Archivos: Publicaciones y colaboraciones

Cómo conseguir seguidores en Twitter

 

Si sois capaces de interrumpir por un momento vuestras celebraciones por el fin del funesto gobierno del PP (¡oé, oéoéoé!), podéis pasar por El Salto: hoy me quito la mordaza allí para contaros con algo de ironía y cachondeo (aunque también me pongo serio) algunas de las cosas que he aprendido estos años usando Twitter.

 

Quizá por edad (soy del 79), por no ser un «nativo digital», que le dicen ahora, nunca he experimentado la fascinación que otros parecen sentir ante los móviles y las redes sociales.

Fui de los últimos en tener teléfono móvil; después, de los últimos en tener móvil con internet; más tarde, de los últimos en probar la pantalla táctil, y así.

A veces me dejo el móvil voluntariamente en casa, cuando salgo, o lo apago, si estoy en casa. Nunca nadie me cree cuando me preguntan por qué no contesté, piensan que es una excusa. Se ve que lo de prescindir unas horas a la semana del móvil es inconcebible.

Me da igual que no lo entiendan: reivindico mi espacio.

 

Nunca he usado ninguna de esas aplicaciones para ligar tipo Tinder.

Instalé guasap a regañadientes y tengo todos los grupos silenciados.

Me hice Facebook por probar y no me gustó el uso que le daba la mayoría (colgar fotos para que los demás digan lo guapo que estás para que luego tú les digas lo mismo a ellos, en un uróboros de ego sin fin). Cierto que por no estar en Facebook te pierdes muchas cosas, y esta es la única razón por la que, a lo mejor, en un futuro vuelvo a hacerme una cuenta personal. Pero por ahora, no tengo.

Aprovecho y lo aclaro: la cuenta de Facebook de Vota y Calla sólo sirve para que la gente que le da «Me gusta» reciba las publicaciones del blog, pero a mí no me aparecen las publicaciones de otras personas ni de otras páginas. Lo digo porque hay quien me recrimina que nunca comento o doy me gusta a sus publicaciones: es que no me llegan.

 

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El caballo del polígono

 

Mi versión particular del De qué hablo cuando hablo de correr de Murakami.

Y aprovecho para daros a conocer al caballo Segismundo.

 

Suelo correr por la playa, pero no imaginéis el típico paseo marítimo: corro por la arena. Tengo la suerte de vivir cerca de una playa virgen, preciosa, de la que ya os he hablado porque está en el punto de mira de políticos y constructores.

Pero si hace demasiado frío, como hoy, allí suele ser peor, el viento azota más y no hay construcciones que lo frenen, así que en esas ocasiones me acerco a un polígono. El entorno no se puede comparar, pero al menos no hay gente, ni coches. O los mínimos.

Trotando por el polígono semidesierto, paso indefectiblemente por uno de los solares de tierra, uno que tiene una esquina vallada, un cantero en el que alguien ha plantado un caballo blanco.

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Del tren al ataúd

 

Hoy me quito la mordaza para reunir y aclarar algunas de las mentiras que nos han contado sobre el accidente del tren de Santiago que descarriló en la curva de Angrois.

Quiero darle las gracias a Jesús Domínguez, presidente de la Asociación de Víctimas del Alvia 04155, por su ayuda con las cuestiones más técnicas.

Sirva esto de pequeño homenaje a las víctimas.

 

Si os pregunto por el accidente de tren de Santiago de Compostela (24 de julio de 2013), apuesto a que me diríais que fue un accidente muy grave. Posiblemente no recordéis el número exacto de muertos (80. 81, si tenemos en cuenta que una de las fallecidas estaba embarazada), pero sabéis que hubo muchos. Y multitud de heridos (más de 140, algunos con secuelas de por vida).

Si os pregunto quién fue el responsable, a qué se debió, cuáles fueron las causas, la mayoría responderéis: «El maquinista».

Muchos recordaréis una foto de su Facebook dónde presumía de ir a 200 kilómetros por hora, poco antes de descarrilar.

Y también me diréis que el tío iba hablando por el móvil conduciendo, lo que, además de ser ilegal, es una irresponsabilidad, llevando a más de doscientos pasajeros a bordo.

Posiblemente os venga también a la cabeza su imagen vagando por las vías tras el accidente, con la cara ensangrentada, desorientado. Y de fondo, un audio de su conversación telefónica, reconociendo que se despistó.

Entonces la cosa está clara, ¿no? Un loco amante de la velocidad, que iba atendiendo al móvil en lugar de prestar atención a las vías, motivo por el cual tomó la tristemente famosa curva de A Grandeira, en Angrois, a mucha más velocidad de la permitida, y descarriló.

Esto es lo que nos hicieron saber los medios de comunicación, en tiempo récord, cuando ni siquiera se había comenzado a investigar.

Ah, es verdad: también me diréis que se llevó a cabo una investigación que dictaminó que toda la culpa era del maquinista. Pocos casos hay más claros que este.

Pero cuando uno se pone a indagar por su cuenta, el asunto empieza a apestar. El olor no ha llegado a la mayoría de la población, porque para eso están los medios de comunicación, para taponar la mierda que pueda salpicar a los de arriba, sean políticos o empresarios.

 

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¿De verdad queremos libertad de expresión?

 

Hoy me quito la mordaza para hacer de Pepito Grillo: ¿De verdad queremos libertad de expresión, o sólo en lo que nos interesa?

 

Ya sabemos cómo es la derecha española: reaccionaria, dada a prohibir cualquier cosa que se salga de lo que ellos consideran que es aceptable, normal, en aras de mantener el orden y el estado actual de cosas. Y el que no trague con eso tendrá que vérselas con sus leyes y su justicia. Lo de siempre. Así, si bromeas con la religión, la Guardia Civil, los toreros, la patria, con las cosas de la derecha, en suma, te arriesgas a sufrir las consecuencias, que serán más o menos graves dependiendo de la calidad de la democracia de la que se disfrute en el momento del «delito» (malas noticias: ahora está la cosa regular tirando a mierda).

Por ese lado, poco nos pueden extrañar las reiteradas denuncias y acciones de la derecha contra aquello que atente contra la tradición, los sentimientos y las buenas costumbres. Cuando gobiernan, legislan en consecuencia; y cuando no gobiernan, no permiten tampoco que la cosa se desmadre. Si un gobierno progresista (o menos conservador) aprueba, respetando todos los cauces legales, el matrimonio homosexual, o la ley de memoria histórica, o levanta algunas restricciones al aborto, o quiere que se respete la separación Iglesia-Estado, o que el que lo desee pueda morir antes de verse convertido en un muñeco de trapo, los tendrá enfrente. A vosotros os habrán votado, pero nosotros tenemos los medios de comunicación, el clero, la judicatura y las fuerzas del orden de nuestra parte.

De ese modo, gracias a la colaboración del que debería ser primer partido de la oposición, y al miedo de muchos ciudadanos anónimos, llevamos años viendo a humoristas, artistas, cantantes, usuarios de las redes sociales y a cualquiera que les moleste, multados, detenidos, apaleados, juzgados o en la cárcel por manifestarse, cantar, escribir

Es cierto que el doble rasero es intolerable, asquerosamente injusto. Pero la solución no es que la izquierda actúe como la derecha, la solución no es esta triste deriva reaccionaria de la izquierda.

Si alguien, aunque sea humorista profesional, hace un chiste sobre algo que a estos modernos izquierdistas les parezca «sagrado» (también hay temas sagrados dentro de la laicidad), atacan al autor, lo insultan, lo difaman, orquestan una campaña en su contra, lo denuncian y hacen lo posible por joderle la vida. O pide perdón y se humilla (y ya veremos), o maniobran para que al culpable no se le permita actuar, escribir, etc. en ninguna compañía ni medio público ni privado, si es alguien conocido, o que lo echen del trabajo y se le marque como a un apestado y no se le vuelva a contratar en otra empresa (internet tiene muy buena memoria), si se trata de una persona sin, hasta entonces, relevancia pública.

 

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La izquierda y su repentino “amor” por los Mossos d’Esquadra

 

Hoy os traigo dos artículos en uno.

La primera parte es una reflexión, en frío, sobre la actuación policial tras los atentados terroristas en Barcelona, y esta nueva «moda» consistente en asesinar a los presuntos culpables en lugar de detenerlos y juzgarlos.

En la segunda parte no puedo menos que manifestar mi asombro ante la mala memoria de algunos, lo rápido que olvidan ciertas repugnantes actuaciones policiales, y lo fácilmente que pasan del amor al odio en cuanto cambia la brisa política o mediática.

 

Ciudadano Dory

«Hablamos de los mossos, joder, un cuerpo violento donde los haya, en un país donde la policía no se caracteriza precisamente por su proporcionalidad (con la izquierda: con nazis y nostálgicos del franquismo es otra cosa). Los del caso 4-F, los del desalojo de la Plaza de Cataluña, los que han reventado ojos con pelotas de goma, los de las vejaciones a manifestantes y torturas en las comisarías, los que asesinaron a Andrés Benítez… Pero ¿cómo somos tan desmemoriados?

La semana de los atentados, la policía catalana se limitó a hacer su trabajo, y lo hicieron porque les pagan, igual que un albañil se sube a un andamio y de vez en cuando se mata, o un minero rellena sus pulmones con radón o asbesto o termina su vida bajo una manta de escombros, sin que nadie les ponga por ello una medalla póstuma al mérito.

Pero nada, que vivan los mossos. Y cuando dentro de unos meses un agente estrene su nuevo juguetito disparando contra una chica de 17 años que proteste contra los recortes en Educación de un gobierno corrupto de derechas (que eso también se nos ha olvidado, ahora Artur Mas y compañía son mártires revolucionarios, hay que joderse), que la muchacha aproveche los espasmos provocados por la táser para bailar una sardana en honor de la molt honorable policía autonómica.

Que parecemos gilipollas».

 

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Colaboración en El Salto

 

Gracias a Javi Ferrero, Dani Seijo y otros amigos de Nueva Revolución, he iniciado una colaboración en El Salto, un medio que ha nacido con fuerza.

El Salto está encabezado por el extinto periódico Diagonal, y engloba a otros medios alternativos como El Salmón Contracorriente, Pikara Magazine, los compañeros de Nueva Revolución y muchos más.

Os invito a pasar por allí a leer y dejar vuestros comentarios.

 

 

Llevo unas semanas buscando casa. Necesito una «alternativa habitacional». Y eso que mi casa actual me gusta, pero hay un problema, que viene desde Plauto, pasando por Hobbes y terminando en Sartre: los lobos son los otros, el hombre es un infierno para el hombre, o algo parecido. Me refiero a la gente. La puta gente que no piensa en los demás ni por un segundo. Hoy me voy a centrar en los conductores, pero sucede lo mismo en casi cualquier ámbito de la vida.

 

Es cierto que, a excepción de ciudades como Ámsterdam, donde la reina es la bicicleta, vivimos en núcleos urbanos en los que los coches provocan un nivel de contaminación acústica intolerable, aunque hayamos ido aumentando la tolerancia a costa de nuestros tímpanos y sistemas nerviosos.

Además del ruido, los coches contaminan el aire y provocan más de 1.000 muertes al año, sólo en España (mutilados y paralíticos aparte). Y aun así, las ciudades están diseñadas para ellos, los automóviles son los niños mimados, por encima de los peatones, los ciclistas e incluso de los que pretenden descansar o relajarse en sus viviendas. Nos han hecho creer que cada uno de nosotros necesitamos una de esas máquinas de cinco plazas, y hay quienes se desplazan en ellas hasta para darle un paseo al bebé (os juro que esto es cierto, conozco a quienes «pasean» al bebé en el coche, para que se arrulle con el ronroneo del motor y el traqueteo de la carretera).

Cierto desagradable e insalubre nivel de ruido, por tanto, es inevitable mientras los gobernantes no antepongan nuestro bienestar al de los bolsillos de las petroleras, lo que según mis cálculos de experto en combustibles fósiles sucederá, año arriba o año abajo, cuando se acabe el petróleo.

Hay rarezas como la de Pontevedra que marcan el camino a seguir. Pero pocos alcaldes están por la labor de imitar al bueno de Fernández Lores.

 

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Radio Sureste entrevista a Salva Solano

Hoy me quito la mordaza… en la radio. Os traigo una entrevista que me han hecho hace poco, emitida en Radio Sureste el 11 de julio de 2017.

 

 

(Lo podéis escuchar directamente aquí, o podéis descargaros el audio).

 

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En el tejado del PSOE

La gente de Nueva Revolución ha tenido el detalle de invitarme a colaborar con ellos en su Especial Elecciones 26J (#EspecialNR26J). Y esto es lo que me ha salido:

 

El PSOE podría haber pactado con Podemos tras el 20D y pedido a Ciudadanos que apoyara ese pacto, pero lo hicieron al revés, ya analizamos por qué.

Lo que suceda a partir del 27J va a depender de nuevo del PSOE, y eso no es bueno. Veamos tres posibles escenarios:

 

Se repiten los resultados del 20D

Esta vez hay una diferencia respecto al 20D, y es precisamente esa: que existió el 20D, que ya estamos repitiendo elecciones. Que se vuelvan a repetir lo veo complicado, el propio Pedro Sánchez lo ha descartado. Aunque también ha asegurado que no pactará con el PP y se ha pasado la campaña despotricando contra el populismo radical, y las tres cosas no pueden ser: no a Unidos Podemos, no al PP, no a nuevas elecciones. Igual cree que va a poder gobernar sólo con Ciudadanos, o incluso que va a alcanzar la mayoría absoluta en solitario…

Y el caso es que Pedro Sánchez tendría una salida digna, como bien se ocupa de recordarle el angelito situado en su hombro izquierdo, la misma salida que debería haber tomado tras el 20D: preguntar a sus votantes con quién prefieren un pacto. Yo estoy convencido de que la gran mayoría, aún hoy, después de toda la intoxicación, prefiere a UP. Los votantes de Ciudadanos se decantan por el PP, los del PSOE por Unidos Podemos, y viceversa. Es lógico.

 

El PSOE queda por delante de Unidos Podemos (con una diferencia holgada)

Por su actitud, deduzco que Pedro Sánchez cuenta con la esperanza de recuperar a muchos de los votantes perdidos. Pero como los Niños Perdidos de su tocayo, esos votantes han crecido, han madurado y no van a volver a la infancia.

 

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Entrevista en el búnker [Youtube]

Saludos, youtubers. Mister DBunker me invitó el sábado a quitarme la mordaza en su canal. Si no lo conocéis, os recomiendo que os unáis a sus más de 2.600 suscriptores. Es un tío muy bien informado que piensa por su cuenta y expone las cosas con rigor, pero sin renunciar por ello a la ironía y el sentido del humor, como nos gusta.

 

Aquí os dejo la entrevista tal cual se realizó, del tirón, sin cortes ni ediciones:

 

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Podemos, el viento que agita a “los cebados”

Hoy me quito la mordaza con los compañeros de Nueva Revolución. Os sonará el nombre porque fue la página más votada en el concurso de 20Minutos.es en el que también participó Vota y Calla, “Premios 20Blogs”, y además es uno de los tres finalistas seleccionados por el jurado. Si la montaña no va a Mahoma…

 
 

Podemos, el viento que agita a los cebados

Como con esto no trato de convencer a nadie (sería absurdo, ni siquiera una página con tantos seguidores como Nueva Revolución podría competir contra la inmensa maquinaria mediática entregada a los intereses de los dos grandes partidos y su retoño naranja), voy a separar los hechos de mi opinión más o menos subjetiva:

 

Hechos:

El 20 de diciembre se celebraron elecciones generales.

El 23 de diciembre, Pablo Iglesias publicó A Pedro no le dejan, preguntándose cómo era posible que Pedro Sánchez no hubiera hablado con él todavía.

El 28 de diciembre se celebró el Comité Federal del PSOE. Allí se acordó lo siguiente (extracto de la Resolución Política colgada en su web):

 

La autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí divida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas.

 

Esta fue la primera vez en los 137 años de historia del PSOE, que el Comité Federal le puso condiciones por escrito a un Secretario General, obligándole a firmarlas.

 

Mi interpretación:

Pedro Sánchez no tenía capacidad de decisión hasta conocer el mandato que recibiría del máximo órgano del partido. Por eso se escondió, dejando pasar los días.

Leyendo el extracto que he copiado arriba, la orden recibida de los barones es obvia: Sánchez no podía iniciar una ronda de contactos con Podemos, ERC y DiL (algo perfectamente lógico, dados los resultados electorales), si estos partidos no renunciaban previamente a su legítima propuesta de apoyar un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

 

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