Catatonia is not Spain

 

«Las banderas de mi casa son la ropa tendía»

Malos pensamientos, Extremoduro

 

Voy a empezar aclarando que no soy anticatalán ni patriota. No sé quién dijo que «el que quema una bandera es tan estúpido como el que se ofende por ello». En ese sentido me podéis encontrar al lado de los hippies: me gustaría vivir en un mundo sin fronteras («universalista», creo que le llaman ahora a eso), donde todos fuéramos hermanos y respetásemos a la madre tierra. Con la cita de arriba quedaba bien claro, pero lo recalco. Es más, soy un caso raro: un murciano que sin tener familia catalana ni haber vivido allí, entiende perfectamente el catalán hablado y escrito. Lo aprendí sin darme cuenta, viendo de niño Bola de drac en Canal 9 (la Valenciana, la llamábamos por aquí. DEP), una cadena que aparte de limpiarle los bajos diariamente al PP, también emitía dibujos. Y algo después seguí el «curso» con Buenafuente en la Catalana (TV3). Sí, antes de que Buenafuente se hiciera famoso a nivel nacional, había un murcianico que se quedaba despierto hasta las tantas viendo La cosa nostra, programa que luego se llamó Una altra cosa y más tarde saltó a Antena 3. Imaginaos cómo me miraban por mi tierra cuando se me escapaba algún «¿qué pasa, neng?», y nadie sabía de qué narices estaba hablando. Por cierto, que el valenciano que aprendí viendo los dibujos, fue el mismo que me valió para entender a Buenafuente: estoy seguro de que las habrá, pero no pillo las diferencias entre ambas lenguas, mi nivel no llega a tanto.

Espero que esta entradilla valga para que os ahorréis vuestras acusaciones de facha, españolista, y demás, aunque me temo que sea mucho pedir. Vamos al lío.

Catalonia is not Spain

 

Os están engañando. Los políticos os están haciendo tragar una papilla de tóxicas mentiras, pero abrís la boca porque os cuelan la cucharilla con el truco del avioncito indefenso atacado por el escuadrón del mal. «Aquí viene el avioncitoooo…» ¡Ñam!

Comprensible, aunque no por ello menos reprobable, que os dejéis mangonear de esa manera. El sentimiento independentista es similar al del fanático (odiosa palabra) de un equipo de fútbol, o al del votante acérrimo de cualquier partido político. En esta vida tan vacía, donde la mayoría de personas son incapaces de realizarse personalmente y vagan por ella como zombis, con un mundo interior semejante a una casa sin muebles, que te ofrezcan una meta, un ideal, es una cucharada demasiado apetitosa para rechazarla. Dice Ortega en La rebelión de las masas que esta actitud se basa en la búsqueda de la seguridad que da la manada, de sentirse parte de un grupo, aceptado, pero yo pienso que tiene también casi siempre un narcisismo irracional de causa. A ciertas personas, que su tierra sea «la mejor», que «su» equipo de fútbol triunfe, les hace creer que ellos son los mejores, los vencedores.

El Roto - Cataluña

Crédito: El Roto / El País

Por eso es mínimo el porcentaje de gente que dice ser de un equipo deportivo que no gane habitualmente. Pero no deja de resultar ridículo, y el esperpento aumenta conforme acercamos la lupa. Si ya me parece triste el sentimiento de «orgullo» o «superioridad» del europeo que se compara con el asiático, pongamos por caso, más vergüenza ajena me da el de ser español en vez de francés, cartagenero antes que murciano («nacionalismo» que sufrimos por aquí, aunque a algunos os suene a broma), mi barrio es mejor que el tuyo, y así podríamos seguir, peor cuanto más cerca. Ridículo, no puede calificarse de otra manera. El hecho de que vinieras al mundo en un lugar u otro no tuvo nada que ver contigo. Tú sólo puedes atribuirte mérito por tus amigos y tu pareja, no por tu familia o nacionalidad. No quiero ofender a nadie, de verdad que no, pero el nacionalismo de cualquier tipo me parece una catetada. Hay que tener un alma muy fea para necesitar taparla con una estelada, una ikurriña o una rojigualda.

Pensemos: ¿a quién beneficia esto? ¿A quién beneficia que los catalanes culpen al resto de los españoles de sus penurias, y estos acusen a los catalanes de insolidarios? A los políticos de uno y otro bando. Ellos, ellos son «el enemigo», la causa principal de esta creciente animadversión. Dejad de berrear un momento y podréis verlos ahí detrás controlando el fuego a voluntad. Lo avivan cuando les interesa, y cuando no, dejan sólo las brasas, pero sin permitir que se apaguen. Recordaréis que hace sólo unos años no existía esta escalada verbal que ha culminado con la gilipollez del simposio de ayer y la supuesta fecha para el referéndum. Sin embargo, ahora que están recortando cruelmente, exprimiendo a la ciudadanía mientras ellos siguen exactamente con el mismo tren de vida que antes, ahora es el momento de jugar al despiste. Necesitan más leña: ¡Artur, más madera!

Necesitan, sí, porque esto tampoco le viene mal al Gobierno central, al contrario. Así tiene entretenidos a un porcentaje muy alto de sus votantes que añora la grande y libre. Están cabreados con muchas de las medidas de Rajoy, contrarias a la ideología de la derecha (la subida de impuestos, por ejemplo), pero cuando se ponen asuntos (aparentemente) más importantes sobre la mesa, como la unidad de la patria, lo demás pasa a un segundo plano. No en vano se dice que todo presidente necesita su guerra. Acordaos de la espectacular subida de popularidad de Thatcher a raíz de las Malvinas, la no menos chocante de Bush tras el 11S… En esas situaciones, cuando entra en escena el miedo (porque el odio entre Cataluña y el resto de España no es otra cosa que miedo al otro, al malo, al que me va a robar), el pueblo se vuelve más sumiso y «se deja hacer», confiando en su líder para que los saque de esta.

Y a los demás ciudadanos nos proporciona igualmente un tema de «actualidad» para mantenernos distraídos de los brutales ataques que estamos sufriendo. Hay que desviar la atención, cortina de fum, o como se escriba. Porque de lo contrario podríamos volver la mirada hacia sus señorías, y eso no les conviene. «¿Cómo? ¿Nosotros aquí muriéndonos de asco, y estos robando a manos llenas, viviendo como marajás a nuestra costa?».

—¡Artur, más madera!

¿De verdad no os dais cuenta de la manipulación, no veis la zanahoria al final del palo? Ayer decidieron vuestros ilustres y honrados representantes que la consulta sobre la independencia será ¡dentro de un año! ¿Por qué no antes? ¿No veis que nunca llegaréis, que ellos van muy a gusto montados sobre vosotros, y no van a permitir que os comáis la zanahoria porque se les acabaría el chollo? Cuando el año que viene se empiece a oler a Navidad, cuando tengáis la zanahoria a un palmo del hocico, volverán a alejar el palo. ¿Apostamos? Dirán que el Estado español no les deja, fascistas opresores, pero que seguirán intentándolo per vosaltres, y que «tarde o temprano…». Entonces patalearéis, saldréis a la calle, y los mismos que os han inflamado, mandarán a sus fuerzas para reprimiros. Y el Gobierno español tan contento, pues dará la impresión a los nostálgicos del régimen de que ha sabido coger las riendas con firmeza para poner a salvo a la Iberia milenaria, mientras sus medios afines sacan portadas como esta:

Portada de La Razón, 13 de diciembre de 2013, consulta soberanista

Portada de La Razón, 13 de diciembre de 2013

 

Y las dos preguntas elegidas para la hipotética «consulta soberanista», ¿tampoco os hacen sospechar nada?

  1. ¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado?
  2. En caso afirmativo, ¿quiere usted que ese Estado sea independiente?

Aquí Ignacio González, alias Nuquita de Nieve (que no es ya que no sea santo de mi devoción, es que lo considero un impresentable, y criminal lo que le está haciendo con sus compinches a la Sanidad madrileña), tiene toda la razón: la pregunta es una trampa. «No tiene sentido preguntar si se quiere que Cataluña sea un Estado y luego si se quiere que sea independiente. No conozco ningún Estado que no sea independiente». Me podéis salir con lo del Estado federal y bla, bla, bla, pero después de las declaraciones y las bravuconadas de tanto boca chancla, que la pregunta elegida no se haya limitado a: «¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado independiente?», debería poneros las orejas de punta.

Imagen de el palo y la zanahoria

El palo y la zanahoria. Crédito: Infollatus

 

No existió esa invasión de la que os hablan, Cataluña no ha sido nunca una nación, 1714 es sólo otra fecha más de entre las que podrían haber escogido para manipularos. Cataluña no es Palestina ni el pueblo saharaui, del mismo modo que España no es Israel ni Marruecos. Decirle esto a chavales arengados premeditadamente desde la escuela, que apenas han viajado o leído (no hablemos ya de libros de historia), o que han leído únicamente el mismo libro, aquel que confirma sus mullidas creencias y mantiene a raya la incertidumbre, es poco menos que inútil, lo sé, aunque no por ello hay que callarse.

Una vez más, los medios de comunicación y las interesadas políticas educativas han hecho y están haciendo un daño casi irreparable. Digo «casi» porque a mí, sin ir más lejos, me inculcaron una educación católica y conseguí escapar de ahí con pensamiento crítico y lecturas. De la religión, como del fanatismo y los nacionalismos, valga la redundancia, también se sale, pero no es fácil.

Os han contado un cuento, y os lo estáis tragando por el mismo motivo por el que aumenta el racismo con cada una de estas bonitas crisis económicas que nos regala el capitalismo cíclicamente: es necesario buscar un culpable, siempre que se trate de alguien ajeno. Escuchar a los que dicen que quieren independizarse porque España es corrupta y represiva es para partirse de risa. ¿Perdón? Acabo de pillar el lema de Independència ¡ja! (ja, ja) —la traducción al castellano de ja es «ya»—. Pues si es por eso, almas de cántaro, quedaos como estáis. ¿Es que no hay corrupción entre los políticos catalanes? Como mínimo, está al nivel de la del resto del país, es decir: muchísima, intolerable. No me hagáis enumerar casos, que quiero hablar también de otras cuestiones. ¿Y represión policial? ¿Acaso no os acordáis del desalojo de la Plaza Cataluña y de las declaraciones de Felipe Puag, sustituido en la actualidad por Manel Prat, otro mentiroso compulsivo? Ahora, que si no os importa que os saquen un ojo si el policía es catalán, ahí ya me callo. Porque los mossos, cuando se ponen, se ponen.

Independència ja!

Independència ja!

 

Volviendo a la historia: que no haya sido jamás una nación, no significa que no haya sufrido la represión del Estado. Por supuesto, después de la guerra civil, Cataluña también sufrió el genocidio sistemático e injustificable, que el cobarde y criminal régimen franquista llevó a cabo en toda España durante cuarenta años. En Cataluña y el País Vasco se sumaba, además, la coerción al uso de sus lenguas. Pero no hubo un ataque de «España» contra Cataluña, ni bombardeos de España a Cataluña, ni disparates por el estilo. Cataluña fue bombardeada, sí, y tantas otras regiones. A Cartagena la dejaron como un queso de gruyer (de la catedral quedó en pie poco más de una pared). ¿Y qué pasa, que «España» atacaba Cartagena porque a la mujer de Franco no le gustaba el asiático? Hombre, por favor, seamos serios.

Esta moda de humanizar a España os la tendríais que hacer mirar. Cualquier día acabarán poniéndole apellidos, yo qué sé, España Corrupta y de Borbón. Algunos catalanes se refieren a España como si hablaran de una señora muy mala, alcanzando así el grado de absurdo surrealismo de las sanciones por «ofensas a España» incluidas en la ley mordaza que nos va a traer Papá Noel. ¡Cómo vas a ofender a una entelequia!

Señores, tengamos un poco de altura de miras y comprobaremos que desde el cielo no hay fronteras. El gran Sagan nos explicó que estamos hechos de materia estelar, que somos polvo de estrellas, un pequeñísimo punto azul pálido vagando en la inconcebible infinidad del espacio…

 

Considera de nuevo ese punto: somos nosotros. Todas las personas que has amado, conocido o de las que alguna vez oíste hablar, todos los seres humanos que han existido, han vivido en él. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de ideologías, doctrinas económicas y religiones seguras de sí mismas (…) Cada político corrupto, cada «superstar», cada «líder supremo» en la historia de nuestra especie ha vivido ahí: en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.
Piensa en los ríos de sangre vertidos por todos esos generales y emperadores para poder convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Cuán frecuentes sus malentendidos, cuán ávidos están de matarse los unos a los otros, cómo de fervientes son sus odios (…) Tal vez no hay mejor demostración de la locura de la soberbia humana que esta distante imagen de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amable y compasivamente, y de preservar y querer ese punto azul pálido, el único hogar que jamás hemos conocido…

… y vosotros discutiendo entre Villarriba y Villabajo.

*Catatonia

Para el que se haya quedado con ganas de más, aquí os dejo un Reverte del 96, Gran Reserva, a propósito de este tema.

 

Imagine, de A perfect circle
Música: Imagine, de A perfect circle (versión de la canción de John Lennon).

Crédito fotografía cabecera: Manuel Blondeau/AOP.Press

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7 sin mordaza

  1. Hadta ahora el separatismo catalan era etnico y genetico. Sin embargo este del siglo XXI tiene la peculiaridad de contar con notable ‘apoyo xarnego’, si poblacion no catalana de origen, inmigrantes interiores y catalanes de nacimiento descendientes de inmigrantes. Es el resultado de la ley de inmersion linguistica y educativa; el PP se ha dado cuenta demasiado tarde del voste del apoyo de CiU a los gobiernos minoritarios de UCD y PP. esta poblacion esta muy mediatizada y reniega de su origen para parecer mas asimilados.

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  2. Totalmente de acuerdo. Como asturiana que vive en Málaga, me parece increible estos odios estúpidos que no conducen a ninguna parte. Las personas son personas, no nacionalidades. Por lo que hay que luchar es por salvaguardar los valores de cada territorio, sus costumbres, su lengua, su arte, su naturaleza etc., etc. y no dejar que se imponga un modelo borreguil para todos. Pero lo más bello de un pais es el sentimiento solidario de su pueblo y que los territorios más ricos ayuden a los más pobres para que todos sean iguales en los valores esenciales. Y que se haga justicia a una tierra como Andalucía que dejó al Estado franquista millones de divisas, con la industria turística, y que nunca recibió ni una mísera compensación. Pero este pueblo es tan generoso que jamás se quejará del olvido en el que ha vivido durante muchísimos años.

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  3. Gracias a ambos por comentar.

    Somos (bien es verdad que unos más que otros) muy manipulables. El dibujo del artículo del burro con la tele-zanahoria nos define bastante bien como sociedad.

    Los políticos y sus perros mediáticos consiguen que la gente se trague las películas que les cuentan. En este caso podría ser Braveheart. Políticos catalanes corruptos (como los del resto de España) logran que la masa se convenza de que ellos no tienen nada que ver con la causa de sus miserias, y que la solución a gran parte de sus males está en la independencia. Y ese pueblo que no llega a fin de mes defiende a los sinvergüenzas que viven a todo trapo de nuestros impuestos como si les fuera la vida en ello (igual hacen los fanáticos de PP, PSOE, IU, UPyD, etc.). Es una especie de Síndrome de Estocolmo que nunca deja de causarme asombro. Increíble comprobar cómo alcanzan esas adhesiones fanáticas y ciegas. Me descubro ante su capacidad manipuladora, me quito la barretina.

    Un saludo, y bienvenidos :)

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  4. Lo dicho hace un rato en mi comentario de Google+: es difícil convencer a una persona de que no es distinta, ni existen las identidades de grupo (menos en la época actual y salvo en las tribus de no contactados :) ) ni la gente se dedica a hacerles la vida imposible, como si no tuviésemos nada mejor que hacer, cuando los políticos le vienen diciendo desde hace tantísimos años lo contrario y eso ya caló en su sistema educativo.
    Estoy de acuerdo con todas y cada una de las palabras de tu artículo. La situación no la puedes expresar mejor, pero repito lo dicho y es que eso les ha llevado a creer que un territorio que simplemente ocupan y disfrutan por casualidad pasa a ser de su propiedad. No importa si firmamos otra cosa bien distinta, no importa si todos hemos contribuido al crecimiento de todo. Solo importa que yo, como actualmente vivo en Cataluña o Euskadi me defino como catalán o vasco y a continuación digo que por serlo (que no es más que una vecindad civil; mira tú a donde llega la ridiculez del tema) me puedo apropiar de forma unilateral y sin permiso de los otros copropietarios de determinado territorio.
    La mayoría, cuando oímos esto nos damos cuenta de que algo muy serio falla, de que falla el sentido común y la más mínima capacidad de lógica y razonamiento. Para ellos no falla nada y si un día, cansados de aguantar la risa ante algo que consideramos ridículo, se nos escapa un poquito ya la tenemos montada porque automáticamente pasamos a ser fachas y españoles rancios.
    Como supongo que lees muchos foros ya te habrás dado cuenta que esas dos expresiones nunca, nunca faltan.
    Quizás, lo mejor que podemos hacer es no darle tanta importancia a un tema que ellos quieren que sea EL TEMA y no entrar al juego.

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    1. Hola, Beatriz:

      Antes de nada, bienvenida y muchas gracias por tus palabras.

      Efectivamente, opinamos lo mismo. Todo esto lo han creado los políticos y el sistema educativo, que no es más que una consecuencia de los primeros.

      Hay tres rasgos de la personalidad que son muy fáciles de estimular en la gente: el sentimiento de grupo (que, como afirmas, poco sentido tiene ya, excepto para locos como los amish); el ego (difícil de controlar, por eso hay tantos famosos a los que se les va la pinza cuando todo el mundo empieza a adularlos) y el victimismo (no nos quieren, nos hacen la vida imposible…); tú lo has dicho: «como si no tuviéramos nada mejor que hacer».

      Sí, lo de facha nunca falla si te sales de la doctrina oficial de la izquierda aria en ciertos temas. De ahí la introducción del artículo.

      Quizás tengas razón. Quizás sería mejor no entrar al trapo, no contribuir a que este asunto siga siendo el centro de atención mediática. Pero es que siempre se me dio fatal callarme, je, je.

      Estas cosas me cuesta mucho entenderlas. El mundo es uno, la tierra es una. Esta gente, ¿nunca levanta la vista al cielo por la noche? Si lo hicieran y reflexionaran un minuto, se darían cuenta del inmenso ridículo que unos señores con corbata les están empujando a hacer mientras se siguen lucrando a su costa, a nuestra costa.
      En fin… En este sentido, como te he comentado por Google +, mi pensamiento está más cercano al de los indios americanos, perplejos en sus negociaciones con el hombre blanco, que pretendía comprarles una tierra que no les pertenecía. Una pena que ganara la manera equivocada de entender el mundo. Así nos va, y así acabaremos.

      Tu comentario me ha parecido muy interesante, sería estupendo volver a leerte por aquí. He visto que te has suscrito (¡gracias!), así que igual hay suerte ;)

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      1. jejeje, entiendo lo de que te sea difícil callarte porque a mí me ocurre lo mismo, sobre todo en estos temas, porque cuando hablan de democracia y derecho a decidir hablan solo de SU DEMOCRACIA y SU DERECHO A DECIDIR, en el momento que quieren, sobre lo que ellos quieren y con los mecanismos que ellos quieren, aunque sean inventados a conveniencia y para la ocasión, mientras que se pasan el día llenándose la boca y denunciando a los políticos cuando cometen una ilegalidad o cualquier transgresión de las normas. Ya sabes, la eterna ley del embudo.
        Me parece estupendo que denuncien toda ilegalidad o abuso de los políticos, eso es lo que hay que hacer, pero me parece igual de estupendo que se apliquen el mismo cuento y que sean coherentes, que por cierto es uno de los rasgos que más admiro de las personas y que más me hablan de su nivel de inteligencia. El resto me parecen ensoñaciones y banalidades.
        Si yo, cuando el PP quiso anular el matrimonio homosexual, salí a la calle a manifestarme por anticonstitucional, no le voy a consentir a ningún ciudadano ni grupo de ellos que se salten la Constitución en la parte que no les gusta. No quiere decir que me guste la que hay, urge reformarla en muchos aspectos, pero mientras no se haga es lo que tenemos para que en nuestra convivencia no acabemos como los caníbales. La ley, justa o injusta, es para todos y sin excepción.
        Lo de no hacerles la ola en este tema te lo comentaba porque estoy segura de que si este culebrón no saliese a diario en la prensa, hasta el punto de acaparar casi toda la información, seguro que hace mucho que el tema se habría desinflado. Piensa que un narcisista (en este caso un grupo narcisista) respira y se mantiene vivo a costa de ser el centro de atención, aunque sea para mal y con críticas. El día que le retiras la atención se les acaba su razón de existir y punto y final.
        Un abrazo

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        1. Ah, la coherencia… ¿Signo de inteligencia, dices? Pues cada vez me cuesta más encontrarla por ahí fuera. ¿Significa eso entonces que el mundo se está volviendo idiota?

          Es la eterna duda: si callas, sólo se escucha la otra versión; pero si no callas vas a echar más leña al fuego…

          Está claro que ponen el foco de atención en lo que les interesa. Por ejemplo: nadie hablaba de la ley del aborto durante años, hasta que el PP la saca a colación y entonces todos los que habían permanecido callados claman contra los «asesinatos». Y si son crímenes, ¿por qué no protestaban antes? Somos carne de cañón (unos más que otros, también es verdad), infantería. Estamos de pie aguantando el sol y la lluvia, hasta que nuestros señores nos ordenan atacar. Y allá que vamos hasta que nos ordenan detenernos o cambiar de flanco. Libre albeeeedrío.

          Un placer, Bea.

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¿A ti tampoco te callan?

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