Consideraciones postelectorales (V): Ciudadanos, naranjas bordes

Saludos, lectores cítricos, digo críticos. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar del papel que está teniendo Ciudadanos en los pactos postelectorales.

 

Ciudadanos, naranjas bordes

Ningún partido ha tenido un giro más radical de discurso que Ciudadanos. Aseguraron muchas veces, tal vez para contrarrestar a quienes les acusaban de ser un salvavidas del bipartidismo, que descartaban entrar en ningún gobierno si no ganaban las elecciones:

 

Si no podemos ganarle a Rajoy y a Pedro Sánchez, estaremos en la oposición.

 

También prometieron que no apoyarían nunca un gobierno del PP o del PSOE. Por apoyar, han aclarado, se referían a votar a favor. Permitir que gobiernen con su abstención, sí.

Se fueron moderando conforme se acercaba la fecha de las elecciones, pero incluso entonces parecía estar clara su postura. 17 de diciembre de 2015, Albert Rivera:

 

Nosotros no apoyaremos ni a Rajoy ni a Sánchez. Ni investidura, ni pacto, ni Gobierno, ni ministros, ni vicepresidente… Más claro el agua.

 

Ciudadanos, apropiándose de la dialéctica de Podemos, nos había vendido que su objetivo principal era acabar con la «vieja política». Se necesita un cambio, y este no podía venir nunca de la mano del bipartidismo:

 

PP y PSOE no pueden ser los motores del cambio.

Ni nos planteamos dar continuidad a lo que hemos visto en los últimos años de PP-PSOE, PSOE-PP.

 

Si Ciudadanos fuera coherente con su discurso previo a las elecciones, con lo que afirmó Albert Rivera en los debates, etc., ante un hipotético pacto de gobierno PSOE-Podemos, el partido naranja se abstendría. Pero ya han dicho que de eso nada: son los que más insistencia han puesto tras las generales en marcar su distancia con Podemos y avisar a navegantes (léase al PSOE) de que votarán en contra de cualquier acuerdo de gobierno que incluya a la formación morada.

Parecen empeñados en darles la razón a los que vienen advirtiendo desde hace tiempo que Ciudadanos es la marca blanca del PP, un lavado de cara de la derecha, muleta del bipartidismo, tabla de salvación de los poderes fácticos para que este lodazal de corrupción que llamamos España cambie lo menos posible. Empeñados en darles la razón a los que afirman que este partido se impulsó a nivel nacional diez años después de su creación no por arte de magia, sino para frenar a Podemos (el presidente del Banco Sabadell pidió «un Podemos de derechas», y al poco tiempo floreció el naranjo). Ya fue llamativo que la noche electoral sus aficionados y los del PP cantaran lo mismo en sus respectivas sedes, «Yo soy español, español, español…» Sólo les faltaba agitar las bufandas en el aire.

 

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Ciudadanos, el salvavidas del bipartidismo

 

Tras conocerse los resultados electorales, que no fueron los previstos (la ilusión naranja no llegó a mandarina), en Ciudadanos se han ofrecido a PP y PSOE, e incluso han tomado el papel de alcahuetes para intentar que cuaje un acuerdo de gobierno entre los dos grandes partidos. ¿Os acordáis de las citas de Rivera del comienzo de este artículo? Pues tras el 20D se han transformado en todo un puntal del bipartidismo.

No deberían haber escogido el color naranja: la suma de rojo y azul es el magenta, sería mucho más apropiado para ellos tomar el color de UPyD. A fin de cuentas, buena parte de los votantes y políticos que estaban en este partido se han pasado a Ciudadanos.

En su lema «El cambio sensato», lo de sensato es indiscutible, hoy pueden decir una cosa y mañana la contraria.

 

¿Gobierno PSOE-Podemos? ¡Naranjas de la china!

Se supone que han de frenar a Podemos a toda costa porque están a favor de un referéndum de autodeterminación  (en el que Podemos defendería el no), pero curiosamente no tienen problema en gobernar con el PSOE que (además de todo lo que el propio Albert Rivera decía, con razón, de este partido) le ha regalado diputados y grupo propio a ERC y Democracia i Llibertat, y un puesto en la Mesa del Senado al PNV. A ERC y DiL nada menos, los «separatistas», esos que le han partido la cara al pobre Albert en su tierra. Pero ¿se podrá ser más incoherente? Ante un posible acuerdo con el PSOE podría valerle esto que dice de Podemos: «No llevo ocho años en Cataluña partiéndome la cara, defendiendo la unión y la igualdad de todos los españoles, para gobernar a cualquier precio, y mucho menos para romper España».

En Comú Podem, la coalición apoyada por Podemos, fue el partido más votado en Cataluña las pasadas elecciones generales. Muy por encima de Ciudadanos, en contra de todos los pronósticos (es el feudo naranja). En Comú Podem, un partido no independentista. Si de verdad a los que se llevan las manos a la cabeza por el «desafío secesionista» les importase algo la unidad de España, se alegrarían de que sea el de Ada Colau el partido más votado, y no ERC o los de Artur Mas.

En Comú Podem debería ser un actor esencial para desatascar la situación en Cataluña. Y sin embargo, los boicotean, les impiden la creación de un grupo propio y alertan del «riesgo» de que el PSOE gobierne con ellos.

Ciudadanos ha actuado con Podemos de forma parecida a como lo ha hecho el PSOE: primero puso como excusa para descartar cualquier diálogo que los de Pablo Iglesias son «independentistas» (que es mentira, y lo saben). Cuando se les preguntó si apoyarían a Podemos en caso de que estos renunciaran al referéndum de autodeterminación (sería difícil, pero a fin de cuentas, negociar es eso, renunciar a cosas), la respuesta fue sorprendente: tampoco, porque son una «amalgama» de partidos, y ahí Rivera escenifica cada vez que le preguntan una divertida suma mental: PSOE, Podemos, más «las mareas», más los independentistas, más IU… Bufff, qué lío. ¡Sería el caos!

Es un argumento bastante cínico, pues si Ciudadanos se abstuviera, con un hipotético acuerdo entre PSOE, Podemos e IU sería suficiente:

  • Podemos, PSOE, IU: 161 escaños
  • PP, ERC y DiL en contra: 140 escaños

 

Rivera habla de «las mareas» (¿qué mareas? ¿Cuántas?) y del sindiós que supondría un gobierno con «once partidos» (sólo hay diez grupos con escaños; ni aunque hubieran dejado a las confluencias formar sus grupos saldrían esos once partidos de los que habla Rivera).

Después pusieron el pretexto de que no tienen nada que ver con las políticas económicas de Podemos. El discurso de Ciudadanos es el Dragon Khan de la retórica, pero hay una cosa que parece que no va a variar a partir de ahora: harán todo lo que esté en su mano para que Podemos no forme parte del gobierno de España, los argumentos para este rechazo frontal son lo de menos y pueden ir cambiando.

Esta misma mañana, 3 de febrero de 2016, acabo de escuchar a Rivera en Más de Uno censurar el «cordón sanitario» contra un partido (se refería al PP) y poco después, en la misma entrevista, se ha opuesto a cualquier tipo de acuerdo de gobierno que incluya a Podemos. Eso, amiguitos, es lo que entiende el líder de Ciudadanos por coherencia.

Pedro Sánchez dijo varias veces en campaña que Albert Rivera y su partido son «de derechas», la «nueva derecha». Visto lo visto, creo que estuvo más acertado Pablo Iglesias en su respuesta al líder del PSOE en el debate organizado por El País: «No estoy de acuerdo en que Albert Rivera sea de derechas, yo creo que Albert Rivera es de lo que haga falta».

 

 

Imagen de cabecera: Lumpen

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    14 sin mordaza

    1. Hola Salva,

      Nada que aportar tras tu brillante texto, amigo. Anoche vi la rueda de prensa de Riverita y, entre sus espasmos habituales, me llamó la atención su andanada contra Podemos diciendo que no respetan la Constitución porque no reconocen lo de que todos los españoles son iguales ante la ley. Riverita confunde las cosas, o bien las entiende muy bien y las regurgita de forma torticera: nada tiene que ver que todos los españoles sean iguales ante la ley con que se reconozca y respete la plurinacionalidad de sus gentes. Por supuesto, nadie niega que seamos iguales ante la ley, pero un andaluz o un valenciano tiene unos valores muy diferentes a los de un catalán o un gallego, y eso hay que observarlo y respetarlo.

      Pero fíjate, por un lado casi me gustaría que Ciudadanos formara gobierno para que se retrataran. Serían 4 años de infierno naranja, pero sería interesante ver cómo actúan y gestionan.

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      1. Yo estoy cada vez más convencido de que Ciudadanos terminará formando gobierno, ya sea con Sánchez o con el PP. Lo único positivo que le puedo sacar al pacto PSOE-C’s es que el hundimiento del PSOE sería bestial, tanto que Podemos les adelantaría en escaños dentro de cuatro años. Eso sí, el inconveniente de esto es que Sánchez y Riverita destrozarían tanto el país que poco o nada podría hacer Podemos para arreglarlo.

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        1. Yo opino lo mismo que tú. Las dos opciones que veo es un PSOEC’s o repetir elecciones. Como bien dices, un PSOEC’s sería la sentencia de muerte del PSOE, porque puestos a pactar con la derecha, da igual que sea con Guatemala que con Guatepeor.

          Llama la atención que Sánchez esté dando discursos propios de investidura, cuando todavía está todo en el aire y no hay nada aparentemente claro. Está revoloteando de flor en flor, ahora con C’s, ahora con Podemos, ahora te quiero, ahora no, ahora dame un beso, ahora te hago la cobra. Quiere quedar bien con todo el mundo, quiere «mirar a izquierda y derecha», quiere limar asperezas y llegar a consensos, y yo creo que este hombre está en una nube propia del enamoramiento.

          Si hay nuevas elecciones, y haciendo de adivino nivel usuario, deduzco un descalabro general de todos los grupos, en especial del PSOE y C’s. También de Podemos, puesto que la maquinaria propagandística ha ido a calzón sacado contra ellos, pero en menor medida. El PP, excepto por los cuatro abuelos cebolleta, obreritos de derechas y gente como Carlos Baute o Russian Red, lo considero ya muerto y enterrado.

          Si finalmente pactan PSOE + C’s, pues nada, a sacar el cubo de palomitas y disfrutar del espectáculo.

          Saludos.

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    2. Por discrepar en algo, no creo que para el PSOE sea igual de malo pactar con el PP que con Ciudadanos. Sus votantes, a pesar de todo lo que ha dicho Pedro Sánchez («eres de derechas, Albert»), digerirían más fácilmente un pacto con los de Rivera.

      En el partido lo saben, por eso sólo reconocen las conversaciones y los acuerdos con Ciudadanos, aunque es obvio que los pactos postelectorales han sido a tres.

      Hoy mismo decía El Mundo que el PSOE se ha reunido «en secreto» con el PP para intentar que se abstengan. La única que nos puede salvar de que el PSOE gobierne con la nueva derecha es, curiosamente, la vieja derecha.

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    3. Y seguís insistiendo con que ciudadanos es de derechas. Yo es que o no leéis sus programas o no sabéis diferenciarlo.
      1 en usa sería de izquierdas, en Reino Unido de centro, en Alemania de centro etc.
      2 el programa de ciudadanos es cercano al psoe. Un votante del pp aquí te dice que ciudadanos es socialdemócrata. Pensad lo que queráis.
      Ser liberal no es ser conservador. Hay gente que dice que es liberal pero que en realidad es conservador.
      Los partidos de derechas en españa son vox y pp. Los de izquierdas son podemos y IU.
      Que no se mienta.
      Ciudadanos es federalista por lo tanto es imposible que sea de derechas, por no hablar que son pro-renovables. Tiene dirigentes que vienen del psc. Por favor, que no se confundan. Hasta carmena se quedo sorprendida con las medidas de ciudadanos diciendo que son muy asumibles y más cercanas a la izquierda.
      A mi me encanta albert rivera y soy de centro-izquierda.

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      1. Claaaaaaaro, en Ciudadanos son tan de izquierdas o ‘de centro’ que abogan por quitar la pena específica por violencia de género, imponer el contrato único, están a favor del TTIP, les parece bien que haya copago en sanidad, se posicionan en contra de la universalidad de la sanidad (vamos, que si los que vienen en pateras están gravemente enfermos y necesitan un tratamiento que excede ‘lo básico’ van a tener que morirse) y, sin ir más lejos, este miércoles, Begoña Villacís anunció que denunciarán ante la Comunidad de Madrid la retirada de vestigios franquistas llevada a cabo en los últimos días por el Gobierno municipal. Según ella, «afecta a la memoria histórica», pero creo que en Alemania (ese país en el que, según tú, Ciudadanos sería ‘de centro’) no hay ninguna calle que se llame ‘Hitler’. En fin…

        Luego dices que en EE.UU Ciudadanos sería de izquierdas, a lo que yo pregunto: ¿por qué pones como ejemplo un país donde no existe la izquierda y todo lo que no sea conservador es comunista y bolivariano? Allí, el partido demócrata no es más que la cara amable de la derecha. ¿Por qué no pones como ejemplo un país europeo como Francia, Italia o Portugal, donde sí se vería a Ciudadanos como un partido de derechas?

        Como último apunte, decirte que yo sí he leído el programa de Ciudadanos, y lo que noté fue que tenían mucho cuidado a la hora de emplear diversas palabras, no vaya a ser que se entienda claramente lo que quieren decir…

        ¡Ah!, y un último detalle: el centro no existe, siempre se tiende a ir hacia un lado o a otro. Se puede ser moderado (de izquierdas o de derechas), pero nunca de centro ‘a secas’.

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      2. Me desorino.

        Un partido apoyado por personajes como Arcadi Espada, Albert Boadella, Javier Nart, Isabel San Sebastián, Carlos Herrera o Alfonso Rojo difícilmente es creíble que pueda ser de centro izquierda. Sin mencionar al presidente del Banco de Sabadell que pidió un Podemos de derechas y, mágicamente, apareció Ciudadanos. Un partido que lleva 10 años en Catalunya sin pena ni gloria de repente, sale al escenario político prácticamente de la nada.

        Ciudadanos no es ni de centro ni de izquierda. Sólo quiere llenar el hueco centro-izquierda. Un partido de centro de verdad suaviza propuestas de ambas partes. Pero Ciudadanos es un pastiche de medidas neoliberales y conservadoras con otras como legalizar la prostitución. Una de cal y otra de arena.

        Un partido que, en el año 2012, crearon la plataforma “De España y Catalanes”, que integró movimientos de ultraderecha como Plataforma per Cataluña (PxC) o Falange Española de las JONS.

        Cabe recordar el episodio del 13 de octubre de 2013,cuando ICV presentó una moción en el Parlament en la que se instaba a condenar el franquismo y el fascismo, ante los crecientes movimientos xenófobos y racistas de Cataluña. Todos los diputados de Ciutadans abandonaron la cámara antes de la votación. El diputado de Ciutadans que la lió parda para no tener que condenar el franquismo fue Jordi Cañas, imputado por fraude y actual asesor de Ciudadanos en el Parlamento Europeo.
        ¿Y Jordi Cañas? Jordi Cañas, portavoz de Ciutadans en el Parlament de Catalunya, fue imputado por defraudar 429.000 euros a Hacienda. Albert Rivera declaró que defraudar a Hacienda, en el caso de Cañas, era “un tema personal”. Jordi Cañas dimitió de su cargo al ser imputado, tal y como indica el código de Ciudadanos, pero le colocaron como asesor del Parlamento Europeo pocos meses después.

        Otro de los detalles que más me gustan es que hablan de otros países sin tener ni idea. Decía Riverita que “tenemos que escoger si queremos ser Venezuela o Dinamarca. Nosotros queremos compararnos con Dinamarca”. Supongo que Albert Rivera sabrá que Dinamarca tiene un gobierno socialista y ejerce una fuerte presión fiscal sobre las grandes fortunas. Ciudadanos votó en 2013 en contra de recuperar el Impuesto sobre el Patrimonio que, por cierto, recaudaba en nuestro país más de 2.000 millones de euros anuales. Votaron también en contra de reestablecer el Impuesto de Sucesiones, que grava las herencias más altas.

        Todo esto, añadiendo lo que dice Nemoopinión, hace que me doble de la risa cuando me intentan vender que Ciudadanos es un partido de centro-izquierda.

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      3. Como autor del artículo, que conste que me he limitado a recordar lo que Pedro Sánchez venía diciendo de Ciudadanos y de Albert Rivera hasta el mes pasado. Para entrar a analizar si el líder del PSOE estaba en lo cierto o no, habría que ver qué entendemos por izquierda y derecha. Mi opinión la dejé expresada en algunas entradas como esa a la que enlazo. Pero en general, estoy bastante de acuerdo con lo que te han respondido.

        El compañero David ha mencionado algo importante: Dime con quién andas y te diré quién eres. Además de los nombres citados y de otros «centristas» como Federico Jiménez Losantos, ya no se trata sólo de las personas que les apoyan, sino de quienes forman parte activamente de Ciudadanos. Se ha hablado de Jordi Cañas, imputado por defraudar a Hacienda que dimitió de mentirijillas para seguir cobrando de asesor de Girauta en el Parlamento europeo (ay, si esto lo hubiera hecho Podemos, o les hubieran pillado con cuenta en Suiza como a Nart…). Pues a este Girauta le conocía por su colaboración en El Gato al Agua, de Intereconomía. Y era uno de los más firmes defensores de una derecha sin complejos, solía repetir frases como «estoy harto de la superioridad moral de los progres».
        Este señor es ahora el portavoz de Ciudadanos, nada menos. Y aunque esto no tenga mayor importancia, me tiene bloqueado en Twitter sin que yo le haya escrito jamás en esa red social. A mí, que soy un tío encantador y exquisitamente educado. Estos son los que apuestan por el «diálogo».

        Por cierto, que se metían con Pablo Iglesias por su pasado televisivo, pero: Luis Salvador, Javier Nart, Marta Rivera, Jordi Cañas, Juan Carlos Girauta… Ciudadanos es el partido de los tertulianos.

        Y bueno, ahí está la trayectoria de Albert Rivera: afiliado al PP hasta que se dio de baja para ser presidente de Ciutadans, partido este que fue a las europeas de 2009 con Libertas, una formación de derechas.

        Tienes razón, ser liberal no es ser conservador. El problema es que en España, la inmensa mayoría de los que se dicen liberales, como Esperanza Aguirre, son de derechas. Al revés no pasa, no hay gente de izquierdas que pretenda pasar por liberal. La culpa de la confusión reinante al respecto es de los liberales españoles de cartón piedra.

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        1. «Y aunque esto no tenga mayor importancia (…) «. Salva, te veo muy indignado con el bloqueo de Girauta, ni que te hubiera dado una bofetada con un guante para batirte en duelo con él xD

          Dejando las bromas a un lado, yo tampoco veo muy lógico que te bloquee así sin más. Mi hipótesis es que leyó tu artículo sobre Ciudadanos y le tocaste la fibra sensible ;)

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          1. ¡Jaja! En realidad me da absolutamente igual (¡ni siquiera le seguía!), pero me sorprende esta forma de actuar. Y no, este artículo es posterior, me di cuenta el martes, por casualidad (a saber cuándo me bloqueó).

            Y este Girauta es el que dirige las negociaciones de Ciudadanos con PP y PSOE. Agárrate.

            Responder
            1. Creo que tienes algún que otro artículo donde hablas de Ciudadanos, por eso te lo decía ;)

              Sí, si ese tal Girauta es el que dirige las negociaciones de Ciudadanos la llevamos clara jajaja

              Responder
              1. Me sentiría muy orgulloso, pero no creo que Girauta, ese hombre que no ha parado hasta conseguir un carguito (pasó del PSOE al PP y de ahí a Ciudadanos), forme parte del grupo de Lectores Sin Mordaza ; )

                P. D. Calla, que acabo de mirar la lista de suscriptores y hay un tal progresistadederechas @ciudadanos.org, a ver si va a ser él.

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