Adoctrinamiento Parot

No quería meterme en este tema por ser un asunto demasiado sensible y el que escribe poco amigo de delicadezas, pero aquí estamos. Y es que como se ve en la imagen, llevo días oyendo a unos berrear «doctrina Parot sí», y a otros lo contrario. Para variar, la inmensa mayoría lo hace sin reflexionar, adhiriéndose automáticamente al bando que le dicta su «ideología», cuyo camino se encargan de marcar con líneas fluorescentes en los cerebros los medios de comunicación, no sea que a alguno le dé por pensar por sí mismo y se equivoque de trinchera. Yo me quedo en el medio: doctrina Parot sí… pero sin retroactividad, claro.

Se da una circunstancia muy curiosa: multitud de políticos y poderosos no han cumplido, cumplen ni cumplirán ninguna pena debido a fallos en los procedimientos, prescripción de los delitos, etc. Y en estas ocasiones, aquellos que ahora claman al cielo por la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, excusan en cambio la impunidad resultante de dichos tecnicismos legales como un mal menor, porque las leyes están para acatarlas, es lo que nos convierte en un Estado de derecho, bla, bla, bla. En su acérrima custodia de la sacrosanta igualdad de todos los ciudadanos ante la Justicia, pueden irse al otro extremo, hasta el punto de llegar a juzgar al juzgador: recordemos si no las investigaciones del caso Gürtel (o Gürcenas). Garzón fue condenado debido a las escuchas que ordenó, a pesar de que estas se hicieron para intentar frenar a quienes se estaban enriqueciendo a nuestra costa. Con el tiempo se demostró que el juez no tuvo ningún arrebato de locura, pues el que quiso pudo oír las conversaciones entre el Bigotes, Camps, Costa y compañía; asquearse con lo de «amiguito del alma», «te quiero un huevo», a ver si me pillas «caviar» para las fiestas… Conversaciones mediante las que se comprobó que el PP está metido en el fango de la corrupción hasta los sobacos. Pero no, con los nuestros la ley hay que respetarla, Garzón se extralimitó al intervenir las conversaciones privadas entre los mafiosos y sus abogados, dejó indefensos a los pobres políticos y empresarios, así que le damos once años de inhabilitación para que recapacite, y mientras nosotros vamos moviendo cuentas bancarias y destruyendo pruebas durante cuatro años. ¿Y Camps y Costa? «No culpables», por supuesto.

Si lo que pretenden sugerir es que la ley se puede amañar a conveniencia, que lo único importante es que los delincuentes paguen por sus delitos, ¿significa eso que si cambiamos mañana la legislación en base a la cual se declararon nulas las escuchas del caso Naseiro, Zaplana y otros corruptos del PP serán condenados al fin? Estaría bien, porque se fueron todos de rositas, y de aquellos lodos estos sobres.

Es «encomiable» la contundencia con la que responden algunos al Tribunal de Estrasburgo (de boquilla y desde aquí) y al auto posterior de la Audiencia Nacional, llegando incluso a pedir que no se aplique la sentencia.

 

Comunicado del PP, 27 de junio de 2013

Comunicado del PP, 27 de junio de 2013


 

Muy valientes, aunque contrasta con su aceptación sumisa, servil y complaciente ante las crueles agresiones a la ciudadanía que nos van imponiendo desde Bruselas, ataques que se iniciaron al final del Gobierno de Zapatero, y que con el actual Gobierno de Rajoy se han recrudecido hasta lo que hace sólo unos años era inimaginable.

Y llegamos a una parte muy importante de este asunto. Una vez más, la manipulación política y mediática (dios, qué buen país sería si tuviera buen periodismo), la utilización partidista del terrorismo. En esto la derecha que sufrimos es ejemplar: se dedicaron a arremeter contra el Gobierno de Zapatero usando sus medios de altavoces, y ya se sabe que una mentira mil veces repetida termina convirtiéndose en realidad. Y mentían, ya que el Gobierno socialista no llevó a cabo nada que no se hubiera hecho previamente. Ahí tenemos a Aznar y sus:

 

El Gobierno y yo personalmente ha autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación

 

¡Fiuuuuuuu! Así es como se llaman los etarras a sí mismos. Si eso lo hubiera dicho Zapatero…

 

Estoy dispuesto a ser generoso si es necesario, a ser comprensivo, si ello ayuda al final del terrorismo.

 

 

Que no veo mal las negociaciones de Aznar con ETA, ojo, era lo lógico y lo esperable, el diálogo nunca puede descartarse. Para lo contrario no se necesitan políticos, podría llevarlo a cabo cualquier fanático. Pero me parece indecente la manipulación, la desvergüenza y la falta de coherencia que supone criticar lo que ellos mismos hicieron, con más entusiasmo si cabe.

La aplicación retroactiva de la doctrina Parot ha sido un disparate de la misma envergadura que lo fue forzar la ley con el fin de que De Juana Chaos no saliera a la calle cuando le tocaba, algo que quedará para vergüenza del PSOE. Eso sí, de justicia es reconocer, aunque no lo justifique, que en aquel momento el Gobierno socialista se estaba viendo bombardeado por la oposición y los medios de derechas, siendo objeto de una campaña sin igual para acusarles poco menos que de colaboración con banda armada, usando sin pudor la excarcelación de De Juana Chaos como artillería, como si el Gobierno de Zapatero hubiera tenido algo que ver; ¡había cumplido su condena! Pero difama, que mucho queda y los borreguitos balan. Esto de De Juana es exactamente igual que si la oposición acusara a Rajoy de haberse vendido a los terroristas porque Inés del Río esté libre. Sin embargo, los socialistas, habitualmente con más sentido de Estado en lo concerniente a ETA, no están utilizando este asunto para cargar contra el Gobierno. No obstante, y aunque parezca una broma, el Gobierno y sus medios ¡le están echando la culpa otra vez a Zapatero! Es de locos, una fijación obsesivo-compulsiva que deberían hacerse mirar.

Para atacar al Gobierno socialista la oposición del PP tampoco dudó en utilizar vilmente a la AVT, que se dejó hacer, como ahora, en aquel entonces dirigida por el inefable Francisco José Alcaraz. ¿Alguien sabe en qué convenio entra Familiar de víctima de terrorismo? Porque a algunos sólo les falta la nómina. Son excepciones, por suerte, pero estos, los politizados, podrían reunirse bajo las mismas siglas con unos sutiles retoques, no sé, Amigos de Vivir del Terrorismo, quizá. A propósito: no veo a los que le reprochan a otros colectivos las subvenciones que reciben, quejarse de las que percibe la AVT.

Esta derecha irresponsable y kamikaze es la que se dice formada por «patriotas», «hombres de Estado»… ¡Qué va! Que no os engañen, su ideal es su cartera, y no dudaron, ni dudan, en poner en riesgo al país o al llamado «proceso de paz», si así consiguen sacar rédito político para continuar en el cargo y seguirse forrando. Les daba pavor que el cese de los asesinatos llegara con un Gobierno socialista, motivo por el cual se dedicaron a poner vigas en la rueda. A pesar del PP el fin de los asesinatos etarras se produjo el 20 de octubre de 2011, con Zapatero en la Moncloa, pero ni los socialistas ni sus medios afines buscaron rédito electoral de ello, apelando siempre a un éxito compartido por la sociedad en su conjunto (como así es, en efecto). Sin embargo, estoy plenamente convencido de que si el «cese definitivo de la actividad armada» hubiera llegado con un gobierno del PP (en la época del vídeo de antes, por ejemplo), se habrían hartado de repetir que el PP ha vencido a ETA, que la firmeza de Aznar ha terminado con el terrorismo.

Y del mismo modo, y volviendo al caso que nos ocupa, no es difícil imaginar lo que la AVT y el PP en la oposición habrían vomitado, manifestaciones contra el Gobierno incluidas, si la sentencia de Estrasburgo hubiera tenido lugar durante el gobierno de Zapatero. Aquello tan simpático de ZETAP se quedaría en mantillas.

Los que ahora piden cadena perpetua, leyes ad hoc o lo que haga falta para saciar su sed de venganza, son los que nos acusan a los que creemos que ya va siendo hora de que se juzguen los crímenes del franquismo, de «rencorosos». Para ser tan beatos, lo de Mateo 7:3 lo llevan regular.

«Los terroristas no tienen derechos, habría que matarlos, que aparezcan muertos en las celdas, se dice después que se han suicidado y a otra cosa». Bien, «argumentos» de esta calaña no voy a entrar a debatirlos, porque no sé ahora mismo dónde tengo guardado el diccionario español-neandertal. Pero me hace mucha gracia (en realidad me da una pena inmensa) que los mismos cerriles que defienden estas cosas, los mismos que ponían como modelo de resistencia a la Thatcher («esa sí que tenía un par de ovarios») y bravuconeaban en privado, proponiendo para acabar con ETA el rebajarse a su mismo nivel, recurrir al asesinato de Estado, son los que se echaron hipócritamente las manos a la cabeza cuando salieron a la luz los crímenes de los GAL y no dudaron en usarlos de ariete contra el Gobierno de Felipe González.

Por último, me molesta que se hable de años de cárcel y de pudrirse en ellas, como si las prisiones fueran un almacén de escoria. Y no, oigan, las prisiones deberían ser unos centros de rehabilitación. Ahora son todo lo contrario, fábricas de crear delincuentes, pero tendrían que servir para reintegrar a los presos en la sociedad, en lugar de los actuales edificios invisibles donde recluimos a los que no tienen dinero, poder o contactos para librarse de terminar allí.

 

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Habría que cambiar la ley para que los condenados por ciertos delitos no salgan nunca a la calle? ¿Instaurar la cadena perpetua o, incluso, la pena de muerte? Si tampoco os callan, podéis publicar vuestros comentarios debajo.

 

Publicado el 28/10/2013 en Diario Progresista

Imagen de cabecera: Doctrina Parrot (Brotesto y Salva Solano)

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