El mangoneo de tanto monago

Saludos, mantenedores de los políticos. Hoy nos quitamos la mordaza para lamentarnos de lo dura que es la vida para nuestros representantes públicos.

 

Significado de “casta”

Los viajes de Monago son lo de menos. Los viajes de Monago son únicamente una esquina que se le ha levantado a la alfombra del Congreso, dejando ver la basura que nos esconden debajo. En cualquier país medianamente decente el presidente de Extremadura habría sido expulsado ipso facto y estaría siendo investigado, pero no ha hecho nada que no hagan también en mayor o menor medida los demás.

Los políticos son los nuevos nobles, una élite (el término «casta» es acertadísimo) que goza de multitud de privilegios a costa de la mayoría. No es de extrañar: ellos mismos deciden sus sueldos, sus prebendas, los controles (los no controles) a los que son sometidos, etc. Y aprovechan el bufé libre como gorrinos en una dehesa.

Ya hablamos por aquí en un par de entradas, que recuerde (seguramente en alguna más), de lo rentable que sale dedicar la vida entera a «servir» a los demás, a ingratos como yo que escribimos para ponerlos verdes. En dichos artículos me quedé muy corto porque los privilegios son, casi literalmente, incontables. Si yo fuera un tío de esos cuya inteligencia le permite desarrollar cualquier actividad que se proponga, y si además sólo me importara el dinero, vivir bien trabajando lo menos posible, no sería banquero, neurocirujano o piloto, no: sería político, cuanto más arriba del escalafón, mejor. Y además, así no tendría que poner a prueba mis capacidades intelectuales.

Es muy triste que los políticos sean la cúspide de este país, la referencia a seguir. Lo copan todo, no tenéis más que sentaos delante de un informativo y comprobar el tiempo que se dedica a la política en relación al resto de materias (dejando aparte el deporte, que a falta de pan, bueno es el circo). Y ya, ya sé que están sonando las piedras en el tejado de este blog.

Los políticos detentan un poder prácticamente absoluto, controlan la Justicia, las FCSE, los medios de comunicación… Y esto les otorga la potestad de hacer lo que les venga en gana con casi cualquier cosa que nos afecte. Y que nadie me diga que ese poder lo estamos ejerciendo nosotros a través de nuestros representantes, porque me entra la risa y las lágrimas no me dejan ver la pantalla.

 

El sistema funciona

 

Por supuesto, sus señorías pretenden que todo siga igual, los muy honorables. ¿Cómo? ¿Que queréis controlar en qué gastamos vuestro dinero? ¿Estáis tontos o qué? ¡Ni que fuéramos europeos! Porque no hay más que echar un vistazo al resto de países de nuestro entorno para darse cuenta de que lo de España no es ni medio normal. Pero eh, ni se os ocurra sugerir transparencia, que se nos ofenden. Ahí tenemos las declaraciones del portavoz del PP, Alfonso Alonso, defendiendo que no son niños y que él tiene «que confiar en la responsabilidad de los diputados; esto no es el colegio». Estupendo, gran argumento. Pues que prueben a hacer lo mismo con las declaraciones de la renta de todos los españoles. Que Hacienda no controle, puesto que también somos mayores de edad y responsables, y cada uno de nosotros pagará al Estado los impuestos que le correspondan sin necesidad de ninguna medida coercitiva. ¿Que de ese modo no pagaría nadie? Entonces, ¿qué están sugiriendo estos caraduras? ¿Que los políticos son más serios y cumplidores que el resto de los ciudadanos?

Hay otros que defienden, como Jesús Posada o tantos tertulianos a sueldo, que no hay por qué tocar nada puesto que el sistema ha funcionado «bastante bien» desde la Transición. No te fastidia, para ellos «bastante bien» es quedarse corto: ¡ha funcionado de lujo!

viñeta Mapa político, humor, malagon, corrupcion

Crédito: Malagón


 

Milana bonita

 

Es reprochable, condenable, asqueroso (nos llevan décadas robando, literalmente, a manos llenas), pero no debe sorprendernos. Le das la llave del armario de las chucherías al niño y le pides que no se coma ninguna mientras tú miras para otro lado. Lo que jamás comprenderé, y se me llevan los demonios con ellos, es la actitud lacayuna de los ciudadanos que los defienden, los que dicen, por ejemplo, que los diputados y senadores «cobran poco». Eso no sería cierto ni aunque nos fijásemos únicamente en las nóminas (que son altas), pero es que la nómina es sólo una parte de lo que ingresan, y a la suma de sus ganancias hay que añadir todos los gastos de los que están exentos gracias a su posición.

Entre los del «cobran poco» hay también votantes de izquierdas, que la estupidez no entiende de ideologías. Muchos se manifiestan así porque los suyos chupan igualmente del bote y claro, cómo van a hacer algo mal los suyos. Pero en esto, IU es parte del problema y no se esfuerza lo suficiente por ser parte de la solución.

 

Otra vez PPSOE

 

Sin embargo, el mangoneo con mayúscula corre a cuenta de PP y PSOE. Vaya oportunidad ha perdido el PSOE de aparentar que quería realmente cambiar algo más que la estética con su nuevo scrtrio grl, pero para este tipo de cosas los dos grandes partidos siempre se ponen de acuerdo. Hacemos un paripé de control (y sólo porque ha salido a la luz lo del idiota de Monago, que ya le vale haberse dejado pillar de esa manera), pero de justificar todos los gastos al céntimo, que es a lo que tienen derecho los ciudadanos, nada, que se nos acaba el chollo.

Porque (y esto ya ocurre en las empresas) como dietas, gastos de desplazamientos, etcétera, se pueden ocultar lo que en realidad son sobresueldos; a las empresas les vale para tributar menos, y a los políticos para forrarse pudiendo mientras seguir yendo de víctimas o de generosos altruistas.

Con toda la desfachatez del mundo nos dicen que los desplazamientos por actos de partido tienen que seguir corriendo por nuestra cuenta, igual que les pagamos las multas, cafés, cubatas o la conexión a Internet de sus viviendas. No les vale con el dineral público que entregamos a todas las formaciones políticas (algunas de las cuales se permiten acusar a otros de ser unos «subvencionados»), que además ven natural que cuando acuden a eventos de su partido pague también el Congreso, es decir, nosotros. Entonces, ¿en qué emplean el dinero que ya les damos? No, oiga, cuando usted vaya a uno de esos actos, que el viaje se lo sufrague su partido.

 

«Os vamos a seguir votando hasta que lo hagáis bien»

 

Después de este nuevo y vergonzoso acuerdo, la gente que siga votando PP y PSOE sólo puede ser de alguno de estos tres tipos:

  1. Fanáticos que sólo ven los fallos del partido de enfrente y justifican los del suyo
  2. Ignorantes (suele complementarse con 1.)
  3. Beneficiarios directos o indirectos de los trapicheos que las políticas de estos partidos permiten: familiares, asesores, parásitos varios, periodistas, empresarios…

Esta es la infantería de la que se valen los chupópteros para seguir aferrados a sus escaños como garrapatas. Es muy reveladora la frase que una mujer le dedicó a Antonio Miguel Carmona (PSOE) en una asamblea, según desveló él mismo en Al Rojo Vivo: «Os vamos a seguir votando hasta que lo hagáis bien». Ay…

 

Música: Cambalache, de Carlos Gardel

 

Crédito de la imagen de cabecera
 

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5 sin mordaza

  1. No, espera, que aún habrá gente que defienda a Monago y lo justifique todo, y no hablo de esos tertulianos a sueldo. Es más, no recuerdo bien en que entrada dijeras que había gente que decía algo parecido a “prefiero que me roben los del PP a que lo hagan (o gobiernen) esos rojos”. ¡Nivelazo!
    Me pregunto: ¿Por qué salió a la luz lo de Monago? ¿Quién lo hizo? ¿Qué intereses hay detrás? ¿Por qué sólo Monago? No quiero justificar ni defenderlo, pero ¿Por qué se paran ahí y no continúan levantando la alfombra?
    “Los recortes están justificados ante la situación en la que vivimos, no hay dinero”, me tienen dicho. Siempre les contesto lo mismo, “No hay dinero para la pobres, ellos siempre tienen donde robar”. En fin, tenemos una clase política que es el reflejo de nuestra sociedad.
    Gran artículo, enhorabuena.

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    1. Gracias, Miguelón. Me suena y he intentado hacer memoria, pero no me acuerdo de dónde escribí esa frase. Los sábados es lo que tienen.

      Ojalá más de uno se hiciera tantas preguntas, así igual acabarían pensando por su cuenta…

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    1. ¡Hola, Juanfran!

      Sí, en IU se están removiendo cosas, eso es cierto y me alegra mucho. En ese sentido, el surgimiento de Podemos le ha venido estupendamente a un partido que empezaba a anquilosarse, aunque en honor a la verdad, este cambio empezó ya con la aparición de UPyD, que hizo que IU espabilara en asuntos como la transparencia (aunque a unos y a otros les quede mucho camino por hacer).

      Gracias por seguirme aunque de vez en cuando se me escape alguna tarascá hacia Izquierda Unida (hay otros militantes que no me lo perdonan) ;)

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  2. Hoy quiero confesar que estoy decepcionada… y además tengo una teoría. La especie humana, la actual “homo sapiens¿sapiens?” es resultado de una larga evolución de miles, millones, de años. Sí, creo en Darwin, y por lo que he estudiado, en ese largo recorrido de “homus”, hay varias sub-especies que se han quedado en el camino pues por motivos de supervivencia no lograron los objetivos que nuestra naturaleza requería.

    Y os preguntaréis, ¿Qué coño pinta Darwin en esta entrada acerca de Monago y la casta? Pues que hemos seguido evolucionando hasta que ha aparecido otra especie nueva, la “homo sapiens politicus” que durante siglos ha derivado en “homo sapiens politicus corruptus”. Y esta es mi teoría.

    ¿Qué añadir a lo escrito? Poco más, pues lo has descrito muy bien. Seguramente es una pena que piense como tú, al menos aquí en el blog, pues no doy mucho juego en mis comentarios.

    Y por último, a modo de reflexión, te diré que tú o yo no creo que podamos ser políticos, pues para pertenecer a esta nueva especie-casta se debe nacer sin escrúpulos.

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