¿Hay democracia en España?

Saludos, ciudadanos que «ejercéis» el poder político. Hoy nos quitamos la mordaza para preguntarnos si hay verdaderamente democracia en España. Atendiendo a la definición del diccionario, se diría que no.

 

¿Hay democracia en España?

Como ya dijimos por aquí, existen varias similitudes entre las comunidades de propietarios y el Estado. La principal: que votamos a unos dirigentes que manejan el dinero de todos. En el caso de las comunidades, a un administrador.

Voy a tratar de trasladar de escenario el argumentario del Gobierno para dejar de manifiesto lo absurdo, lo ridículo de sus «razonamientos» (excusas, más bien), que sin embargo se imponen con facilidad en cierto sector de la población.

 

Democracia a la española

Una comunidad de propietarios tiene un administrador muy malo. Quiere cambiar, así que solicita presupuesto a la competencia: Administración de Fincas Pepe. El presupuesto les parece adecuado; en caso de ser elegidos, prometen que arreglarán la economía de la comunidad, y además lo harán sin subir las cuotas ni eliminar servicios esenciales, en los cuales asegura que jamás meterían «la tijera».

Llegan las «elecciones» (la Asamblea General de la comunidad) y los propietarios eligen a Fincas Pepe. El administrador da las gracias en su presentación y asegura que nunca se escudará en la gestión de la empresa que le ha precedido.

A los pocos días, Fincas Pepe comienza a tomar medidas que no estaban en su presupuesto y a incumplir lo que prometió.

Una de sus promesas fue acabar con la morosidad que asfixia a la comunidad. Pero los vecinos son testigos de que no se ponen medios para ello, no se persigue a los grandes deudores, mientras que se acosa con todo el peso de la ley a quienes se retrasan en el pago de una o dos mensualidades porque tienen dificultades económicas.

Amparándose en que «no hay dinero», Fincas Pepe sube las cuotas, a pesar de que prometió bajarlas, castigando de esa forma a la mayoría que cumple con sus obligaciones. Lo cierto es que si los grandes morosos pagaran, habría dinero de sobra. Otro problema es el despilfarro:

La empresa de mantenimiento está muy por encima del precio de mercado, y además proporciona un mal servicio. El césped está seco, algunas farolas sin bombillas, las calles sucias… y eso pese a tener muchos más empleados de los que la urbanización necesita, lujo que la comunidad paga con creces. Por ejemplo: sólo para la piscina está el departamento de medir el PH, el de controlar el cloro, el de pasar la barredora, el del recogehojas, el de encender y apagar el motor, el de los gresites, el de las luces, compras, facturación… El responsable de cada uno de estos departamentos no tiene ni idea de su trabajo, por lo que se ve obligado a apoyarse en una multitud de asesores, de los que unos saben y otros son simplemente familiares, amigos o personas a quienes devolver favores; después están los encargados y los trabajadores, y así por cada departamento, y toda esa gente cobra de la comunidad.

Ante las quejas de los vecinos el administrador asegura que está negociando con la empresa de mantenimiento para conseguir un mejor precio y que va a dejar únicamente a los empleados necesarios, aunque no lo hace ni lo hará en el futuro.

La comunidad dispone de unos espacios de aparcamiento. El administrador los vende a un precio irrisorio a una empresa que va a alquilar las plazas. Los propietarios protestan: ya no tienen donde aparcar y, aun aceptando que la única solución hubiera sido convertir aquello en un parking de pago, ¿por qué no se ocupa la comunidad y se beneficia del dinero que genera el negocio, que buena falta le hace? Hay quien dice que Fincas Pepe y sus allegados tienen intereses en la compañía que se ha quedado con el aparcamiento…

 

Unos comuneros redactan las circulares o boletines. Son informes periódicos que publican en el tablón de anuncios y en la página Web de la comunidad, cuya finalidad, en principio, consiste en mantener al día a los propietarios de lo que ocurre en la urbanización. Existe una evidente y sospechosa connivencia entre estos vecinos y la administración de fincas. Uno de ellos incluso trabajó para Fincas Pepe anteriormente.

Estos vecinos, cuyo trabajo se subvenciona (el administrador les entrega dinero de la comunidad para que lleven a cabo su circular), distorsionan, ocultan las noticias negativas e inventan positivas. Por ejemplo: cuando el administrador decidió cancelar el servicio de los ascensores, titularon «Plan para estimular el estilo de vida saludable». Cuando ordenó retirar los extintores: «Reducción de obstáculos en las zonas comunes».

Ante las quejas que la gestión del administrador está provocando, en la página Web se publican unas declaraciones suyas en las que afirma: «Soy absolutamente consciente de que no cumplimos nuestro presupuesto», pero acto seguido le echa la culpa al anterior administrador. Sí, al mismo en cuya herencia prometió no escudarse jamás. También asegura que «Quien me ha impedido cumplir mi presupuesto ha sido la realidad». ¿Significa eso que su presupuesto era irreal, populista? Eso parece.

 

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“Buena chica: sólo una más y estarás a salvo”. Crédito

 

El «no hay dinero» es el cansino mantra con el que se rebaten las quejas por los recortes, aunque al administrador no parece faltarle. Unos pocos vecinos, inmunes a la propaganda, preguntan por qué no empiezan eliminando las subvenciones al boletín, o reduciendo los disparatados honorarios de la empresa de mantenimiento, o moderando el altísimo sueldo del administrador y sus múltiples privilegios, todos a cargo de la comunidad. A estos vecinos se les acusa de demagogos.

En el tablón de anuncios se filtra la posibilidad de que se cierre la piscina para gastar menos agua. «Austeridad», le llaman. Los vecinos se alarman, se corre la voz y algunos incluso se atreven a levantar la suya. Finalmente lo que hace Fincas Pepe es prescindir del socorrista. A pesar del riesgo que esto supone para la integridad física de los bañistas, muchos suspiran aliviados por el mal menor. Los redactores de la circular venden la medida como un éxito, titulando: «El administrador consigue que no se cierre la piscina».

Las farolas de las zonas comunes se encienden ahora más tarde y se apagan antes. Los afectados avisan de que eso genera inseguridad y puede provocar accidentes en las escaleras, a lo que el administrador responde que recibieron una comunidad en muy mal estado.

 

Fincas Pepe encarga a un empresario amigo la construcción de una segunda piscina, esta vez olímpica. Es la gota que colma el vaso: los vecinos se movilizan y protestan en los alrededores de la obra. Si no hay dinero para ascensores, farolas ni socorristas, no están dispuestos a que se desperdicie en una piscina olímpica. Hacen una sentada en el jardín, llevan pancartas, cantan consignas contra el administrador.

Los redactores de la circular primero tratan de silenciar las críticas, ignorándolas. Luego las minimizan (son «cuatro»), y finalmente, cuando sus mentiras son insostenibles, el administrador envía a los vigilantes de seguridad, que se emplean con una brutalidad extrema para desalojar de allí a quienes les pagan sus sueldos. Entonces los del boletín acusan a los manifestantes de antisistemas, de violentos, dicen que queman papeleras y quieren destrozar la comunidad. No hablan de los vecinos con las cabezas abiertas por las porras ni de los que han dejado tuertos, sólo se repite una supuesta lista de vigilantes de seguridad heridos por los peligrosos «terroristas».

Finalmente, gracias a las protestas, el administrador desiste de su intento de construir la piscina.  No obstante, promete compensar al empresario, también con dinero comunitario.

 

viñeta ley mordaza, ley de seguridad ciudadana

Si la policía actúa siempre correctamente, ¿por qué ese miedo a que les graben? Y ¿por qué les cuesta tanto ir identificados como marca la ley? Crédito

 

Tras esto, los vigilantes de seguridad, unos amparados en la impunidad más absoluta y otros movidos por el sadismo, comienzan a sembrar el terror. Nada le sucederá a quien se quede en casa en silencio, pero el que se rebele o trate de molestar con llamadas o correos electrónicos al administrador, el que intente movilizar a los residentes, corre grave peligro. Unos propietarios graban y fotografían actuaciones de los vigilantes vulnerando los derechos humanos y se las hacen llegar al administrador. Este toma inmediatamente cartas en el asunto. ¿Actuando contra los vigilantes que infringen la ley? No, modificando los estatutos para incluir los siguientes puntos:

 

El uso no autorizado de imágenes de miembros de la empresa de vigilancia será considerado infracción grave.

Las reuniones frente a la sede de Fincas Pepe se sancionarán como infracciones graves cuando ocasionen una perturbación de la merecida tranquilidad del administrador.

 

Los vecinos se quejan de que el administrador haga y deshaga a su antojo, sin consultarles, de que les reprima dictatorialmente, de que no dé la cara, etc. Desde Fincas Pepe (con la ayuda del boletín informativo) contestan que fueron elegidos en asamblea, que tienen la legitimidad de los votos. Si se les recuerda que están haciendo lo contrario de lo que venía en su presupuesto, replican que no queda más remedio (según su criterio; el criterio de los que pagan no importa) y les proponen con recochineo a los indignados que se presenten de candidatos a administradores, y si les votan podrán hacer ellos lo que quieran hasta la siguiente asamblea. Quienes argumentan que eso no funciona así, que son propietarios y tienen derecho a elegir en qué se gasta o se deja de gastar su dinero, son insultados y tachados de antidemócratas.

Finalmente llega la fecha de la Asamblea General Ordinaria y cesan a Fincas Pepe. ¿A quién vota la mayoría en su lugar? A ese administrador tan malo que tenían antes (!).

¿Y qué pasa con Pepe? Ahora es consejero de la empresa de mantenimiento.

 

El que paga no manda

¿Imagináis que en una comunidad se diera el panorama que acabamos de presentar? ¿Que la administración de fincas pretenda que el papel de los comuneros consista en pagar las cuotas, votar si les parece, y no volver a opinar hasta la próxima asamblea? ¿Que a los vecinos se les ningunee, insulte e incluso golpee «por su bien»? ¿Qué se parapeten tras los votos para actuar en contra del criterio de los propietarios? Se hubiera convocado Asamblea Extraordinaria y se hubiera echado al administrador. Oiga, usted trabaja para nosotros, no al revés. Y sin embargo, esto, que no toleraríamos de ningún modo en una comunidad de vecinos, lo aceptamos cada día de nuestros representantes políticos.

 

Música: Indignación, de El Chojin

Primera parte de esta entrada: Comunidad de vecinos España

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11 sin mordaza

  1. Muy buena metáfora Salva, excepto por un pequeño detalle: la información previa. No sé cuanto sabrían los vecinos de Fincas Pepe, pero no es posible alegar ignorancia entre los votantes españoles porque los partidos que han gobernado en este siglo son ampliamente conocidos. A menos, claro, que se acepte la ceguera voluntaria como eximente.
    Para ilustrar mi comentario adjunto dos vídeos que me encanta incorporar al menos una vez al año a algún artículo de mi blog:
    – Un clásico que nunca pasa de moda: los ratones que votaban gatos
    https://www.youtube.com/watch?v=e-fEX3_GBsc

    – Otro clásico que poca gente es capaz de aguantar de un tirón, y no es por su duración: la doctrina del shock
    https://www.youtube.com/watch?v=yIhZjEsgsNQ

    Saludos.

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    1. Gracias, Vicente. En cuanto a la parte de culpa de la ciudadanía, la «ceguera voluntaria», el empecinamiento en tropezar trescientas veces contra las mismas piedras, he intentado reflejarlo al final:

      «Finalmente llega la fecha de la Asamblea General Ordinaria y cesan a Fincas Pepe. ¿A quién vota la mayoría en su lugar? A ese administrador tan malo que tenían antes (!)».

      El vídeo que nos dejas del discurso de Tommy Douglas (el de los ratones masoquistas) ya te dije en tu blog que es excelente.

      Y qué decir de La doctrina del shock. Amo a Naomi Klein. Grandísimo libro (también me gustó mucho su No logo) y estupendo documental.

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  2. Resumen de la entrada: Jajaja no. Hala, ya te he ahorrado unas horas de tu vida. Pero como leer esto no es una pérdida de tiempo, si no todo lo contrario (toma halago gratuito) te diré que poco hay que comentar y solo puedo darte la razón. Por cierto, no has incluido la mítica frase “es que todos los administradores de fincas son iguales”. Supongo que eso a ti, en particular, te dolería

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    1. Gracias, Miguel. De gratuito nada, totalmente merecido :P

      Pues aunque todas las generalizaciones son malas, ese tipo de frases no me duelen, y te explico el motivo: me repugna el corporativismo, y además considero que la autocrítica, tanto en lo profesional, como en política, como en cualquier ámbito de la vida, es esencial. Por lo tanto, siendo coherente, no me queda otra que decir lo que pienso, aunque tire piedras contra mi tejado. Y lo que pienso es que, aunque soy consciente de que no todos los administradores de fincas son iguales, por lo que he podido conocer, no puedo estar precisamente orgulloso de mi gremio.

      Lo mismo me ocurre con los grandes empresarios y los políticos: tengo la impresión, tan válida como la del que opine lo contrario, de que hay una mayoría corrupta.

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  3. Buenísimo. La verdad es que alguna que otra vez se me había pasado por la quijotera la metáfora del Administrador de Fincas; es real como la vida misma (y bastante claustrofóbico). Otra frasecita típica sería “para que me robe otro, prefiero que lo haga Fincas Pepe.”

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  4. Pandora Groovesnore 15/12/2014 a las 20:47

    Y además Pepe es el titular de una cuenta bancaria única (en Bankia, porque es íntimo del que hace las camisas a medida a Blesa y le pasa información privilegiada) en la que tiene centralizadas varias comunidades, de forma que las distintas juntas directivas de esas comunidades, o sea los pringaos que reciben las broncas de los vecinos por cualquier motivo, no tienen idea ni posibilidad de saber cual es el saldo real de su comunidad. Así que a lo peor una comunidad está pagando la deuda de otra… Y encima Pepe dirá a esa comunidad que han estado viviendo por encima de sus posibilidades, porque lo de poner mármol en el portal en estos tiempos de austeridad… (en realidad fue una marmolina guarrindonga que costó mucho menos que lo que facturó, pero es que la factura la hizo Calatrava, que va al mismo proctólogo que Pepe) Y los vecinos, en el peor de los casos aguantarán y se tirarán en la siguiente junta a los brazos del antiguo administrador… En fin, real como la vida misma… En España ya sabemos que las elecciones no las gana uno, las pierde el otro. Estamos demasiado bien domesticados, y seguimos pensando que solo se puede elegir entre blanco y negro, rojo y azul, una vez cada cuatro años y sin rechistar… pero amigo mio… huelo vientos de cambio… creo…

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    1. Sabía yo que esta le iba a gustar, señora presidenta de comunidad.

      Muy bien completada la entrada. Cuando no tenga tiempo de escribir (o esté en plan perro) te llamo ;)

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      1. Pandora Groovesnore 18/12/2014 a las 22:40

        ¡Ay mi niño administrador cómo me conoce! Vale, cuando estés perro silba, ahí estaré. A partir de ahora te leeré y contestaré por la noche… no porque sea más romántico… que también… es que ya no puedo leerte por la mañana, desde el ordenador de mi trabajo (a ver, entiéndanme, que yo soy de Venus y puedo hacer varias cosas a la vez: escribir en tu blog, responder un correo electrónico, comentar con mis compas el follón del pequeño Nicolás y tomarme un capuchino bien espumoso con música de Marvin Gaye de fondo mientras leo un informe) Pues no… por protocolos de seguridad, querido administrador, has sido capado… Bueno tú y el 99,99% de las páginas por las que navegaba, así que desde mi keli, por la noche, te leeré y contestaré… El Gran Hermano es mi eterno guardián y vela por mi productividad… Gracias Amado Líder

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        1. Como soy un maldito empresario, no puedo más que solidarizarme con tu jefe. Él está levantando España A PESAR DE sus empleados, así que toda decisión que tome (caparte Internet, encadenarte a la silla, ponerte un suero con café para que no pierdas la media hora del almuerzo) cuenta con mi apoyo. Y deja de quejarte, insignificante «prole».

          (Me alegro de leerte de nuevo por estos lares).

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