Consideraciones postelectorales (VI): más pactos

Saludos, titiriteros. Pero no, hoy no me quito la mordaza para lamentarme de nuestra politizada Justicia, hoy traigo la ¿penúltima? entrega de la serie «Consideraciones postelectorales»: ¿Pactará el PSOE con Ciudadanos? ¿Conseguirá la abstención del PP? Y, si los de Rajoy no se abstienen, ¿aguantará Podemos la presión mediática e iremos a nuevas elecciones, o le harán hincar la rodilla?

 

Consideraciones postelectorales (VI): más pactos

Ya hemos revisado en entradas previas algunos de los pactos más probables. Veamos cómo están las cosas actualmente.

 
 

PSOE + Podemos + IU  

Suman 161 escaños. Como dijimos en el artículo anterior, si Ciudadanos se abstuviera, estos tres partidos podrían gobernar. Aunque votaran en contra todas las demás fuerzas, el gobierno progresista saldría adelante, incluso sin la participación de Izquierda Unida.

Pero Albert Rivera insiste en que no permitirá un gobierno semejante. PP y Ciudadanos suman 163 escaños, así que ahí ya entrarían en juego los partidos independentistas. Analizaremos ese escenario a continuación.

Ciudadanos aseguraba antes de la campaña electoral que ante un posible acuerdo de gobierno del PP o del PSOE se abstendrían para facilitar la «gobernabilidad». Pero conforme se fue acercando la fecha de las elecciones, cambiaron el discurso, que giró radicalmente después: «Votaremos en contra de Sánchez si acuerda con Podemos o independentistas». Entonces, ¿con quién va a pactar el PSOE? Descartando a Podemos y los independentistas, lo que en realidad quiere decir Ciudadanos es esto: «Votaremos en contra de Sánchez si llega a un acuerdo con otro partido que no sea PP o Ciudadanos».

 

La presión sobre Pedro Sánchez para que se aleje de Podemos es vergonzosa. Cuando el PP de Aznar gobernó con los votos de PNV, CiU y Coalición Canaria, no fue sometido a este acoso, y esos votos no fueron gratis. Por su parte, el PSOE también hizo concesiones tanto al PNV como a la corrupta CiU del sinvergüenza de Pujol, el PSOE tapó las comisiones catalanas del 3 % por interés partidista.

 

 

PP y PSOE se han bajado los pantalones todo lo que ha sido necesario con los nacionalistas con tal de alcanzar el poder y mantenerse allí, ¿ya no se acuerdan? El grado de cinismo de estos partidos y sus voceros mediáticos es alarmante.

 

He conseguido más en catorce días con Aznar que en trece años con Felipe González.

Xabier Arzalluz, 2010

 

¿No había enormes diferencias programáticas entre el PP de Aznar y el PNV de Arzalluz? Pero se aceptaban como algo natural, intrínseco a nuestro sistema parlamentario. Sin embargo, cuando tras las últimas generales se ha barajado la opción PSOE, Podemos, IU y PNV, han intentado crear alarma social: «amalgama», «inestabilidad»… Qué cansinos con la estabilidad. ¿Sabéis dónde hay mucha estabilidad? En el cementerio.

 
 

El PSOE no puede

Como explicamos en la cuarta entrega de estas «consideraciones», Podemos le ha propuesto al PSOE un gobierno de coalición, compartiendo ministerios. Eso no va a ocurrir. ¿Por qué? Porque en ese caso el PSOE tendría que cumplir sus promesas electorales, y no pueden. Ya está Sánchez reculando respecto a la derogación de la reforma laboral. El PSOE no puede ser el «cambio» del que hablan, el PSOE fue un cambio en el 82, ahora es más de lo mismo. El verdadero cambio sólo llegará prescindiendo del PSOE u obligando a los socialistas a actuar contra su actual idiosincrasia. Los años no pasan en balde, y las tres últimas décadas no han tenido piedad con el PSOE, que se ha convertido en otra herramienta estructural que trabaja junto al PP para que una minoría privilegiada pueda seguir exprimiendo los frutos de nuestra anémica democracia. Ahí están todos esos ilustres socialistas en consejos de administración de grandes empresas, engrasando las puertas giratorias; ahí todos esos parásitos que cobran de la cosa pública a cambio de nada, o de casi nada, y que no están dispuestos a que venga nadie a recortarles sus desmedidos salarios; ahí todos los que han saqueado impunemente con el PP las cajas de ahorros; ahí están sus deudas millonarias con los bancos, a pesar del trato privilegiado, de los millones de euros que el sistema financiero les ha perdonado (favor con favor se paga)… No pueden, no podrían ser nunca lo que nos cuentan. Ni aunque quisieran, aunque su pretendido «cambio» no fuera sólo una forma de engatusar a los incautos.

 
 

Postura de los nacionalistas

Ya decíamos en el tercer capítulo de esta serie que el PSOE tenía complicado el apoyo de ERC ante un hipotético acuerdo con Podemos. Hoy lo tiene aún más difícil, los de Joan Tardà se han EnRoCado en el no. Vaya con la «izquierda» catalana, apoya sin complejos a la derecha corrupta, pero es reacia a abstenerse siquiera para permitir un gobierno de PSOE y Podemos que frene al PP.

A la izquierda nacional se le sigue complicando el panorama. Previously on Consideraciones postelectorales:

 

«Han dicho desde DiL que para ellos lo peor sería un gobierno del PP, es esperable que votaran a favor del acuerdo [PSOE-Podemos], o como mínimo se abstuvieran».

 

Se ve que pequé de optimista. Cuatro días después, Francesc Homs dijo: «Con lo que conocemos, votaremos no a PSOE/Podemos». Si los regalos a estos partidos independentistas eran ya inexplicables atendiendo a las patrióticas soflamas de los socialistas, si persisten las negativas de ERC y DiL yo ya no entiendo nada.

Pero es que en Coalición Canaria han dicho también que votarán en contra de todo lo que huela a Podemos. Lo han justificado con argumentos vacíos, como que no pueden permitir que se instale un modelo «chavista» en España. Ese es el nivel. Por suerte, este partido es casi irrelevante, sólo un escaño que deben agradecerle a nuestra absurda ley electoral, pues no llegaron a los 82.000 votos.

Todos contra Podemos. Coalición Canaria no tiene reparos en facilitar un gobierno en el que esté el PP, pero estos partidos que han vivido cómodamente instalados en un sistema corrupto, le tienen tanto miedo a Podemos que les salen sarpullidos sólo con ver una planta de lavanda. Por algo será, esto me reafirma en la impresión personal de que son los únicos que verdaderamente tienen la intención de cambiar algo, los únicos que molestan a los de arriba, a los corruptos y al moho que prolifera a su sombra.

 

Si las cosas no cambian (pero para eso están las negociaciones) no sería posible un gobierno de PSOE y Podemos, ni siquiera con los posibles votos a favor de PNV y Bildu:

 

  • Podemos, PSOE, PNV, IU y Bildu: 169 escaños
  • PP, Ciudadanos, ERC, DiL y CC: 181 escaños

 

Aunque se abstuviera ERC o DiL tampoco darían las cuentas (172 escaños en contra si se abstiene ERC, 173 si lo hace DiL). Y eso dando por hecho que PNV y Bildu votasen a favor, que habría que verlo.

La postura de Esquerra Republicana y Democràcia y Llibertat es incomprensible, pues siempre será mejor para sus intereses un gobierno del PSOE (que además les ha prestado los diputados que les faltaban) con Podemos (que está a favor de la celebración del referéndum en Cataluña), que uno del que formen parte PP o Ciudadanos. A no ser que los independentistas calculen que unas nuevas elecciones les serían favorables, pero esto, dados los espectaculares resultados de En Comú Podem, es arriesgado. Si no, sólo nos queda la opción de pensar que están maniobrando para que su enfrentamiento con «España» se alargue en el tiempo, pues si el referéndum de Cataluña se celebrase a corto plazo, seguramente la opción de la independencia saldría derrotada.

 
 

Pedrito y Pablito: esto no es serio

Encuentro ridícula la actitud que están manteniendo los líderes del PSOE y Podemos desde las elecciones generales, comunicándose entre ellos públicamente a través de mensajes en Twitter, ruedas de prensa, declaraciones a medios de comunicación y artículos de periódico.

Por ejemplo, el 23 de diciembre Pablo Iglesias escribió un artículo en el que se quejaba:

 

Lo que sí es inaudito es la abdicación de responsabilidades del PSOE y la parálisis de su secretario general. ¿Dónde está Pedro Sánchez? ¿Cómo es posible que no hayamos hablado todavía? ¿Es que no va a plantear la posibilidad de un Gobierno alternativo al de Rajoy?

 

La explicación del PSOE de que no podían iniciar la ronda de contactos porque era «el turno de Rajoy» es una simpleza. ¿Qué les impedía ir contactando con el resto de grupos para llevar trabajo adelantado cuando el rey le encargara a Sánchez que intentara formar gobierno? Tiempo perdido. Recientemente ha escrito Echenique:

 

El otro día Pedro Sánchez pedía paciencia citando la famosa frase del refranero español «Vísteme despacio que tengo prisa» (…) usted lleva 50 días vistiéndose. Acábese de vestir y elija, Señor Sánchez.

 

Un mes después del citado artículo, Pablo Iglesias presentó su propuesta de gobierno al PSOE… en rueda de prensa (!), y el líder del PSOE contestó… con un tuit (!!):

 


 
Cuarenta y cinco minutos después recibía respuesta:
 


 

No sé quién es responsable de esta situación. Pedro le dice a mami electorado que empezó Pablo haciendo pública su propuesta de gobierno sin haber hablado antes con él. Pablo contesta que lo tuvieron que hacer de esa forma porque en el PSOE se negaban a hablar con ellos y no querían arriesgarse a que les pasara lo mismo que en la Mesa del Congreso, donde tras semanas sin saber nada de los socialistas se encontraron con un acuerdo PP-PSOE-Ciudadanos que los perjudicaba.

Me da la impresión de que ambos tienen su parte de culpa de este bochornoso espectáculo. Yo imaginaba que una vez conocidos los resultados electorales, y mientras que Rajoy permanecía como «una liebre paralizada en mitad de la carretera, deslumbrada por los faros», Pedro y Pablo se llamarían inmediatamente y quedarían cuanto antes para hablar en persona, no una sino varias veces por semana, ellos solos, con otros miembros de su equipo, otro día con Garzón, otro con los nacionalistas… Que se moverían, vamos. Pero desde el 20 de diciembre hasta el 5 de febrero, que se han reunido al fin para una primera toma de contacto, sólo habían hablado dos o tres veces por teléfono, y la conversación más larga duró veinte minutos. Y estos son los que acusaban a Rajoy de «antisistema» por renunciar temporalmente a someterse a la sesión de investidura para alargar los plazos.

—Pero se han mandado tuits.

Me quedo más tranquilo.

 

Todo esto me está dando vergüenza ajena. Tal vez sea porque no estoy involucrado día a día en el funcionamiento interno de ningún partido, y resulta que las negociaciones electorales se mueven por complejísimos resortes que quedan más allá del entendimiento de los mortales. Debe de ser algo mucho más complicado que llamar por teléfono para quedar en persona al día siguiente. O eso, o nos toman por idiotas.

 
 

PSOE y Ciudadanos (abstención del PP)

Si hay que mojarse, creo que esta será la opción de gobierno que nos presente Pedro Sánchez. En principio, si atendemos a lo afirmado por PP y Podemos, la propuesta no saldría adelante por la oposición de estos partidos:

  • PSOE y Ciudadanos: 130 escaños
  •  PP y Podemos en contra: 192 escaños

 

Pero si el PP se abstiene, PSOE y Ciudadanos podrían gobernar juntos, incluso aunque todas las demás fuerzas votasen en contra:

  • Podemos y el resto de partidos en contra: 97 escaños (con abstención del PP)

 

Decía el editorial de La Razón del 24 de enero: «Sería disparatado pensar que esta hipotética coalición entre PSOE y Ciudadanos —y sus 130 escaños— contaría con la abstención del PP». No lo tengo yo tan claro, aunque ¿quién va a conocer mejor a Rajoy que su Paco?

El discurso no ha cambiado desde entonces, en el PP siguen afirmando que votarán en contra de este acuerdo. Paradójicamente, está en manos de la derecha evitar un gobierno del PSOE con la «nueva derecha» (Sánchez dixit). Las encuestas pronostican que al PP no le iría mal en unas nuevas elecciones, así que es posible que el interés de los populares y el vicio de Rajoy de aferrarse al cargo nos libren del acuerdo entre socialistas y ciudadanistas.

 

De cualquier manera, el PSOE ya ha pactado con el PP después de las elecciones, no descartemos nada. La versión oficial era que no existían las conversaciones bipartidistas, pero sabemos que mentían:

 


 

Antonio Hernando (en la foto, el de la izquierda) es el encargado de dirigir el grupo que lleva las negociaciones postelectorales del PSOE. En ese grupo de seis personas se encuentra también Jordi Sevilla, precisamente la persona a la que Pablo Iglesias, en la rueda de prensa que dio tras su primer encuentro con el rey, puso como ejemplo de alguien con quien Podemos tendría difícil entenderse. ¿Tenía que ser Jordi Sevilla? Da nuevamente la impresión de que el PSOE no pone nada de su parte para intentar formar un gobierno de izquierdas.

Es muy posible que estén negociando con el PP, intentando que se abstengan en la investidura de Pedro Sánchez.

 
 

El PSOE se podemiza

Pedro Sánchez se ha sacado de la manga de la camisa (blanca, siempre blanca) una consulta a las bases. Esta deferencia de su líder deben agradecérsela los militantes socialistas a Podemos. Ya lo he comentado alguna vez: en contra de la creencia popular, la aparición de Podemos ha sido un soplo de aire fresco, no sólo para nuestra democracia, sino también para otros partidos como el PSOE e IU. Pero este arranque podemita de Sánchez no tendrá la relevancia que debiera, porque va a consultar con la militancia cuando ya haya alcanzado un acuerdo por escrito. Algo así: Hemos llegado a este pacto con Ciudadanos, ¿os gusta? Y la militancia responderá que sí. Lo suyo sería que les preguntase antes si prefieren un acuerdo de gobierno con Ciudadanos o con Podemos, en cuyo caso ganaría por diferencia la opción de izquierdas. Pero eso no va a pasar, no pueden arriesgarse a que voten mal.

 
 

PSOE y Ciudadanos (voto en contra del PP)

Sería indispensable el voto a favor de Podemos. De lo contrario, aunque PSOE y Ciudadanos consiguieran los apoyos del resto de partidos de la Cámara, sólo llegarían a los 158 escaños. Los votos en contra de PP y Podemos suman 192, por tanto, Sánchez y Rivera no podrían formar gobierno.

 
 

PSOE, PP y Ciudadanos

El trío con el que moja sus sábanas naranjas Albert rivera, que es la coherencia personificada. Como ha dicho Errejón: «si el problema era el bipartidismo, juntarlos a los dos no parece una solución».

Esta opción no la veo. No por el PP, que estaba más que dispuesto, sino por el PSOE. El PSOE puede pactar con el PP por detrás, como en la composición de la Mesa del Congreso, con nocturnidad y alevosía, pero los votantes socialistas aún no tienen el cerebro suficientemente lavado como para aceptar un gobierno de Gran coalición. Todo llegará, sólo hay que darle un poco más de tiempo a los medios. Tal vez para las próximas elecciones.

De ese modo, las opciones se reducen a tres: o pacto PSOE-Ciudadanos con la abstención del PP, o pacto PSOE-Podemos-Ciudadanos, o nuevas elecciones. Si me pedís que haga de adivino, me inclino por lo primero.

Pero no será pronto. Lo presumible es que la resolución se demore, que ocurra algo similar a lo sucedido en Cataluña: presión, presión, presión y cuando la olla esté a punto de estallar, se abre la válvula de escape en el último minuto. Y es una pena, porque puestos a pactar con las derechas, sería precioso que el PSOE hiciera oficial lo suyo con PP y Ciudadanos el 14 de febrero. Cuatro años más de «sacrificios» para la mayor parte de los españoles, pero precioso.

 

Imagen de cabecera: El Roto (Vocabulario figurado)

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8 sin mordaza

  1. Posibilidad PSOE-Ciudadanos.

    Pues nada, a pillar el cubo de palomitas, tomárselo con filosofía y aguantar 4 años.
    Yo no sé ni para qué vamos a votar.

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  2. Pobre Albert, lo mucho que le está costando realizar su cometido (evitar la separación del bipartidismo)sin que se note que está ahí para eso. Pobre Pedro Sánchez, buscando como evitar que el sistema se desmorone sin perder ese aura de izquierda que tiene su partido. Pobre Rajoy, que no encuentra la nueva frecuencia de 13TV. A ver si no ponemos muchas pegas y conseguimos gobierno estable para seguir esta maravillosa recuperación.

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  3. Lo único bueno que se puede sacar de todo esto es que, si al final se da ese pacto con C’s, el PSOE habrá cavado su propia tumba. Espero que Podemos aguante cuatro años más de difamación descarnada y vaya a por todas dentro de cuatro años.

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    1. De unas hipotéticas nuevas elecciones tengo pensado hablar en la próxima entrega de “Consideraciones postelectorales”. Y ya lo imprimo todo, llevo a encuadernar el tocho y a otra cosa.

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  4. – Como Podemita, saco algo bueno de todo esto: Pablo Iglesias se ha doctorado ‘cum laude’ en Ciencias de la Negociación, y ha evidenciado la guerra sucia contra 5 millones de votantes, para escarnio de la Casta.

    – Como ciudadana, contemplo atónita e indignada como los de siempre se pasan los votos por el arco de triunfo mientras defienden su chiringuito.

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