Consideraciones postelectorales (y VII): Nuevas elecciones generales

Saludos, lectores. ¿Me habéis votado ya en los Premios 20Blogs?

Hoy me quito la mordaza para intentar predecir si van a repetirse o no las elecciones generales en unos meses (la fecha sería el 26 de junio), y cómo le iría a cada partido en ese caso. Me mojo, además, pronosticando el pacto de gobierno por el que va a apostar el PSOE.

Y con esta entrada doy por concluida la serie «Consideraciones postelectorales», que yo creo que ya está bien, ¿no?

 

Consideraciones postelectorales (y VII): nuevas elecciones generales

La ley dice que se convocarán elecciones si no se ha logrado formar gobierno dos meses después de celebrarse la primera votación de investidura. Pedro Sánchez va a someterse a esa votación el 2 de marzo, y de no conseguir la mayoría absoluta lo intentará con mayoría simple cuarenta y ocho horas después (el 4 de marzo). Es decir, que la fecha límite para que Pedro Sánchez (u otro candidato) consiga los apoyos suficientes es el 3 de mayo. Si no, se convocarían nuevas elecciones. El plazo es de 54 días, por lo tanto, las próximas elecciones generales serían el 26 de junio de 2016.

 

Ya sabéis que desde el gobierno en funciones y los medios de comunicación (casi todos afines) llevan semanas tratando de crear alarma social por el «bloqueo» institucional. Da lo mismo que en 1996 transcurrieran dos meses desde las elecciones hasta el infausto día en el que Aznar fue investido presidente. Aquí no llevábamos ni un mes y ya estaba España en peligro. El día en el que escribo este artículo, 17 de febrero de 2016, todavía no se ha superado ese plazo. Se va a superar, pero tampoco pasa nada, es normal, nunca ha estado el voto tan fragmentado. En 1996 el PP consiguió 156 escaños; en estas elecciones el PSOE se ha quedado en 90, así que es lógico que las negociaciones tarden más.

También tenemos el ejemplo de Cataluña: las elecciones tuvieron lugar el 27 de septiembre y la investidura de Puigdemont no llegó hasta el 10 de enero, tres meses y medio después.

O el de Andalucía: del 22 de marzo al 11 de junio (dos meses y 20 días).

 

De esta, en teoría, insostenible, anárquica, amenazante situación nacional le echan la culpa a Pedro Sánchez. Con lo fácil y lo bonito y lo estable que hubiera sido un gobierno de Gran coalición con el PP, con Ciudadanos en el papel de proveedor de vaselina. Pero el PSOE, por lo que sea (corrupción de los populares hasta debajo de las alfombras, financiación ilegal durante décadas…), no acaba de decidirse a dar el sí quiero. Se ha pasado San Valentín y no se ha lanzado.

Por el contrario, Ciudadanos, demostrando la sensatez de su lema, no tienen ningún problema en pactar o dejar gobernar a un partido podrido. Con Podemos no, pero con el PP lo que haga falta.

 

El miedo como arma política

Volvamos a la posibilidad con la que abríamos este artículo: ¿tan malo sería repetir las elecciones? Eso parece, escuchando a algunos. Los mismos que nos venden el día de la votación como la «fiesta de la democracia», profetizan que la repetición electoral llegaría cabalgando en apocalípticos desastres. Pero no les pagan por ser coherentes.

Hablando de pagar, esa es una de las excusas que ponen para hacer que cunda la ira entre los ciudadanos ante la sola mención de una posible repetición electoral: el dinero. Unos 160 millones de euros, según algunos cálculos. Esto es más o menos el precio del aeropuerto de Castellón, que estuvo cinco años sin operar. Y España está plagada de ejemplos similares: la Ciudad de la Cultura de Compostela (400 millones); la Ciudad de la Luz en Alicante (265 millones)…

Me parto. Los que han dilapidado colosales cantidades de dinero público en obras faraónicas, inútiles; los que se ponen a sí mismos sueldos astronómicos y se regalan dietas y un sinfín de privilegios (porque ellos lo valen); los que han rescatado con miles de millones de euros a la banca, por no mencionar lo que han robado y siguen robando, ahora se «preocupan» por lo que costaría celebrar unas nuevas elecciones generales. Hay que tener cara dura.

Y que no falte la «inestabilidad». El miedo es el arma política más usada en nuestro país (me atrevería a decir que en nuestra sociedad), el miedo nos vuelve dóciles, consigue que aceptemos de buen grado la glotona codicia del líder a cambio de la supuesta seguridad que nos procura.

Miedo al otro, al que no piensa como tú, al diferente, al cambio, al terrorismo, a la crisis, a la reacción de los mercados… Para influir en los políticos mediante la manipulación de sus votantes se abre el cargador, clic, se introduce el miedo, clac, y con el cañón en la boca aceptamos libremente cualquier propuesta. Lo que sea, pero cuanto antes, por favor. Pod favod.

 

¿Qué crees que votaríamos los españoles si se repitieran las elecciones?

Aún no me he descargado la última actualización del software de la bola de cristal, pero llevo las botas de agua, así que vamos a saltar en los charcos:

Es lógico que al PSOE le entre el canguelo a una repetición electoral dada su tendencia de voto en plan El Vuelo del Fénix, y que Podemos haya estado a punto de rebasarles por la izquierda con tan sólo dos años de vida. Si hay nuevas elecciones en junio, imagino que el PSOE pasará a ser tercero.

Ciudadanos, después de que sus desmesuradas expectativas de voto tuvieran un «desencuentro con la realidad», que diría un político, y ahora que se le has visto el plumero, en caso de repetición electoral posiblemente se peguen una hostia de escándalo.

¿Y el PP? Umf, a saber qué hay en la cabeza de alguien que sigue votando al partido de los corruptos. Lo esperable sería, dado el relativo bluf de Ciudadanos, que muchos de los votantes que cambiaron el azul por el naranja volvieran a Casa Pepe. Pero el hedor genovés está llegando a unos niveles que pueden resultar inaguantables hasta para sus votantes, que ya sabemos que nacen con una mutación genética que les otorga el superpoder de la tolerancia sobrehumana a la inmundicia.

En cuanto a Izquierda Unida… El 20D votaron a este partido, redondeando, 900.000 personas (no «un millón», como se empeñan en repetir). Sabiendo que esos novecientos mil votos no les sirvieron para nada en ninguna circunscripción excepto en Madrid, dos escaños que ni siquiera les dan para tener grupo propio, y sabiendo que si todo sigue más o menos como en diciembre, con sólo un tercio de esos votos Podemos conseguiría adelantar al PSOE, mucho me temo que la repetición electoral sería letal para IU.

Así las cosas, creo que unas nuevas elecciones no les vendrían mal a Podemos, pero no debemos olvidar la inclinación de la izquierda a la abstención. Dos elecciones en tan poco tiempo es demasiado esfuerzo para las filas progresistas. Y por otra parte, el juego sucio, antidemocrático de PP, PSOE y Ciudadanos, negándoles sus grupos a las confluencias para atacar a Podemos, podría conseguir que estos acuerdos territoriales no se repitieran de cara a una próxima cita electoral, lo que sería muy dañino para los intereses de este partido.

El PSOE, además de con Ciudadanos, también está intentando llegar a un acuerdo con Compromís, las confluencias e IU, en un intento de aislar a Podemos, de dar sensación de soledad, morada soledad. Se está prestando de buen grado al juego IU, a quienes los socialistas ponen como ejemplo de buenos chicos. Papá PSOE le pide a Podemos que sea bueno como el hermanito IU.

 

¿Qué dicen las encuestas?

Me importa poco. No me baso en las encuestas, sabéis lo que opino de ellas, y ya comprobamos en las europeas y en las pasadas generales su clamoroso error de predicción con Podemos y Ciudadanos: ningunearon a aquellos, sobreestimaron a estos. Pero muchas agencias demoscópicas siguen insistiendo: si se repiten las elecciones, Ciudadanos subirá. Como le ocurre a un reloj parado, alguna vez acertarán, pero por ahora han hecho el ridículo.

Sin embargo, hay una encuesta que sí me creo, quiero decir que coincide casualmente con mi punto de vista: la que encargó la revista Tiempo. Preguntaban por la intención de voto en el supuesto de que se presentase a las elecciones una hipotética confluencia de Izquierda Unida con Podemos. Al no fragmentarse tanto el voto de la izquierda, esta nueva fuerza alcanzaría los 101 escaños (actualmente Podemos tiene 69), superando en casi 30 escaños al PSOE, que pasaría de 90 a 74.

 

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Encuesta de intención de voto en caso de confluencia Podemos-Izquierda Unida (revista “Tiempo”)


 

Esto me hace lamentar de nuevo que no se consiguiera del todo la tan ansiada confluencia de izquierdas, posiblemente por el excesivo apego de IU a sus siglas. Pero quizá esta vez, si hay nuevas elecciones los de Alberto Garzón se incorporen a la verdadera «unidad popular», aunque sólo sea porque les va la vida en ello.

 

¿Qué van a hacer los partidos? Otra de pactos electorales

Lo dije en el último artículo de esta serie: mi sensación es que el PSOE presentará un acuerdo con Ciudadanos, a quienes les da igual ocho que ochenta, y tratarán de pasarle la presión de unas nuevas elecciones a Podemos, como ya vienen haciendo.

Acabamos de asistir a la reacción socialista a la segunda propuesta de gobierno de Podemos (un detallado documento de 98 páginas con memoria económica): malestar, enfado y palabras gruesas: «Perplejidad, preocupación y decepción»; «El señor Iglesias demuestra que no sabe ni dónde está, ni qué papel le corresponde en este momento»; «Falta de respeto»… En estos términos se ha desarrollado la contestación de Antonio Hernando. Y es que se supone que Podemos ha de apoyar al PSOE porque sí, por la cara bonita de Pedro Sánchez. Si no, es que están haciendo «pinza» con el PP. Y en esta reducción simplista nos movemos. Nos mueven.

Podemos no propone nada descabellado. En la presentación de sus «Bases políticas para un gobierno estable y con garantías», se puede leer:

 

El gobierno que proponemos estará presidido por el candidato de la fuerza política que más votos obtuvo entre los partidos que conforman la coalición, contará con una vicepresidencia que represente a la segunda fuerza más votada y tendrá una configuración ministerial y subministerial proporcional al apoyo electoral obtenido por las diferentes fuerzas de la coalición.

Nuestra intención es presentárselo, en primer lugar, a las formaciones políticas con las que aspiramos a formar gobierno (PSOE, Izquierda Unida y Compromís); en segundo lugar, a las formaciones a las que solicitaremos apoyo para la investidura (Ciudadanos, ERC, DiL, PNV y el resto de formaciones con representación parlamentaria).

 

Por supuesto, si el PSOE no acepta esta propuesta y sigue, como parece, en su quijotesco empeño de gobernar en solitario con 90 escaños a lomos de un Rocinante naranja, la culpa de que haya nuevas elecciones será de Podemos. Para eso tienen a los medios. Ya está pasando: desde Podemos y Ciudadanos han dicho exactamente lo mismo pero a la inversa: Ciudadanos sólo contempla el pacto con el PSOE cambiando a Podemos por el PP, y Podemos prefiere a IU en vez de a Ciudadanos. Y sin embargo, desde todos los frentes, incluido el propio Pedro Sánchez, se ha acusado a Pablo Iglesias de «excluyente» mientras no ha habido una palabra de reproche para Ciudadanos. Y eso que fueron los de Albert Rivera los que primero exigieron repudiar a Podemos como condición para llegar a ningún tipo de acuerdo con los socialistas.

Si PSOE y Podemos firman finalmente un pacto (que está complicado), los medios no presionarán a Ciudadanos para que se abstengan en pro de la gobernabilidad. Es más, los aplaudirán por oponerse, como el PP, a tan «descabellada» coalición. En cambio, si Podemos vota en contra o incluso únicamente se abstiene ante un acuerdo de gobierno de PSOE y Ciudadanos, la prensa los despellejará, serán señalados como los culpables de la inestabilidad, de la caída del IBEX, la muerte masiva de abejas y la propagación del virus Zica. Hablarán de «pinza» PP-Podemos, de apoyo a la derecha, etc. La presión será insostenible, pero en Podemos deberían estar acostumbrados a esto, pues llevan así desde que nacieron. No es justo, pero es lo que hay.

Y en cuanto al acuerdo de gobierno en sí, igual. Los mismos que alertan de que un pacto con los 161 escaños de PSOE, Podemos e IU sería débil y estaría abocado a una legislatura corta, verían más que suficientes los 130 escaños que sustentarían un acuerdo entre PSOE y Ciudadanos.

Saquemos el ábaco. Suponiendo que en el PP sean fieles por una vez a su palabra y voten en contra de cualquier pacto de investidura que no les incluya, estas son las cuentas:

 

  • PSOE, Podemos e IU: 161 escaños. Como ya dijimos en la quinta entrega de esta serie, si Ciudadanos se abstuviera, Sánchez sería investido presidente aunque el resto de partidos votaran en contra.
  • PSOE y Ciudadanos: 130 escaños. No les vale con la abstención de Podemos, necesitan su voto a favor.

 

Si Ciudadanos se abstiene, hay gobierno PSOE-Podemos, mientras que un gobierno PSOE-Ciudadanos necesita del voto favorable de Podemos. ¿Por qué, entonces, el foco está sobre Podemos y no sobre Ciudadanos? ¿Y por qué, entonces, el PSOE no prioriza la alianza natural con los de Pablo Iglesias en lugar de tontear con los de Albert Rivera? Lo lógico es que alcanzaran con Podemos un acuerdo de izquierdas, de modo que recayera en Ciudadanos la responsabilidad de votar en contra de ese acuerdo y llevarnos a nuevas elecciones.

¿Qué va a hacer Podemos si el PSOE les pone en la tesitura de votar a favor de su acuerdo con Ciudadanos, negándoles formar parte activamente (vía ministerios) de ese gobierno? No lo sé, ahí ya no llego. ¿Qué deberían hacer? Preguntar a los simpatizantes. Y ¿qué deberían votar estos? Pues… Si lo que me preguntáis es qué sería mejor para Podemos, no puedo daros una respuesta definitiva. Por un lado, hemos visto que el horizonte de nuevas elecciones no parece malo para la formación morada, pero por otro, la artillería mediática iba a ser implacable con los «culpables» de la repetición electoral, así que no sé.

—¿Cómo? No valdrías para tertuliano.

No, no valdría. No lo sé todo. Lo que sí puedo deciros es lo que yo haría: si en el PSOE insisten en que ellos marcan todas las condiciones, pintan las líneas rojas (como su negativa al referéndum de Cataluña) y se niegan a compartir, como es de justicia, los cargos (una vicepresidencia y la asignación proporcional de ministerios), yo votaría en contra. Y que el PSOE rectifique, o se retrate con la abstención del PP, o nuevas elecciones.

En lugar de distribuir los ministerios en función del número de votos (5.530.779 del PSOE, 5.189.463 de Podemos), aceptaría dividirlos atendiendo al número de escaños (90 y 69, respectivamente). Pero hasta ahí.

Aunque si no valgo para tertuliano, tampoco para político. No velo por los intereses de Podemos como partido. Esta es en mi opinión la única manera de tener una mínima garantía de que las cosas empezarán a cambiar en este país, pero no sé (no me lo planteo, siquiera) si esta postura sería estratégicamente conveniente para Podemos de cara a una repetición electoral. Para eso están los politólogos, que siempre aciertan. Como los economistas.

 

En cuanto a los próximos pasos del PSOE, coincido totalmente con el último párrafo del artículo al que aludía antes al hablar de las encuestas:

 

Con los datos de esta encuesta en la mano, da la impresión de que el PSOE se debería pensar mucho lo que hace. Si provoca la celebración de nuevas elecciones, una hipotética alianza de Podemos e IU le dejaría como una fuerza residual de la izquierda. ¿Acabará pactando con quien sea para evitar ese escenario?

Álvaro Nieto, revista Tiempo, 29 de enero de 2016

 

Y eso imagino que hará: pactar con el PP que los conservadores se marquen un Democràcia y Llibertat, esto es: si la CUP/Podemos no traga, serán ellos los que cederán con su abstención, igual que DiL entregó in extremis la cabeza de Artur Mas. Pero sólo en el último momento, cerca ya de mayo, cuando la escopeta del miedo haya disparado todos sus cartuchos.

 

Imagen de cabecera: El Roto (Vocabulario figurado)

 

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27 sin mordaza

  1. Vamoavé, haga lo que haga Podemos, está jodido.
    Si votan a favor, o se abstienen, de un PSOE-Ciudadanos, los tachan de favorecer a la derecha. Si votan en contra y provocan elecciones, la culpa es de ellos por romper la baraja; aunque lo bueno de esto es que a) el PSOE cavaría su tumba porque se retrataría al pactar con la derecha y b) Podemos subiría como la espuma, muy posiblemente dejando a PSOE en tercer lugar. Siempre y cuando Cayo Lara y demás vieja guardia rancia de IU lo permita.
    Del PP ya no hablo; ellos tienen su cuota fija de votantes hagan lo que hagan.
    Ayer estuve discutiendo con mi madre sobre la propuesta de Podemos: me parece lógico que Pedro Sánchez seal el presidente por ser la fuerza más votada, que Iglesias sea el vicepresidente por ser la segunda fuerza más votada y los ministerios se repartan proporcionalmente. Sinceramente, no veo por ningún lado la falta de respeto. Pero ella ya había sido abducida por los medios y repetía que lo que Podemos quiere es fagocitar al PSOE (ella es muy fiel al PSOE, haga lo que haga), que Iglesias quiere usurpar el papel de Sánchez y dejar a éste último como un mero ornamento. Vamos, que repetía palabra por palabra las opiniones de los periodistas tertulianos del ABC.

    Un saludo Salva!

    PD. Antonio Hernando está escalando peligrosamente en mi top ten de Políticos Detestables.

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    1. Si fuera sólo el ABC… El lunes volví a escuchar Hora 25, llevaba tiempo sin hacerlo. Pues todos los tertulianos decían lo mismo que tu madre, los tres: Miguel Ángel Aguilar, Javier González Ferrari y Fernando Vallespín. Los cuatro, si contamos a Àngels Barceló, que no se quedó atrás.

      Ahora, aunque tenga mayor apoyo mediático, tampoco me gustaría nada estar en la piel de Pedro Sánchez, lo tiene muy chungo. Si hubiera que ponerle banda sonora, le iría bien Paint it black.

      Responder
      1. Bah, pero no debería sorprenderte eso! Dos de El País, uno que estuvo en la COPE y Àngels Barceló que tuvo un desencuentro con Iglesias. Qué esperabas?

        Responder
        1. Pues esperaba un poco más de objetividad. Ya, soy un iluso.

          Por cierto, Ferrari se ha ido a la COPE con “su” Herrera, pero hasta entonces era el presidente de Onda Cero.

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    2. Hola David. Voy a ver si soy capaz de explicar por qué tu madre no está tan equivocada como pueda parecer.

      En primer lugar no es ningún secreto que Podemos quiere convertirse en el partido hegemónico de la izquierda, y habida cuenta de su fracaso a la hora de aparecer como un partido transversal (ver barómetros del CIS: los españoles sitúan a Podemos de forma consistente a la izquierda de IU) para ello necesita PASOKizar al PSOE. Lo declaró abiertamente Pablo Iglesias en perfecto inglés en la New Left Review el pasado verano, hablando de explotar las debilidades del PSOE para forzarlo a seguir el liderazgo de Podemos bajo riesgo de implosión. No es pues de extrañar que Pedro Sánchez prefiera criar pirañas en su bidet antes que ver a Pablo Iglesias en su gobierno.

      En segundo lugar la táctica seguida por Podemos de exigir lo que no está en la mano del PSOE, y luego culparlo cuando no lo obtienen. Podríamos empezar por los cuatro grupos parlamentarios que la propia Bescansa reconocía que eran algo imposible (El Faro de Vigo, 23 de agosto 2015) y que forzó al PSOE a negociar la presidencia de la cámara con C’s (no con el PP, simplemente porque nunca fue necesario). Otro tanto cabría decir de todo aquello que requiera modificación de la Constitución mientras tenga capacidad de bloqueo el PP. Pongamos que hablo del referendo en Cataluña, sin ir más lejos.

      La última táctica que quería recalcar es la del abrazo del oso, que no por ser abrazo deja de ser mortal. Consiste en ofrecer al contrario acuerdos de forma que no pueda aceptarlos sin suicidarse. Es por ejemplo la escenografía de la oferta del 22E, en la que Podemos presentó el pacto en tal forma que Pedro Sánchez se hubiese disparado en el pie de haberla aceptado, el empeño actual de Pablo Iglesias de actuar como si el candidato fuese él presentando su propuesta a terceros, su provocación al PSOE al insinuar que si Pedro Sánchez llega a presidente será por la “sonrisa del destino”, y un largo etcétera.

      Todo lo anterior podría pasar por inexperiencia o desconocimiento del entorno si no fuera porque en la cúpula de Podemos hay varios doctores en Ciencias Políticas. Deduzco por tanto que estas tácticas deben formar parte de una estrategia consciente para liderar la izquierda a costa del PSOE, y ello requiere que a) Pedro Sánchez acepte la coalición para que Pablo Iglesias dinamite su liderazgo desde dentro, o b) Pedro Sánchez fracase en su investidura para poderle culpar por la repetición de las elecciones.

      Sé que creéis en lo que dice Pablo Iglesias sin interponer ese sano ecepticismo crítico, tan necesario para que no nos deslumbren estos genios de la escenografía política, pero desconfiad: cuanto más representa Pablo Iglesias su tragicomedia, más se revaloriza la figura de Pedro Sánchez. No tengo nada claro que Podemos haya escogido la senda conveniente para sus intereses partidistas, y con toda seguridad no lo ha hecho para quienes dice defender (ver mi comentario anterior sobre los costes del retraso en la formación de gobierno).

      Para acabar y antes de que echéis de menos mi silencio, os dejo una reflexión: ¿creéis que estaríamos en esta situación si el líder de Podemos fuese Garzón en lugar de Pablo Iglesias, o ya tendríamos a estas alturas un gobierno de izquierdas peleando en la UE por los plebeyos?

      Un placer leeros en todo caso, y saludos. V.J.

      Responder
      1. Pues probablemente si lo tendríamos, pero no creo que Pedro Sánchez pelee mucho por los derechos de los plebeyos y Garzón poca fuerza tendría para poder hacerlo. Sería un Syriza 2 creo

        Responder
        1. Vicente Juan 22/02/2016 a las 8:48

          Hola Miguel. Me refería a un grupo parlamentario de Podemos y las confluencias (entre 42 y 69 escaños, según las lealtades) liderado por Garzón. Porque no es necesario entrar en el gobierno para controlar al ejecutivo como está vendiendo la cúpula actual. De hecho una de las funciones del Congreso es el control al gobierno, que si bien es una entelequia cuando a éste le apoya una mayoría suficiente, no deja de ser un buen incentivo – léase “una amenaza creíble” – con un ejecutivo en minoría.
          Desde luego no sería un SPD, pero tampoco un Tsyriza 2 porque el PSOE, debidamente incentivado, puede encontrar apoyos que desde luego no han tenido ni tendrán los griegos.
          En fin, especulaciones en cualquier caso porque no veo a Pablo y a su equipo dando un paso atrás y buscando una confluencia con IU, ni a éstos aceptando las condiciones actuales de Podemos.
          Saludos.

          Responder
      2. Me gusta que hayas vuelto con ganas de marcha, Vicente. Digo esto porque no podría estar más en desacuerdo contigo (es una forma de hablar, claro que podría; por ejemplo, si hubieras terminado tu comentario defendiendo los fichajes de Trinidad Jiménez y Elena Salgado, jeje).

        Como ya he dado mi opinión en detalle en siete (¡siete!) partes de la serie «Consideraciones postelectorales», no debería entrar a rebatirte muy en profundidad. Pero un poco sí, por aquello del que calla otorga, y para que tengas que volver por aquí a contestarme:

        – Dices que Podemos quiere convertirse en el partido hegemónico de la izquierda. Pues claro. Como el PSOE e IU. Ahora está muy de moda la palabra «fagocitar». Podemos ha fagocitado a IU, Podemos quiere fagocitar al PSOE, ¡Podemos malo! Seguro que ni Izquierda Unida ni el PSOE fagocitarían a Podemos si pudieran; es más, estoy convencido de que están dispuestos a hacer lo que sea posible para que la tendencia de voto de los de Pablo Iglesias siga su línea ascendente. Amos, hombre.

        – Que no haya un acuerdo de gobierno se debe, como tú mismo dices, al miedo que el PSOE le tiene a Podemos (muy gráfico el ejemplo de las pirañas en el bidé, ¡juass!), y a que Sánchez es el primer candidato a presidente al que la palabra «líder» le viene tres tallas grande.
        Sánchez lo tiene jodido: si pacta con Podemos y el gobierno va bien, Podemos les adelanta; si pone en marcha la Gran coalición, Podemos se queda como líder de la oposición. Así que sólo les queda una opción: tratar de forzarlos a que les apoyen «por la cara», o presentarlos como los culpables de la repetición de las elecciones, y que con la ayuda de los medios esta actitud «intolerante» castigue a Podemos de cara a una repetición electoral.

        – El PSOE negoció la presidencia del Congreso con Ciudadanos Y CON EL PP. Lo ha reconocido varias veces el propio Rivera, como explico en Consideraciones III, y nadie del PSOE ha salido a desmentirlo.

        – Ya opiné en Consideraciones postelectorales IV por qué ha sido una marranada negarles sus grupos a las confluencias. Estaba en la mano del PSOE, claro que estaba. En la entrevista a la que te refieres (agosto de 2015, todavía se estaban debatiendo las posibles fórmulas para concurrir a las generales), Bescansa especula con la hipótesis de que En Marea se presentase dentro del mismo grupo de Podemos, esto es: como Equo. En ese caso, no podrían haber tenido grupo propio. Con la fórmula con la que finalmente se presentaron en diciembre, sí.

        – Si Pedro Sánchez hubiera estado realmente interesado (o le hubieran dejado, que en eso no entro), debería haber llamado a Podemos para cortejarles el día después de las elecciones generales, como se ha hecho cada vez que alguien ha necesitado los votos de otro grupo para gobernar. En lugar de eso, fue Pablo Iglesias quien tuvo que ir detrás de él, escribiendo en los periódicos, Pedro, ¿qué pasa que no me llamas? Y la única respuesta que recibía era: «aún no, Pablo, es el momento de Rajoy, hay que ser respetuosos con los tiempos». Y así el PSOE desperdició 40 días.
        Pero es que mientras tanto, no sólo les atacaron con los grupos. Es que, entre otras muchas cosas que ya expuse en estas Consideraciones, está lo de darles el puesto de la Mesa del Senado al PNV en detrimento de Podemos, o lo de mandarlos al gallinero del Congreso.
        En el PSOE son más falsos que una llave de goma. ¿Qué hacen negociando tanto tiempo con Ciudadanos, a quienes el propio Sánchez señalaba como un partido de derechas?

        La forma de la oferta del 22E no me gustó, ya lo dije, aunque expliqué en Consideraciones VI la explicación de Podemos. Sólo me disgustó la forma, ojo, el contenido me parece más que justo, tanto que de no ser así yo votaría en contra de la investidura de Pedro Sánchez.

        – El PSOE sólo ve la línea roja en el ojo ajeno, pero ¿me quieres decir en qué se han mostrado los socialistas dispuestos a ceder desde las elecciones generales? Porque Podemos ya se ha tragado la humillación de la Mesa del Congreso, del Senado, la negativa a los grupos parlamentarios, lo del gallinero (que han reculado, pero tampoco termina de ser totalmente justo); se les exige también que renuncien a un referéndum que el PSOE defendía hace dos años, y que Sánchez sólo veta ahora por imposición de su Comité Federal, que le dejó con las manos atadas. La condición que le pusieron (porque impedirle abiertamente que pactara con los de Pablo Iglesias era demasiado evidente) fue que Podemos debía renunciar al referéndum antes siquiera de sentarse a hablar con ellos. Y sin embargo, los mamporreros mediáticos han hecho que corra la idea de que la línea roja era podemita.
        Que en el PSOE se hagan los dignos con el tema de la unidad de España a la vez que hacen regalos a los independentistas, es para revolcarse de la risa. Postureo del bueno. Si no, ¿cómo explicas la cesión de diputados a los temibles independentistas, a ERC y al partido de Artur Mas, nada menos? ¿Quién les «forzó» a eso?
        Os dejo un extracto de uno de los últimos artículos de Echenique:

        «Hoy —sí, hoy mismo— el PSOE gobierna en Baleares, en Palma de Mallorca, en el País Valenciano, en la ciudad de Valencia, en el cabildo de Gran Canaria y en Aragón con partidos que defienden el derecho a decidir (algunos incluso juguetean con la independencia)… y no pasa nada. Nada se ha roto.
        En Aragón, el parlamento tiene 67 escaños y la mayoría absoluta está por lo tanto en 34. PSOE + Podemos + IU suman 33, así que faltaba un escaño que Javier Lambán tuvo que buscar para conseguir la investidura. ¿Buscó los 5 de Ciudadanos que sumaban, teóricamente, una mayoría más amplia? No. Buscó los 2 de Chunta, que defiende el derecho a decidir y que, a diferencia de Podemos, ha entrado en el gobierno. ¿Se ha roto algo en Aragón? Pues tampoco
        ».

        – Como ocurrió con la confluencia con IU, la culpa de no llegar a un acuerdo es, como mínimo, de los dos partidos. Pero la mayor parte de los medios sólo señalan a Podemos, que es al que temen los de arriba.

        – En cuanto a lo de Garzón: sí, estoy seguro de que si el líder de Podemos fuera él nos encontraríamos en la misma situación, pues el PSOE estaría actuando igual que ahora, y Garzón por su parte sólo está siendo un buen chico porque sus dos míseros escaños no dan para más. Me acuerdo de una frase del Zarathustra, libro que ya he citado alguna vez por aquí: «En verdad me he reído mucho del débil que se cree bueno porque tiene las garras tullidas».

        Bufff, vaya respuesta me ha salido. La culpa es de la madre de David.

        Responder
        1. Picajosillo te noto, amigo Salva. Recuerda que yo no soy el enemigo, y como prueba hay cosas que no he mencionado en mi comentario: no he hablado de fagocitar, ni se me ocurriría insinuar que la cúpula de Podemos huele a Eau de Azufre, y si el líder carismático de Podemos tiene cuernos y rabos, pues mejor para él porque lo tendrá más fácil para ligar. Tampoco entré a analizar la estrategia del PSOE, aunque daría para mucho. Vamos, que te puedes quitar la armadura que yo he venido desarmado.

          ¿A qué viene esto? Pues a que yo hablo de estrategias y tú me contestas defendiendo cada episodio cuando el autor es podemita, y atacándolo cuando es… Bueno, cuando es alguien del PSOE. Es como si estuviesen jugando al ajedrez y te fijases sólo en cómo mueven las fichas. Es un error, cada movimiento encaja en estrategias rigurosas y no se realiza al azar, ni porque al PSOE le guste fastidiar a Podemos, ni viceversa. Esto es política institucional: aquí no hay lados claros, oscuros, ni pastel de la fuerza, sino partidos políticos que buscan legítimamente el poder mediante estrategias basadas en la teoría de juegos (de la que ignoro casi todo: perezoso que es uno).

          Tampoco es cosa de menospreciar a sus cúpulas directivas. La prueba es que hasta aquí Podemos ha sido francamente eficiente en el uso de sus relativamente escasos recursos, y Pedro Sánchez está sobreviviendo incluso al fuego amigo de los comités federales, que no es poco mérito.

          Yo concluía considerando que la estrategia agresiva de Podemos era errónea, tanto para el partido como para su electorado objetivo. Lo ocurrido estos dos últimos días parece indicar una corrección, aunque obviamente es pronto para confirmarlo. La solución mañana.

          Mientras tanto deberíais los podemitas aplaudir con las orejas porque ya han cambiado muchas cosas en esta legislatura comparado con las tradicionales formaciones de gobierno, y eso no hubiera sido posible sin las rastas, coletas y bebés amantados, entre otras muchas cosas. Me regocijo en ello, pero no lo queramos todo ya y para ayer, no vaya a cumplirse la autoprofecía de tantos y acabemos gozando de cuatro años de Grosse Koalition por las prisas por matar al padre.

          Saludos, V.J.

          NB1: si de todas formas quieres discutir alguno de los objetos puntuales que mencionas, avisa.
          NB2: eso lo has tecleado tú, no le eches las culpas a nadie más que no nos lo tragamos. Y David menos.
          NB3: gracias por limitarte a rebatirme sólo “un poco”. Incluso podrías rebatirme menos, que de verdad que no me enfado.

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          1. ¿Qué somos, damiselas de fina piel? ¡Pues claro que no eres el enemigo! Todo lo contrario, eres uno de los principales «ladrillos» de Vota y Calla, por usar tu propia metáfora. Y no me refiero a la cuarta acepción ;)

            Los hay que tienen una voz grave, yo escribo así, pero con vosotros siempre estoy de buen rollo (otra cosa son los trolls con placa).

            Sólo te voy a contestar a un par de cosas (¡esta vez de verdad!):

            Si me llamas podemita, te arriesgas a que yo te llame socialista… ¡pero del PSOE! Entonces tú me retarías a un duelo al amanecer, y a mí no me gusta madrugar.

            Esto de defender tanto la postura de la madre de David… Si yo fuera él empezaría a mosquearme, ¡jaja!

            Siempre es un placer leerte por aquí, ya lo sabes. No te hagas tanto de rogar.

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      3. Hola Vicente, dichosos los ojos que te leen!
        Gracias por el comentario y por tu análisis. La verdad, es que el tablero político se asemeja más a Juego de Tronos que a otra cosa; y se agradece un texto tan bien construído como el tuyo. Por eso preguntaba a Salva por ti, porque se echa de menos en estos lares (al menos yo) tus exposiciones y razonamientos, aunque luego no estemos de acuerdo, pero de tus respuestas se aprende mucho, son una fuente valiosa de información. Salva, no te pongas celoso, que te veo.
        Dicho esto, entiendo perfectamente tu postura respecto al panorama actual y estoy de acuerdo en algunos puntos, y en otros (la mayoría) me escoro hacia la opinión de Salva, así que poco más puedo añadir. Son distintos puntos de vista y, como tú bien dices, aquí nadie es el enemigo.
        Un saludo.

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        1. Gracias David, la verdad es que os sigo leyendo, y más de una vez me pican las manos del deseo de debatir con esta pandilla, pero la falta de tiempo durante el curso me frena. Argumentar a la contra – estar de acuerdo no sería tan divertido – requiere preparación, y eso es tiempo que le tengo que robar a los estudios.

          He visto que has vuelto a replicar a tu madre, y como despedida hasta el verano me gustaría opinar una miaja más. Es cierto que el alma institucional del PSOE – exloquesean, baronías y sultanas principalmente – prefiere una abstención activa para que gobierne el PP que el riesgo que perciben en dormir con quienes no comprenden en absoluto, creo que nadie lo discute. También es cierto que muchas de las cosas – no todas – que propone Podemos son de sentido común.

          En cambio es rotundamente falso que algunas exigencias sean razonables porque no está en la mano de Pedro Sánchez concederlas, o impedirían los apoyos adicionales que completen la aritmética de la mayoría simple. Pongamos que hablo de todo aquello que requiera cambios constitucionales y el PP no apoyará jamás, como el referendo de Cataluña.

          En este contexto, como dice el refranero es mejor un mal arreglo que un buen pleito, pero los Podemones (si los de a pie sois podemitas, permitidme llamar Podemones a la cúpula, que si no se hace muy repetitivo) parecen estar forzando la teoría de juegos para ir a por el todo. Hay un riesgo cierto de que acabe la cosa como el cuento de la lechera, y el problema es que mucha gente espera esa leche con desesperación.

          Déjame escenificar un poco la razón: es sabido que trabajo en el SEPE y cada día hablo con una treintena de desempleados, muchos de los cuales llevan meses o años sin cobrar nada. De esa treintena, a más de veinte los despacho sin solución alguna. Lo que realmente me duele es que tan sólo aplicando la legislación vigente en 2011 la mayoría tendría al menos un subsidio para ir tirando. Insisto, sólo con revertir los cambios que introdujo el PP entre 2012 y 2013 ya se resuelve al menos un tercio de los problemas a corto plazo de la gente, y todo ello ya iba en el programa del PSOE. De acuerdo en que hay que mirar también el largo plazo, pero mientras tanto van, como poco, desesperando, cuando no enfermando o muriendo.

          En fin, finalizo la filípica por esta temporada. Gracias a la panda y a su maestro de ceremonia, y hasta pronto.

          Vicente juan.

          NB: que dice el baladre con un hilillo de voz que si le necesitáis que invoquéis su nombre tres veces y aparecerá por el blog. Mi consejo es que no abuséis, no perdáis de vista que su objetivo número uno es reproducirse. ¡Recordad Beetlejuice!

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    3. Iba a comentar algo, pero al leer el comentario de David, me limito a adherirme al mismo, pues ha dicho exactamente lo que pienso, incluyendo la PosData sobre el ínclito Hernando.
      Saludos.

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  2. Yo ya estoy en un punto en el que no confío en pactos. No confío en Ciudadanos. Jamás se abstendrán en un pacto PSOE-Podemos. No confío en IU. Hoy dicen una cosa y mañana otra. Se sienten dolidos y es comprensible. Tampoco termino de confiar en las mareas y Compromis. Ya hemos visto como algunos de esa formación van por libre. Y en Cataluña a Ada Colau se le está ocurriendo la brillante idea de formar nuevo partido para ganar notoriedad, que me parece estupendo, pero esto puede replantear un poco los pactos con Cataluña.

    Así las cosas casi voy prefiriendo unas nuevas elecciones. Me importa poco a quién culpen de la repetición. Como si eso fuera un delito. Culpa tienen los que roban, los que mienten, los que estafan. Los que no pactan no tienen culpa de nada. En todo caso sería culpa de los votantes por no ponerse de acuerdo al votar.

    Así que yo estoy deseoso de una repetición de elecciones. Sé que puede pasar de todo, pero también sé que un pacto PSOE-Podemos, en las condiciones actuales, puede llevar a diferentes caminos y no todos deseosos.

    Las posibilidades de que Podemos saque más escaños son reales. Es muy posible que los de IU se caigan del guindo y vayan de la mano. Que las mareas dejen de ser mareas y pasen a llamarse Podemos, que Compromis haga honor a su nombre y se comprometa de verdad. Posibilidades de aumentar el número de escaños hay muchas y la mayoría saldrían de restárselos al PSOE.

    Lo ideal para pactar con PSOE, ya lo dijo Pablo en su día. es desde una posición dominante. Si no ocurren estas cosas que vemos hoy por hoy. Todo son reproches y faltas de respeto. Son muy sentidos y muy sensibles.

    Ciudadanos pegará un bajón y su voto recaerá de nuevo en el PP, pero será insuficiente para que el PP saque mayoría absoluta y mucho me temo que la suma entre PP y Ciudadanos siga sin ser suficiente para gobernar. Así que por mi se pueden repetir las elecciones de nuevo. Con los escándalos que salen a diario en el PP y los que quedan por salir dudo que el PP no lo pague en forma de votos perdidos.

    Sobre el PSOE lo he dicho varias veces en Twitter: no mira con los mismos ojos a Podemos y Ciudadanos. Ambos partidos han puesto pegas para pactar con el otro y ambos con su parte de razón. Podemos es consecuente con sus ideales y no pactará con el nuevo PP. Y Ciudadanos, bueno, esos no son consecuentes ni con ellos mismos. Primero dicen que no pactan con Podemos por el referéndum y luego dicen que aunque se olviden del referéndum tampoco lo harán. O sea, que diga lo que diga Pablo, al señor Rivera no le sale de los huevos que esté en el Gobierno. Y lo peor es que Pedrito solo ve las líneas rojas de Podemos y no las de los Naranjitos.

    Las conversaciones ya están viciadas de antemano. Se resisten a gobernar con Podemos porque saben que la gente no es tonta. Si gobiernan con ellos la gente se dará cuenta que un Gobierno de Podemos no es tan malo. Al contrario, verán los beneficios y posiblemente eso les daría un empujón para las siguientes elecciones. Todas. Municipales, Autonómicas, Europeas y Generales. Entonces, y solo entonces, el PSOE verá no el declive actual, verá su fin. Y también verá su fin si pactan con PP o Ciudadanos, así que entiendo que lo tengan complicado y vean faltas de respeto a cualquier cosa que venga desde Podemos. La verdad es que desde el punto de vista del PSOE las propuestas valientes de Podemos pueden verse como una debilidad propia por la falta de proyecto y empuje personal. Entiendo que ven que otros se adelantan y sienten no haber tenido ellos mismos la idea de adelantarse a Podemos. Así que visto el panorama yo voy haciendo mi quieniela y voy a echarle un eurillo a la repetición de elecciones.

    Si de verdad el único punto que separan un gobierno con Podemos es el referéndum yo lo sacrificaría. Después de todo es algo que hoy por hoy no va a llevar a ninguna parte. Hay mil trabas legales para que no se pueda realizar y de realizarse sería cosultivo y no vinculante. Si quieren se cambia la Constitución y se cambia la legislación para que se pueda realizar con garantías, pero hoy por hoy, con prisas y corriendo, supone más un traspiés que un éxito asegurado.

    Me temo que a los “socialistas” les duelan tanto o más que el referéndum los sillones. Estoy convencido que si mañana Pablo dice que se olvida del referéndum seguirían sin pactar por la petición de competencias en la vicepresidencia. No entienden que pactar no es cuestión de apoyar tu investidura y gracias por el apoyo. Pactar es repartirse el trabajo y vigilarse mutuamente para que ambos hagan buen uso de los sillones. Desde fuera no se puede controlar eso y hace falta mucho trabajo y mucha vigilancia para revertir la situación actual, que es bastante lamentable.

    Bueno, ya me callo, que me va a salir un comentario casi tan largo como el artículo y no es plan.

    Saludos.

    Responder
    1. Desde Podemos lo han dicho muchas veces: “No confiamos en los aparatos del PSOE, pero admiramos a sus bases y a sus votantes”.

      Coincido contigo en lo del referéndum: si mañana Podemos se olvida de esto, el PSOE hará como Ciudadanos y buscará cualquier otra excusa.

      No te preocupes, puedes desarrollar los comentarios todo lo que te apetezca, yo encantado, e imagino que los demás también. No en balde, varios de los habituales suelen ser de tecla fácil.

      Responder
    2. Yo soy de tecla fácil, amigo. Y lo sabes.
      Coincido en casi todo con Jorge, sobre todo en sacrificar el referéndum. Todos los actores políticos saben perfectamente que ese referéndum es una mera consulta no vinculante. De hecho, Podemos siempre se ha manifestado en contra de la independencia; otra cosa es manipular este dato torticeramente para meter miedo a la ciudadanía con lo de la “unidad de España”, “romper España” y todas las muletillas que tanto le gustan a Riverita y Susanita. Pero me da en la nariz que, por ejemplo, a ERC no le interesaría que se hiciera esa consulta porque sabrían perfectamente que saldría el NO. Y claro, se quedarían con el culo al aire y con la L de LOSER tatuada en la nalga izquierda.

      PD. Por cierto, ¿dónde está Vicente Juan?

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      1. Pues por lo que me comenta su amigo el gremlin fumador de puros, está con los estudios, y ya se sabe que la obligación es antes que la devoción. Pero dice que os lee y que está bastante de acuerdo con tu madre (será cosa generacional) :D

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        1. ¡¡Ah Salva, cómo me conoces jodío!! Sin duda sabías que si me tocabas las décadas con la mención generacional yo cedería a la provocación. Y yo, sabiendo que lo sabes, he cedido, lo que dice mucho y poco bueno de mí.

          Por cierto, si tenéis un rato rezad por el alma – o el disco duro, o lo que sea – del excamoso que se está desescamando. Según él o ello, es porque no consigue reproducirse y no deja de repetir que “semen retentum venenum est”. En fin.

          Ya le contestaré a David más tarde en defensa de su madre, mientras tanto quería indicarte que la repetición de elecciones sería muy caro para la plebe, aunque desde luego no para quienes flotan a tres metros de la economía real. Piensa que un hipotético gobierno social formado – en el mejor de los casos – en julio no empezaría a ejercer hasta finales del verano, o principios del otoño. Tiempo justo para enfrentarse con los presupuestos del 2017, negociándolos a cara de perro con la UE antes incluso de controlar la economía. Esto significa entre otras lindezas que:
          1. Rajoy gobernaría en funciones casi todo el año 2016, con los presupuestos fulleros que aprobó su gobierno en 2015.
          2. La UE le apretaría para reducir el gasto público en unos 10.000 M€, y por supuesto cedería porque no puede renegociar el pago del déficit estando en funciones, o al menos esa sería su excusa con toda seguridad sabiendo que tiene pocas probabilidades de seguir gobernando.
          3. Nos podemos olvidar de reactivar la economía a corto plazo partiendo de presupuestos envenenados, reducción del gasto, un probable encarecimiento de la deuda, y todo ello mientras la economía global entra en una – otra – más que probable recesión.
          4. Cualquier posible reforma fiscal no se pondría en marcha, con mucha suerte, hasta bien entrado 2017, no empezando a recaudar hasta 2018. Lo mismo cabe decir de los planes para reducir elusión y evasión fiscales. Dicho de otra forma, no habrá fondos para poner en marcha planes de emergencia significativos hasta dentro de dos años.

          ¿Cuánto vale eso?
          Saludos, V.J.

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          1. ¡Vicente! Si es que va camino de dos años que nos leemos, algo te voy conociendo ya.

            ¡Semen retentum nuncam!

            ¿Otra recesión? Pero ¿no estábamos en la senda de la recuperación, en la buena dirección? Qué disgusto me has dado.
            Quitar la ilusión a los niños, muy propio de los rojos, aunque vayan pintados de verde.

            Si está claro, nadie quiere que se repitan elecciones si puede evitarse. Pero si la alternativa para no continuar con los “presupuestos fulleros” de Rajoy es que gobiernen PP y PSOE, no sé los demás, pero yo lo tengo claro.

            Responder
      2. Bueno, hoy me han dicho (gente de derechas) que si gana Podemos, Cataluña se independizará. Dan por hecho que es lo que quiere Podemos y no, no es la opinión de una persona si no de varias.

        Responder
        1. Tienes razón Miguel, pero es que Cataluña hace ese efecto sobre los oidores de tertulias varias. En cambio estoy convencido de que si mañana Podemos defendiese la independencia de Murcia incluso aplaudirían y habría manifestaciones de apoyo en la frontera con Albacete.

          Responder
  3. “A saber qué hay en la cabeza de alguien que sigue votando al partido de los corruptos.” Pues aunque no lo creas, amigo Salva, hay corrupción. Claro que creen que en el PP hay corrupción, Pero es cosa del Bárcenas de turno, el PP es otro damnificado más. Pero en el resto de partidos no, ahí son todos corruptos.
    Por cierto, ya que sacas el tema, ¿De qué valdría un gobierno PSOE-IU-P’s en minoría? Casi todas sus propuestas económicas y sociales con cierto olor a izquierda (o populismo como dirían los palmeros de la derecha.) serían tumbadas por el resto de los partidos llevándose la culpa, por supuesto, Podemos.

    Ya que Salva no puso una canción para este artículo, me permito el lujo de hacerlo yo

    https://m.youtube.com/watch?v=CGG0Za_FM4s

    Responder
    1. ¿De qué valdría? Pues, por lo pronto, para sacar al PP de ahí, que no es poca cosa, con alguna esperanza de que el PSOE no se dedique a continuar en mayor o menor medida con la inercia de este gobierno.

      También serviría para que los destinatarios del miedo vieran que, como ocurre a nivel municipal, estos rojos antisistema pueden llegar a las instituciones y no pasa nada.

      ¿Ska-p no ha entrado aún en la lista roja con Soziedad Alkohólika, Def Con Dos, Los Chicos del Maíz…?

      Responder
  4. Efectivamente, la estrategia de PSOE ha dado resultado. Esta mañana cuando he vuelto a casa, lo primero que me ha dicho mi madre es “qué malos son los de Podemos, que han hecho que el PSOE pacte con la derecha”. Que “el que quiere mandar es Podemos”, etc… Le he contestado que, por supuesto, esto es un Juego de Tronos y lo que Podemos presentó fueron unas condiciones de sentido común para apoyar a PSOE, pero que, como siempre el PSOE se muestra inflexible e intransigente en su torre de marfil. Le expliqué que se hablan mucho de las líneas rojas de Podemos, pero nada se dice de las del PSOE, que es incapaz de negociar y llegar a un entendimiento porque, repito, son medidas de sentido común; y lo que está pretendiendo el PSOE es hacer quedar a Podemos como los malos de la película. Le expliqué que detrás está la vieja guardia (González, Guerra, Rubalcaba…) deseosa de que el PSOE pacte con los neoliberales para que no se les acabe el chollazo.
    Enseguida cambió de conversación.

    Responder
  5. damisela de fina piel 27/04/2016 a las 14:53

    …mucho mejor opinar desde esa maravillosa mirada competitiva del macho alfa, duro e insensible. Siempre desde la altanería del opresor

    Buen análisis de las posibilidades de la izquierda
    aunq prefiero politizarme en la cola de la frutería. Mucho más sentido común y menos juego de poder, egolatría y liderazgos

    Responder
    1. No cojamos la expresión con papel de fumar, que si no llegará alguien con nick «OCB» a dejar un comentario ; )

      Gracias por lo del análisis.

      ¿La frutería? No des ideas: la derecha ya está dividida entre los que quieren mandar a las mujeres que hacen política a fregar, o los que las prefieren en la pescadería.

      Imagino que no has pasado mucho por aquí, porque lo de «macho alfa, duro e insensible» no me pega nada. Te dejo tres artículos de ejemplo, pero hay más:

      ¿Qué es eso del buenismo?

      El móvil de Michael Knight

      Consejos para ligar

       
      ¡Un saludo!

      Responder

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