Avergonzados de ser de derechas

En el artículo anterior (Ideologías políticas: 10 diferencias) intentábamos explicar someramente a los advenedizos en política, especialmente a los más jóvenes, cuáles son algunas de las diferencias esenciales entre la izquierda y la derecha.

 

Votemos con conocimiento de causa

El que quiera votar a la derecha que lo haga, faltaría más, pero que lo haga con conocimiento de causa, sabiendo exactamente por lo que está optando cuando introduce su papeleta en la urna. No entiendo que alguien vote al PP si su ideología no coincide con la de la derecha en la mayoría de los 10 puntos indicados en el artículo anterior (podrían haber sido más, escogimos 10 para redondear). Porque sí, a pesar de que algunos se empeñen en crearos una especie de Show de Truman a medida, el PP es muy de derechas (¡sorpresa!). Otro día hablaremos de la historia reciente del país en el que vivís, jovenzuelos, y veréis de dónde viene esta gente que ahora nos gobierna. Y de eso hace sólo cuatro días, como quien dice.

Por supuesto, no hay que comulgar con todos los temas enumerados en la entrada del lunes para considerarse de una ideología o de la otra. A mí, por ejemplo, el actual Estado de las Autonomías no me gusta. Pero con los inevitables matices personales, porque por suerte no somos robots (aunque casi todos los partidos —también los de izquierdas— intenten convertirnos en autómatas), coincido con los otros 9 ejemplos elegidos.

Claro que para despejar vuestra confusión, ayudaría que no os hubieran engañado afirmando cosas como que «el PP es el partido de los trabajadores» (como prueba ahí está su reforma laboral, que los dejaba aún más indefensos frente a los empresarios), ni hubiesen ocultado en campaña electoral los recortes que tenían intención de hacer en cuanto llegaran a la Moncloa, especialmente los referidos a Sanidad y Educación.

Sus homólogos de EEUU, los republicanos (nada que ver con los que aquí nos oponemos a la monarquía, no os liéis) sostienen sin ocultarse que no quieren Sanidad pública. Pero en España la derecha juega sin mostrar sus cartas, y cuando los engañados ciudadanos de centro, los que no votan a un partido a piñón fijo, le piden explicaciones con cara de tontos, en el PP repiten el mantra de la «herencia recibida» con la impagable ayuda de sus medios (en realidad, lo de «impagable» no es muy exacto.
 

 

Sabíamos y sabemos lo que nos espera (…) Ninguna voluntad de mirar atrás ni de pedir a nadie responsabilidades que ya han sido sustanciadas por las urnas hace un mes.

Pues menos mal, porque han pasado más de dos años y siguen culpando a Zapatero y al PSOE para justificar sus medidas ideológicas. Este vídeo prueba que Rajoy lleva mintiéndonos desde el primer día. Literalmente, porque el vídeo es de su discurso de investidura.

 
 

¿Por qué lo llaman liberal cuando quieren decir de derechas?

 

Los reparos del PP para admitir abiertamente su ideología son comprensibles; es lógico que se avergüencen, dado lo que la dictadura de derechas le hizo a este país. Así es como llegaron a sacarse de la manga, hace relativamente poco tiempo, el eufemismo «liberal», pero no os dejéis engañar: es un burdo maquillaje. Otra careta.

Esto hay a quienes no les gusta nada. Porque claro, que mientras algunos se dedican como periodistas o tertulianos a defender lo indefendible, «orgullosos de ser de derechas», por usar uno de los lemas de Intereconomía, el partido al que apoyan reniegue de su ideología, no les debe de hacer mucha gracia. Ese es el motivo de que Losantos suela referirse a la derecha española como «Maricomplejines». Sabe de lo que habla, él pasó del comunismo a la derecha más rancia sin complejos.

 

Otras entradas sobre ideologías políticas:

Nightwish – Phantom Of The Opera

Música: The Phantom of the opera, versión de Nightwish

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