¿El cambio sensato?

Saludos, naranjitos. Hoy nos quitamos la mordaza para continuar analizando la estrategia que ha seguido Ciudadanos en las elecciones municipales, tal y como os prometí en el artículo anterior.

 

Ciudadanos, ¿el cambio sensato?

 

Antecedentes

En un pueblo de la franja de Murcialicante, un partido local volvía a presentarse a las elecciones municipales. Este partido fue creado por una de los dos tránsfugas del PSOE que participaron en una moción de censura para darle la alcaldía al PP. Más tarde tuvo que dejar su acta de concejal imputada por diversos delitos, involucrada en varios asuntos turbios como el de valerse de su cargo público para favorecer a su propia empresa, aunque continúa como presidenta del partido.

 

Campaña electoral precoz

Sin que nadie sepa muy bien por qué (o no lo pueda demostrar), este pequeño partido dispone aparentemente de ingentes cantidades de dinero para gastar en publicidad, al nivel de PP o PSOE.

Tan emocionados estaban con sus expectativas para estas elecciones que se precipitaron, saltándose la ley: pusieron una valla enorme con la foto del candidato, tamaño pantalla de cine, en la rotonda de la entrada del pueblo. El problema es que lo hicieron antes del inicio de la campaña, que comenzaba el 8 de mayo, por lo que fueron denunciados ante la Junta Electoral y una juez les obligó a retirar el cartel hasta entonces. La magistrada les avisó de que en caso de repetirse se trataría de una «infracción electoral». Estupendo, se ve que la primera vez puedes hacer lo que quieras sin consecuencias.

Como anécdota, quizá debieron haberse gastado algo menos de dinero en la publicidad física y más en buenos publicistas, porque el asunto no dejaba de tener su gracia: el candidato está gordísimo, que no pasa nada, le gusta comer y ya está, o la tiroides o los genes o retiene líquidos, lo que sea, pero es que junto a su foto se podía leer lo siguiente: «un gran alcalde». Y tan grande.

También plagaron el pueblo con la publicidad de su partido. Vota. Dípticos tamaño folio de excelente calidad. Cada mañana me encontraba uno en la puerta de casa o del garaje, y cada vez que lo cogía, al día siguiente hallaba otro en su lugar. No sé cuántos de estos alcancé a retirar, pero os aseguro que llegué a sentirme como Bill Murray. Si hubiera guardado todos podría haber empapelado mi casa. Eso, o envolverle el bocata del almuerzo al candidato.

Un derroche que no es exclusivo de este partido, sino habitual en todas las obsoletas campañas electorales, que aún se parecen demasiado a las de los tiempos de El disputado voto del señor Cayo. Una vergüenza, un desperdicio, un atentado contra la naturaleza pagado con dinero público.

Por cierto, a día de hoy (15 de junio de 2015, tres semanas después de las elecciones), tanto el gigantesco cartel de la entrada como otros dentro del pueblo, incluidos los del PP y PSOE, permanecen inalterables en sus respectivos lugares, pidiendo el voto en diferido.

 

Ciudadanos sí, Ciudadanos no

Ciudadanos quería presentarse también por este pueblo, cómo no; ya hemos dicho que la estrategia fue la de concurrir al mayor número de candidaturas posibles, sin miramientos. Pero sin militantes ni sede allí, ¿cómo hacerlo? Muy fácil: fagocitando al partido local. El 10 de abril dicho partido se integró en Ciudadanos sin mover ni una coma de sus propuestas, los mismos candidatos pasaron automáticamente a ir bajo las siglas de los de Albert Rivera, y listo.

Pero la cosa se torció. Cinco días más tarde, PACMA difundió la noticia de que el candidato «de Ciudadanos» a la alcaldía había colgado en su Facebook una foto posando orgulloso con unas 400 palomas que había cazado con unos amigotes, incluido un policía local. También tenía una imagen con 50 cadáveres de conejos.

Aunque los medios la presentaron como actual, esa noticia es de 2013. El valiente cazador, en aquellos días concejal (¡de Medioambiente!), ya tuvo en esa época problemas por su causa. Entonces aseguró muy digno que no lo haría («(…) fotografía que no he retirado de mi Facebook ni la pienso retirar, porque es algo de lo que me siento orgulloso, de ser cazador»), pero finalmente tuvo que borrarla y pedir disculpas.

Esto de que un concejal de Medioambiente sea cazador, es como lo de los concejales de cultura que no saben ni escribir su nombre sin faltas de ortografía, y ya van unos cuantos casos. La política es una inmensa agencia de colocación en la que lo que menos importan son las aptitudes de cada cual.

En cualquier caso, la difusión de la antigua fotografía fue letal: un día después (16 de abril), a raíz de la polémica suscitada, Ciudadanos informó de que retiraba esta candidatura, pues el cabeza de lista transmitía una «imagen de depredador» (el historial de la fundadora y presidenta del partido, indicado arriba, no pareció importarles). No sé si el nombre  del Matapalomas estará entre los de los 60 candidatos expulsados de los que hablamos en el artículo anterior, o no lo considerarán de los suyos.

Así que vueeeelta a eliminar las referencias a Ciudadanos de la propaganda electoral y a poner las siglas del partido local.

De ese modo llegaron las elecciones del 24M y el partido local, aunque subió en votos y ganó un concejal más que en 2011, no tuvo el éxito que algunos les auguraban.

Inesperadamente, el 3 de junio, sólo una semana después de los comicios, el Matapalomas dejó su acta de concejal con una carta en la que argumentaba que se le había «presentado un proyecto laboral donde requiero realizar numerosos viajes, que me dificultaría muchísimo desempeñar como me gustaría la funciones de concejal».

Curioso que una semana antes no tuviera problemas de agenda, cualquiera diría que ha sido un berrinche y que en su decisión ha influido más el despecho de Ciudadanos y el resultado de las elecciones; cualquiera diría que sólo le importaba pillar cacho (doy fe de que los vecinos que le votaron están muy cabreados con esto).

A propósito, como pasa con los carteles, a 15 de junio sigue apareciendo como cabeza de lista en la web del partido local.

El lema de Ciudadanos es «El cambio sensato». Qué queréis que os diga, a mí me parece que en todo esto hay cualquier cosa menos sensatez.

 

Lo cortés no quita lo valiente

Una vez dedicadas estas dos entradas a criticar la estrategia electoral de Ciudadanos, para ser justos hay que reconocerles que no se han sumado al típico juego de siempre de los partidos pequeños, bisagras, terceras fuerzas o como les queráis llamar, aquello de «te apoyo aquí a cambio de tal concejalía o de…». Prometieron que no entrarían en ningún Gobierno de otro partido, que no accederían al intercambio de sillones, y por ahora lo están cumpliendo.

 

Imagen de cabecera: Juanjo Cuerda / El Jueves

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3 sin mordaza

  1. A Ciudadanos se le nota mucha prisa por acaparar sillones, lo que evidencia que no son más que la marca blanca del PP. Podemos va más despacio, y eso es porque tienen una visión a largo plazo.

    Por cierto, me ha encantado la imagen de cabecera. El detalle de las caras de Marhuenda e Inda en la vegetación ha sido sublime xD

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    1. Muy observador. Alguien me ha dicho en G+: «Y lleva a Esperanza Aguirre prendida del brazo izquierdo, poco por encima del machete».

      Tuve que recortar la imagen y bajarle la calidad, pero en el enlace que pongo se puede ver la original.

      La portada es de Juanjo Cuerda. Él me hizo los dibujos del blog (el que manda callar al joven como si fuera un perro, y el cura de abajo del todo).

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  2. Hablando de pillar cacho, eso no es nada comparado con lo que pasa en Miño. Aún así, viendo el pasado que tenía ese candidato, es triste ver que consiguió más votos que las elecciones anteriores.

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