El PSOE huele a sal

Saludos, espíritus libres. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar de los obsoletos aparatos de los viejos partidos.

El PSOE huele a sal

Ahora que se oye hablar de conferencia política, congreso, primarias y «refundar el psoísmo», voy a contaros algo. A una amiga la invitaron a ir en las listas del PSOE de su pueblo, y tras varias negativas, finalmente aceptó. Quería cambiar las cosas y tenía tiempo (estaba —y sigue estando— en paro). Pues sólo ha tardado en quemarse tres años (yo le daba menos). Hace una semana me envió un correo electrónico contándome, asqueada, lo ocurrido. Creo que os puede resultar interesante leerlo, así que con su permiso («pero sin desvelar mi nombre, Salva, que ya tengo muchos enemigos»), aquí os lo traigo, incluida su carta de dimisión:

 

Motivos de la dimisión

 

Como sabes, se hicieron primarias cerradas en marzo. Yo opté por Eduardo [nombre ficticio], porque quería un cambio en el PSRM, por las cosillas que te había dicho que no me molaron que hicieron en temas de educación. Además, a Eduardo lo conocía, y su Ayuntamiento es de los que menos deuda tiene, con lo que creo que sabe llevar una administración. He tratado con gente de su equipo y son supercurrantes. Aparte, para tirar al PP en las urnas, a nivel de imagen (muchos votan así) es más atractivo Eduardo que Pedro [nombre ficticio].

Me pidió mi aval y se lo firmé. En cuanto se enteró mi secretario general, me llamó gritándome (jamás lo había hecho antes), echándome en cara que por haberle firmado yo el aval a Eduardo, él estaba quedando fatal en Murcia, porque había comprometido todos los votos y avales de la directiva del pueblo para Pedro. Cuando me dejó hablar, le respondí que había hecho muy mal, porque él no es quién para decidir por mí ni por nadie, pero según su criterio, los dos secretarios más importantes de la agrupación (él y yo) debíamos pensar igual. Hubo palabras subidas de tono, y a partir de entonces empezó a ignorarme en temas que debía llevar yo. También comenzaron a tratarme de malos modos, tanto él como su novia, que es secretaria de participación en el PSRM del grupo de Pedro. Empecé a notar que mi tiempo en el partido había pasado, aunque esperé al resultado de las elecciones, con la intención de seguir si ganaba Eduardo, por apoyarle y echarle una mano en educación, tal y como me había pedido.

(…)

 

Imagen juego lemmings, disciplina partido

Muchos en los partidos actúan como los protagonistas de aquel juego, «Lemmings»

 

El 31 de marzo tuve una reunión en el Ministerio y en el Congreso con los grupos nacionales de PSOE, IU y UPYD. Cuando nos tocó con el PSOE, les reproché los recortes a nivel de interinos que están llevando a cabo en Andalucía y Asturias. En esta última comunidad autónoma están haciendo lo mismo que aquí, rebaremar a los antiguos para echarlos a la calle y meter a nuevos diplomados, más baratos porque no les pagan trienios ni sexenios.

Esa semana seguí hablando por teléfono con el PSOE nacional y europeo sobre lo de Asturias, hasta que el diputado europeo que lleva lo de educación, poco más que se rió en mi cara de los problemas de ansiedad que me están creando estas situaciones, así que le dije que se había acabado la conversación, que ya me había demostrado qué tipo de persona es… No obstante, seguí.

Hasta que llegó a primeros de abril la secretaria de Educación de JJSS y se reunió con el consejero (según ella, «a título personal») para pedir la rebaremación inmediata en las listas de interinos de Murcia, porque ella tiene un 9 en la oposición, no está trabajando y quiere trabajar «ya». Hablé inmediatamente con la diputada que lleva Educación y se quedó helada, me dijo que no sabía nada. Enfadada, lo subí a Facebook exigiendo su dimisión. A los dos días me llamaron a filas en mi ejecutiva, me echaron una bronca que no veas, que en redes sociales no puedo ir contra el partido, que los trapos sucios se lavan en casa, que blablablá. Yo expuse mis argumentos y a algunos me los llevé a mi terreno, pero a otros no.

A los tres días de pensarlo fríamente, le mandé este correo electrónico a mi secretario general:

 

Se colma el vaso. Carta de dimisión

«Buenos días, Juan [nombre ficticio]. Sé que no es el canal adecuado, soy consciente de ello, pero no encuentro fuerzas para hacerlo de otra manera. Cada vez que lo he intentado personalmente, me habéis tocado la fibra sensible y habéis acabado convenciéndome.

Como sabes, entré en el Partido Socialista porque tú me lo pediste, porque necesitabas a alguien de confianza a tu lado. Aún recuerdo lo primero que te contesté: «Es que a mí la política no me gusta». Como eres tan pesao (te lo digo con cariño), que hasta te trajiste a la secretaria de organización para que me persuadiera, al final conseguiste que aceptara, bien que a regañadientes.

Recordarás que hace un año te presenté mi dimisión porque no compartía muchas decisiones que se estaban tomando en Murcia a nivel de educación, que es lo que yo controlo. Me volviste a pedir seguir a tu lado hasta este septiembre y cedí, como siempre. Pero ya no puedo más, Juan, no me puedo morder la lengua con errores que estoy viendo cometer a este partido, tanto a nivel regional, como de otras CCAA y a escala nacional. Yo nunca he sido «del» PSOE, a diferencia de otros compañeros (la mayoría, gente estupenda). Mi objetivo no es que gane el PSOE, el partido debería ser sólo un medio para mejorar la sociedad. Sin embargo, parece que muchos tienen invertidas las prioridades.

El PSOE cada vez ha ido teniendo menos que ver conmigo, hasta que hemos llegado a este punto. Me veo incapaz de enfrentarme a unas elecciones europeas representando a este PSOE. Lo siento, pero no puedo. Ahora mismo soy más un problema que una ayuda, porque lo que se me pide no lo puedo hacer. Soy incapaz de mirar a otro lado cuando veo cosas que, a mi parecer, se están haciendo mal, únicamente para no «perjudicar al partido». Yo creo que lo que verdaderamente perjudica al partido es ese afán de no «perjudicarlo». Es como un niño sobreprotegido al que sus padres miman en exceso, le dicen que es el más listo y el más guapo, y no le riñen aunque haga una trastada para no crearle un trauma.

Me ha vuelto la ansiedad, estoy empezando con médicos y necesito desvincularme de todo. De hecho, en junio también dejaré ********. Este fin de semana he encontrado una chica que me sustituirá y la voy a empezar a formar.

Quiero que sepas que no es nada personal ni con Carmen [nombre ficticio] ni contigo, es algo que llevo meditando desde hace mucho y que ha llegado a su fin.

Por lo dicho, a partir de hoy, renuncio a mi secretaría de organización y dejo de ser militante de este partido. Las cosas que tenía en mi casa las he dejado en la sede. Y las llaves, cuando quieras nos vemos y te las doy.

Un beso. Ojalá me entiendas».

 

También les mandé un correo a los miembros de la ejecutiva. De ocho personas (que siempre estuvieron adulándome, diciéndome lo buena que era y tal),  sólo tres se pusieron en contacto conmigo para decirme que no me preocupara, que me entendían. Del resto que «tanto me valoraban»,  nada más se supo…

Esta es la historia de caciquismo que hay en el PSRM.

 

Fotografía guerreros de terracota, Partido político, PSOE, Primarias

Disciplina de partido. Crédito

 

Reflexión sobre el PSOE en particular y los partidos políticos en general

Lo que hemos leído me reafirma en algo que he comprobado una y otra vez desde hace tiempo: «militante» no deriva y comparte raíz con «militar» por casualidad: se requiere obediencia, disciplina (la tristemente famosa «disciplina de voto»), sumisión… Está incluso en el lenguaje. Todo esto de «mi secretario general» suena demasiado parecido a «mi comandante», «mi general»… «¡Sí, mi capitán!».Y eso que mi amiga no es precisamente de las más dóciles.

Esto ocurre bajo todas las siglas, dándose menos en las nuevas formaciones. El PP quizá sea el máximo exponente de la férrea disciplina de partido, pero también sucede en el PSOE, como acabamos de leer, en IU, etc. Ahí, Podemos ha dado un paso en la buena dirección, y no dudo ni por un momento de que esa ha sido, mucho más que la televisión, una de las claves de su éxito. En las pasadas elecciones europeas, mi amiga terminó votando a Podemos.

No sé a quién le leí (¿a Pérez-Reverte?) que el aparato de los partidos funciona como un filtro inverso, de forma que la gente honesta y con vocación se va quedando atrapada abajo, mientras ascienden los pelotas, los obedientes, los desprovistos de pensamiento propio, aquellos cuyo único objetivo en el partido es medrar, y que se metieron a políticos del mismo modo que podrían haber optado por cualquier otra profesión. Hay excepciones, claro, pero no creo que el que lo escribió anduviera muy equivocado.

A esta chica la conozco muy bien, y desde hace muchos años. Es inteligente, voluntariosa y honrada. Le propusieron ir la número 4 de la lista, pero ella sólo aceptó ir la 15. Y jamás se ha lucrado con esto, al revés: le ha costado tiempo, dinero… y salud, como hemos leído arriba. Además:

  • Aparte de dar la batalla en el partido, fundó y dirige una importante asociación de profesores. Organiza y encabeza las protestas de educación, las huelgas, las acciones…
  • Ha publicado en los periódicos contra los recortes del PP murciano en educación. Es el azote del consejero de la derecha.
  • Constituyó una plataforma de afectados por la «quiebra» de una de tantas constructoras que han dejado a los vecinos sin las decenas de miles de euros que anticipó cada uno, y sin casas. La empresa se acogió al concurso de acreedores, y mientras el empresario, conocido en el pueblo, va por ahí con su Audi A8, continúa viviendo en su chalet de lujo, pegándose homenajes en los restaurantes más caros… Eso sí, el pobre está «arruinado». Lo típico. Pero mi amiga no va a parar hasta que paguen, y ya ha conseguido que la entrevisten incluso en TVE.

No voy a seguir para no dar más pistas. A lo que quiero llegar es que si en el PSOE no se dan cuenta de que algo deben estar haciendo muy mal para que se tengan que marchar de allí personas tan válidas (salvando las distancias, como cuando IU dejó escapar a Mónica Oltra), es que están peor de lo que pensaba.

José Luis Sampedro, haciendo gala de su inteligente sentido del humor, y del sosiego que sólo procura el haber vivido digna y plenamente, decía en sus últimos años: «Ya huelo a sal». Con esto hacía referencia a la copla de Jorge Manrique: «Nuestras vidas son los ríos que van a dar en la mar, que es el morir». Pues bien, el PSOE también huele a sal. Pero a diferencia del sabio, sus dirigentes no parecen haberse dado cuenta.

 

Música: Son máquinas, de Rosendo

Crédito de la imagen de cabecera: mural en La Habana (Cuba)

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13 sin mordaza

  1. Pero que pedazo artículo Salva. Se me hace difícil buscarle una pega. Hasta la música es buenísima.
    La verdad es que no me sorprende. Vivimos en una sociedad donde el caciquismo está bien visto, increíble pero cierto. Y claro, los partidos políticos son el reflejo de esta sociedad. Y es que como tú dices, »militante no deriva y comparte raíz con «militar» por casualidad». Es más, me atrevería a puntualizar que se parecen más a una secta, por la manera que tienen de adorar a sus líderes. Lo bueno de este artículo es saber que hay una persona (tu amiga) que tiene principios.
    PD: como ejemplo de político lameculos que hace lo que sea por trepar, tenemos al alcalde de mi pueblo (Miño). En mis últimos tuits tenéis su nombre.
    PD2: el círculo de arriba a la derecha de tu blog, ¿Es el círculo de Podemos? ¿Casualidad? Puede. ¿Salva es un rojo? Fijo

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    1. ¡Gracias, Miguel! Y mola que os fijéis en la música. Respecto al artículo, esta vez me corresponde menos de la mitad del mérito.

      No me gusta generalizar. Sé que hay militantes con pensamiento propio que luchan por cambiar las cosas, pero la mayoría, ante un error del partido, ante un caso de corrupción, por ejemplo, opta por el silencio cómplice «para no perjudicar», que escribe mi amiga. O como mucho saca la segunda vara de medir, la minúscula. No hay más que ver las reacciones tras el resultado de IU en las elecciones europeas: hay un sector (por suerte, no el mayoritario) que renuncia a hacer cualquier tipo de autocrítica, y encima ataca a quienes, sensatamente, pretenden llevar a cabo al menos una reflexión.

      P. D.2 ¡Ja, ja, ja! Pues en principio iba a ser una mancha de café, un «roal» (a veces me pasa eso, tomo el café mientras escribo la entrada, dejo la taza sobre papeles y alguno acaba así), pero si quieres conspiranoias, no te pierdas esta locura (la gente está fatal): La otra cara de Podemos (¡uuuuh!).

      Ah, que sí. Fijo ;)

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      1. Ya leyera ese blog cuando lo vi en tuiter y me quedé a cuadros, pensé: ¿Qué clase de drogas toma esta gente?

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  2. Algo que no es obvio si no has militado en un partido de gobierno es que las deudas electorales no se contraen sólo con los bancos, también con las personas («tú me consigues el apoyo de …., y yo te nombro …. si gano»).
    Especialmente en los pueblos y ciudades pequeñas, donde los métodos caciquiles siguen siendo triste realidad, los versos sueltos como la mujer del relato ponen en peligro los beneficios así ganados. No son de extrañar algunos de los comportamientos citados, son plenamente coherentes de hecho.
    Esta es una de las razones por las que acabé en EQUO. En la primera asamblea a la que asistí en calidad de mero curioso que pasaba por ahí se me ocurrió preguntar quiénes eran los líderes del partido, y se troncharon. Luego entendí que calificar de” líder” a alguien en EQUO equivale a una puya, más o menos benevolente. Es otro estilo.
    Según mi experiencia, lo dicho aplica a todos los partidos que han tocado el poder. No es el PSOE el único, ni el peor ejemplo.
    Saludos, y gracias.

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    1. Sé que en Equo son distintos. Fueron los primeros en optar por primarias, pioneros en financiarse sin recurrir a los bancos…
      Sin embargo, PP, PSOE, pero también IU, funcionan a la antigua usanza. Algunos lo quieren cambiar: espero fervientemente que lo consigan y que no acaben quemados como mi amiga por los oportunistas, los intransigentes y los reaccionarios (porque se puede ser reaccionario y de IU; «no lesh quepa a ushtedes la másh mínima duda», que diría nuestro presidente).
      Por suerte, creo que en este grupo hay gente como Alberto Garzón, así que les va a costar no escucharles. De cualquier manera, es interesante echarle un vistazo a esto.

      Gracias a ti por no callarte ;)

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  3. Nada nuevo bajo el sol…
    Que la política, mejor dicho, la militancia de un partido político es obediencia ciega y poner a disposición de tus superiores tus ideales, no es nada que nos deba sorprender. Ocurre en absolutamente todos los partidos y si os pensáis que por el hecho de ser de izquierdas, impera la libertad, me parece que os equivocáis, escudados en el politburó y la fuerte burocracia interna los partidos comunistas resultan ser algo cuadriculados y endogámicos.

    Los de derechas ya tal….

    Nos hacen falta políticos vocacionales y no profesionales.

    Saludos.

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    1. Algunos sí lo piensan. Creen que su partido es perfecto, inmaculado (porque lo han escogido ellos, que se creerán también perfectos e inmaculados).

      «Nos hacen falta políticos vocacionales y no profesionales». Este es otro motivo del éxito de Podemos. No se trata sólo de la televisión, por más que algunos a los que aludía en el comentario a Miguel insistan en señalar a los medios como exclusiva causa del triunfo de Podemos, y la única culpable de que IU no haya tenido más votos.

      Saludos, amigo Otsenre.

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  4. Pandora Groovesnore 29/05/2014 a las 22:48

    Malditos profesionales de la política, que consideran que ocupan un puesto de trabajo para toda la vida, en plan funcionario de carrera… pero de carrera de a ver quien llega antes para pillar el sillón más mullido… Yo sé de uno que allá por los 80 tuvo que exiliarse, literalmente, a consecuencia de los pactos municipales PCE-PSOE que se firmaron en Madrid, y en un momento determinado el PSOE del carismático profesor Tierno decidió ocupar «porqueyolovalgo» puestos cubiertos por cuadros PCE… La persona de la que hablo fue «adoptada» finalmente por Julio Anguita en Córdoba, tras un largo y doloroso vía crucis. ¿Por qué? pues más o menos por lo de tu amiga, por respondón, por preguntar a destiempo… Qué ascazo…. Cuando veo a los profesionales mamandurrios del politiqueo patrio me pregunto: si en política municipal es así de crudo ¿cómo será en política nacional? Puñaladas traperas a diestro y siniestro. Eso como poco. Me gustan los movimientos horizontales. No me gustan los movimientos verticales

    Responder
    1. Lo consideran así porque así es. Mira Zaplana. Esa gente vive ya para siempre de la política, más o menos directamente, aunque se hayan «retirado». Por no hablar de los presidentes de Gobierno o de comunidades autónomas, que viven literalmente para siempre de la política, pues les queda un generosísimo sueldo vitalicio tras únicamente cuatro años de trabajo. ¡Vitalicio! Lo repito gritando porque se diría que nos hemos acostumbrado al disparate, al atraco legalizado.

      Gracias por la anécdota. No parece que hayamos avanzado mucho. Hoy mismo tenemos niñatos recién llegados a IU que cargan contra Anguita por su declarado interés en aunar fuerzas. ¡Contra Anguita! Y eso que IU no ha alcanzado nunca después los votos que logró con Julio al frente. La arrogancia y prepotencia de algunos nunca dejará de sorprenderme.

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  5. Roberto López Zalbidea 31/05/2014 a las 17:07

    Hola Salva

    Lo primero, enhorabuena por el éxito de tu anterior entrada!
    Merecidísimo por todo el curro que te pegaste

    Bueno, como dicen en Jijona: vamos al turrón.

    Yo me imagino que una de las peores cosas que pueden pasarte en esta vida consiste en tener razón todo el rato. Imagino que llegar al paroxismo de matar a otra persona por tener tú la razón debe ser, efectivamente, lo peor de lo peor.
    Además, tener razón todo el rato, es imposible.

    Cuando la razón la tiene siempre tu «jefe de filas», sirviendo no se sabe a qué (que sí que se sabe, pero bueno).. pues también mal, en general. Consiste en esto, también, la política? Pues, por lo visto, en gran medida, sí. Pero hay que ver de controlar esto. O desde luego, de legitimarlo, lo más posible, con el mayor consenso posible.

    Por otra parte, yo no creo en los comités. Imagino entonces que lo que debe regir es el sentido común. Y cuanta más participación, cuanta más democracia, mejor. Porque entonces, los errores se diluirán. Y los éxitos nos pertenecerán a todos.

    Nos posicionaremos entonces en contra del DOGMA, que siempre sirve a intereses bien concretos -generalmente, a los de unos pocos- y utilizaremos las tecnologías que pone en nuestras manos la era moderna para -razonablemente- participar.

    ¿Es esto lo que no entienden, hoy por hoy, las «élites»? Estoy seguro de que entienden lo que les da la gana entender .

    Además, vista la vorágine del «cambio de cromos» que insisten en presentar, parece que les va a costar entrar en las nuevas coordenadas de la nueva participación

    Un saludo

    Como te digo siempre: si muchas de las entradas que propones -por no decir todas- no tuvieran tanto interés, no estaríamos los demás tentados a largar aquí las chapas que -algun@s-largamos… O sea, que la culpa es tuya.

    PS: Intentaba colar la @ sin que te dieras cuenta… Imagino que no lo he logrado o lograda…
    Salud!

    Responder
    1. Roberto López Zalbidea 31/05/2014 a las 17:13

      PD2: Del cambio de «cromos», al pudridero.
      A ver si se produce lo que comentamos el otro día de la unidad, sobre todo, y también, de cara al Método D’Hondt…
      Lo dicho
      ;)

      Responder
      1. ¡Jaja! Te voy a perdonar lo de la arroba «por ser vos quien sois»… Pero no tientes a la suerte :P

        P. D.2 No les queda otra. No hacerlo sería ponérselo demasiado fácil a la derecha.

        ¡Gracias por el comentario!

        Responder

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