Y entonces llegó Equo

 

Saludos, amigos de la ecología política. Como bloguero vuestro que soy, os debía esta entrada, y esta entrada que os debo os la voy a pagar.

Hoy me quito la mordaza para hablar sobre Equo.

 

Y entonces llegó Equo

En el debate con Pablo Iglesias en Salvados, Albert Rivera respondió a una pregunta de Jordi Évole que en 2011 votó en blanco. Yo estuve tentado de abstenerme: harto de votar con la nariz tapada, asqueado del PSOE, pero también de IU, la opción de la abstención cobraba cada vez más fuerza. Y entonces supe del nacimiento de un nuevo partido.

Equo venía «liderado» (luego explicaré el motivo de las comillas) por Juantxo López de Uralde, a quien conocía por su cargo de director de Greenpeace España. Aún tenía recientes las imágenes de diciembre de 2009, cuando Juantxo y otra compañera consiguieron colarse en el paripé de la Cumbre del Clima celebrada en Copenhague. Una vez dentro desplegaron unas pancartas en las que se podía leer: «Politicians talk, leaders ACT» (Los políticos hablan, los líderes ACTÚAN).

Por esta pacífica acción reivindicativa, 23 activistas de Greenpeace fueron detenidos. Cuatro de ellos, entre los que se encontraba Uralde, permanecieron 20 días en prisión, aislados, sin contacto alguno con el exterior, sin permitirles siquiera hablar con sus abogados. Como si fueran peligrosos criminales.

Dos años después llegó el juicio en el que les condenaron a 14 días de prisión, pena que ya habían cumplido más que de sobra (si la inofensiva acción llega a ser en la España de la ley mordaza, les podrían haber caído 600.000 euros de multa).

 

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Uralde en la cumbre del clima de Copenhague, diciembre de 2009


 

Cuando me enteré de que Uralde estaba entre los fundadores de este nuevo partido, me interesé inmediatamente. Y tras entrar en la web para leer el manifiesto, sus ideas, el programa, quedé gratamente sorprendido, hasta el punto de que cuando en 2011 opiné en contra de muchos que el 15M debía cristalizar en un partido político o unirse a alguno de los existentes que estuviera dispuesto a incluir las propuestas del movimiento en su programa, Equo me parecía el más adecuado para ello (sobre la necesidad de que el 15M evolucionara en una opción política, creo que el éxito de Podemos ha venido a darme la razón, pero no estamos ahora en eso).

 

Pioneros

Una de las cosas que más me gustó en su momento de Equo fue su intención de financiarse sin depender de los bancos. Sí, sí, como Podemos, pero dos años antes. Igual que les ocurre a los medios de comunicación, esto es imprescindible para intentar ser libre. No quiere decir que lo consigas, pero debiéndole favores a los bancos (o con la mano del Capital asiéndote fuertemente las pelotas), ni siquiera dispones de la posibilidad de intentarlo.

 

También fueron de los primeros en publicar sus cuentas. La famosa transparencia de la que otros partidos con más solera han presumido después, viéndose presionados por las circunstancias, a pesar de que tuvieron años (o décadas) para hacer algo similar por propia iniciativa.

Es justo reseñar aquí que ningún partido alcanza en la información de sus gastos e ingresos, salarios incluidos, el nivel de detalle y claridad que presenta Podemos. Ni de lejos.

 

Uralde fue elegido mediante primarias abiertas. Más de uno se sorprenderá, pensando que en nuestro país esto había llegado de la mano de los de Pablo Iglesias. Pues ya veis, no es así.

 

Como nos recordaba hace poco Baladring, fueron pioneros también en demandar un proceso constituyente. ¿Qué quieren decir? Pues ya os lo explican ellos mismos, pero básicamente, empezar a reformar todo lo podrido antes de que se nos caiga la casa encima. Para algunas cuestiones, como aprobar una ley electoral más justa, proporcional, habría que modificar la Constitución. Y no pasa nada. Ya va siendo hora, casi cuarenta años después, de que se nos permita votar una Constitución nueva, moderna, elegida por consenso. Sin presiones, como entonces. Sin «lo tomas o lo dejas». Sin la amenaza de un golpe de Estado que nos retrotrajera de nuevo a la dictadura, que hizo a los comunistas de Carrillo, al PCE, tragar con todo a cambio de su legalización. Que podamos elegir libremente, por ejemplo, si queremos monarquía o república.

Ya está bien de que utilicen como excusa la Constitución u otras leyes para que nada se mueva debajo de sus culos cómodamente apoltronados, pasando por alto que cualquier ley es susceptible de modificarse, y que son ellos los encargados de hacerlo.

 

¿Qué le ha faltado a Equo?

¿Por qué, si ya llevaban muchas de las ideas de Podemos en su germen, no han tenido el mismo recorrido de estos? Quién sabe. Pero voy a especular, que para eso me pagáis.

 

Proyección mediática. No me refiero a la manida excusa que ponen algunos extremistas de otros partidos, celosos del éxito de Podemos. Ya sabéis: «es que La Sexta les hizo la campaña». No. Tres años antes de crear Podemos, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y otros, conscientes del mundo en que vivimos, en lugar de despreciar al espectador trataron de hacerse un hueco y crearon una televisión amateur: La Tuerka. Dos años más tarde, Iglesias comenzó a presentar Fort Apache. Y fue entonces (ya estamos en abril de 2013), a raíz de los debates mantenidos en un programa que daba (y da) voz a cualquier ideología, que en Intereconomía se interesaron por este chico y le ofrecieron meterse en la boca del lobo, entrar en la caverna a pelear con tertulianos de derechas. Con un sorprendente resultado: no sólo resistía, sino que muchas veces salía airoso. El paso siguiente era obvio: el resto de cadenas se fijaron también en él (¿qué campaña, si Podemos no existía?), y lo demás es historia.

A Equo, como al resto de partidos emergentes, les faltó algo así. No una televisión propia necesariamente, sino prestarle la atención debida a la comunicación.

 

La importancia de los líderes/portavoces. También carecen de portavoces o tertulianos con el carisma de Pablo Iglesias, y digan lo que digan, son necesarios. Mirad si no cómo le fue a Izquierda Unida con Cayo Lara. En su formación se habían hartado de decir que los líderes no importaban, sólo el colectivo. Sin embargo, el soplo de aire fresco de los nuevos partidos llegó también hasta allí, y medio año después del surgimiento de Podemos ya estaba Garzón de candidato de IU a la presidencia del Gobierno. Pero tardaron mucho en auparlo y lo han pagado.

Equo ha tenido menos oportunidades que otros partidos, pero las que ha tenido no las ha aprovechado. Por muy bien que me caiga y más de acuerdo que pueda estar con muchas de sus ideas, Uralde no posee las cualidades de Iglesias o Errejón. No es un frontman, Uralde es otra cosa.

Y cuando no ha ido él, aún peor. En los debates de La Sexta habréis visto a Inés Sabanés. No me puedo creer que en Equo no hubiera nadie mejor para representar al partido en ocasiones tan cruciales, donde tu mensaje va a llegar a cientos de miles de personas. ¿No hubiera sido más productivo para los intereses de Equo alguien como Florent Marcellesi? Y no tengo nada contra Sabanés, hablamos únicamente de carisma, retórica, dialéctica

En Podemos han sido muy inteligentes. Cuando algunos les acusaban de que el partido era sólo Pablo Iglesias, sacaron de la guardería a Íñigo Errejón para dejar con la boca abierta a más de uno (es buenísimo este tío).

Pero es que no se pararon ahí: además de Monedero, han representado a su partido en los medios Pablo Echenique, Carolina Bescansa, Teresa Rodríguez, Irene Montero, Luis Alegre, Sergio Pascual, Rafa Mayoral, Ramón Espinar… Podemos no era Pablemos, después de todo. Eran muchos y eran buenos. Y aunque ninguno llegue a la altura de Pablo Iglesias o Errejón (¿cuántos llegan?), el nivel es excelente.

Nos guste o no, los líderes han sido importantes siempre, ignorar esto es un gravísimo error. En este caso podéis cambiar la palabra «líder» por «portavoz» o «representante», lo mismo da. A la hora de la verdad sólo puede comunicar uno cada vez. Aunque sería precioso, un subidón de emotividad comunal, que todos los militantes respondieran a las preguntas del Inda de turno a un tiempo como si fueran los chicos del coro, es inviable.

Y no hemos hablado de eso todavía, pero no debemos desdeñar el aspecto físico. Si no, que se lo digan a Pedro Sánchez, Inés Arrimadas o incluso Alberto Garzón. No digo que estén ahí sólo por guapos, eso no es cierto y sería muy injusto. Pero les ha ayudado, como le ayuda a cualquiera en su vida diaria. No sé cuántas ofertas de trabajo habré visto en las que piden «buena presencia», o cuántas señoras mayores habrán votado a Suárez, al González joven y a Zapatero «por guapo».

Los partidos saben que la imagen y lo que esta transmite es esencial. Por eso a Iglesias le dejaron sin piercing en la ceja, a Garzón le repeinaron y le vistieron más a lo pijo, y a Pedro Sánchez le quitaron la corbata y copiaron para él el look de Pablo Iglesias, mochila incluida.

Por descontado, un buen portavoz no es sólo retórica, ni conocimientos, ni simpatía. Un líder o portavoz perfecto tendría todo eso y más. Pablo Iglesias no es precisamente un sex symbol, pero anda sobrado del resto. En cambio, Espinar, que me parece un comunicador estupendo, no es tan bueno en la oratoria como Iglesias o Errejón, pero les supera con mucho en atractivo físico (sí, me pone Espinar, ¿qué pasa?). Pero si no tienes capacidad comunicativa, ni agilidad mental en los debates, ni dominas la retórica, ni tienes buena presencia…

—¿Es una adivinanza? ¡José Luis Centella!

… Digo que si no tienes nada de eso, mal vamos.

Aquí volvemos a las comillas del segundo párrafo. Un amigo me contó que en una de las primeras asambleas de Equo a la que asistió, los presentes se rieron cuando preguntó por los líderes. Está bien que así sea, una de las peores cosas que tienen los viejos partidos son sus oxidadas y rígidas estructuras verticales, pero eso no quita que para representar a tu colectivo elijas al mejor, al más capacitado para ello. Que en Equo la democracia interna es mucho mayor y los cauces de participación mucho más amplios que en los partidos de siempre, de modo que la mera mención al «liderazgo» provoca risa porque funcionan de manera más horizontal, pues estupendo. Pero es que hablamos de cosas distintas.

 

«Es sólo un partido verde». Equo no ha sido capaz de quitarse la etiqueta de ser un partido preocupado únicamente por la ecología. Y es una pena porque, sin despreciar la trascendencia del ecologismo (si no hay mundo en el que vivir, poco importa el modelo de Estado), Equo es mucho más que eso.

 

Generosidad

Otra cosa que alabo de Equo es su generosidad. Es de los pocos partidos (¿el único?) que subordina la herramienta al fin, que no coloca las siglas por delante del objetivo que busca. Así, en las elecciones andaluzas fueron de la mano de Podemos, poniendo sus medios a disposición de este partido sin exigir siquiera que su nombre fuera en la papeleta.

Como ya vimos aquí, los fines de ambas formaciones coinciden en gran medida, pero Podemos tenía mucha más opciones de conseguir votos, y puesto que esta injusta ley electoral castiga la división, ¿por qué no ir juntos?

Y posiblemente hagan lo mismo en las próximas elecciones generales del 20D, fun-fun-fún (qué desfachatez la del PP). En Equo parecen entender (hablo en plural porque todo esto son decisiones de los militantes) lo mismo que yo he entendido siempre y por lo que me causan tanto rechazo los fanáticos que crecen, como moho, a la sombra de cualquier partido: que una organización política es sólo un medio para llegar a una meta, que no debe ser un fin en sí mismo, y que palabras como «fidelidad» hacen mucho daño a la democracia. Fidelidad a unas ideas (y siempre dispuestos a cambiar, con la mente abierta), pero nunca a unas siglas.

 

Gracias

Equo y Podemos ya han hecho mucho por la política nacional, independientemente de lo que ocurra en las próximas elecciones generales (o en las siguientes, que el mundo no se acaba en diciembre). También han ayudado a los viejos partidos: aunque los fanáticos no se den cuenta, si no hubiera sido por su empujón las organizaciones a las que apoyan seguirían inmóviles, estáticos en su confortable inmutabilidad.

Así que, por mi parte, tenía que darles las gracias. Les debía esta entrada.

 

Música: O Fortuna, por Therion (fragmento del Carmina Burana de Carl Orff). Militantes de un partido cualquiera ensayando para ir a un debate sin portavoz.

 

Imagen de cabecera: Equo Alcalá de Henares

 

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29 sin mordaza

  1. “O cuántas señoras mayores habrán votado a Suárez, al González joven y a Zapatero por guapo” Eso es lo que más me repatea, que la gente vote sin tener en cuenta su programa y sin informarse sobre cómo es ese partido (tirar de hemeroteca). He de admitir que yo sí me abstuve en las elecciones generales de 2011, y es que el panorama era para no salir de casa: al PP y al PSOE los descarté de inmediato, e IU no me convencía porque no veía que fueran a por todas. Es una pena que no conociera de la existencia de Equo.

    En cuanto a Podemos, nunca pensé que lo diría, pero me ha terminado hartando esa adaptabilidad camaleónica que está mostrando Pablo Iglesias. ¿Dónde quedó aquello de “el cielo se toma por asalto”? En IU, pese a la manía que tienen de creer que son la “verdadera izquierda”, cuando les preguntan si son marxistas o comunistas no tienen ningún problema en responder directamente que sí. De hecho, Alberto Garzón sigue yendo a los mítines del PCE (el último creo que fue por septiembre y coincidió con Julio Anguita).

    El problema de Podemos, o al menos uno de los tantos que tiene, es que al querer ganarse el electorado centrista ha perdido “su esencia”. Monedero les ha echado alguna bronca sobre este tema, y últimamente también Verstrynge. Quisieron mostrarse moderados para “no asustar” y lo que han conseguido es que la gente pierda el interés en ellos.

    “Equo y Podemos ya han hecho mucho por la política nacional” Es cierto, pero parece que es Ciudadanos el que más se ha beneficiado, y eso que si lees sus propuestas te das cuenta de lo perjudicados que salimos (copago en sanidad, la barbaridad del contrato único, etc).

    Si tienes curiosidad sobre qué es exactamente el contrato único que propone Ciudanos, aquí te dejo un vídeo:

    https://www.youtube.com/attribution_link?a=ZWJNaNqB-bU&u=/watch?v%3D5Jh8swpPfkU%26feature%3Dshare

    Saludos.

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    1. Nemoopinion, entiendo totalmente que no encontraras a EQUO en el 2011. Las elecciones anticipadas los pillaron recién constituidos y apenas sin organización, por lo que acabaron pactando con Compromís y obteniendo parte del tiempo del diputado de Compromís-EQUO Joan Baldoví (tangencialmente, mi aplauso por el curro desarrollado por Joan en la legislatura, si queréis conocerlo hay buena muestra de su labor en Youtube).

      A mí en cambio no me molesta la política Barrio Sésamo arriba-abajo por dos razones:

      La primera, que existe una nueva clase social llamada precariado que carece de identidad política y no se identifica con el eje habitual. Los genios de Podemos, como buenos politólogos que son, lo sabían y se dirigían a ella cuando jugaban al escondite con la ideología. Lo malo es que olvidaron – o no supieron – explicarlo a sus raíces, y al final podría resultar que ni unos ni otros.
      Si alguien quiere leer sobre las clases laborales en la sociedad de la información, algo escribí en mi viejo blog: https://baladring.wordpress.com/2015/05/09/el-trabajo-en-la-sociedad-de-la-informacion/

      La segunda es que tampoco EQUO ha sabido nunca cómo situarse en sólo un eje, porque ¿dónde ponemos la ecología? Algún excompi lo intentó, aunque me temo que al final muy claro, lo que se entiende por muy claro, no quedó.
      Adjunto el enlace por si alguien quiere echarle paciencia: https://ecopolitica.org/triangulo-de-las-ideologias-del-siglo-xxi-equo-fondo-y-forma/

      Sobre el contrato único, recomiendo el trabajo de Economistas Frente a la Crisis. No es que lo enunciado en el vídeo nos sea válido, que lo es, sino que el formato televisivo obliga a una excesiva simplificación que es más fácil de evitar en un artículo. Por otra parte, a mí me hubiese decepcionado Pablo Iglesias por su falta de pegada en los primeros minutos del debate, de no ser porque tampoco mis expectativas eran demasiado altas: en lo concreto – derecho y economía – Albert Rivera es muy superior.
      http://economistasfrentealacrisis.com/ciudadanos-atrapados-por-el-contrato-unico/

      Saludos.

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      1. Entiendo la razón por la que Podemos ha decidido centrarse en la política arriba-abajo en vez de la machacada izquierda-derecha, pero eso no significa que deban mostrarse huidizos a la hora de posicionarse ideológicamente. Es decir, que un partido puede decir abiertamente que es de izquierdas y no moderar su discurso y hacer una política de los de abajo contra los de arriba (no es incompatible). De hecho, y ya que he sacado el tema de las ideologías, el marxismo trata justamente de eso: el proletariado contra la burguesía (los de abajo contra los de arriba).

        Gracias por los enlaces, muy informativos ;)

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        1. Es lo que intentaba decir, que se está produciendo un desplazamiento de las clases sociales que en parte explica la idiosincrasia del 15M: mientras la clase media se proletariza y se destruyen los ascensores sociales, se está construyendo una nueva clase que busca su identidad sin disponer todavía de memoria histórica (Monedero dixit).

          E IU sigue buscando el proletariado, una clase cada vez más restringida porque los proletarios con identidad son cada vez menos, y los nuevos proletarios no se reconocen en las viejas definiciones. Mientras tanto, y para complicarlo más, la izquierda “auténtica” – dejando al sector de Garzón aparte – niega cualquier cambio y se sigue refugiando en esquemas del siglo XX (en el mejor de los casos). Otro tema complejo que es el sustrato de fondo del caos de IU. En fin, veremos quien gana, si las barbas nuevas o las viejas.

          Si alguien quiere saber más sobre el precariado, os incluyo dos enlaces del gurú del tema Guy Standing. El primero dispone de subtítulos en castellano, el segundo es mucho mejor pero no lo he encontrado subtitulado:

          https://www.youtube.com/watch?v=ctpR2fDzgv4

          https://www.youtube.com/watch?v=9OraivQ45ME

          Y a todo esto EQUO – que se nos olvida que es el tema actual – sigue sin conseguir llegar a estas clases porque no consigue romper su imagen de activismo ecológico, cuando no era esa su vocación original. Es algo más complicado que un simple problema de comunicación (que también, no seré yo quien lo discuta).

          Saludos.

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          1. Entonces, al final la política se resume en decirle al electorado lo que quiere oír (¿populismo?). Tu programa, tus ideas, no valen para nada.

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            1. En 2014 no tenían muchas más opciones. Los genios de Podemos sabían que su única posibilidad de éxito en un plazo de tiempo muy corto era adoptar una o varias de estas dos estrategias:
              – Captar un electorado y consolidarlo muy rápidamente, antes de que las mayorías asentadas pudiesen reaccionar.
              – Crecer sobre grupos pre-existentes, asumiendo los riesgos que eso conlleva, incluida la mayor necesidad de financiación.
              C’s ha adoptado la segunda, Podemos la primera. Para ello se dirigieron a un electorado confuso y les dieron aquello que querían: asumieron sus propuestas, por descabelladas que fuesen, les dieron una identidad de la que sentirse orgullosos mientras les indicaban quienes eran los “otros” (la famosa casta). Puedes llamarlo populismo o demagogia, pero no fue más que marketing político, y les funcionó. Existía el riesgo de ser vilipendiados en el medio plazo por el entorno político de la izquierda (sus votantes naturales dan poca credibilidad a la derecha) así que se pusieron a hacer evolucionar su programa hacia objetivos más creíbles, pero para eso había tiempo.

              Yo participé en la confección del programa para las europeas de EQUO. El formato era escuchar a todo el mundo, pero los “técnicos” del partido filtrábamos las propuestas imaginarias y reconducíamos los debates cuando la cosa se iba de madre. Cual no fue nuestra sorpresa – y en en muchos casos desilusión – al ver que Podemos recogía algunas propuestas que incluso los utópicos de EQUO habíamos desechado. Pero con eso consiguieron eurodiputados, dinero, espacios en los medios – aunque fueran adversos – y una base electoral.

              Les podía haber salido bien de haber gestionado mejor el proceso de las locales, pero ahí la ambiguedad y la desconfianza les jugaron una mala pasada.

              Estoy deseando leer su programa final para el 20D y comprobar que han rectificado, pero si nos ceñimos al único programa puro y unitario de Podemos, que fue el de 2014, sí: dijeron lo que su electorado quería oír.

              Saludos.

              Responder
            2. La política consiste en decir la verdad desde el primer momento para no tener que rectificar después. Es decir, que a la hora de hacer un programa, ha de explicarse bien y asegurarse de que puede llevarse a cabo. De esta forma te ahorras críticas posteriores.

              Sin ir más lejos, el programa de Podemos en las europeas contenía propuestas que no podían cumplir a corto o medio plazo (ni siquiera a largo plazo). De hecho, tras el éxito de Podemos en las europeas, Iglesias dijo que tenían que estudiar con más profundidad el programa porque ahora se veían con capacidad de ganar las generales. Entonces… ¿eso significa que el programa electoral lo hicieron al boleo para ver si colaba? ¿Cómo explican eso? Y ojo, que en este tema no se salva ningún partido, pero si hubiesen presentado desde el primer momento un programa de izquierdas realizable y factible lo hubieran bordado.

              Aquí pongo algunas de esas propuestas que dudo que puedan cumplir:

              – Subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

              – Reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y de la edad de jubilación a 60 años, como mecanismos para redistribuir equitativamente el trabajo y la riqueza -con respecto a la edad de jubilación ya han comenzado a recular-.

              – Eliminación de las empresas del trabajo temporal.

              – Creación de mecanismos de control democrático y parlamentario sobre el Banco Central Europeo.

              – Persecución y endurecimiento de las sanciones del delito fiscal .

              – Política tributaria justa orientada a la distribución de la riqueza y al servicio de un nuevo modelo de desarrollo (esto ya lo decía Suárez en los años 70 u 80).

              Responder
              1. Es posible que me equivoque, pero yo entiendo que en las europeas presentaron las líneas generales a seguir y que más adelante, mientras acababa de configurarse el partido (no olvidemos que acababan de salir del cascarón) concretarían las medidas.
                En lo referente a las propuestas de dudoso cumplimiento, Podemos no es Suárez, creo que no es comparable.
                Por lo demás, yo personalmente no veo tanto impedimiento ni obstáculo para crear mecanismos de control democrático sobre instituciones, crear una política tributaria justa o subir el SMI. Todo es ponerse y, si no me equivoco, hay economistas internacionales que lo avalan.
                Aunque Manuela Carmena no es de Podemos, sí representa el cambio que queremos ver en la política y, a través de ella, todos hemos visto que las cosas no son rígidas y se pueden hacer de otra manera. Es sólo mi opinión y, repito, puedo estar equivocado. O no.

              2. Totalmente de acuerdo con la primera parte de tu comentario. La política debe ser pedagogía, y hay más bien poca en darles a los niños todo lo que piden.

                Sólo una pega: EQUO llevaba a las europeas un programa factible, social (me resisto a lo de izquierdas en este caso) y profundamente ecologista. Creo que sólo lo leímos quienes lo hicimos, pero te aseguro que cada frase fue sopesada con cuidado.

                Sobre la lista de propuestas que incluyes, un gobierno de Podemos podría llevarlas a cabo. Otra cosa es que fueran convenientes, pero eso ya sería superar el ámbito de esta entrada.

                Saludos
                NB: Aplausos sordos: la estoy gozando con este debate.

              3. Respondiendo a David, vaya por delante que no creo que en las europeas Podemos presentase unas líneas generales de programa pensando en las generales, pero de haber sido así el engaño hubiese sido aún más grave: nos jugábamos muchísimo en las europeas, y presentar un programa en clave española implicaría desperdiciar conscientemente una oportunidad importante de cambiar las cosas.

                Te pongo un ejemplo: la Renta Básica Universal que Podemos llevaba en el programa de las elecciones al Parlamento Europeo. Era imposible porque:
                1) El Parlamento Europeo no tiene la iniciativa legislativa, y por tanto de entrada ni siquiera lo podían proponer.
                2) Hoy por hoy las transferencias fiscales de rentas son competencia de los estados, y no de la UE.
                3) Aún obviando todo lo anterior, la RBU no es viable en una legislatura como luego han reconocido los dirigentes podemitas.
                Entonces, ¿fue un engaño, un auto-engaño, un reclamo, ignorancia de los dirigentes? Descartada la última opción – que hubiese sido tremendamente grave – nos queda el marketing político.

                Hay más ejemplos, pero creo que ninguno tan claro como éste, y tampoco es cosa de alargarnos. En EQUO sólo nos comprometimos a trabajar en ello dentro de un ámbito de armonización fiscal, que sería lo realmente fundamental.

                Podéis consultarlo aquí: http://europa.partidoequo.es/programa/economia-sociedad-empleo-por-una-transformacion-social-y-ecologica-de-la-economia-europea#3_2

                Saludos.

              4. Pues entonces sólo me queda pensar que fue márketing político orientado a recibir votos en las generales.

  2. Salva, me has tocado la fibra sensible. Como ex casi todo en EQUO te agradezco que te hayas acordado de la tropilla de mini sandías de EQUO (esto, aunque no lo parezca, tiene sentido).

    Totalmente de acuerdo con lo escrito, excepto con el tema del liderazgo, que dejaré para otro momento. Por ahora sólo algunas puntualizaciones:

    EQUO es 100% igualitario. Algunos datos: no es cierto que Juantxo sea portavoz de EQUO porque en realidad es co-portavoz al 50% con @RosaM_Equo (mucho mejor comunicadora que él, por cierto), las primarias son obligatoriamente en cremallera siempre, todos los cargos son bicéfalos hombre-mujer (y viceversa) por estatutos, existen redes transversales de mujeres, LGTB, etc.

    EQUO es la marca homologada en España del Partido Verde Europeo (50 escaños) en la que se integró el escaño que comparten con Compromís. Casi igualados a la Izquierda Unitaria Europea (52, el grupo de IU, Syritza y Podemos), aunque ambos muy lejos del PSE(191) y PPE(220).

    En EQUO la elección de todos los cargos se realiza por primarias abiertas. Para quienes creen que es lo mismo que una lista abierta, la diferencia es quién toma la iniciativa, y es importante. Yo participé en las primarias para las europeas del 2014 (y renuncié después de elegido) porque me dio la gana, sin más. Uno de los mejores recuerdos que tengo de aquella época es lo divertida que resultaba la expresión de los periodistas cuando se lo explicaba: “O sea, que tú tienes el apoyo de Juantxo” “Pues no, ni falta que me hace” “Entonces, ¿eres de la lista crítica?” “¿Lista? ¿Qué lista?” “¿Sin listas?, pero tendrás avales” “No le he pedido permiso a nadie, ¡faltaría más!” “Pero ¿te apoya la dirección regional?” “Ni idea, y me la suda” “Entonces el líder…” “¡A la mierda los líderes, joder! A ver si lo entendéis de una … vez, ¡que me presento porque me sale de los ….! ”.

    EQUO es tan generosa que está perdiendo la autoestima. Algunos ejemplos:
    • En Andalucía no sólo no aparecía su nombre, sino que tampoco entró nadie de EQUO al parlamento de tan abajo que nos pusieron.
    • En Castilla-La Mancha apoyamos a Podemos en las autonómicas sin ni siquiera ir en las listas, de la papeleta ni hablamos.
    • EQUO ha sido clave para la formación de muchas confluencias Ganemos y En Común, pero en Barcelona ni aparecían en los títulos de crédito de cuando ya se han ido todos del cine. Sólo lo sabíamos los de dentro.
    • Ahora las bases han aprobado la integración en Podemos para el 20D. No creo que sobrevivan: cuatro elecciones en dos años, y ni una papeleta en la que ponga EQUO.

    En fin, que EQUO es un pequeño partido lleno de gente grande que de momento no va a ninguna parte. Pero reconozco que mientras estuve afiliado me sentí orgulloso de ser una sandía: lo verde mola más cuando es rojo por dentro.

    Saludos.

    Responder
    1. Sabía que te iba a gustar.

      Aprovecho para preguntarte una duda con la que me quedé en su momento. Rosa Martínez se presentó a las primarias con Uralde y ganó este, pero como ambos son coportavoces, por aquello de la paridad, ¿qué hubiera cambiado en caso de que hubiera ganado Rosa y Uralde quedado segundo?

      P. D. He estado leyendo todos y cada uno de vuestros comentarios y he disfrutado como un enano con ellos. Tanto que no he querido meterme antes para no estropearlo ;)

      Responder
      1. Muy poco. Se elegía la Mesa Federal, donde el hombre y la mujer más votados son Co-portavoces y el resto se organizan por consenso, los cargos genéricos siempre por pares. Los cargos técnicos se eligen por separado porque generalmente es una única persona por ley. Tesorería, por ejemplo.

        La cabeza de lista a las elecciones es una elección aparte porque no pueden haber cargos duales. Quiero recalcar que ser la persona más votada a un cargo interno no implica encabezar listas electorales. En este caso ha coincidido en Juantxo, pero no necesariamente hay relación.

        Responder
  3. Buen artículo, como siempre, Salva.

    Y hasta cierto punto estoy de acuerdo con la opinión de Nemoopinión: la esencia de Podemos parece haberse diluído intentando limar su cara más combativa para, supongo, no dar pie a la prensa del régimen y no asustar a nadie y aglutinar el mayor número de votos.

    También, no se sí te has fijado, los medios han cambiado la estrategia: si antes cargaban contra Podemos, ahora los ningunea (excepto, tal vez, La Sexta) y por ese motivo también parece que hayan perdido fuelle. Y después, cuando se ha agotado el tema Venezuela y ETA, está saliendo a la luz la estrategia del desencanto y volver al redil con esa cascada de comentarios que tanto se ven en la red tipo “yo iba a votar a Podemos, pero…”.

    Equo es una opción interesantísima a tenor de lo que cuentas, pero oye, me parece que no se han sabido vender y están ahí como en el limbo.

    De todas las opciones posibles, me inclino por la banda del coletas. Con todos sus fallos y virtudes. Aunque reconozco que Pablo no lo veo con proyección de presidente, algo que sí puede tener Garzón.

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    1. A Podemos le ha fallado la estrategia. Deberían haber seguido dando caña y mantenerse fieles a cómo eran en sus inicios (aunque recibieran muchos leñazos). Ahora, están perdiendo los votos del sector de la izquierda y del más centrista.

      Concuerdo con lo de Garzón. Yo también le veo más madera de presidente que a Iglesias.

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  4. Muy bien, Salva. A los justos se les debe hacer justicia. Gracias por ese recorrido por la historia de Equo. y de paso por algunas importantes claves de los partidos políticos.

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  5. No se que pretende o pretendía Podemos con la actual estrategia, ¿Atraer al votante de derechas? Imposible, este lo verá siempre como un enemigo. Prefiere malo conocido (PP) que…Podemos

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    1. Miguel, el electorado al que se dirige Podemos no quiere saber si es de derechas o de izquierdas. Dicho de otra forma, es un electorado que no vota sistemáticamente a un partido, o sencillamente no vota, porque no se identifica con ninguno.

      La intención de Podemos – y nunca lo han ocultado – es captar a votantes que ni se identifican, ni quieren hacerlo (recordad a Monedero: el precariado no tiene memoria social) con derechas e izquierdas.

      Esto explica tanto la ambigüedad de Podemos, como la definición de C’s de ser un partido progresista en lo social y liberal en lo económico. Es decir, mientras Podemos dice que no es ni izquierda ni derecha, C’s reconoce abiertamente que es ambos. Nada nuevo porque UPyD ya lo intentó, pero C’s ha tomado el atajo de utilizar bases pre-existentes, y lo está bordando.

      Por tanto si Podemos le quita algún voto al PP, pues bienvenido sea, pero no es ese su caladero de votos. En el caso de C’s le ofrecen una salida al votante liberal que hasta hora sólo podía votar PP o nacionalista (PNV y CDC, sobre todo), y si cae algún confuso que pica con lo de “progresista en lo social”, pues mejor.

      Saludos.

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  6. Roberto López Zalbidea 26/10/2015 a las 20:24

    El 15M llegó para quedarse, desde luego. Más participación ciudadana y un mayor control sobre los gestores traerá democracias mejores, de más calidad. Esto es imparable, pero por las nuevas tecnologías de la información, entre otras razones. Que determinadas plutocracias cleptómanas hayan tenido cierto éxito en Europa en los últimos años ha supuesto nuestra ruina, incluida la tentativa de acabar con la clase media. Pero ni estos neocons llevan la razón ni tienen visos de perdurar, porque por muy autoritario que seas, siempre estarás expuesto a la posibilidad de la contestación, que es lo que comienza a ocurrir ahora. Afortunadamente para la mayoría de nosotros. Y por la cuenta que nos trae, deberá seguir nuestra concienciación… y las de las élites a medio y largo plazo, también. Determinadas actitudes verdaderamente sociópatas son hoy en día ya insostenible e indefendibles.

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  7. Alberto Alvarez 27/10/2015 a las 19:26

    Tengo otra teoría. La gente de EQUO (muchos de los militantes y fundadores) tiene una trayectoria detrás, experiencia política desde “los verdes” y la militancia. Llevan años parando abusos de grandes industrias, políticos corruptos, proyectos urbanísticos ilegales…son la mosca cojones del sistema. Además no son corrompibles, no actúan ni por ambición económica, ni por vanidad, ni por ansias de poder. Es decir, son “peligrosos” y el poder lo sabe.

    Qué Inés Sabanés fue a la sexta noche y no gritó, ni descalificó (ni la gritaron o descalificaron)…EQUO también vino a cambiar las formas en la política. Pueden que no venda, pero el show que se lo queden en USA. Sí se podía haber sacado más rendimiento, no te lo niego, pero sin llegar al esperpento ni entrar en descalificaciones e insultos.

    Otro día hablamos de Podemos.

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    1. Hola, Alberto. Bienvenido.

      Soy el primero en repudiar las descalificaciones, los gritos y las interrupciones en los debates. De hecho, La Sexta Noche, como otros programas similares, me parecen más un circo que otra cosa, alguna vez he escrito al respecto. Pero Pablo Iglesias tampoco gritaba ni insultaba, y sin embargo es mucho mejor comunicador que Sabanés. Aunque no hace falta irse a Podemos, dentro de Equo hay otras opciones.
      De todas maneras, no me gustaría centrar el debate en Sabanés, no quiero dar la impresión de que ella tiene la culpa de que Equo no haya llegado a más. No es cierto y no sería justo.

      Que el poder ve a Equo como “peligrosos” no te lo niego. Quieren cambiar el sistema, ni más ni menos. Y no sólo de boquilla, sino con hechos. Pero no hay más que ver la brutal campaña mediática que ha soportado Podemos desde su aparición para darse cuenta de que los de arriba tampoco estarían muy contentos de que este partido llegara al poder.
      Por mi parte, me alegraré mucho si la gente de Equo ratifica en la votación de hoy el ir con Podemos a las generales.

      Un saludo.

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      1. Alberto Alvarez 28/10/2015 a las 0:01

        Hola Salva, gracias

        Desgraciadamente hoy parece que la política se juega en programas de formato basura. Aunque últimamente Pablo Iglesias da algunas ruedas de prensa en plan “club de la comedia”, salvo aquello de Don Pantuflo era lo suficientemente correcto. Pero da combustible al show, por eso ponía entre paréntesis ” ni la gritan ni descalifican”. Sabanés es demasiado correcta e intachable para ese tipo de espectáculos, no entra al trapo, no hay Venezuela ni castas…no vende. Quizá Marcellesi diera más juego.

        En cuanto al acuerdo con Podemos, yo defiendo la unidad de la izquierda en estas elecciones (de toda la izquierda), pero la oferta de Podemos a EQUO no me gusta nada. Esta noche sabremos el resultado de la votación.

        Un saludo.

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