Diario de mi confinamiento (13 al 15 de abril)

 

Diario de confinamiento, capítulo VII.

Escuchando la lluvia tras la ventana doy mi opinión sobre el ministro Marlaska, el proyecto de geolocalización mediante nuestros móviles, los bulos…

 

 

13 de abril de 2020, lunes

Unos vuelven a trabajar mientras otros siguen encerrados. Regresa el despropósito.

Pero no hay problema. Para minimizar riesgos, los mismos que nos aseguraban que no era necesario llevar mascarillas han ordenado repartirlas en el transporte público.

 

Veo un vídeo de París grabado ayer, domingo 12 de abril. Sería bueno que lo vieran los que justifican que tengamos el confinamiento más duro de todos porque «de Francia para arriba son mucho más disciplinados que nosotros».
 


 
En los alrrrrededores arrrrranca una rrrrrradial a las tres de la tarde. Hacía una semana que no me molestaba el ruido de la construcción. La radial es un invento del diablo, un rechinamiento agresivo aun con las ventanas cerradas.

 

La gota china repite que el gobierno va a implementar medidas telemáticas para tenernos vigilados. De uso estrictamente temporal, dicen, habrá total transparencia y un control exquisito de la privacidad, dicen.

Claro que sí.

Existe un oscuro comercio de compraventa de datos personales con la complicidad de monstruos como Google y Facebook a los que nadie les tose, como mucho reciben una multa irrisoria de cuando en cuando; nuestras llamadas y correos electrónicos hace tiempo que dejaron de ser privados, EEUU espía al resto del mundo impunemente

No protegían nuestra privacidad antes del coronavirus, y resulta que lo van a hacer ahora.

No solo los medios: el ministro del Interior ha dicho que cuando se permita salir un poquito a la calle «no descarta» que la policía acceda a la geolocalización de los móviles de los ciudadanos para comprobar si son ovejitas buenas o descarriadas. Eso sí, «siempre con amparo legal y judicial».

El de la misma Policía que ha colaborado con el gobierno para espiar y atacar a enemigos políticos, y el de los jueces que, junto con la Fiscalía, han demostrado reiteradamente su independencia.

Me quedo mucho más tranquilo.

Marta compara este seguimiento al de las pulseras telemáticas de los presos, y creo que el paralelismo es acertado. Con una diferencia: con el pretexto de la guerra contra del coronavirus nos van a poner la pulsera a todos, no solo a los sospechosos o a los que hayan cometido algún delito. Ya sucedió con la lucha contra el terrorismo, y jamás nos devolvieron nuestros derechos.

Y es que por mucho que esté Podemos en el gobierno haciendo de contrapeso, no se me olvida que el ministro del Interior es Marlaska, un tipo siniestro que en su etapa de juez encubrió torturas policiales y que siempre se ha posicionado del lado del poder, defendiendo a los políticos y las fuerzas de seguridad frente a los ciudadanos.

Quizá por eso ha terminado de ministro.

 

Llueve por la tarde.

A los que me lean desde fuera de Murcia quizá les extrañe que me fije tanto en esto, pero es que tanta lluvia desde marzo no es normal. Y, según dicen los expertos (aunque a saber), este fenómeno no está relacionado con el descenso de contaminación que ha traído el confinamiento.

 

 

14 de abril de 2020, martes

Plantean la posibilidad de que tal vez, en un futuro, no inmediato, por supuesto, a medio plazo, puede que en mayo, aunque no es seguro, quizá sean tan amables de dejarnos salir un rato a tomar el aire.

¡Guau!

 

Pues no iba yo desencaminado:

«El tercer marzo más lluvioso desde que hay registros».

 

Cada vez que veo la tele o abro un diario me parece encontrar nuevas pistas de lo que se nos viene encima. Mejor seguir desconectado.

 

 

15 de abril de 2020, miércoles

Amanece lloviendo. Tanta agua ha caído ya, que en una de las macetas del patio ha crecido una seta.

 

Seta crecida en maceta por las lluvias del confinamiento por coronavirus

 

Hartos de su desvergüenza, los vecinos de la urbanización de Rajoy lo delatan, y así es como la tele nos muestra que el expresidente se salta el confinamiento de forma habitual para hacer ejercicio (su caminata a lo mónguer).

No me sorprende, las restricciones son solo para los pringaos, los políticos son la clase superior. Y para dejar claro que él no tiene nada que ver con la chusma confinada, después de que La Sexta dé la noticia y todos los medios de comunicación la reproduzcan, se lo vuelve a saltar.

También eran de esperar las reacciones de los que lo defienden porque es de su partido. Me dan pena, eso sí: que el señorito Rajoy haga lo que le plazca, yo me quedo en casa por él.

Me fijo en otra cosa. Me fijo en que sus escoltas, que pagamos todos, son policías. No hay que ser muy mal pensado para deducir que esos agentes han salido a hacer la caminata tonta con él, porque para eso están. Es decir: que esos policías han colaborado, por acción o por omisión, con una ilegalidad.

En un país serio se les castigaría. Aquí no van a sancionar ni a Rajoy.

 

Una radial me acuna a la hora de la siesta. Si me preguntaran qué prefiero, que me corten una mano o escuchar diariamente este sonido, preguntaría si hablamos de la mano izquierda o la derecha.

 

Sánchez también avisa de que después del coronavirus «nada va a ser igual que era». No especifica y los periodistas no preguntan.

 

La Policía Nacional advierte de que va perseguir como «delito de odio» los mensajes contra los profesionales sanitarios o los empleados de supermercado.

Esto es un disparate en el que la izquierda siempre pica. Quienes dejan esos carteles son personas despreciables, pero el delito de odio no se creó para esto, como tampoco se creó, ni el delito de odio ni la ley antiterrorista, para alguien que escribe un tuit o la letra de una canción.

Si aplaudimos que se retuerza el Código Penal cuando nos interesa, no podremos protestar cuando pidan cuatro años de cárcel por reírse de Carrero Blanco o cagarse en Dios.

Pero el anzuelo está tan rico…

 

Precisamente, esta tarde hablo con una amiga enfermera. Está preocupada, no solo por sus condiciones laborales, sino porque teme que Pablo Iglesias aproveche la pandemia para instaurar la dictadura chavista del proletariado con la que supuestamente moja los calzoncillos.

Me cuenta un bulo tras otro, se ha tragado todos los que circulan por la red, cuestiones de las que basta hacer una simple búsqueda en internet para descubrir que son mentira. No se lo aclaro, no suelo discutir de política y mucho menos con los amigos. Además, es oyente de la Cope y fan de Spiriman.

Ya he visto pasar esos mismos bulos en algunos de mis grupos de wásaps. La gente se los traga sin masticar o los comparte sin importarle sin son verdad o no, mientras que dañen al rival político En los grupos tampoco digo nada, para qué. Es una pena, pero es lo que hay.

A propósito de los bulos, me cabrea que los medios tradicionales se pongan dignos con esto. «Quédese en casa e infórmese con nosotros, que somos muy fiables». Como si las fake news fueran algo nuevo y ellos no tuvieran nada que ver en la mentira y la creación interesada de opinión.

Cuánta hipocresía.

 

Me propongo hacer una lista de cosas positivas que haya traído el confinamiento, para ver el lado bueno:

  • Tengo más tiempo para escribir
  • Apenas hay ruido
  • Ha disminuido la contaminación
  • El perro del vecino ya no se pasa el día ladrando

La última la he metido porque no se me ocurría nada más, aunque en realidad entraría dentro del apartado del ruido.

Pues no son muchas.

 

Como me sugirieron en Facebook, me siento a continuar la historia del superhéroe Espanta. La colgué en este diario el 3 de abril.

Transcribo la primera parte y la historia continúa de un modo inesperado. Es una de las mejores cosas de escribir literatura, el sorprenderse a uno mismo. Nunca sé realmente qué va a ocurrir hasta que me pongo a ello.

En la típica división entre escritor de brújula o de mapa, yo sería una mezcla entre ambos, pero con bastante más brújula que mapa.

 

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Imagen de cabecera: un preso muestra su tobillera telemática

 

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8 sin mordaza

  1. ¡Hola Salva !

    Aquí nada de lluvia en marzo, muy poquito en abril, y diciéndolo toco madera para que siga así,sin lluvia.

    Ojalà fuera verdad que pudiéramos salir un poco dentro de (….?) pero los hay que ni siquiera quieren esto: «Madre de Dios,esto es muy arriesgado!!!». Y se supone que el 27 de este mes, se les permitirá a los niños de menos de 12 años salir acompañados. Gritos de espanto. Al final, un confinamiento hasta que tengamos vacuna (meses y meses) les iría bien a muchos cagones, con perdón. Pero tengo que decir que ahora, más gente se esta cuestionando, pide flexibilidad,miran lo que pasa en Europa etc.

    Te compadezco por la radial…y me alegro que sigues con tu diario!

    Un abrazo

    Responder
    1. ¡Hola!

      Así que Ibiza se libra del agua, de momento. Sé de otros sitios de España donde están igual que en Murcia, lo que pasa es que aquí lo notamos más por la falta de costumbre.

      Hoy han dicho que permiten que los niños acompañen a sus padres al supermercado, el estanco, la farmacia… Creo que sería mucho más lógico que les permitieran salir a dar un paseo de media hora en la calle, que es de lo que se trataba. Pero en fin, los expertos sabrán.

      He visto las respuestas de la ministra Montero a la prensa y me ha parecido surrealista. Ya las comentaré en el diario, si llego (la actualidad me lleva una semana de ventaja, jaja).

      ¡Un abrazo!

      Responder
    1. Hola, Pedro.

      Esa fue otra operación de lavado de cara del amigo de Bárcenas.

      En realidad nunca lo quiso rechazar, había una incompatibilidad con su sueldo de registrador de la propiedad, y prefería este último. Pero lo que pasó solo un mes y medio de la noticia que tú me mandas te sorprenderá:

      Rajoy solicita su prestación como expresidente del Gobierno

      Se quedó con el sueldo vitalicio, los escoltas y otros privilegios.

      Muchas gracias de cualquier forma por tu apunte. Un saludo.

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      1. Ya, pero a ver si quien recibe la prestación y tiene escolta es M.Rajoy y no Manuel Rajoy ;-)

        Gracias por la actualización, es lo que tiene no estar tan al tanto de la política española…

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        1. Jajaja, también puede ser.

          La confusión no es casual, se han encargado los medios de que sea así. Publicidad a tope a la primera noticia y un rinconcito para la segunda. Lo de siempre.

          Responder
  2. Ya, cuando puse mi comentario no me habià enterada de que el supuesto paseo era » ir a la farmacia,al super. al banco..» Y de paseo normal al aíre libre,nada. Mañana tal vez sera otra cosa. Flipo.

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