¿Qué pasa con el Depo-Provera en España?

 

Hoy se quita la mordaza con nosotros ***.

Viene a contarnos su experiencia como usuaria de un anticonceptivo inyectable llamado Depo-Provera, y las dificultades con las que se ha encontrado para acceder a este tratamiento en España.

 


 

Depo-Provera: opiniones de una usuaria española

 

Soy mujer y voy a intentar que eso sea lo único que sepas de mi identidad.

En una de las crisis que atravesó este país, me fui al extranjero. Para que no sepas mi edad no te voy a decir en cuál de las últimas crisis fue esto.

Una de las cosas que algunas aprendimos en el extranjero fue la existencia de un método anticonceptivo del que no habíamos oído hablar aquí: el Depo-Provera, o «inyección de los tres meses».

La sustancia inyectada actúa sobre el cuerpo de tal forma que detiene el proceso de ovulación. Este método es más efectivo para la prevención de embarazos que la píldora, porque hace falta algo más que un simple olvido al tomar la pastilla para que falle.

Las enfermeras me advirtieron de que no es recomendable utilizarla durante muchos años, pues puede afectar a la salud ósea. Pero me tranquilizaron diciéndome que, llegado el caso de que el tratamiento se alargara, me harían un estudio a fondo para comprobar que no había ningún problema.

En mi caso hubo una ventaja añadida a la prevención del embarazo: desaparecieron también los dolores de la regla. Todos.

El tiempo en el que regresa la menstruación depende de cada organismo: por norma general se vuelve a tener la regla no más de seis meses después de interrumpir el tratamiento.

 

Supongo que el proceso para acceder a este anticonceptivo varía dependiendo del país en el que te encuentres. En el que residía yo, el médico de familia me hizo las pruebas necesarias; el propio doctor me puso la primera inyección, a elegir entre nalga y brazo, y a partir de ahí cada doce semanas sólo necesitaba una cita con la enfermera, que me hacía unas cuantas preguntas sobre salud general, a veces me pesaba, me ponía la inyección y hasta dentro de otros tres meses.

Pero en España, no. Aquí mi médico de familia me remitió a la matrona, que a su vez me debía derivar a otro centro, encargado al parecer de la salud reproductora de toda la provincia.

La matrona me dio una chapa cansina de los motivos por los que, según ella, la inyección de los tres meses no es indicada en casi ningún caso, e intentó convencerme de que probase la píldora (como si la píldora no tuviera contraindicaciones). Eso sí, «sólo desde que vuelvas a tener la regla, que quizás sea en tres meses, o en seis».

—¿Y mientras?

—Mientras, estás desprotegida.

No. No quería estar desprotegida. Tampoco quería utilizar otros métodos menos efectivos mientras tanto.

Lo que le contesté no lo voy a poner literalmente por si la matrona en cuestión lee esto y resulta que tiene buena memoria. Pero fue en la línea de «¿Me das un volante para el Depo-Provera o el nombre de la persona responsable de tu trabajo?».

No me parece justo que las mujeres tengamos que enfadarnos y discutir para conseguir este método anticonceptivo que, al fin y al cabo, está disponible en España.

 

El volante, ya emitido por la matrona cansina, me llevó al centro provincial de salud reproductiva un mes después, donde me hicieron un montón de preguntas personales, me pesaron, me hicieron un análisis… Y me pusieron la inyección allí mismo.

Me dijeron que dentro de tres meses debía hacer las gestiones en mi centro de salud local, y después de otro trimestre tendría que volver a ese centro provincial para un segundo y, en principio, «último» análisis.

 

Las gestiones en el centro de salud local son las siguientes:

 

  • Pedir cita con el médico de cabecera para que te dé la receta del medicamento.
  • Con la receta, acudir a la farmacia a comprarlo.
  • Una vez comprado, pedir cita para que una enfermera te ponga la inyección, y de paso te haga el interrogatorio de tu historial desde la última vez que has estado allí para comprobar que el medicamento no te está perjudicando.

Tres ocasiones en las que, incluso en las ciudades, es muy común que te encuentres con alguien conocido con ganas de contarte lo que le trae por allí y de oír lo que te trae a ti, mientras te inventas algo porque la razón que te lleva a hacer tanto viaje al centro de salud y a la farmacia es demasiado intima para compartirla en público.

 

En cuanto al personal médico y farmacéutico, me encontré con reacciones como estas:

La farmacéutica me informó, en tono de reproche, de que sólo íbamos con la receta del Depo-Provera mujeres que habíamos nacido o residido en el extranjero.

De las enfermeras que me pusieron la inyección, una pensaba que tenía que pincharme cada mes; otra ni había oído hablar de este anticonceptivo.

 

O alguien con poder quiere que aumente el número de embarazos no deseados, o no me explico que las autoridades sanitarias españolas pongan tantos obstáculos al método más cómodo y eficaz que se conoce contra la concepción.

 

 

Autora anónima

Esta loca se marchó de casa y del país a los veintipocos años, y ahora que ha vuelto tiene tiempo para relatar sus experiencias. Pero la muy cobarde quiere hacerlo anónimamente, y para eso ha entrado de incógnito en Vota y Calla.

 

Imagen de cabecera: Newstarget

 

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4 sin mordaza

  1. Por lo que me han informado, la Seguridad Social solo financia métodos anticonceptivos orales o el DIU de cobre, los peores.

    Yo, personalmente, nunca oí hablar de él. Me parece un buen método. Habría que mirar los efectos secundarios.

    Twitter: @MigueI_1

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  2. la loca de la depo 05/11/2018 a las 14:12

    Hola, soy la autora anónima, también se me puede llamar la loca de la depo.

    Al comprar la píldora me cobraron unos 20€, igual es que la matrona me tenía que haber hecho receta y no me la hizo.
    Al comprar el frasquito con el líquido del depo-provera, receta en mano, no creo que llegara a un euro.

    Efectos secundarios: no hay regla, ni siquiera una de mentirijillas como la de la píldora, no hay dolores, hay cambios de humor y a largo plazo puede haber aumento de peso y perdida ósea.

    Responder
    1. El mejor metodo anticonceptivo es la basectomia masculina
      100% efectiva
      Es reversible y lo sé por experiencia
      no es dolorosa y son 15 min
      ademas la reversibilidad es gratis por la sanidad publica pero la operacion cuesta 300€ por la privada

      los anticonceptivos de mujer que no son DIU aumentan la probabilidad de cancer de mama por las hormonas, asi como abusar d lácteos, carne y huevos por lo mismo y mas

      Para terminar, corazon, creo que si no quieres que s sepa quien eres no hace falta que lo digas, sino que simplemente lo hagas como has hecho de facto y asi ademas te ahorras lo de “la loca qe … “

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