Qué les pasa a estos salvajes?

 

  • Yo qué sé, no soy psicólogo. Pero tengo claro una cosa: alguien feliz no escribe así. Esos comentarios desprenden amargura. Si fueran felices, si se llevaran bien con ellos mismos, no escupirían tanta bazofia.

 

  • Luego está la educación, la cultura… A la mayoría da vergüenza ajena leerles, y no creo que sea casualidad. Un ejemplo (no pongo el tuit para no otorgarle notoriedad al personaje):

Te an pegado cuatro tiros, hay ardas en el infierno, zorra.

 

  • Lo que nos presentan en la tele como «debates», desde La Sexta Noche hasta Mujeres y Hombres y Viceversa, pasando por De buena ley, no ayudan en lo más mínimo a que la gente aprenda a intercambiar opiniones educadamente, con la mente abierta, receptiva, con predisposición a cambiar de criterio. Al contrario, nos enseñan que debemos comportarnos como frontones, defendiendo nuestro punto de vista a capa y espada, porque nosotros no podemos estar equivocados. Y si es posible, faltando al respeto. Somos monitos imitando lo que sale por la pantalla, o si no, preguntaos por qué os estáis haciendo selfies.

 

  • A esto hay que añadir la sensación de impunidad que da el anonimato, del que ya hemos hablado arriba.

 

Fanáticos por doquier

Estas salidas de tono se dan exactamente igual en la derecha, la estupidez no entiende de ideologías. Lo que no suele suceder es que la izquierda lo intente rentabilizar políticamente con tanto descaro como el PP y sus PPalmeros mediáticos. Se están haciendo las víctimas vergonzosamente, mezclando churras con merinas (con meninas, diría el de los cuatro tiros de antes), pretendiendo hacer pasar este crimen por un ataque contra los políticos o incluso contra la derecha. ¡Si ha sido asesinada por dos militantes de su propio partido! Estos políticos y pseudoperiodistas de derechas son totalmente irresponsables. Si la hubieran matado militantes de IU, ¿qué? ¿Empezamos otra guerra civil?

Es asqueroso, pero ya no sorprende. En cuanto a usar a los muertos políticamente, en el PP tienen años de experiencia.

 

Es la segunda vez que cuelgo un tuit de esta «periodistuliana». Lo suyo es mucho más grave que los rebuznos de los analfabestias tuiteros, porque ella tiene más repercusión, ya que colabora en varios medios. Ah, esta señora apoya a Ciudadanos.

 

Como decimos, este desquiciamiento se da diariamente en ambos bandos, pero extrañamente el Gobierno sólo actúa cuando la víctima es un político de derechas. Los mismos insultos que Isabel Carrasco los recibió, por poner el ejemplo de alguien conocido, Rosalía Mera en cuanto el derrame cerebral acabó con ella. Pero entonces no se persiguió a nadie. Y es normal que así fuera. Las últimas bravuconadas de Fernández Díaz vienen a sumarse a la campaña del Gobierno encaminada a intimidar y acallar las protestas ciudadanas, como su proyecto de ley mordaza, la brutal represión policial, las sanciones indiscriminadas, la criminalización de los pacíficos movimientos ciudadanos, la Ley de Tasas Judiciales

 

Imagen operación Araña, Twitter, censura, redes sociales, Internet

Aquí vais a terminar todos, en la cárcel de Twitter

 

De ahí que, aprovechando que la censura pasa por Génova, un tal Luis Salom, del PP, tratara inmediatamente de vincular el asesinato con una viñeta de El Jueves de hace dos años (no se puede ser más miserable). Supongo que en cuanto se supo poco después que las asesinas pertenecen a su partido, y que una de ellas llegó a ir la séptima en las listas del PP de Astorga, se puso blanco. Borró rápidamente el tuit, pero de pedir perdón, ni hablamos; ni este ni la de antes, la inefable Isabel San Sebastián. Y dimitir… Eso es para los de enfrente.

 

Conclusión

Bajo mi punto de vista, ni estos repugnantes comentarios ni los insultos de siempre deben ser considerados delictivos. Pero son algo peor: la prueba de vuestra podredumbre moral, de vuestra patética personalidad.

 
 

Actualización. Hace menos de un año, la Policía decía esto:

 

 

Música: Errare humanum est, de S. A. «Los errores son humanos, y algunos humanos son sólo un error».

 

Crédito de la imagen de cabecera.
 

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24 sin mordaza

  1. Hola Salva.
    Comparto la conclusión; disiento en algún matiz sobre cómo enfocas el “odio”, aunque intuyo que en el fondo estoy de acuerdo.
    Antiguamente, los anónimos del exabrupto (con independencia de su color) utilizaban la puerta del WC público para dar rienda suelta a su “creatividad”, pero ahora disponen de un gigantesco WC con paredes infinitas para escribir y más público para que lean sus mensajes: las redes sociales y foros. Supongo que tiene mucho de inevitable y que la cuestión de fondo es de carácter cívico y de capacidad o incapacidad para convivir.
    Al margen de esto, el caso de Isabel Carrasco supongo que deja muy visible el doble rasero que se utiliza, ya que en TW hay conocidos que a diario hacen apología de la homofobia, del fascismo, del machismo, de la xenofobia… y que incluso lanzan amenazas de muerte, sin que ocurra nada. Yo me apunto a la interpretación que algunos están haciendo, en el sentido en que quizás ese doble rasero que se aplica lo que busque sea generar miedo y servir de aviso a navegantes.
    Quizás el hecho de que muchos tengan una capacidad muy limitada para expresarse, favorece el tipo de comentarios que criticas. Es humano y comprensible que muchos (me incluyo, no quiero ser hipócrita) hayan recibido la noticia de la muerte de Isabel Carrasco con cierta frialdad e indiferencia, por razones que mejor no remover. Pero hay formas y formas para expresarlo. Desgraciadamente vivimos en una sociedad que se ha desalfabetizado a pasos agigantados.
    Pienso que el odio es un sentimiento muy humano, pero también que hay tipos de odio muy diferentes y con efectos muy distintos. Hay un odio positivo que no ciega la razón y que actúa de combustible para luchar por aquello en lo que uno cree; principalmente se proyecta contra comportamientos, conductas, hechos, situaciones…, más que contra las personas concretas. Es un odio que no nos hace perder humanidad; al contrario, nos hace ganarla. Y luego hay un tipo de odio que nos convierte en psicópatas, que oscurece completamente nuestra racionalidad y que nos traslada a un estadio primitivo de la evolución. Intuyo que sobre todo te refieres a esto último. Y sí, yo también tengo miedo de esa gente, aunque alguno enarbole la misma bandera que yo.
    Menudo rollo me salió. Disculpas :-(
    Un saludo :-)

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    1. ¡Hola, Vigne!

      A decir verdad, he empleado el término «odio» como podía haber hablado de «amargura». No sabría decir qué le pasa a esta gente.

      Me ha gustado mucho la comparación con las puertas o las paredes de los WC públicos. Además, dado que lo que escriben es mierda, pues más a propósito no puede venir el símil.

      Respecto a lo del doble rasero y la finalidad de estas actuaciones, yo lo tengo claro, lo digo en esta entrada y lo he escrito en otras anteriores (Operación Araña, Pablo Hasel…): se trata de acallar voces discordantes. Y para eso lo que mejor ha probado su funcionamiento es el miedo.

      Intuyes bien, y estamos totalmente de acuerdo. Tú podrías ser un buen ejemplo de lo que comentaba: alguien con las ideas claras y que, sin necesidad de recurrir a esas formas de australopithecus, las defiende con fervor. Sabes que hemos discrepado muchas veces (y supongo que lo seguiremos haciendo), pero nunca me ha «herido» leerte, ni en tu blog ni por Twitter. Y aunque dejáramos el civismo y la educación aparte, estoy convencido de que esa manera de concienciar es mucho más efectiva que la de los cerriles de los que nos quejamos.

      Discrepancias superficiales aparte, estoy convencido de que coincidimos en el fondo; cuando menos, tenemos claro que nuestro enemigo es el mismo.

      Un saludo. Y de disculpas nada, ya habrás comprobado que por aquí nos gustan los comentarios de folio y medio XD

      P. D. He visto que te has suscrito; muchas gracias. :)

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  2. Hola Salva,
    hoy ponía un periódico que varios juristas opinaban que la idea de Fernández Díaz de tomar medidas contra este tipo de comentarios en las redes sociales era bastante ilusa, como es normal. No se puede juzgar a nadie por decir cosas desagradables, salvo que sean casos claros de amenazas, calumnias, etc. No llegarían todas las medidas del mundo, así que mejor hacer oídos sordos o borrarse de la red o foro.
    Personalmente este tipo de personas no me da miedo (en general), sino mucha pena y sobre todo falta de esperanza en un futuro mejor. Como creo que si no cambia la sociedad desde la base (cada uno de nosotros) nuestros políticos nunca van a cambiar, porque somos “nosotros mismos metidos en política”, el ver que la sociedad está tan violenta, ignorante y embrutecida no me genera ninguna confianza en unos políticos mejores y más honestos.
    No me dan un miedo especial porque, como dices muy bien “fuera de las redes es distinto”. Ayer mismo me llegaban varios whatsapp horribles sobre el asesinato de esa señora, precisamente de personas que sé que en su vida real son unos corderitos mansos que se suelen morir de miedo ante la mínima. Así que no hay que preocuparse, porque aquí ya sabemos quien es quien y como decimos en esta zona “un home é un home, pero un gato é un bicho”.
    ¿Motivos para que ocurra esto?, pues no sé porque habría que ser psicólogo o sociólogo. Tienes razón en todos los que comentas y, si acaso, yo añadiría otros dos:
    -Uno es que esto pasó siempre, solo que antes las barbaridades se decían en el bar y ahora que ¡por fin existen sitios donde podemos dejar de ser anónimos! se establece una competición virtual por ver quien destaca más, diciendo la originalidad o la brutalidad del día. Como dice una amiga mía: menuda masturbación colectiva lo de las redes sociales.
    -El otro es que hoy ya no se lleva ser educado y culto. La cultura está mal vista, al que sabe se le mira de reojo y con cachondeo y se llegó al punto de que la gente se jacta de ser una inculta y una ordinaria.

    Un abrazo

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    1. Hola, Beatriz:

      No sé si has leído la entrada antes o después de la actualización. Si lees el tuit de la Policía que pongo al final, más que en España parece que estamos en un cómic de Mortadelo.

      Miedo, pena, asco… No sé. Me hieren la sensibilidad (uno es que es muy sensible :P ).

      En lo de la falta de esperanza coincidimos. De eso hablaba en la entrada anterior, que algunos han juzgado demasiado pesimista, y ojalá tengan razón.

      Lo que comentas de los whatsapp no dejará de sorprenderme. A veces pienso que somos cuatro los que nos comportamos en las redes igual que lo haríamos en la «vida real». Quizás porque, para mí, las redes son vida real. Pero sí, en Internet se da mucho eso. Yo no uso whatsapp, pero he visto mil veces a personas leer un mensaje con la cara de palo, y contestar usando multitud de iconos como si se estuvieran retorciendo de la risa. Será que soy un antiguo, pero no acabo de pillarlo.

      No se lleva ser educado ni culto, no. Y ahí está también el problema: que lo vean como una moda, algo que puede ser considerado in o out. ¿Estamos locos? ¡Es vuestro cerebro, es vuestra vida!

      Gracias por comentar, como siempre.

      Por cierto, ¿tú no estás en Twitter?

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      1. Hola Salva,
        no estoy en Twitter ni en Facebook, nunca me han llamado la atención.
        Estuve en Google+ durante dos años y, como sabes, lo dejé hace poco por pura saturación. Comencé por el tema de la fotografía, pero la cosa fue aumentando y al final me costaba entre 2 y 3 horas leerme todas las entradas del día y contestar a algunas.
        Reconozco que es una limitación personal, pero no le acabo de pillar la gracia a las redes sociales, me gusta más el cara a cara.

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    2. Lo más grave de todo es la justificación de un asesinato. Ha llegado un momento en que la vida no vale nada. Y la soberana estupidez de intentar acallar -incluso criminalizar- los tuiteos no tiene nombre. Primero, ellos mismos se definen, los tuiteros que dicen barbaridades. Y segundo, en España siempre se han hecho chanzas de humor negro. No olvidemos el asesinato del general Prim (no existía entonces Internet, pero la canción ha llegado hasta nuestros días): “En la calle del Turco, le mataron a Prim. Sentadito en el coche, con la Guardia Civil”. Y cuando asesinaron al almirante Carrero Blanco, se podían oír en todas las fiestas populares chanzas: “Carreo, Carreo, que haces ahí en el alero”. O bien “Voló, voló, Carrero voló, y en el alero ahía está…” Es el humor negro español, ciertamente de una facción u otra, pero tratar de criminalizar al autor de tuiteos inadmisibles para un ser civilizado me parece similar a la situación descrita por Orwell en “1984”. Basta con bloquear a estos tuiteros que – como decía Vd.- sueltan su bilis en el anonimato y luego se comportan como mansos corderitos. Como lo que nos estamos portando todos, aguantando que hasta Twitter se censure.

      Responder
      1. Hola, Mónica:

        Claro, nada de todo esto nuevo, pero la tele es tan fuerte que puede incluso borrar la memoria a voluntad, como el PP los discos duros. Me has recordado esta canción del 99 (que ya ha llovido).

        La «apología del terrorismo» se intensifica a partir del 04:00 (entre el tema que colgó Otsenre en la entrada anterior y este, nos estamos poniendo de un punkie que no veas).

        Ah, de tú, Mónica, por favor. Soy partidario de no perder las formas, pero no un ejemplo de formalidad, je, je ;)

        ¡Bienvenida!

        Responder
  3. Pandora Groovesnore 16/05/2014 a las 11:49

    Cibersaludos, administrador tuitborroko!
    A raíz de los luctuosos hechos ocurridos últimamente me he estado preguntando si la gente que utiliza el teclado con tanta ira actuaría de la misma manera 200 años atrás sustituyendo, claro está, el teclado por un cuchillo carnicero, una hoz o unas tijeras de podar. Es taaaan fácil escribir (aunque a alguien pueda resultar ortográficamente misión imposible) desde el anonimato, sentada en el sillón favorito con una cerveza bien fría a mano… ¿Te das cuenta de que ya no es necesario bajar al bar para poner a parir al mundo? Lo difícil, lo incómodo, lo que pilla siempre en mal momento es tirarse a la calle, reivindicar, exigir, gritar… y al final correr más deprisa que el madero.
    A mi esta gente no me provoca más que dolor de cabeza y pérdida de tiempo, porque es imposible sacar nada más allá de insultos. La que me da más miedo es la que tiene una carrera profesional y vive y cobra de ella, la que insulta pero sin utilizar palabras “malsonantes” la que vierte toda la mala baba en un tuit, artículo, tertulia o intervención parlamentaria. Esta gente levanta más ampollas que el tiro en la nuca que le pegaría nosequien a nosequien. Porque en su perra vida pegará un tiro nosequien (casi seguro) pero la baba venenosa del profesional se queda en el aire contaminándolo.
    Finalmente me parece una gilipollez total y absoluta andar a la búsqueda y captura de quien expresa por escrito un deseo… ¿o es amenaza? ¿cómo diferencia el Ministerio del Interior uno de la otra? Si yo digo “habría que pegar 4 tiros a Fulanitez” ¿estoy amenazando? ¿estoy expresando un sentimiento? ¿depende de si soy votante?
    Señoras y señores meapilas váyanse ustedes a la puta mierrrdaaa, dicho con el mejor tono a lo Fernán Gómez!!!
    Paz, amor y buen karma

    Responder
    1. ¡Buen viernes, presidentabertzale!

      Coincido contigo, y ya lo digo en la entrada, bajo el vomitivo tuit de Isabel San Sebastián: es mucho peor, mucho más grave, infinitamente más peligroso, incita más al odio lo que hacen ciertos periodistas y políticos, que lo que puedan teclear, con no poco esfuerzo, los cuatro (o cuatrocientos) analfabestias de siempre.

      En cambio, lo de la «búsqueda y captura» de tuiteros de 19 años (o del peligroso cantautor), más que una gilipollez me parece otro pasito más en la peligrosa deriva hacia la censura que emprendió el PP en cuanto llegaron a la Moncloa.

      Porque sí, si los tomamos en serio, ¿quién distingue deseo de amenaza? ¿Y por qué sólo se castigan los delitos de la izquierda? Como tú dices (me ha hecho gracia): ¿depende de si soy votante?

      Eso es, buen karma, alegría, no dejemos que estos impresentables nos la quiten.

      Responder
      1. Pandora Groovesnore 17/05/2014 a las 2:24

        Ayvalahostia Salvitxu! se me olvidó preguntarte por la supuesta salida de pata de banco de tu paisano Pérez-Reverte hace pocos días alineándose con el ministerio Orwelliano de la Verdad en cuanto al seguimiento, denuncia y detención de los que se sirvan de las redes sociales para hacer apología del terrorismo blablabla… leí a gente muy cabreada que prometía no volver a leer un libro de ese puto facha etc. y retuiteaba una frase supuestamente suya, pero no he sido capaz de localizar el origen, la entrevista, el artículo o el tuit en que lo dice. Y lo peor de todo, esa supuesta frase tiene un error gramatical ¿De Pérez-Reverte? ¿UNA FRASE DE PÉREZ-REVERTE CON UN ERROR GRAMATICAL? Raro raro raro no?

        Responder
        1. ¿Sí? Pues no me había enterado (estoy un poco desconectao porque ando de asambleas hasta la txapela). Pero he encontrado la entrevista que buscabas (pa’ que veáis que os cuido): es esta.

          Escuchándola, lo único que puede ser polémico es lo siguiente:

          -(Entrevistador): Se ha hablado de limpiar de indeseables las redes sociales. ¿Esto es posible?
          -(Reverte): Desde mi punto de vista es imposible porque la red social es el lugar natural del indeseable. Es justamente el anonimato que la red social posibilita (…) el caldo de cultivo perfecto para el indeseable. En la red social hay mucha gente respetable, pero también es verdad que hay una cantidad enorme de hijos de puta que aprovechan la red para desahogar su envidia, su odio, su rencor, su mala fe, su vileza.
          -(El entrevistador le pregunta por el crimen de Isabel Carrasco).
          -Lo estamos sacando de quicio (…) Le estamos dando una trascendencia fuera de lo común, porque todos los días se dan ese tipo de situaciones. Eso no tiene nada que ver ni con el PP ni con el PSOE (…) Esta vez coinciden siglas, coinciden momentos electorales, coinciden intereses.

          Qué quieres que te diga: estoy plenamente de acuerdo con él. Y yo NO soy de los que defiende cualquier cosa que haga su “ídolo” (o su partido): Reverte y yo opinamos de manera diferente en varias cosas. Algo que no debería ser raro entre dos personas con biografías y edades tan distintas. Lo extraño es lo que ocurre cada día, que alguien que no llega a fin de mes coincida punto por punto y defienda con todas sus fuerzas la manera de pensar de quien cobra seis mil euros.

          ¡Así hacemos comentarios los del norte, ahí va pues!

          Responder
          1. Pandora Groovesnore 19/05/2014 a las 12:19

            ¡¡¡Sí señor, esto es un administrador que administra bien y lo demás tonterías!!! Estoy escribiendo desde el curro, así que no puedo escuchar la entrevista (protocolos de seguridad y gilipolleces de esas, ya sabes…) pero efectivamente la crítica se le hacía por esta parte, no tengo duda, Y al leerla me doy cuenta de que se hizo un corta y pega de manera que el mensaje quedó sesgado, dando la impresión de que apoyaba las medidas que el Ministerio del Interior contempla para evitar apología del terrorismo, detención de indeseables agresivos etc.
            Lo más suave que leí fue “no volveré a leer uno de sus libros”…
            Muchas gracias por tu post. Escucharé la entrevista cuando llegue a casa y te cuento.

            Responder
  4. Yo no es que celebre su muerte, pero tampoco me da pena. Evidentemente no se merecía ese final, pero tampoco guardaré luto por ella desde luego. El problema es que en España no existe justicia, y eso produce una desesperación que lleva a las personas a esos extremos (me refiero a esa gente fanática). Una pregunta: ¿Lo que vemos en la tv es el reflejo de la sociedad o la sociedad refleja lo que ve en tv?
    Respeto al tema de la censura que promueven desde la derecha, pues que queréis que os diga, son hijos del franquismo, no se que esperáis.

    Responder
    1. Pandora Groovesnore 16/05/2014 a las 14:04

      Bueno MiguelNNGG, por lo visto la desesperación de estas mujeres consistía, según lo que he leído en prensa, en que la ingeniera no había conseguido sacar por concurso-oposición la plaza que había ocupado interinamente durante unos años (y que más tarde fue amortizada) Si llevaban 2 años pensando la manera de hacer desaparecer a la cacique… casi empezaron a odiarla 10 minutos después de suspender el examen.
      Por otra parte, de lo leído en prensa creo que se podría haber tratado como un caso de acoso laboral, que no tiene porqué terminar en asesinato… No sé… tanta chulería caciquil me despista… Cuanto daño hacen a la Administración los cargos de confianza y libre designación!

      Responder
    2. Umm… Pues vaya pregunta de viernes, Miguelón. Lo fácil es decir que ambas cosas, y así es, pero me voy a mojar, que no se diga: yo creo que la televisión influye más en la sociedad, que a la inversa.

      Del PP yo no esperaba otra cosa que lo que han hecho, por eso no los he votado ni los votaré en la vida. Pero hay mucha gente que todavía no tiene claro de qué pie cojea este partido, y así pasa que luego llegan a gobernar. Así que haces bien, nunca viene mal recordarlo.

      ¡Buen fin de semana!

      Responder
    3. Pandora Groovesnore 17/05/2014 a las 2:51

      Bueno MiguelNNGG la desesperación en este caso parece estar motivada porque la ingeniera no consiguió superar el examen y se quedó sin plaza, después de haberla ocupado interinamente durante unos años. Creo que este caso se podría haber tratado como uno más de acoso laboral en la Administración.
      Y si es cierto que las mujeres venían estudiando cómo liquidar a la mandamás desde hace 2 años largos… ¡entonces el odio empezó a fraguarse poco después de haber suspendido! Vamos, que todo este follón políticocaciquil me huele al típico “cómo te quiero mientras todo me va bien” pero cuando el “¿qué hay de lo mío?” se tuerce, me cargo lo que pillo por medio. Un poco radical. En definitiva, a mi me parecen dos psicópatas.
      Una vez más insisto: eliminación de cargos de confianza política y libre designación en la Administración YA!
      Ah, mi voto va para la retroalimentación mutua de televisión y vida real. Creo que la una no sería nada sin la otra. Saludos

      Responder
      1. Sacáis las cosas de contexto. Esto tiene más de asunto personal que otra cosa. Dos señoras que estaban rebotadas una con la otra desde hace mucho, porque una (la muerta) se había liado con el marido de la segunda, provocando su separación; q a partir de ahí tuvieron un montón de encontronazos una con la otra (que no han trascendido en los medios, pero que corren de boca en boca), el último de los cuales fue que la fallecida había ejercido su influencia para que la hija de la rival tuviese que devolver una indemnización recibida. Finalmente, cruce de cables y la cosa acaba como un peliculón. ¿Para qué buscarle más pies al gato?

        Responder
        1. Pandora Groovesnore 19/05/2014 a las 11:24

          ¿Para qué buscarle más pies al gato? Esto nos lo tendrá que explicar algún día el gobierno, sus palmeros, los medios afines y los interesados en magnificar el asunto (con declaraciones apocalípticas como la de Juan Cotino, Isabel San Juan etc.)
          Si fuera malpensante yo diría que al PP le ha venido a huevo y está comodísimo con este crimen para desviar la atención y justificar algunas medidas antiterrotuiteristas, censura de libertad de expresión etc… pero como no lo soy… ni se me ocurre pensar así de quienes nos dirigen ;-)

          Responder
      2. Pues solo decir que estoy de acuerdo contigo en todo. Es evidente, en este caso, que estas señoras son unas psicópatas. Pero me sorprende, por ejemplo, esta pobre gente que se suicida, que no se lleve a nadie por delante, que nadie coja una escopeta y se ponga a tiros

        Responder
        1. Pandora Groovesnore 19/05/2014 a las 11:58

          Por desgracia estamos tan bien educados y domesticados que nos suicidamos antes de llevarnos a alguien por delante, o al menos intentarlo.
          Pero debo admitir que en alguna conversación en estos últimos tiempos yo he llegado a afirmar que si no tuviera nada que perder, si tuviera una enfermedad terminal por ejemplo, me plantearía intentar cepillarme a algún chori con corbata. Creo que me iría al otro barrio con una sonrisa de felicidad en la cara.
          Lo gracioso es que por lo visto hay mucha gente que piensa igual… Y hace unos días, por si éramos pocos, he descubierto que hasta hay serie y novela: la revolución de los ángeles @revolucion_an
          El futuro ya está aquí!!!

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  5. Releo informaciones de prensa. Es absolutamente tremendo que, por indeseable que fuera la asesinada, la asesina motive el crimen por “inquina personal”, me parece empavorecedor.

    Responder
  6. Vaya ¡¡21 que no se callan!! pues ya somos 22.

    Yo creo que lo intentan es volver a penalizar la animadversión al gobierno, ésto ya se hacía en épocas de Franco, si la BPS te escuchaba dar tu opinión, te arrestaba. Ahora si la das por twitter, te arrestan exactamente igual, es un neofranquismo llevado a la nuevas tecnologías.

    ¿Delito? yo diría más bien miedo, el gobierno teme nuestras opiniones. Pero que se ande con ojo, si ahora no podemos expresarnos por las redes…. igual lo hacemos por las calles y entonces sí deberían sentir miedo, pero de nuestros actos.

    OJO, no leer como una amenaza, ni como una actitud violenta, repruebo de pleno la violencia, pero sólo la ejercida.

    Saludos

    Responder
    1. Adjudicado el 22 a Otsenre, pues ;)

      Ya he escuchado a varias personas plantear esa misma preocupación. La última creo que fue una tertuliana por la radio, en Hora 25. Venía a decir que si nos quitan incluso la posibilidad de desahogarnos… Pues eso, como cuando a una olla a presión le tapas la salida: que al final explota.

      Para los jovenzuelos: BPS no es ningún sistema moderno de posicionamiento por satélite. Otsenre está haciendo mención a la Brigada Político Social. Últimamente habréis oído hablar de un tal Billy el Niño, ¿verdad? Sí, hombre, un policía torturador al que ni el PP, ni la fiscalía, ni la Audiencia Nacional quieren que se juzgue. Pues ahí trabajaba el angelito.

      Responder

¿A ti tampoco te callan?

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