Confluencia ¿sin Podemos?

Saludos, confluyentes. A propósito del nacimiento de Ahora en Común, nos quitamos la mordaza para hablar de la siempre escurridiza y utópica unidad de la izquierda.

Hoy tampoco encontraréis por aquí certezas, para eso ya hay muchos en sus respectivas trincheras, y yo tengo dudas. Pero algo de información y reflexión sí puedo ofreceros.

 

Izquierda Unida y sus «pitufos gruñones»

Después del éxito de las candidaturas ciudadanas en las municipales (Madrid, Barcelona, Zaragoza, La Coruña, Cádiz…) se volvió a escuchar el runrún de una posible confluencia de izquierdas para las próximas elecciones generales, hasta que el miércoles comenzó a cristalizar un nuevo proyecto llamado Ahora en Común. En cuanto a la ilusión generada, una curiosidad: Ahora en Común consiguió 14.600 firmas en dos días; en ese plazo Podemos había obtenido más de 50.000.

Siempre he abogado por la unidad de la izquierda. Como ejemplo, este artículo de enero de 2014 o este otro de mayo del mismo año. Sigo pensando igual, ir separados es un suicidio. Todos los partidos progresistas deberían centrarse en sus objetivos comunes en lugar de poner la lupa en sus diferencias.

Sin embargo, parece que la cosa está difícil. El 24 de junio hubo una reunión entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón en la que no llegaron a ningún acuerdo. En esas fechas (aunque se había realizado antes) se publicó una entrevista de Pablo Iglesias en Público que ha generado polémica porque en ella arremetía duramente contra cierto sector de IU. Una vez leída esa entrevista y el artículo que escribió a continuación explicándose, y escuchada la posterior entrevista con Angels Barceló en Hora 25, no veo motivo de escándalo. Fue duro, sí (según él, Sergi Picazo, uno de los dos periodistas que le entrevistó en Público, se comportó supuestamente «como un dirigente de IU», lo que le habría hecho perder algo las formas); quizá políticamente incorrecto (aunque personalmente, estoy harto de tanta corrección hipócrita), pero no dijo nada que no fuera cierto. De hecho, mucho de lo que comentó sobre IU ya lo he denunciado por aquí en varias ocasiones:

 

14 de mayo de 2015

7 de enero de 2015

3 de septiembre de 2014

10 de junio de 2014

19 de mayo de 2014

21 de enero de 2014

 

Un par de fragmentos de dicha entrevista:

 

Os encanta recoceros en esa especie de cultura de la derrota (…) «No se puede cambiar nada, aquí la gente es imbécil (…) yo prefiero estar con mi cinco por ciento».

[Sobre algunos dirigentes de IU]: Cenizos políticos que en 25 años han sido incapaces de hacer nada.

 

¿Debería haberse callado o haberlo expresado con paños calientes para no ofender a posibles votantes? Yo qué sé, de tacticismos electorales no entiendo. Pero sé que IU ha cometido los mismos errores que el resto de partidos, y que han votado siempre que han tenido oportunidad del lado del PP y del PSOE para no perder ninguno de sus privilegios.

La entrevista ha pisado muchos callos, pero es que la gente se molesta con todo, hasta con las bromas regionales de El Intermedio. Y como los partidos políticos han llegado a ser poco menos que una religión, un ente intocable a lo que sus adeptos deben fe ciega y defensa a ultranza, cualquier crítica se toma como algo personal, un ataque «de los otros».

Luego están los paranoicos de turno, los que llevan profetizando desde que surgió Podemos que es este un partido creado por el IBEX 35 para acabar con Izquierda Unida, algo que estas declaraciones de Pablo Iglesias confirmarían. Es triste decirlo, pero ¿quién se tomaría la molestia de eliminar a IU? Si era y es un partido prácticamente irrelevante. Acojonado estaba el Capital por los de Cayo Lara, no te digo… Lo que veo es a los Inda, Arenales y compañía decir en los circos políticos de la tele que IU es un partido constitucional al que los demócratas pueden votar, no como Podemos, ese demonio antisistema (elogios idénticos dedicó Esperanza Aguirre al PSOE tras las municipales). Lo que veo es que la derecha, el sistema tiene mucho más miedo a Podemos que a IU, de ahí la brutal campaña mediática que llevan sufriendo desde su aparición.

Estos que se creen protagonistas de Braveheart, convencidos de que están siendo víctimas de una conspiración, afirman orgullosos que IU va a resistir de todas formas, pase lo que pase. Pero resistir, ¿para qué? ¿De qué sirvió Izquierda Unida en Madrid el 24M? También «resiste» ahí desde hace años Falange Española.

Vuelvo a repetir, para los más obtusos, que no tengo nada contra IU. Les he votado, como he votado al PSOE: con la nariz tapada. Hasta que llegó Equo, lo hacía como un mal menor, mejor eso que el PP (confieso que también me he abstenido alguna vez). Y por descontado, sé que hay muchos militantes y simpatizantes de ese partido honrados, decentes y con toda la buena voluntad del mundo. Lo mismo ocurre en el PSOE.

 

Unidad Popular

Alberto Garzón considera que para ganar al bipartidismo hay que presentarse con una candidatura ciudadana como la de Ahora Madrid. En una charla en Carne Cruda, Monedero lo ponía en duda, recordando que el 24M las candidaturas de unidad popular sólo consiguieron más votos que Podemos «en Zaragoza, Guadalajara, Alicante, Burgos y Madrid», algo que su partido ilustró con este gráfico:

 

 

A esto responde Tristán Meyer: «Una argumentación algo tramposa, porque de todas esas capitales de provincia, sólo en cinco hubo verdaderas candidaturas de unidad: En Salamanca, Zaragoza, Guadalajara, Burgos y Madrid». Y en esas, Podemos salió perdiendo, como el mismo Meyer nos ilustra:

 

podemos candidaturas ciudadanas, confluencia, unidad popular, 24m, ahora madrid, barcelona en comú

 

Garzón le contestaba a Monedero en Carne Cruda que donde no se han organizado dichas candidaturas el bipartidismo ha resistido.

¿Por qué es reticente Podemos a la confluencia? Hay varios motivos. Se han excusado con la asamblea de Vista Alegre, alegando que allí la gente decidió que debían presentarse en solitario a las elecciones, con su nombre y su logo. Pero hombre, lo de Vista Alegre fue el 18 y 19 de octubre de 2014, ha llovido mucho desde entonces, tanto que el 24M germinaron varias candidaturas de unidad popular que anteriormente no existían. El escenario político ha cambiado.

Otra razón es que hay quienes ven a IU como un lastre, y no se les puede culpar por ello. Tal vez para minimizar estos recelos, desde Ahora en Común no se han cansado de repetir que IU no está detrás del proyecto. Incluso Garzón ha afirmado que no sabía nada y que se enteró del manifiesto a posteriori.

Tampoco hay que olvidar los ataques y zancadillas que Podemos lleva recibiendo desde cierto sector de IU, ruidoso aunque afortunadamente minoritario (los lunáticos de los que hablamos arriba). Esos que piensan que autocrítica es algún modelo raro de coche; los que acusan de todos los males del partido a Llamazares (él solito), y afirman que el objetivo de Alberto Garzón es destruir el partido desde dentro (anda que como un día se canse y se marche…).

Estos visionarios andan un poco escocidos: las candidaturas ciudadanas de las que se burlaban están gobernando las instituciones, y por si fuera poco, el candidato a la presidencia de su partido fue un valioso activo del 15M, movimiento al que ridiculizaron (el 15M, como todo lo que no estuviera controlado directamente por IU, era una estupidez). Unos cracks.

El pobre Alberto Garzón está aguantando carros y carretas al haberse atrevido a intentar airear un partido que ya empezaba a apestar. Es muy difícil limpiar tanta basura sin mancharte. Desde IUCM, los amigos de Bankia le han llamado «miserable», pero Garzón se ha comportado con clase y no ha entrado nunca a esas provocaciones.

También recuerdo un lastimoso artículo de Almudena Grandes poco antes de las elecciones (ella misma se preguntaba si era honesto publicarlo) llamando sutilmente «ratas» a los que habían decidido votar por Ahora Madrid antes que por la infecta candidatura de IU que casualmente encabezaba su marido, Luis García Montero (se ve que el término les gusta, de «rata» tildaron también a Diego Cañamero). Y parece que después del merecido trompazo electoral que se llevó dicha formación, la escritora sigue rencorosa. Con su pan se lo coma.

 

El nombre importa, pero no tanto

Por el momento, la cúpula de Podemos está decidida a presentarse con sus «siglas» y con Pablo Iglesias de candidato, y a lo más que estarían dispuestos es a ceder la mitad del nombre. Es decir, que la candidatura de confluencia llevara la denominación de Podemos-Unidad Popular o cualquier otra coletilla por el estilo.

Afirman que el tirón de su partido es imprescindible para contar con opciones de ganar, y que no se debe desaprovechar la fuerza del nombre de Podemos. Pero por otro lado, les he escuchado poner como ejemplo de esta fuerza (innegable) que la gente asociaba a Podemos las candidaturas ciudadanas que han triunfado, aunque se presentaron con otros nombres. ¿Cuál es el problema, entonces? Si se presentara una candidatura de unidad popular para las elecciones generales que se llamase Ahora en Común, los votantes la iban a identificar igualmente con Podemos, ¿no?

Por su parte, ni IU ni las mareas están por la labor de concurrir así. Ni siquiera Equo, y eso que en las elecciones andaluzas renunciaron a sus siglas a favor del logo y la papeleta de Podemos (en Equo siempre han sido muy generosos).

Están poniendo el foco en algo que no me importa lo más mínimo. Antes de nombrar al niño, tendremos que echar el polvo. Tanto me daría que la candidatura de unidad popular se llamara Podemos, Podemos-Abajo la Casta, Ahora en Común-Podemos o Núcleo Irradiador (sin Podemos). Lo que fuera. Ya se vio en Barcelona, después de que uno de esos trepas de la política registrara Guanyem (antes Luis Salom, del PP, y después IU recurrieron al mismo juego sucio), que el nombre era lo de menos. La gente votó al partido de Ada Colau, y estoy convencido de que muchos no sabían que se llamaba Barcelona en Comú cuando se acercaron al colegio electoral.

Deberían centrarse en convenir puntos programáticos, acuerdos de mínimos. Equo y Podemos, como ya vimos por aquí, lo tendrían muy fácil. Izquierda Unida también.

 

Amados líderes

Aparte del nombre, como hemos dicho, Podemos tampoco parece dispuesto a renunciar al liderazgo de Pablo Iglesias. Pero Garzón ya ha avisado de que si sacan adelante la candidatura de unidad, él quiere que haya primarias para poder presentarse.

Desde Podemos hay voces que argumentan que, dado que su candidatura es la más fuerte y está abierta; dado que cualquiera puede presentarse a sus primarias, y puesto que los defensores de la confluencia aseguran no estar interesados en siglas ni personalismos, ¿por qué no se confluye en Podemos?

A Garzón le han ofrecido varias veces integrarse en Podemos, pero lo ha rechazado. «Soy de IU y lo seguiré siendo». ¿Dónde he escuchado eso antes? Ah, sí:

 

Sea como dice porque considere que IU tiene mejores objetivos y estrategia, o porque prefiera ser cabeza de ratón, en principio (no pongo la mano en el fuego por nadie) Garzón me parece un tío honrado, sensato y muy válido. Una pena que la vieja guardia de IU no le diera paso hasta que le vieron las orejas al lobo.

Creo que de celebrarse primarias para una candidatura de confluencia Podemos no tendría nada que temer, que ganaría Pablo Iglesias, aunque ya os digo que considero la de Alberto Garzón una excelente alternativa. La única pega que le veo a lo de las primarias (aunque es una pega importante) es que el tiempo corre en contra. Las elecciones serán en diciembre como muy tarde, y eso deja poco margen de maniobra (si Rajoy fuera listo las adelantaría, pero ha asegurado «con absoluta franqueza» que no sabe cuándo se van a celebrar). Además, partidos como Equo, ajenos a esas rígidas estructuras verticales de la vieja política, deberían consultar a sus bases sobre la confluencia. Tictac, tictac…

Es verdad que Ahora Madrid pudo con la Condesa Invencible en sólo tres meses. Pero a la postre dependieron del apoyo del PSOE, y se mantuvo la intriga hasta el último momento (yo ya no estoy para estos sustos). Además, ¿podríamos contar con los socialistas en caso de repetirse la situación en las generales?

 

¿Y si Podemos finalmente no se suma?

El pasado viernes, 10 de julio, se celebró con gran éxito de asistencia el acto de presentación de Ahora en Común. El moderador, Javier Gallego Crudo, preguntó qué iba a ocurrir si Podemos se negaba a la confluencia, y ninguno de los interpelados fue capaz de dar una respuesta.

Antes le había leído a Emmanuel Rodríguez, uno de los promotores de este nuevo proyecto, que no se plantean competir con Podemos. Beatriz Talegón, otra de las invitadas a la charla, ha manifestado que ni se le pasa por la cabeza enfrentarse a este partido, que Ahora en Común no nace para eso. De acuerdo, pero entonces, insisto (como debería haber insistido Crudo el viernes): si Podemos se enroca, ¿qué? ¿Se sumaría Ahora en Común a Podemos, confluirían allí?

A diferencia de Talegón y de Emmanuel Rodríguez, Alberto Garzón ha admitido que en caso de que Ahora en Común se consolide y Podemos no se sume, «está claro que competiremos».

 

¿Ahora en Común es de fiar?

Joder con las preguntitas… No creo que esta iniciativa se haya creado con el fin de rescatar a Izquierda Unida o de contrarrestar a Podemos, si es a eso a lo que os referís.

Javier Gallego, uno de los que más está apostando por la confluencia (no en vano, el nombre de Ahora en Común surgió de un artículo suyo), es un tipo nada dogmático, que ha criticado tanto a IU como a Podemos cuando ha considerado necesario hacerlo, ganándose la animadversión de los fanáticos de uno y otro bando.

 

Si me queréis, unirse

Quiero pensar que en Podemos no sacrificarían una posible victoria ante el PP por cuestión de egos, que no va por ahí la cosa. Pablo Iglesias afirma que con un frente de izquierdas no se gana («electoralmente no funciona, no serviría»), motivo por el que insiste en que Podemos no se encasille en dicha ideología:

 

Hoy asistimos a la posibilidad de alterar el mapa político en España en una dirección transformadora. Pero nada tiene ello que ver con la izquierda (…) La clave del momento excepcional que vivimos está en la politización de la frustración de expectativas de los sectores medios, ante su empobrecimiento progresivo.

Artículo de Pablo Iglesias en El País, 28 de junio de 2015.

 

No seré yo quien le dé lecciones a Podemos de estrategia política. Sus líderes han dado sobradas muestras de saber lo que están haciendo, cosechando un éxito inédito en muy poco tiempo. Pero negarse a la confluencia puede ser un error. Sería un harakiri electoral que compitiera una candidatura ciudadana en la que estuvieran Equo, Compromís e IU, por ejemplo, contra la de Podemos en solitario.

Garzón opina, y posiblemente tenga razón, que si Podemos se presentase por separado, aunque obtendría muchos más votos que IU, tampoco lograría ganar las elecciones generales, que es de lo que se trata. En ese caso, la gente de izquierdas culparía de que siguiera gobernando el PP o regresara el mal menor del PSOE al «egoísmo» de Podemos.

Es verdad que la postura de IU puede parecer oportunista: primero se negaron a celebrar primarias y ningunearon a Pablo Iglesias, dando lugar a la creación de Podemos. Después no quisieron ni oír hablar de confluencia, subestimando lo que podía llegar a ser este partido («la arrogancia con la que se recibió nuestra propuesta nos iba a dar la oportunidad de llegar muy lejos» —Pablo Iglesias). Y ahora que no les queda otra se colocan a rebufo, se aferran a Podemos para no hundirse. ¿Que si IU hubiera sacado mejores resultados, ni se plantearían la confluencia? Posiblemente. ¿Y qué? No se trata de justicia, sino de conseguir objetivos. Ya sabemos que si no hubiera sido por Podemos, las pasadas elecciones municipales y autonómicas hubiera tenido lugar otro frustrante reparto entre PP y PSOE; IU no tenía ninguna batalla que dar. Vale, pero hay que mirar adelante. No es momento de «devolvérsela», del «no quisieron antes, ahora que se jodan». Es momento de ser magnánimos por una vez. Podemos está ahora en la situación de fuerza que tuvo y desaprovechó IU, no deberían cometer su mismo error. Por pocos que sean, todos los votos cuentan; ojalá se sumaran también a la confluencia PACMA, Partido X, sindicatos, mareas, gente de la cultura

Lo dicho: a mí, que no soy politólogo, me da la impresión de que Podemos está metiendo la pata. Lo digo desde el respeto a unos tipos que han nadado a contracorriente desde el primer momento, a los que todo el mundo les ha repetido que no sabían, que lo hacían mal, que así no, y sin embargo con sólo un año y medio de vida están tuteándose con PP y PSOE.

Ojalá recapaciten y, en caso contrario, ojalá sea yo el que me equivoque.

En una negociación es de esperar que cedan ambas partes. Así, la opción de una candidatura que se llamase Podemos-Ahora en Común, con un líder elegido mediante primarias (siendo conscientes de la desventaja del tiempo), me parece sensata. Es verdad que debería ser la gente de Ahora en Común la que más transigiera, pues aunque Podemos en solitario lo tiene muy difícil, Ahora en Común sin Podemos se diría que lo tiene imposible. Y los ciudadanos lo tenemos muy jodido.

 

Música: People get ready, por Aretha Franklin (versión de la original de The Impressions)

 

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35 sin mordaza

  1. Lo de “Ahora en Común” ha sido de traca. Me parece sospechoso que se cree un partido así pocos meses antes de las Generales (ya estamos otra vez dividiendo a la izquierda torciceramente). Por lo demás, estoy de acuerdo con el post, aunque creo que Alberto Garzón se equivoca al apoyar algo así.

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  2. Hola Salva!

    Soy de Podemos, ya lo dije otras veces. Trabajo desde dentro, desde las bases, esas que se supone que están contra Pablo Iglesias y sus formas. Y no quiero confluir, ni yo, ni casi nadie de los que conozco. Ya sé que Vista Alegre fue hace nueve meses pero no ha habido ningún cambio significativo sobre lo que se pretendía entonces y lo que se pretende ahora. Fui apoderada de Podemos y de Ahora Madrid el 24 de mayo y tanto yo como todos los que lo fuimos en mi distrito (más de doscientos) podemos dar fe de que la gran mayoría de la gente acudía a nosotros para preguntarnos cual era la papeleta de Podemos en las municipales o cual era la papeleta de la jueza. Nadie preguntaba cual era la papeleta de Ahora Madrid en las autonómicas. La confluencia solo ha triunfado en los sitios donde la persona que las encabezaba tenía tirón y porque tenía a Podemos detrás, mal que les pese a muchos. Yo votaba a IU y si quisiera seguir votando a IU no me habría ido a Podemos. Es así de simple. Muchos dejamos la mochila de las fidelidades, de los sentimientos y del trabajo fuera para empezar sin equipaje este recorrido. Y muchos seguimos creyendo en el proyecto, tal y como se aprobó y tal y como se está llevando. ¿Que hay muchos críticos que dicen que no?. No lo creo, solo que hacen mucho ruido y son los que interesa entrevistar y sacar en los medios. ¿A que medio le interesaría una opinión como la mía y la de mis compañeros?. A ninguno. Hace unos días se abrió una página para pedir primarias abiertas (sigo sin entender por qué dicen que no lo son) y recogieron seis mil firmas. Sin ningún filtro, sin ningún control (puedo demostrarlo) y sin que se supiera si eran afiliados a Podemos o no. Seis mil de los más de cincuenta mil afiliados!!!. Pero eso sí, salieron en todos los telediarios y en todos los periódicos y el titular siempre era el mismo: “las bases contra Pablo Iglesias”.

    Algunas reflexiones… ¿de donde va a sacar Ahora en Común el dinero para montar una campaña a nivel estatal en escasos tres meses?, ¿con el dinero embargado de IU?, ¿como piensan hacer esas primarias abiertas y democráticas en tan poco tiempo?, igual es que ya tienen las listas hechas, cosa que no me extrañaría porque los nombres siempre son los mismos.

    Por cierto, Salva, Beatriz Talegón ya ha dicho que ella no forma parte de Ahora en Común y que asistió al acto porque creía que era informativo.

    Saludos y sigue sin callarte!

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  3. Salva… Mira que suelo darte la razón al 200% en todo lo que escribes, y en cuanto a este post te agradezco enormemente los datos y análisis que aportas. Sin embargo, lamento disentir de tu afirmación de partida “ir separados es un suicidio”.

    No lo digo por amor incondicional a Podemos, ni por fobia a IU u otros partidos de la izquierda, porque me pasa como a la mayoría: lo esencial es echar a la vieja política de las instituciones y trabajar por la gente de verdad, y todo lo que pueda mejorar los resultados electorales en ese sentido sería y será bienvenido.

    Haces un análisis de datos muy razonable, pero no sé si los árboles te estarán impidiendo ver el bosque. Si tomamos algo de distancia (incluso mirando la Asamblea de Vista Alegre desde la estratosfera), lo cierto es que:

    – Desde ‘fuera’, los votantes de IU dan a su partido por muerto, y desde ‘dentro’, salvo Garzón, lo están acabando de matar. No veo otra salida, para lo poco de verdadera izquierda progresista que queda en IU, que Garzón siga los pasos de Tania Sánchez.
    – Salvo Equo y Compromís, los demás partidos progresistas que mencionas los acabo de conocer. ¿De verdad crees que presentarse a las generales sin esos votos supondría una diferencia significativa? ¿No te parece que Podemos se ha ganado con honores el ‘voto útil’ de la ciudadanía progresista (la que quiere el cambio real y profundo), lo mismo que pasó con el PSOE frente al PCE en las elecciones del 82?
    – En sí mismo, Podemos ya es un partido de confluencia, y NO de otros partidos, como lo fue IU en su día, sino de MOVIMIENTOS CIUDADANOS, cuyas ideas están integradas en los Círculos de Podemos, cosa que no se puede decir de IU: Podemos Feminismos, Podemos Animalista, Podemos 3E… Si de verdad se trata de una confluencia de IDEAS y no de ETIQUETAS, una coalición en el sentido más tradicional (que es lo que pretende Garzón, probablemente por presión de sus adláteres) me parece más un afán de rescatar a los fósiles de otros tiempos que de aglutinar votos.
    – La gente no vota igual, y es lógico que así sea, cuando se trata de unas generales que cuando se trata de autonómicas y locales. Es cierto que Podemos no consiguió convencer todo lo esperable en las autonómicas del 24M, y que las candidaturas populares son las que consiguieron mejores resultados, pero no tiene por qué ser lo mismo en unas generales. Y no tengo claro que la confluencia de varias etiquetas bajo un paraguas que no sea Podemos sea la respuesta que la gente quiere para echar a la derecha.

    En fin, lamento el rollete, pero tenía que decírtelo.

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    1. Que no os preocupe llevarme la contraria. De hecho, tengo muchas dudas al respecto, ya lo aviso al principio, así que encantado de leer las opiniones y experiencias de primera mano de dos mujeres implicadas con el trabajo de Podemos.

      En cuanto a lo del «suicidio» que comenta Olga, me refiero al hipotético escenario -que espero que no llegue a darse- de que la candidatura de Ahora en Común se consolide, coja fuerza y compita con Podemos en las generales. Es una posibilidad que sólo de pensarlo debe de hacer que Marianín y Pedrito mojen la cama.
      No me refería a IU (que efectivamente, no está muerta pero sí en la UVI). Hablo de una candidatura de unidad popular que incluyera, además de a IU, a Equo, Compromís, las mareas, caras conocidas… Eso sí me preocuparía.

      Tanto vosotras como yo mismo en el artículo hablamos mucho de IU, pero os recuerdo que desde Ahora en Común insisten por activa y por pasiva en que este proyecto no es IU.

      Por otro lado, me ha gustado la opinión de Susana sobre los «críticos» (escuchando / leyendo algunos medios, se diría que son legión), «descontentos», «decepcionados»… de Podemos. Yo también tenía la impresión de que exageraban, para variar.

      Acabo de encontrar el tuit de Beatriz Talegón al que te refieres:

      https://twitter.com/BeatrizTalegon/status/619907644493537280

      Pero se ve que sigue interesada en Ahora en Común, porque al día siguiente escribió esto:

      https://twitter.com/BeatrizTalegon/status/620238770068172800

      ¡Gracias a las dos!

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  4. Sospecho que Salva se ha asegurado de que viese esta entrada porque confía en mi incapacidad para perderme una buena controversia, sin embargo me lo he estado pensando porque el planteamiento subyacente de limitar la oferta electoral me repugna. ¿Qué habrían dicho los actuales Podemitas si los demás partidos hubiesen reaccionado así cuando apareció en las europeas? Empecemos por decir que es de todo punto legítimo que se presenten nuevas alternativas, no sólo AeC, también Decide en Común, por ejemplo. Insisto: es legítimo y me alegro, coincida o no con mi ideología, reste o no reste votos a mi opción (que va a ser que sí, como siempre).

    Por otra parte, entiendo que quienes estáis dentro de Podemos lo describáis como han hecho Susana y Olga: es una confluencia, todo el mundo tiene cabida…. Es la imagen que habéis construido y asumido como identidad. Es normal, y así debe ser. Relatos igualmente positivos los oigo de gente en otros partidos, y también es normal. Ahora bien, entended que quienes estamos fuera por decisión propia lo veamos de otra forma. De hecho, Podemos es el segundo partido que más rechazo genera en el electorado español, después del PP, y no todos hemos sido abducidos por la propaganda institucional. Por decirlo en los términos peyorativos de Pablo Iglesias, somos unos cuantos los Pitufos Gruñones que no votaríamos a Podemos por más que fuese esta la única opción (no me atrevo a decir que de izquierdas). Entre otras cosas, porque eso del voto útil ya me lo vendió Felipe González en el 82, y no pienso volverlo a comprar que todavía me escuece.

    Teniendo todo esto en cuenta, personalmente creo que Podemos será tercera o cuarta fuerza, pero en solitario no puede ganar. No sólo por la mencionada inhibición de parte de su electorado potencial, sino sobre todo porque en unas generales se debe maximizar el voto a nivel de circunscripción, y ahí la estrategia propuesta por AeC – ya veremos si son capaces de llevarla a cabo, pero es pronto para eso – me parece más eficiente que la adoptada por Podemos.

    Si las demás opciones se integrasen en Podemos, asumiendo su estructura y estrategia, serían Podemos y no otra cosa, póngasele el nombre que se le ponga. Se diluiría quien lo hiciese y se fugaría un número importante de votos. Tampoco creo que sea una opción eficaz.

    Y Salva, mi experiencia dice que hay tiempo de hacer primarias abiertas si se preparan ya. Otro tema será si esperan a que Podemos tome una decisión, porque podría ocurrir lo que pasó en varios intentos de confluencia autonómica y local: Podemos juega al sí pero no ganando tiempo, y cuando ya no queda pega portazo y se marcha para presentarse en solitario dejándolo todo empantanado. Te hablo de primera mano, no me lo han contado.

    Para quienes hayan sido capaces de leer hasta aquí, resumo: descartada la confluencia generalizada por decisión de Podemos – por supuesto legítima y respetable – creo que la vía menos mala es que exista una alternativa a los partidos políticos y coaliciones al uso –Podemos e IU principalmente – capaz de lograr el apoyo del electorado socialmente comprometido que los rechaza, y que habría quedado huérfano de otra manera.

    Y si la suma de todos los resultantes no da para desbancar al bipartito en 2015, tampoco hay que rasgarse las vestiduras. Lo avanzado desde el 15M no tiene parangón, y así hay que valorarlo: los partidos clásicos hablando de primarias, el PP de Madrid aceptando una auditoría, una infanta imputada, una activista alcaldesa en Barcelona y una jueza en Madrid, … Hace un año muy poca gente lo hubiese creído posible, y sólo por eso todo el esfuerzo de mucha gente desde el 2011 ha merecido la pena. No lo estropeemos ahora por las prisas.

    Saludos.

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  5. Me parece un análisis muy minucioso y lúcido. En un primer momento, saber de la existencia de la iniciativa Ahora en Común nos sorprendió a muchos con el pie cambiado, sin saber bien qué pensar ¿Otra formación más? ¿Queriendo subirse al carro del que con tanto esfuerzo está tirando Podemos? ¿Para trocear aún más el voto de izquierdas? (O quizá sea más correcto decir el voto de castigo al bipartidismo, que aglutina, pero no sólo, a la izquierda y a otras sensibilidades menos posicionadas ideológicamente – y en el que también está pescando, aprovechando el río revuelto, Ciudadanos- . Mal que nos pese, el voto de izquierdas es minoritario y con él no se ganan elecciones).

    En cuanto al fanatismo y la adhesión incondicional a un partido (hablo por IU), me resultan ridículos. Y yo les he votado en alguna ocasión. Considero que la izquierda tiene la obligación de crear las condiciones para que puedan llevarse a cabo políticas de izquierdas y, si eso no se consigue, sea por la razón que sea (especialmente grave es por no haberse puesto de acuerdo para confluir, o por luchas de egos y demás peleas y disensiones por asuntos menos trascendentales que el fin que se persigue), no puede llamarse de otra manera que fracaso. Y hasta puede que sea también una traición, sí, una traición a las personas que necesitan desesperadamente que se lleven a cabo políticas de izquierdas.

    Respecto a que el papel que pretende jugar Ahora en Común ya lo estaría desempeñando Podemos, es muy interesante lo que dicen en este artículo Beatriz Gimeno y Carmen San José, ambas Diputadas de Podemos en la Asamblea de Madrid.
    http://www.eldiario.es/zonacritica/tiempo_6_407419278.html

    “Ahora surge Ahora en Común. Antes de saber nada, quién está detrás o en qué consiste o qué propone, no hay más que ver las redes, no hay más que escuchar lo que dice la gente, los intelectuales, los militantes (incluso los cercanos a la cúpula) para darse cuenta de que este nuevo espacio ilusiona; y si este espacio ilusiona es porque Podemos ha desilusionado. Durante estos meses varios actores, especialmente Garzón, han llamado a la confluencia y la impresión que hemos dado es la de que les rechazábamos sin más.
    (…)
    Si no nos abrimos lo vamos a tener muy difícil. Yo creo que Podemos es el espacio, es el espacio que nació para ser eso que ahora la gente está pidiendo. Si lo piden insistentemente es porque nosotros ya no lo somos. Aun tenemos tiempo de rectificar. Hay que abrir Podemos a la participación democrática real, este tiene que ser el espacio de la confluencia, de aquí a las elecciones tenemos que ilusionar de nuevo; o nos abrimos desde abajo, o nos arriesgamos a que nos traguen desde fuera.  Desde la lealtad a este proyecto que sentimos como nuestro, sabiendo a lo que nos arriesgamos al hacer público este artículo, pedimos a los compañeros que rectifiquen, que abran Podemos para no hacer de este un proyecto fallido.”

    Finalmente, hay que reconocer que, como apunta Javier Gallego, sería una jugada maestra presentar una candidatura ciudadana avalada por las mareas, capaz de atraer a una mayoría de votantes y “limpia” de los feroces ataques mediáticos que lleva Podemos a sus espaldas.

    En fin. Veremos.

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    1. Dice Vicente: «¿Qué habrían dicho los actuales Podemitas si los demás partidos hubiesen reaccionado así cuando apareció en las europeas?». Supongo que te refieres a comentarios como el de Nemo. Pero ¡es que lo hicieron! Reaccionaron así y peor. No ya con las europeas, sino antes incluso. Este artículo es de enero de 2014: «El principal argumento para renegar del hasta hace dos días adorado profesor, es que “divide” a la izquierda».

      Y que conste que yo fui de los primeros en firmar el manifiesto de Ahora en Común; por romanticismo, seguramente. Porque me atrae la quimera de una candidatura conjunta, fuerte y cohesionada. Pero no apoyaría una candidatura alternativa a Podemos.

      No creo que debieras sentirte aludido con lo de los pitufos gruñones. Se refiere a los dirigentes de IU (aunque yo lo haría extensivo al pequeño grupo de militantes fanáticos) que han ninguneado primero y atacado después a Podemos desde el primer minuto, no a todo aquel que no vote a los de Pablo Iglesias.

      Me ha gustado el toque de optimismo con el que terminas. Estoy totalmente de acuerdo, no deberíamos olvidar lo conseguido.

      Debo de tener los mejores «comentaristas» de la blogosfera. No es peloteo, seguramente sea mérito exclusivamente mío :P

      Hablando de buenas comentaristas: conocía el artículo de la Gimeno al que enlaza Entropía. Creo que he leído la mayor parte de los artículos que se han publicado sobre este asunto; aquí os dejo un documento de Alberto Garzón (sí, aunque hable de él en tercera persona, parece que es suyo) que me resultó interesante. También vi íntegro el coloquio de dos horas del 10 de julio…

      https://www.youtube.com/watch?v=wIDdlAYTSCs

      Gran apunte el de Entropía, entre otras cosas porque Olga es fiel seguidora de Beatriz Gimeno.

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      1. Salva, a la definición me remito: “Un Pitufo Gruñón que según el líder de Podemos siempre criticó a su formación por emplear la palabra ‘casta’, por imprimir la cara de Iglesias en su papeleta en las elecciones europeas, por su liderazgo personalista.” Cumplo todos las condiciones para ser un Pitufo Gruñón, en la soberbia opinión de Pablo Iglesias. Y la mayoría de los compañeros de EQUO e IU.
        (fuente http://www.publico.es/politica/iglesias-luce-musculo-y-rechaza.html

        Claro que todo cobra sentido si de lo que se trataba era de quemar sus naves para aliviar la presión interna de confluencia (por ejemplo el artículo citado por Entropía).

        En cualquier caso, no voy a seguir comentando porque no tiene sentido, ya habéis decidido que el único salvador de la patria social es Podemos, y no hay debate. Bien, pero quedaos con el dato de que unos cuantos estamos, y estaremos, fuera.

        Saludos.

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        1. Vicente Juan, lo de Pablo Iglesias no es soberbia, es hartazgo. En tu primer comentario dices: “Qué habrían dicho los actuales Podemitas si los demás partidos hubiesen reaccionado así cuando apareció en las europeas?” Pues bien, Izquierda Unida miró mal a Podemos desde su fundación y no dudó un solo momento en ponerlo verde cuando tuvieron la oportunidad. Es lamentable que las críticas más duras le tuvieran que venir desde la propia izquierda. Una izquierda apolillada, sí, pero izquierda al fin y al cabo.

          Pese a quien pese, quien movió el cotarro e ilusionó a la gente para que se implicase en política fue Podemos, no IU. Y ojo, antes de nacer Podemos yo era de los que pensaban que IU daría el “gran salto”, pero o no se atrevieron o no supieron cómo hacerlo.

          En “Viajando con Chester”, Risto Mejide definió a IU de una manera magistral (y que conste que es un personaje que no me trago mucho). Delante de Alberto Garzón, le dijo que IU le parecía un “Podemos descafeinado”, y Alberto, al que le tengo mucho aprecio, no supo defenderse muy bien.

          Transcribo parte de lo que dijo Pablo Iglesias en el mítin de Vallecas:

          “Dijimos: ¿Por qué no hacemos unas primarias abiertas para generar un revulsivo en las elecciones europeas? Nos dijo el pitufo gruñón: Mal. Las primarias es cosa de americanos”, criticó.

          “Entonces hablamos de casta para señalar a las élites políticas y financieras y dijo: Mal. Casta no. Lo que hay es lucha de clases. Y le dijimos: hemos leído a Don Carlos (Marx), a don Vladimir (Lenin) y no sirven para colgarlos en las paredes sino para analizar la realidad”, continuó. “¿Qué nos dijo? Marxismo, el que tengo aquí colgado, en la pared”

          Desde IU también le han criticado ese sentimiento patriótico que el líder de Podemos quiere promover, a lo que yo me pregunto: ¿A caso está mal? ¿Es malo que la gente deje de avergonzarse de pertenecer a este país? Que yo sepa, Podemos es el único partido de izquierdas que ha intentado promover eso (no incluyo al PSOE). Bravo por ellos.

          En fin, a mí me parece que lo de IU es pura impotencia y que critican por criticar. Cualquier cosa que haga Podemos les parece mal. Y no, yo no creo que el “salvador de la patria social” sea Podemos, pero sí creo que es el que mejor la representa. Al menos, son hasta ahora los únicos que se han mojado y han tenido la “osadía” de ir por todas.

          Saludos.

          Responder
          1. Hola Vicente (y Nemo). Yo no considero a Podemos como el único salvador de la patria social. Preferiría un gobierno de IU y no de Podemos. Pero es que me surgen varias dudas: ¿Por qué antes no y ahora primarias sí? ¿Por qué consideran a Podemos el enemigo? Y sobretodo, ¿Por qué una confluencia ahora?

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            1. Muy interesantes ambas aportaciones de Nemoopinion y Miguel. Algunos apuntes rápidos.
              – A la mención del hartazgo, contestaré en otro comentario [mucho] más extenso.
              – ¿Por qué el sector llamémosle institucional de IU es tan virulento con Podemos? Recordad de donde salieron sus fundadores. El sesgo emocional es verlos como traidores y no como adversarios. Es un sesgo, por supuesto, pero emocionalmente muy potente. Y posiblemente circule también en menor medida en la otra dirección.
              – El impulso del 15M está cambiando la cultura política, y eso es enormemente positivo. Nadie osa decir que no a las primarias porque hace un año lo ridículo era hacerlas, y en 2015 lo ridículo es rechazarlas.
              – Lo mismo vale para las confluencias, y si se piensa fríamente, tiene sentido que se lancen lo antes posible, pero después de comprobar el éxito en Madrid y Barcelona. Yo diría que dos meses es un tiempo razonable para tener una idea, madurarla, recoger adhesiones, y por fin organizar un acto público. Por otra parte notad que ya se intentaron confluencias en toda España para las autonómicas y municipales, aunque pocas salieron bien y muchas no se hayan conocido fuera del ámbito local.

              Responder
  6. Dices sobre IU: “Si era y es un partido prácticamente irrelevante”.

    No es cierto, sobre todo lo de “era”. Cuando surgió Podemos, tenía elevados índices de intención de voto, y subiendo.

    Te lo dice alguien que nunca ha sido de IU y que apuesta por Podemos. Un saludo.

    Responder
    1. Es verdad que algunas encuestas le daban un 15 %… Pero es que no me fío mucho de las encuestas.

      Sólo un ejemplo de tantos posibles; declaraciones de Raquel López, de IUCM, antes de las municipales y autonómicas: “Lo que están diciendo muchas encuestas es que IU va a ser imprescindible, porque si no va a volver a ganar la derecha en esta ciudad“.

      Yo pienso que de no haber surgido Podemos, IU tampoco hubiera llegado ni de lejos a ese porcentaje de voto. No voy a entrar ahora en los motivos, creo que en buena medida ellos mismos son los responsables, como he dicho, aunque también sufren por la interesada demonización del comunismo con el que se les identifica.

      Responder
      1. IU nunca llegó a rozar el 30% en las encuestas como Podemos, pero sí el 15, como dices (o incluso más de un 20% en Madrid). Que sí eran fiables lo corroboraron, precisamente, las europeas, donde rozó el 10% y Podemos el 8, y tengamos en cuenta que muchos votantes de IU se pasaron entonces a Podemos.

        De no haber surgido Podemos, es posible que IU nunca hubiera llegado a las cotas que logró Podemos, pero cabe suponer que habría subido algo más, ateniéndonos a la evolución previa. Para colmo, ahora Podemos anda por el 15% o incluso menos (según las pasadas autonómicas andaluzas y nacionales, y la reciente encuesta de ElDiario.es).

        En cuanto a lo de Raquel López, quizá no es un ejemplo acertado, pues no le faltaba razón: se refería a que si IU hubiera sacado grupo parlamentario, habría sido más difícil la investidura de Cifuentes (aritméticamente, es verdad).

        [Insisto: soy pro Podemos, aunque también pro confluencia (no en plan “frente de izquierdas”, eso no).]

        Un saludo.

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  7. Recapitulando: Los de IU que antes rechazaban primarias abiertas (tenéis algún ejemplo en el TL de Paco Arnau, el único poseedor de la verdad), ahora que están hundidos quieren una candidatura común. Creo que deberían ser Ahora en Común e IU los que deberían integrarse en Podemos y no al revés, no solo por el tema del tiempo, si no por el hecho de, como bien dice Susana, la gente asoció las mareas a Podemos.

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    1. No creo que el Gran Bloqueador de Twitter desee, ni siquiera ahora, una candidatura común. Basta ver su TL para comprobar las mofas que viene haciendo sobre AenC, las mismas que antes (y todavía ahora) sobre Podemos, Alberto Garzón…, y aun antes, sobre el 15-M.

      Él es así: el único puro (con su panda de corifeos, eso sí), siempre amargado y negativo, nostálgico de la URSS, incapaz de construir nada…

      Por lo demás, no está tan claro que la gente asociase las mareas a Podemos. Más bien, obtuvieron muchos votos justamente porque presentaron a candidatos (Manuela, Ada…) capaces de romper el techo de Podemos.

      Saludos.

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      1. En Ferrol y en A Coruña ganaron Jorge Suarez (Ferrol en Común) y Xulio Ferreiro (Marea Atlántica) no es que fueran muy mediáticos, pero yo escuchaba a la gente decir: ¿Quiénes son esos? Esos son los de Podemos que se presentan con otro nombre.

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        1. Y en Palencia ganó IU, con sus siglas…

          Así que no te digo que sí ni que no… Es indudable que Podemos hoy por hoy es la principal fuerza motriz del cambio, pero sin desdeñar la participación del resto de la izquierda en esas mareas o candidaturas populares.

          Y el problema, insisto, es que con las expectativas electorales actuales (y con la Troika humillando a Syriza), parece bastante utópico que Podemos gane en otoño por sí solo. Esa es la cuestión. Un saludo.

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          1. Con respecto al resultado de Podemos en las generales, opino como Vicente Juan: quedarán en tercera o cuarta posición, aunque yo me inclino a pensar que lograrán rozar el segundo lugar.

            Si no me equivoco, Syriza tiene algo más de diez años de vida, o sea, que no es un partido acabado de nacer como Podemos. A Pablo Iglesias todavía le queda mucho para romper el bipartidismo. No creo que 2015 sea el año “del cambio”.

            Saludos.

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            1. Totalmente de acuerdo con Nemoopinion, con dos matices:
              – Yo no creo que Podemos pueda rozar el segundo puesto. Si eso ocurriera es porque el PSOE se ha hundido por completo, y hoy por hoy no parece esa la tendencia.
              – 2015 está siendo el año del cambio en lo cultural y social. Nunca antes se había visto a los dinosaurios como el PP deletreando p-r-i-m-a-r-i-a-s. Pero si hablamos de niveles legislativo y de gobierno, también veo muy poco tiempo para que cambios de este calibre lleguen a las urnas.

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              1. Exacto. 2015 está siendo el año del cambio cultural y social, eso sí. Lo que temo es que después de las generales los medios de comunicación empiecen a anunciar a bombo y platillo que Podemos ha sufrido una brutal caída y bla bla bla (ya los veo venir).

                Podemos será una fuerza importante a tener en cuenta después de las generales, pero le esperan unos cuantos años siendo el tercero o cuarto partido de la oposición. Vamos, creo que esto es de lógica y lo puede ver cualquiera, pero muchas veces los medios de comunicación afines al poder no tienen esa lógica. Solo espero que Pablo Iglesias y compañía no pierdan el norte y sepan tomar las decisiones adecuadas.

                Por lo demás, felicitar a Salva por el artículo xD. El debate que ha generado ha sido muy interesante.

                Saludos.

    2. IU se apoltronó en el sillón años ha y ahora de pronto le entran las prisas por confluir y exigen a Podemos que se les unan. En fin, por mucho que digan por activa y por pasiva que IU no tiene nada que ver con el nacimiento de “Ahora en Común” no les creo. Ellos siempre han sido así, sectarios y rencorosos (siempre se han pensado que son “la izquierda aria”, la auténtica). Debería ser “Ahora en Común” e IU quienes se integraran en Podemos y no al revés. En eso estoy de acuerdo contigo.

      Responder
      1. Es injusto generalizar. No creo que por ejemplo Alberto Garzón (muy joven, viene del 15-M, amigo de Pablo Iglesias, talante abierto…) sea rencoroso. Y se da el caso de que actualmente es quien lleva la batuta en IU.

        Además, entiendo que hay que dejar de lado las cuestiones personales o de “justicia”. Como decía Salva, el autor del post, de lo que se trata es de lograr los objetivos electorales que permitirán el cambio social. Y para eso, vale la pena preguntarse si basta la marca ‘Podemos’, y si no es preciso apostar por otra que, aun reconociendo la autoridad moral de Podemos y quizá destacando su nombre, refleje mejor un proyecto de unidad popular.

        Lo cual exige, por cierto, empezar por elaborar un programa en torno al cual articularse. Como explica muy bien Julio Anguita en este artículo aparecido hoy mismo:

        http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=4977

        Saludos.

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          1. Por curiosidad: Nemoopinion, ¿crees que en un mismo espacio político caben dos egos del tamaño de Garzón e Iglesias?
            O dicho de otra forma, ¿crees que alguno de los dos se sentiría cómodo yendo de segundo del otro?

            Responder
  8. Sí, como dicen Miguel y Cordura, Paco Arnau y su secta de siunistas encajan muy bien con la definición de ese sector minoritario de IU del que hablo en el artículo.

    Vicente: yo escuché las declaraciones de Pablo Iglesias (al menos, un extracto) e insisto en que no criticaba a los simpatizantes. Ha repetido una y mil veces que respeta a los militantes de IU y del PSOE. Esa es otra lectura interesada de algunos medios y partidos, los mismos que le acusan de llamar «casta» a todos los votantes de esos partidos (lo que es totalmente absurdo).

    Tiene razón Nemo en lo que te contesta: aquí los primeros que empezaron a recibir el fuego amigo de IU fueron los de Podemos en general y Pablo Iglesias en particular. Yo no hubiera tenido tanta paciencia como él, ni habría sido tan correcto. Igual por eso no estoy en política.

    Dicho esto, estoy seguro de que entenderás que aunque tu tirria a Podemos sea muy respetable, no tenemos por qué compartirla. Recuerda que tanto Juantxo López de Uralde como Inés Sabanés, por parte de Equo, o Alberto Garzón, alaban y reconocen los «indiscutibles» méritos de Podemos, su papel en la brecha abierta en el bipartidismo, así como la labor de Pablo Iglesias.

    En cuanto a mí, ni creo en «salvadores» ni rindo pleitesía a nadie: ni dios, ni patria, ni rey… ni partido.

    Del resto de comentarios, estoy con la respuesta de Cordura (bienvenido, por cierto) a Nemo.

    Responder
  9. Salva, no me acuses de tirriano porque en este año llevo dos de dos votos a Podemos y a su marca blanca en las municipales, además de colaborar con ellos en mi pueblo. Tengo muchas incongruencias, pero no de ese calibre.

    Tampoco he negado nunca su papel de revulsivo social, y lo que para mí son las dos grandes genialidades de los fundadores de Podemos:
    – Una aplicación de libro de los principios del marketing político, y sobre todo una gestión excelente de las teorías de la conversión. Escribí algo al respecto en mi blog, pero no quiero que además de tirrianosaurio me llames gorrón, así que no te pongo el enlace
    – Haber sabido reconocer a una clase que en ese momento carecía de conciencia social (Monedero dixit), y haber mutado su identidad de resistencia en identidad proyecto, hasta que se ha reconocido y puesto a pelear. Como referencia, ya en 2013 Monedero describía el precariado, cuando los estamentos de IU todavía hoy niegan su existencia.

    Ahora bien, de lo que va esto ahora es de elegir al presidente del gobierno y a quienes le van a apoyar desde el parlamento, y a mí no me gusta Pablo Iglesias como presidente, ni me gusta como está conformando a su cohorte de apoyo. Como dijo Errejón es una magnífica maquinaria para alcanzar el poder, y no seré yo quien lo discuta, pero no es eso lo que votaremos a finales de año, sino a quién o quienes irán a defender nuestros derechos frente a la patronal, los poderes financieros y la UE.
    Por poner una imagen, no veo a Pablo Iglesias negociando con mejor acierto que Tsipras, y tampoco dispone de un Varoufakis. Y tendrá que negociar, eso tenedlo por seguro.

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  10. Pretendía dejar el debate y no seguir comentando porque me tenéis rodeado, pero Nemoopinion y MiguelNNGG me han mencionado y parecería de mala educación no responder. Además de Salva el tirrianizador, pero el blog es suyo así que le va de oficio.

    Tanto Nemoopinion como Salva achacan las salidas de tono (siempre hablo de las formas, con el contenido hay poca discusión) de Pablo Iglesias a hartazgo, cansancio, … Os recuerdo que Pablo Iglesias pretende ser el presidente del gobierno español, y en base a eso veo tres posibilidades:
    • Que sea efectivamente cansancio y hartazgo. Si así fuera, mejor que se aparte cuanto antes, porque la campaña electoral no ha empezado, y parecerá una broma con la presión que soportará si sale elegido.
    • Puede que sea táctica intencionada. Pues que se lo piense, porque hoy por hoy Alberto Garzón está proyectando una imagen mucho más presidencial que la suya, y eso es importante en unas elecciones generales. Sugiero utilizar el esquema de Alfonso el Bronco y Felipe el Templado que utilizó el PSOE en 1982.
    • Que no sea ni cansancio ni táctica, es que se le ha disparado el estilo tertuliano. Entonces que los dioses nos pillen confesados si le ocurre durante un discurso en el Consejo de la UE: Schauble corta por la línea de puntos de los Pirineos.

    También se ha afirmado varias veces que la gente votaba confluencia por el tirón de la marca Podemos. Es cierto, como también podría poner ejemplos de lo contrario, y todo ello imposible de cuantificar. Lo que es seguro es que el mensaje ha ido más allá de lo que podamos opinar en este foro. Como ejemplo de confusión supina:
    “Con la confluencia como principal táctica electoral, basada en reforzar sus candidaturas con activistas civiles, Podemos se dispone a alcanzar su principal objetivo estratégico: condicionar el acceso de los socialistas al poder.”
    Enrique Gil Calvo en http://elpais.com/elpais/2015/07/14/opinion/1436894512_518515.html

    Se me ha repetido varias veces que lo de Pitufo Gruñón sólo iba por un determinado sector de IU. Quizás fuese esa la intención original, pero en comunicación no es el emisor quien decide la reacción al mensaje, sino el receptor. No lo veis porque estáis con el emisor, yo sí. La imagen que se ha proyectado – con la que podréis estar o no de acuerdo, pero es una imagen existente en la sociedad – es en buena medida la que describe de Antonio Maestre en La Marea:
    “… En los últimos tiempos el discurso de Pablo Iglesias se ha tornado mucho más agresivo con la izquierda que no está a su lado de forma incondicional que con la derecha a la que aspira vencer. Iglesias se está rodeando de fieles y sólo admite adhesiones inquebrantables. Ha comenzado unos ataques de extrema virulencia contra cualquiera que disiente y no ve y analiza la realidad política como él…. El discurso descarnado, hiriente y despectivo que realizó en el Foro por el Cambio el pasado fin de semana contra Izquierda Unida a la que acusa de hacerle chantaje con la plataforma Ahora en Común…”
    http://www.lamarea.com/2015/07/14/garzon-e-iglesias-lucha-de-liderazgos-en-la-nueva-izquierda/

    Creo que también hay que recordar aquí algunas definiciones:
    • En una confluencia, cualquiera puede unirse sin renunciar a su identidad ideológica. En un partido político no es así, la capacidad de resistencia es mucho menor. Por eso es muy improbable que Garzón o Juantxo, por citar a dos, se integren en Podemos. Y si es sopa de letras, pues que sea.
    • Respecto de los procedimientos, tampoco existe capacidad de negociación cuando ya están asentados y fuera de discusión. Por ejemplo no es lo mismo, ni de lejos, celebrar primarias abiertas (creo que EQUO y PartidoX son los únicos que las hacen) que votar listas abiertas y desbloqueadas como en Podemos, así que no veo a EQUO aceptando fácilmente esta degradación democrática,y en cambio para Pablo Iglesias las primariass abiertas serían un riesgo cierto.
    El resumen es que no veo fácil una integración en Podemos de mucha más gente de la que ya está. Puedo equivocarme y que os acaben pidiendo sitio fascistas cool (en palabras de Pablo Iglesias), pero sospecho que Podemos ha tocado techo, o está muy cerca de él.

    Dos últimos apuntes sobre cantidades:
    • Susana comentaba que seis mil de cincuenta mil afiliados no es mucho. Yo diría que el 12% es una minoría significativa. Y aún si tomásemos el total de participantes (unos 112.000 en Vistalegre, si no recuerdo mal) representan más de un 5% de los registrados activos de Podemos. Yo diría que es una minoría tan respetable como IU, Compromís, UPyD, etc en el parlamento.
    • Salva ha insistido en la rapidez de adhesión al manifiesto de AeC, y la compara con la Podemos. No creo que sea comparable por al menos dos motivos: la fuerza comunicativa que siempre ha tenido Podemos – hablo de habilidad y experiencia, el acceso a los grandes medios ya es otra historia – y sobre todo que en aquel momento había mucha gente a la busca de un partido que ya no están disponibles, ahora hay que rascar el fondo del puchero.

    Y esta sí es la definitiva. Ya no volveré a gruñir por aquí, me llame Salva lo que me llame.

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    1. ¡Ja, ja! ¡Pues sí que te ha sentado mal lo de la “tirria”! Era un comentario inocente, como yo, sin mala intención, pero como eso depende del receptor, si te ha ofendido lo retiro y me disculpo, que quiero seguir leyendo tus “gruñidos” por aquí.
      (Que conste que en alguna respuesta previa te elogiaba como “comentarista”, pero ah, en eso no nos fijamos, sólo en lo malo) ;)

      Responder
      1. Me sientan mal el exceso de alcohol y los dulces. Lo tuyo ha sido un estímulo, el equivalente a una descarga de baja intensidad. No se requieren disculpas.

        Pero mejor no te acostumbres.

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    2. Yo estoy contigo en que creo que Podemos tocó techo, y de ahí el cambio de tono y de discurso de Pablemos.

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    3. ¿Cómo se me ha podido escapar esta entrada? Debe ser de los días que tenía estropeado el ordenador y estaba felizmente desconectado del mundo.

      Mi modesta aportación: no suelo estar de acuerdo con mi admirado (sin coñas) Vicente Juan, pero en esta ocasión coincidimos en un par de puntos sobre el amigo Iglesias. Vaya por delante que soy Podemita de pro y además del equipo de Pablo Iglesias por varios motivos; y como tal, me gusta ser crítico cuando hay que serlo y no rendir pleitesía al muchacho.

      Coincido plenamente sobre el supuesto hartazgo de Pablo. Si todavía tiene que enfrentarse a unas generales y ya está cansado y harto (y de ahí su vena arrogante), mal vamos. Monedero tiró la toalla y volvió a su vida de profesor. Lo cual lleva al siguiente punto, que personalmente, y en los últimos tiempos, Garzón proyecta más imagen de Presidente del Gobierno que Iglesias. De hecho, Iglesias ya dejó claro que a él lo que le gusta es ser profesor y que, en caso de alcanzar la presidencia, no estaría más de los 4 años correspondientes. Claro, esto se puede interpretar como un signo de desinterés, y cositas como esta van haciendo mella en la gente que puso su confianza en el. Pero volvemos a lo de siempre: Podemos no es Pablo.

      Dicho esto, opino igual que Salva. La única forma de hacerle frente a la derecha es una coalición Podemos-AeC. Entiendo que Pablo & Co. se sientan molestos porque, tras haberse abierto paso entre zarzas espinosas, con todos los ataques y todo el esfuerzo, vengan los de AeC con el terreno allanado a pedir confluencia. Que se sientan molestos por los ataques de los purasangres de IU. Pero, qué quieres que te diga, me parece lo más sensato

      Perdón por el tocho, pero me pongo a escribir y no encuentro el límite :)

      Responder
      1. David, confieso que me halaga saber que estando en desacuerdo en ocasiones – o con frecuencia, que reconozco que soy muy mío – y no pase nada por ello. Ojalá cundiese el ejemplo entre nuestros próceres.

        Sólo un apunte: yo me imagino por un momento unas primarios con Pablo Iglesias, Alberto Garzón, Juantxo, Rosa Martínez, Mónica Oltra, … y es que me vengo arriba. Porque en la política ocurre un poco como en los deportes: nada como una competición disputada para hacer afición.

        En fin.

        Responder

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