Consideraciones postelectorales (IV): grupos, gallinero…

Saludos, desgobernados. Hoy nos quitamos la mordaza para seguir opinando sobre los movimientos efectuados por los partidos tras las elecciones generales: grupos parlamentarios, propuesta de gobierno de Pablo Iglesias, escaños en el gallinero…

 

Grupos parlamentarios

Ya sabéis: a las elecciones se presentaron tres candidaturas de confluencia: En Comú Podem, En Marea y Compromís-Podemos-És el Moment. Todas comparten el proyecto de Podemos, pero son coaliciones distintas, con sus diferentes composiciones y sus intereses particulares.  Así están reflejados sus resultados en la página Web del Ministerio del Interior y así los recibió el rey: por separado.

Sin embargo, PP, PSOE y Ciudadanos, en otro alarde de juego limpio y honda cultura democrática les han impedido a esas tres fuerzas políticas tener representación parlamentaria. Una vergüenza, otro abuso de poder.

La excusa fue que el reglamento del Congreso no permitía la creación de cuatro grupos, pero es falso. El reglamento es muy abierto y permite por tanto una interpretación y la contraria. Como dijo el expresidente del Congreso, Jesús Posada, al ser preguntado al respecto:

 

Una de las grandes cosas que ha tenido el reglamento del Congreso es que permite la interpretación.

En las pasadas legislaturas hay ejemplos para todo, el que venga tendrá que decidir.

 

Y efectivamente, decidieron y tomaron una bochornosa decisión política: negarles sus grupos a las confluencias, obligando a que sus diputados se integren en el de Podemos.

Para justificar su resolución han cargado contra los perjudicados: se lo merecen por exigir algo «ilegal», intentaban cometer un «fraude»… Los medios hacen eco y ya tenemos la opinión pública creada: es ilegal. Incluso tu vecino o tu prima te indican el artículo del reglamento (el 23) que supuestamente lo prueba, siendo pocos los que realmente lo han leído, aún menos los que lo han entendido, y caben en una habitación los que se han parado cinco minutos a reflexionar sobre ello.

Para darse cuenta de que la pretensión de las confluencias además de lógica era legítima, sólo hay que preguntarse: ¿alguien tiene dudas de que si PP, PSOE y Ciudadanos hubieran querido, las confluencias catalana, valenciana y gallega tendrían sus respectivos grupos?

Aquí tenéis un par de artículos que recordaban esto mismo: el reglamento es muy flexible, así que actuar en un sentido o en otro queda al arbitrio de los partidos:

 

  • El Plural (periódico netamente pro-PSOE), 5 de enero de 2016

 

Después ha corrido mucha tinta y por descontado, la práctica totalidad de los medios ha repetido la versión oficial: es imposible, va contra la ley, los antisistema de Podemos no respetan las instituciones.

De todos los textos que he leído a favor y en contra, este de Rafa Sanz es posiblemente el mejor.

Por su parte, Mónica Oltra dejó a Pedro Sánchez con el culo al aire en un artículo demoledor:

 

Es obvio que estamos ante una cuestión política y ha sido así siempre, a la vista de los chalaneos y cambalaches que tradicionalmente han acompañado la formación de grupos parlamentarios. Te presto un diputado, me lo devuelves, después se va al mixto y aquí no ha pasado nada, en una orgía de transfuguismo legalizado (…)

Si realmente lo que hay detrás de su negativa a la formación de los grupos parlamentarios En Comú Podem, Compromís-Podem-És el Moment y En Marea, es una cuestión de legalidad —cosa que no comparto pero supongamos que tiene Ud. Razón— arreglémoslo por la vía política. Digo yo que si no le ha hecho ascos a DiL —con la que está cayendo— no se lo va a hacer a estas candidaturas. Con más o, al menos, con la misma razón podría cederles un diputado socialista de ida y vuelta para borrar su presunto pecado original y poder formar grupo parlamentario. Es más, por si tres diputados le resulta demasiado gravoso en estos tiempos que corren, se lo pongo más fácil: ceda Ud. un diputado para poder formar un grupo En Comú Podem, Compromís-Podem-És el Moment y En Marea. Mire qué fácil solución. Y después nos sentamos a hablar de las políticas que necesita este país y, si hay acuerdo, hablamos del gobierno. Que ya va siendo hora.

 

Pero ni siquiera les permitieron formar ese grupo unitario para las tres candidaturas de confluencia. Al enemigo, ni agua. Y está claro a quiénes consideran de verdad como tal, lejos de los artificiosamente duros discursos contra los independentistas. A las pruebas me remito: Esquerra Republicana De Catalunya y Democràcia i Llibertat. Estas elecciones ni ERC ni DiL han alcanzado el 15 % mínimo que exige el reglamento del Congreso en todas las circunscripciones (no llegaron en Barcelona), y sin embargo PP y PSOE han sido flexibles. Pero aunque las confluencias sí han conseguido ese 15 % en todas las circunscripciones, tolerancia con quienes apoyan a Podemos, ninguna.

Es más, con idénticas condiciones a las que tienen ERC y DiL hoy (cambiando Barcelona por Navarra) se le prohibió formar grupo propio a Amaiur en 2011. ¿Veis cómo esto no tiene nada que ver con la legalidad?

Que las confluencias hubieran tenido sus grupos era perfectamente legal, como lo es que se los hayan negado. Pero esto último supone, además, una ruindad.

Para defenderla, algunos han puesto el ejemplo del PSC, pero el PSC no tiene grupo propio porque el PSOE no ha querido. De hecho, cuando se empezó a hablar de este asunto, avisaron: si se los dais a las confluencias, nosotros lo queremos también.

Se ha argumentado que «el Congreso es una Cámara nacional» para decir que las confluencias podrían tener sus grupos en el Senado, que es la Cámara «territorial». Allí el PSC sí tiene grupo propio. Pero es que en el colmo del cinismo ¡tampoco les han dejado formar grupo en el Senado! Y como en el Congreso, ni siquiera han aceptado la alternativa de consolación propuesta por los perjudicados, la formación de dos grupos: uno de Podemos, otro de las tres confluencias.

El acoso es constante: en el Senado les están poniendo dificultades para trabajar, incluso les han quitado los despachos que tenían antes de las elecciones generales. Y eso que entonces su número de senadores era cinco veces inferior.

 

En Podemos han sido tan «intransigentes» que una semana antes de la negativa definitiva se habían ofrecido a renunciar al dinero «extra» que le correspondería legítimamente a cada uno de esos grupos, incluso renunciaban a los tiempos de intervención (el dinero y los tiempos eran algunas de las excusas que los dos abusones del patio del Congreso y el tirillas de la camiseta naranja que les hace la pelota esgrimieron para llevar a cabo su tropelía). Pero ni por esas.

Que el dinero era sólo un pretexto ya lo sabíamos, pues bien que se niegan a que se toquen sus privilegios o se reduzcan sus disparatadas asignaciones económicas. Coherencia máxima.

Esta ha sido una maniobra rastrera, pero me extraña que no la hubieran visto venir. Yo suponía que los iban a putear con esto. Como lleva pasando desde que se fundó Podemos, era de esperar que jugaran sucio. Sabiéndolo, tal vez en este partido podrían haber sido más discretos a la hora de presentar los resultados electorales, los famosos 69 escaños. Pero posiblemente no se esperaran que el PSOE (que recordemos que necesita de los votos de Podemos para gobernar sin la derecha, aunque por su actitud nadie lo diría) se fuera a comportar de esta manera.

Maniobra rastrera, pero efectiva. Es una manera muy buena de intentar desestabilizar a Podemos, poniendo a prueba la consistencia de sus acuerdos con las confluencias. Por ahora han salido bastantes airosos, pero este tipo de golpes van dejando cicatrices. No les quedó más remedio que registrar un único grupo «confederal» o «plurinacional» con las confluencias de Cataluña y Galicia. Pero en cuanto a la Comunidad Valenciana, los cuatro diputados de Compromís, tras ser denegada su solicitud de grupo propio, se han marchado al Mixto.

 

A los que dicen, como Albert Rivera, que Podemos ha «engañado» a las confluencias prometiéndoles lo imposible («para variar»), podríamos contestarles:

1) Los que así se expresan dan por hecho que los integrantes de las confluencias son idiotas que se dejan engañar con cualquier caramelito que les ofrecen, que en estos partidos no hay nadie que sepa mínimamente de leyes, tonticos a los que se les puede timar con facilidad. No me parece que sea el caso.

2) Esto es como si decimos que el PSOE de Zapatero engañó a los catalanes al prometerles: «Respetaré el Estatuto que apruebe el Parlamento de Cataluña»: no, el PSOE cumplió su palabra, pero luego el PP recurrió al Constitucional y lo demás ya lo sabéis.

 

Por razones exclusivamente políticas tampoco se le ha permitido a IU formar fugazmente grupo con ERC y Bildu para cobrar los dos millones de euros gastados en campaña y luego irse al Mixto. A mí me asquean estas prácticas (no por habitual deja de ser una burla consentida al reglamento por parte de los mismos farsantes que luego llevan su cumplimiento «escrupuloso» por bandera), pero más me repugna que se permitan sólo cuando a ellos les parezca. Y dado, además, que nuestra ley electoral es tan poco proporcional que Izquierda Unida no tiene derecho a grupo propio con novecientos mil votos, lo justo es que hubieran hecho la vista gorda con el reglamento para compensar a los de Alberto Garzón.

 

Pero ¿quiere el PSOE pactar con Podemos?

El PSOE tiene una actitud como mínimo extraña, como hemos dicho. No digo que tengan que arrastrarse como han hecho en otras legislaturas con partidos a los que necesitaban para gobernar, pero repasemos:

Si para sentarte a hablar con Podemos les exiges que renuncien previamente al referéndum de Cataluña; los dejas fuera de la negociación de la Mesa del Congreso con excusas que ya hemos visto que eran sólo eso, regalándole la mayoría al tándem PP-Ciudadanos; los excluyes de la Mesa del Senado a pesar de ser la tercera fuerza de esa cámara; impides la formación de los cuatro grupos parlamentarios y ni siquiera les permites la creación de un solo grupo para todas las confluencias (tampoco en el Senado)… ¿Qué forma de poner los cimientos para una negociación es esa? Cualquiera diría que están buscando que Podemos les haga un desplante. Quizá sólo buscan una salida para gobernar con el PP o Ciudadanos.

Mientras el PSOE no renuncia a nada, Podemos debería apoyarles por la cara bonita de Pedro Sánchez. Cuando desde Podemos dijeron que si les ponían la zancadilla con los grupos parlamentarios, igual se lo recordaban cuando les llamen para formar gobierno (finalmente no ha sido así, parece que se han tragado la afrenta), se les acusó de buscar sólo los «sillones». El quid pro quo vale para todo el mundo menos para ellos.

Se han arriesgado a que se rompieran las negociaciones. Si finalmente el PSOE gobierna sin apoyarse en la derecha se lo deberemos a la generosidad de Podemos, pues lo natural, después de todos los desplantes de los socialistas, sería que Podemos reaccionara diciendo: ahora que te apoye Rita, suicídate pactando con la derecha o vamos a nuevas elecciones.

Pero en un inesperado giro, lo que hizo Pablo Iglesias tras su encuentro con el rey (22 de enero) fue proponer en rueda de prensa un gobierno con el PSOE en el que, dados los resultados electorales (les separan apenas 341.000 votos), «puede ser razonable» que él sea vicepresidente y que las carteras se repartan proporcionalmente. Si hubiera 11 ministerios, seis con miembros del PSOE y cinco de Podemos, por ejemplo.

Como se han encargado de señalar los medios que obvian sin embargo las continuas contradicciones del líder de Ciudadanos, Iglesias respondió en una entrevista con Europa Press de julio de 2015 que Podemos no entraría a formar parte de un gobierno del PSOE. En dicha rueda de prensa le preguntaron (desde 18:22 del vídeo) por qué ha cambiado Podemos de opinión desde las elecciones autonómicas, a lo que Pablo Iglesias contestó:

 

Hay un elemento evidente: Podemos y las confluencias han obtenido más de cinco millones de votos, más del 20 % de los votos. Nos separan apenas 300.000 votos respecto al Partido Socialista. Es una correlación totalmente distinta a la que se ha dado en Castilla La-Mancha, Extremadura o Aragón (…) Nosotros además no nos fiamos de las buenas palabras. Hemos asistido a un espectáculo triste que era ver como el Partido Socialista pactaba con el Partido Popular y con Ciudadanos la composición de la Mesa, entregando a lo que Pedro Sánchez llamaba «las derechas» la composición de la Mesa. Eso ha tenido implicaciones inmediatas. Para empezar, que haya habido fuerzas políticas que legítimamente deberían tener un grupo parlamentario y que no lo tienen. (…) Las garantías para que en este país haya un gobierno del cambio, es que nosotros estemos en ese gobierno (…) porque si no, ya sabemos lo que pasa: se dice una cosa y después se hace otra.

 

Rueda de prensa de Pablo Iglesias tras reunirse con el rey, 22 de enero de 2016

 

Vale, al menos lo explica (a los demás casi nunca les preguntan por sus donde dije digo, y si lo hacen se conforman con respuestas evasivas), pero no acabo de verlo. ¿Qué pasa, que hace seis meses Pablo Iglesias no esperaba quedar tan cerca del PSOE en las generales? Yo ya suponía que todo eso de «vamos a ganar las elecciones» era en cierto modo un brindis al sol. No lo critico, tiene su lógica: se trata de animar a que te voten, y si ya de por sí reduces las expectativas, poca ilusión vas a generar. Lo hacen todos, hasta los de VOX salían diciendo que iban a dar la campanada, a ser la gran sorpresa. Pero si damos por buena la respuesta de Pablo Iglesias, tenemos que suponer que hace sólo medio año no es que no esperara ganar, es que ni siquiera veía factible que Podemos alcanzase el tercer lugar, a trescientos cuarenta mil votos del segundo. ¿Qué objetivo se había marcado, entonces? Veamos: habló de Castilla La-Mancha, Extremadura y Aragón. Creo que lo de Aragón fue un lapsus, pues en esa comunidad Podemos se quedó a poca distancia del PSOE. Pero en Extremadura el PSOE sacó cinco veces más votos, y en Castilla La-Mancha casi cuatro veces más. Si la respuesta que le dio a la periodista fue sincera, ¿cuántos votos esperaba obtener realmente el 20D? ¿Un millón y medio?

 

Podemos, al gallinero

Desde que Pablo Iglesias puso sobre la mesa esta propuesta de gobierno han pasado once días y el PSOE no sólo no ha contestado, sino que le ha pegado otra patada en la espinilla a Podemos: ha acordado con PP y Ciudadanos (de nuevo) una disposición de los escaños en el Congreso totalmente inaceptable:

 
imagen Podemos, gallinero, escaños, Congreso, PP, PSOE, Ciudadanos, pacto
 

Y no les ponen un biombo delante porque no pueden. Una humillación (esta sí, Madina) y una falta de respeto a más de cinco millones de votantes.

El grueso de los medios ha vendido la comprensible indignación de Podemos como una pataleta infantil, le han quitado trascendencia a la distribución de los escaños… Pues la tiene, la tiene. Aparte de que nadie mínimamente objetivo podría defender que Ciudadanos, con un millón setecientos mil votos menos que Podemos, esté mucho mejor situado, centrado, agrupado y con Albert Rivera en primera fila, ponerles al final no es casual. Todos sabemos la importancia que tiene hoy día la imagen, y al fondo hay menos visibilidad.

Hay quien defiende que el gallinero es muy digno, que hubo ilustres personalidades que se sentaron en las últimas filas: la Pasionaria, Santiago Carrillo, Rafael Alberti… Ya, pero señores: es que no obtuvieron ni dos millones de votos (850.000 en el 82), no se puede comparar. En esas legislaturas, la distribución fue justa.

Entrar a debatir esto es rebajarse al nivel en el que nos quieren. La prueba de que saben que lo han hecho mal es que PP y PSOE se acusan mutuamente de ser los autores intelectuales de este atropello. Hasta Patxi López ha reconocido que no le gusta.

La propuesta de Podemos es indiscutiblemente más razonable:

 


 

El partido es lo primero

Los partidos (todos) sólo están mirando, como habitualmente, por sus propios intereses. Todo se basa en cálculos de lo que puede beneficiar o perjudicar a su formación, muchos lo analizan así en sus artículos o sus cuentas de Twitter, algo que no dejará de sorprenderme. Lo he dicho muchas veces: confunden las herramientas con el objetivo. Tratan a los partidos como el fin, no como el medio para lograr algo.

«Es que si se llega a un pacto con Podemos, el PSOE…», o «Es que es mejor para Podemos que…».

Así se entiende la postura de los socialistas. Si yo fuera uno de esos militantes que anteponen los intereses de su partido a cualquier otra cosa, o alguno de tantos parásitos que ha vivido toda su existencia a costa de unas siglas, preferiría que siga gobernando el PP antes que permitir que Podemos avance ni un milímetro. Porque a este ritmo, en las próximas elecciones les pasa por la izquierda. Algo así piensan también los Cayolaraustralopithecus. Pero en cualquiera de estas dos formaciones, antes de señalar fuera la causa de su declive, deberían buscar un espejo.

 

Aunque dije en la entrada anterior que iba a hablar aquí del papel de Ciudadanos, me parece que esto está quedando ya muy largo para el tiempo de lectura en la red; lo dejo para la próxima.

 

Imagen de cabecera: Eneko

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8 sin mordaza

  1. De entre todo el batiburrilo de información que circula todos los días tanto por la televisión, la radio e internet, se agradecen este tipo de artículos. ¡Por fin un resumen claro de todo lo que ha pasado! Ya estoy hasta las narices de tanto mamoneo por parte de los medios de “”””””comunicación””””””.

    P.D. ¿Alguien sabe por qué ninguno de estos medios de “”””””comunicación””””””, tan escandalizados siempre con Venezuela, hacen oídos sordos con lo que está pasando en Yemen?

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    1. Le decía a Pandora que como sucede con algunos cuadros, a veces es bueno tomar algo de distancia (en este caso, temporal) para apreciar mejor el conjunto.

      Ni Arabia Saudí, ni Méjico, ni Guinea Ecuatorial, ni Marruecos, ni Perú… Sólo hay problemas en “dictaduras” como la terrible Venezuela. No te ha sobrado ni una comilla.

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      1. Por cierto, estoy viendo por La Secta que el secretario general de los socialistos está dispuesto a formar gobierno. Eso sí, no ha tardado en despotricar contra Pablo Iglesias llamándole arrogante y demás lindezas. Bien empiezan las negociaciones….

        P.D. ¿Será muy aventurado decir que el PSOE pactará con C’s y gobernará con la abstención del PP?

        Responder
  2. Nota aclaratoria: Si veis que vuestro comentario es Spam es porque no habéis escrito ‘2016’ debajo de ‘Current ye@r *’. Simplemente cambiad el 4.1 que hay escrito por el año actual ;)

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  3. Luego dirán que Podemos entorpece las negociaciones con PSOE cuando hasta ahora, y siempre que podido, el PSOE ha ayudado a PP y C’s en contra de los intereses de Podemos

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