Cataluña en doble fila

Saludos, residentes de este frenopático de diecisiete habitaciones. Hoy nos quitamos la mordaza para hablar de la consulta sobre la independencia de Cataluña.

Consulta del 9N

Hace casi un año (13/12/2013) escribí un artículo en el que me mojé aventurando que el referéndum del 9N no se iba a celebrar:

 

¿De verdad no os dais cuenta de la manipulación, no veis la zanahoria al final del palo? Ayer decidieron vuestros ilustres y honrados representantes que la consulta sobre la independencia será ¡dentro de un año! ¿Por qué no antes? (…) Cuando el año que viene se empiece a oler a Navidad, cuando tengáis la zanahoria a un palmo del hocico, volverán a alejar el palo. ¿Apostamos? Dirán que el Estado español no les deja, fascistas opresores, pero que seguirán intentándolo “per vosaltres”, y que «tarde o temprano…» (…) Y el Gobierno español tan contento, pues dará la impresión a los nostálgicos del régimen de que ha sabido coger las riendas con firmeza para poner a salvo a la Iberia milenaria.

Viñeta Mas Rajoy, humor, consulta catalana, la independencia de Cataluña

Por descontado, no era el único que tenía claro que no habría referéndum el 9N. Lo que no me hubiera podido imaginar hace un año era el esperpento al que serían capaces de llegar nuestros políticos. Me refiero a esta consulta que no es consulta, esta consulta sí-pero-no, esta salida desesperada. Poco voy a comentar sobre los resultados, porque parece bastante claro que no se han dado las mínimas garantías para considerar fiable la votación (hay más rigor en la asamblea de una comunidad de vecinos).

El 9N no me ha alejado de la impresión que tengo desde hace años: que los independentistas en Cataluña son minoría. Esto es lo que creo que quería decir Rajoy con su frase, otro de tantos aforismos que este brillante estadista, este Chuchill (de chuches) nos ha dejado para la posteridad:

 

En Cataluña hay muchísimos más catalanes que independentistas.

 

Y eso que llevaba escrito el discurso, como siempre (este hombre sin papeles no es nadie, y con papeles a veces tampoco). En Cataluña hay más catalanes, fontaneros y forofos del Barça que independentistas, y en el cerebro de Rajoy hay más espacio vacío que neuronas. A veces me asombra que fuera el registrador más joven en aprobar la oposición. A ver si los exámenes eran como los que prepara Esperanza Aguirre

Creo que si se les hubiera dejado votar cuando empezó todo este rollo, el «no» habría ganado con diferencia. Ahora ya no lo tengo tan claro, es obvio que el número de independentistas ha aumentado considerablemente en los últimos años, pero posiblemente todavía no sean mayoría. Aunque si sigue el PP mucho tiempo en el poder, seguramente no quedará nadie en Cataluña que no acabe durmiendo bajo una colcha estampada con la estelada.

 

 

 

Bailando al son que marcan los políticos y sus periodistas

 

El Gobierno y el PP, los políticos catalanes y sus respectivos periodistas se han encargado de reavivar el fuego independentista, y los ciudadanos hemos seguido la senda que nos han marcado, su agenda de actualidad. Hace unos años eran pocos los catalanes que consideraban necesario que su comunidad consiguiera la independencia, del mismo modo que casi nadie se rasgaba las vestiduras por los «asesinatos» provocados por las malvadas abortistas durante los años en los que el gobierno de Aznar «permitió 500.000 abortos» (Gádor Joya, portavoz de Derecho a Vivir), pero en cuanto los políticos y sus medios nos han dicho: «arre» con el aborto o «arre» con Cataluña, ahí que hemos ido como mulas.

Como digo, no es sólo el PP y medios como La Razón los culpables de que haya resurgido la discusión nacionalista/antinacionalista. Los que no hayáis estado en Cataluña tendríais que ver algunos periódicos «serios» de allí: son auténticos panfletos independentistas, más parecidos al Marca (o al Sport) que a un medio de comunicación generalista: todas las páginas llevan arengas a la independencia, dibujitos, barras rojas y amarillas por doquier… Sólo faltan los cromos de regalo.

 

O nos dejáis jugar o “sus” rompemos la baraja

 

Por culpa de medios como estos, de los de la trinchera de enfrente, y de políticos que jamás solucionan un problema pero a quienes se les da estupendamente generar nuevos, Cataluña está ahora mismo en doble fila. Y no puede quedarse ahí eternamente entorpeciendo el tráfico, ya no hay otra solución que permitirles votar en condiciones (algo que, como digo, yo hubiera facilitado hace mucho tiempo). Como mínimo, un referéndum no vinculante que les permita a los catalanes expresarse, y al resto de españoles conocer su opinión. Eso sí, un referéndum «como dios manda», por usar la expresión favorita de Rajoy, y con una pregunta seria y sencilla, no ese engañabobos que se sacaron de la barretina algunos listos para el 9N.

Hay quienes defienden que debería votar toda España. Que dado que Cataluña es una parte del país, en la decisión de una hipotética «separación» deberíamos tener voz todos los españoles. Entiendo a quienes piensan así, me parece una posición lógica que me crea bastantes dudas. Sin embargo, yo no defendería esa postura. Mirad el ejemplo de Escocia: allí no ha votado todo el Reino Unido. Cuando un miembro de una pareja quiere separarse de su cónyuge, no necesita de la aprobación de la otra persona, es una decisión unilateral. Después llegará el reparto: tú te quedas con esto y yo con lo otro, deudas incluidas.

De todas maneras, el Gobierno siempre tendría la opción de organizar una votación en toda España. Así sabríamos la opinión de Cataluña comparada con la de otras comunidades autónomas. E igual nos llevábamos una sorpresa, porque no tengo yo por seguro que en el resto de regiones el resultado fuera el de un «no» clamoroso. Hay mucha gente harta del victimismo de cierto sector catalán, sería interesante ver qué votaban al respecto los madrileños, extremeños, murcianos, andaluces… Igual optaban por un «sí, por favor, que se vayan de una vez».

 

El Gobierno de Rajoy en evidencia

 

Dentro de lo mal que se están haciendo las cosas desde ambos lados, los políticos catalanes están dando un baño a los del PP, en especial a nuestro presidente virtual; un tal Mariano Rajoy, a muchos no os sonará.

Recordemos que Artur Mas acudió a El Objetivo, bien es verdad que Ana Pastor reveló que le costó que fuera, pero acudió, en pleno escándalo Pujol además, y sin papeles. ¿Imagináis a Rajoy en esa tesitura cuando estalló el mal llamado caso Bárcenas? Impensable. En cambio, Mas dio la cara y estuvo muy bien, aunque la fastidió al final de la entrevista, cuando nos tomó por tontos al asegurar que no había visto la comparecencia de Pujol.

Y recientemente, en otro programón del indispensable Salvados (mientras no bajen el nivel, no me cansaré de elogiarles), Oriol Junqueras se prestó a una arriesgada propuesta de la que salió airoso. Y una vez más, expuso sus opiniones de frente, a las claras: él quiere la independencia, i punt. Pudimos ver una cara más personal de este político, y yo saqué una conclusión particular: que Oriol fue un niño al que su madre le contó que vivían en una nación sojuzgada y oprimida por la malvada España, que le enseñó su historia de Cataluña, y todo eso caló tan hondo en el pequeño Oriol que determinó encaminar su vida futura a desfacer ese agravio. Lo suyo es una cuestión principalmente sentimental.

Y mientras tanto, Rajoy sigue oculto en su madriguera como toda la legislatura. Supimos desde muy pronto que cobraba sobresueldos; que amparó a otros corruptos como él; que su partido se ha financiado durante décadas (años en los que él estaba ahí) a base de comisiones que, naturalmente, se satisfacían en dinero negro, y que cuando el dinero que no podían blanquear les salía ya por las orejas, como les sucede a tantos grandes empresarios españoles, se lo llevaron a Suiza y a otros paraísos fiscales. Y su táctica, en esto como en Cataluña como en todo ha sido dejar el tiempo pasar, no meneallo y esperar a que escampe, que ahora «está lloviendo mucho».

 

Grafiti Mariano Rajoy, humor, la conjura de los necios, ignatius reilly, gobierno de Rajoy

Marianus Reilly (grafiti de Rajoy caracterizado como Ignatius Reilly, el protagonista de “La conjura de los necios”)

 

 

¿Defensa de la unidad de España?

 

Algunos incautos desmemoriados (y convenientemente adoctrinados) todavía piensan que el PP actúa así por ideología, por convicción, por defender la unidad de España. Esos no recuerdan la sumisión de Aznar a Pujol, sus concesiones. Similares, por cierto, a las que tuvo con ETA y con los nacionalistas vascos (recordemos las palabras de Arzalluz: «He conseguido más en catorce días con Aznar que en trece años con Felipe González».

La postración del PP ante los intereses nacionalistas y el diálogo y negociación con ETA se llevó a cabo en la época en la que necesitaban del apoyo de CiU y PNV. Ahora tienen mayoría absoluta y van sobrados.

Echando la vista atrás, queda bastante claro por tanto que el PP no actúa así por ideología; en estos asuntos, la única ideología del PP es el dinero. Pero tienen los medios de comunicación, gracias a los cuales consiguieron (con la inestimable ayuda de la pasividad y el fanatismo de los receptores de información) que la gente atacara la postura del gobierno de Zapatero frente al terrorismo a pesar de que no habían hecho nada distinto de lo que hiciera el PP de Aznar, y que arremetieran entonces contra dicho gobierno del PSOE y arremetan ahora contra CiU, sin recordar cuál fue la postura del PP de Aznar ante los nacionalismos.

Y por cierto, ya que hablamos del nacionalismo vasco: ahora están callados, esperando a ver cómo se resuelve la cosa, pero no dudo de que cualquier «conquista» que consiga Cataluña, ellos la reclamarán para sí. Tenemos «circo» para rato.

 
 
Música: Iberia sumergida, de Héroes del silencio («Este es mi sitio / y esta es mi espina»)

 

La imagen de cabecera me la ha regalado Ciro Quesada

 

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13 sin mordaza

  1. He aquí mi opinión: el deseo de independencia de Catalunya hubiera tenido sentido en aquéllos años en que la lengua y la cultura catalana estaban, digamos, perseguidas y censuradas. Pero ¿hoy? Hoy no tiene sentido, y ahí es cuando coincido contigo en lo del cuento que a Oriol Junqueras le contó su madre. Más bien responde a un odio irracional hacia todo lo que tenga que ver con España. Ojo, yo no me siento ni patriota, ni especialmente orgulloso de ser español ni le debo nada a nadie por haber nacido en este cacho de tierra, pero esa saña contra España no es ni medio normal.
    Por otra parte, como ya he comentado en más de una ocasión, vengo de Catalunya y doy fe de que allí los independentistas son minoría. La mayoría pasan olímpicamente del tema, no le dan ninguna importancia. Y no hablo de charnegos, sino de catalanes de pura cepa. Por cierto, qué curioso que un gran porcentaje de esos independentistas son hijos de inmigrantes andaluces y extremeños.
    Y ya que estamos, también todos pasan olímpicamente de Valencia, a pesar de la terrible paranoia que impera en Lo Regne imaginándose que los van a invadir para imponer su cultura.

    Un saludo

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  2. Salva, suscribo totalmente tu escrito, que en lo que a datos se refiere no difiere de lo que yo publiqué en su momento (ver al pie).

    Sólo un matiz y una hipótesis aventurada:

    Los independentistas nativos – Jonqueras es efectivamente uno de ellos – no creo que superen por mucho el nivel de votos que tenía ERC a finales de los años 70, y que andaba en torno al 4% del censo. Lo que nos falta es una justificación para los que han venido después.

    Mi hipótesis aventurada es que existe una relación con la teoría de resolución de conflictos, donde una de las herramientas más poderosas es el establecimiento de un objetivo común. Y eso es lo que proporciona la independencia para los catalanes, como en su día la Transición para todos los españoles, y puede ser que hoy también Podemos para un amplio sector del censo electoral. Algo que permite soñar con un futuro mejor, que requiere de nuestra participación colectiva y nos permite superar los percances diarios.

    Desgraciadamente, hoy por hoy los españoles estamos huérfanos de proyectos y no entendemos por qué los catalanes no se hunden en la resignación de lo anodino como el resto. Creo que algo de envidia también hay, porque ellos pueden hacer algo que a los demás nos está vetado: huir del gobierno español.

    Por último otro matiz a lo que comenta David. Cuando hablo con mis colegas que residen en Cataluña, mi sensación es que les encantaría pasar del tema, pero no les dejan. Creo que al final conseguirán que deseen independizarse de los independentistas, y entonces se habrá rizado tanto el rizo que será madeja, o nudo gordiano.

    Saludos.

    NB: puede ayudar el gráfico que incluí en https://baladring.wordpress.com/2014/08/24/cataluna-y-espana-son-ellos-somos-nosotros-o-son-los-de-siempre/

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    1. Pues ya sois tres: David, que viene de Cataluña, también opina (da fe de) que los independentistas son minoría; Miguel lo mismo; y el tercero tú, que has vivido un porrón de años allí.

      Coincido totalmente contigo en lo de la ilusión, el objetivo común. Voy a copiar una frase del artículo de hace un año, aunque esté algo feo citarse uno mismo:
      «En esta vida tan vacía, donde la mayoría de personas son incapaces de realizarse personalmente y vagan por ella como zombis, con un mundo interior semejante a una casa sin muebles, que te ofrezcan una meta, un ideal, es una cucharada demasiado apetitosa para rechazarla».

      Eso sí, envidia ninguna. Aunque la realidad sea más fea, siempre la he preferido a Matrix. Lo de autoengañarme o dejarme timar no me va, de ahí mi aversión a la Iglesia.

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  3. Buffffff… sabía que tarde o temprano ibas a escribir sobre el tema. Yo, creo que muchos ya lo sabéis y los que no, ahora también estaréis enterados de que soy catalana pura. Y no lo digo con desprecio ni orgullo, sino todo lo contrario. Nací aquí, y mis padres, mis abuelos, bisabuelos y otros, también. Simplemente lo considero circunstancial, aunque sí me siento catalana y ejerzo como tal. Y no, no soy independista, y sí, el 9N voté.

    ¿Por qué? Pues porque creo en la Democracia y las consultas populares, o referéndums no vinculantes, deben formar parte de nuestro sistema. Pero ni el PP, PSOE, CIU, ER y otros especímenes, quieren que sea así pues tienen miedo al pueblo y lo que éste opine. Y así también nos tienen cogidos por donde les pasa de los mismísimos y pueden jugar al ajedrez con nosotros.

    Es cierto que Cataluña ha pasado por momentos muy difíciles durante su historia, y eso nos ha quedado grabado en la sangre. Pero ahora no voy a hacer una diserción sobre el tema.

    Y añadir que los catalanes con dos dedos de frente, somos conscientes que están jugando con nuestros sentimientos. Y, ¿Qué decir de Mas? Todavía no sé si es un loco o un genio.

    Y me despido ya, que estoy escribiendo más que Salva y no puede ser…

    PD: El País Vasco tiene Hacienda propia, ¿No estará eso relacionado con su silencio?

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    1. Yo también estoy de acuerdo en que este tipo de consultas o referendums no vinculantes deberían permitirse y formar parte de nuestro sistema, pues no tienen otro objetivo que el de dejar que un pueblo se exprese. Vale que no está dentro del marco legal y toda la pesca, pero la ley se puede o no aplicar. Es como si tengo un campo de manzanos y viene alguien a llevarse 5 manzanas de mis árboles. Legalmente lo podría denunciar por hurto, pero… ¿valdría la pena denunciar por esto?

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    2. ¡Ja, ja, ja! Me da que para escribir más que yo todavía te queda. ¿O no te acuerdas del rollo de la entrada anterior? Que se lo digan a Miguel, que se ha quedado traumatizao XD

      Es verdad que Cataluña no tiene Hacienda propia, pero Cantabria tampoco…

      A mí Mas me da la impresión de cuando eres esquiador novato, te embalas cuesta abajo y sabes que si intentas frenar te la pegas, y si no, también.

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  4. Saludos Salva. Que ganas tenía de otro artículo ya que el último me dejó indiferente. Yo nunca llegaré a entender como Rajoy pudo llegar, no a presidente del gobierno, si no a líder del PP.

    Es evidente que ninguno de los dos quieren que se celebre ese referéndum. Aún sabiendo de sobra el previsible resultado (independentistas minoría). Pero hay que vender humo y desviar la atención…¡Qué pardilla puede llegar a ser la gente y que memoria más corta tenemos!

    Por cierto, lo de las oposiciones, por lo menos en Galicia, gente que tiene información, me ha dicho que antes de que salga el examen, algunos ya lo tienen en sus manos y por algunos ya te imaginarás quienes son (desde luego un hijo de fontanero o electricista, no).

    Pd: La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.
    Pd2: Me gusta Héroes, no me gusta Búmbury (no me preguntes por que)

    Groucho Marx

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    1. Pues es fácil. Rajoy llegó a líder del PP porque Rato le hizo la cobra a Aznar. Entonces el líder supremo de bigote señaló como segundo plato al futuro líder con barba, y se hizo el milagro. Democracia en estado puro.

      La gente ha dejado su memoria en manos de los medios, como un disco duro externo. Eso es un error gravísimo, porque los periodistas manejan entonces la memoria a su antojo.

      Con lo de Bunbury (supongo que te refieres a él como persona) coincides con mucha gente. A mí, en cambio, me cae bien Bunbury, Pérez-Reverte e incluso Frank de la Jungla (lapidadme).

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  5. Salva, yo también soy fanático de Frank de la Jungla. De hecho, envidio y me gustaría tener su arrojo y su manera de fluir con la vida. Igual que Jesús Calleja, otro de mis “ídolos”.

    De Bunbury mejor no hablar. Si antes le tenía ojeriza, después de leer su biografía, escrita por Pep Blay, ahora me parece un ejemplo viviente de arrogancia y divismo que le viene muy grande. Prefiero la honestidad, la humildad y la familiaridad de un tío como Rosendo o El Drogas ;)

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