Votar a Pablo Iglesias

«En la izquierda hay mucha gente que piensa que lo bueno es lo que hace uno. Es muy poco hábil. Es una autoderrota».

George Lakoff. No pienses en un elefante

 

Pablo Iglesias Turrión, tertuliano habitual de La Sexta e Intereconomía, presentador de La Tuerka, es la cabeza visible de un nuevo proyecto político para las elecciones europeas (y para las generales de 2015, supongo, si les va la cosa bien), llamado Podemos. Si me permitís un inciso trivial antes de entrar en materia, os diré que agradezco que se hayan dejado de siglas en el nombre.

 

¿Votar a Pablo Iglesias? 

El proyecto está apoyado por Izquierda Anticapitalista, y entre otra cosas nace de la negativa de IU a llevar a cabo unas primarias abiertas para elegir a sus candidatos. Ha dicho Pablo:

 

Queremos convencerles, desde el máximo respeto a su manera de funcionar, de que un sistema que permita la participación de los ciudadanos en la conformación de las listas electorales y en la elección del candidato es una buena forma de empoderar a la gente y que eso es lo que necesita el país (…) Ojalá tomen en consideración nuestra propuesta. Lo que estamos proponiendo es básicamente un método y una voluntad: que las listas electorales de la alternativa al régimen y por la soberanía sean el resultado de la participación directa de la gente. Creo que buena parte de su militancia lo está deseando.

 

Pretenden conseguir una candidatura potente de izquierdas. No obstante, han asegurado que si IU aceptara hacer primarias, Pablo Iglesias se presentaría como candidato a dirigir ese partido y, en caso de que perdiera, se quedaría allí «a las órdenes» de quien hubiera resultado elegido.

Como no podía ser de otra manera en este país donde el único que no recibe es el que no hace nada, a Pablo le está cayendo la del pulpo, también desde la izquierda y, más concretamente, desde Izquierda Unida. Es cuando menos chocante, porque el tertuliano ha sido alabado hasta el paroxismo por las bases de este grupo debido a su manifiesta preferencia electoral hacia el mismo. Pero ah, amigo, ha sido hablar de encabezar otro proyecto y empezar a recibir. Han recurrido incluso a lo fácil, alusiones  a su coleta (mira, ¡como hacen los de derechas!).

Esto no debería sorprender a nadie; muchos (¿la mayoría?) en ese partido han empleado más tiempo y energía durante estos dos años en atacar al PSOE que al Gobierno del PP. Se han hartado de repetir la cantinela del PPSOE, que está muy bien como reproche general a los de Rubalcaba (oye, os estáis acercando cada vez más a la derecha, vosotros veréis lo que hacéis), pero que resulta ridícula cuando el que la repite pretende defender seriamente que, actualmente, PSOE y PP son lo mismo. No, de eso nada, y no voy a gastar teclado en explicar lo obvio: no es lo mismo malo que peor, y cualquiera con dos dedos de frente y un mínimo de objetividad estará de acuerdo conmigo en eso.

Sin embargo, en cuanto opino así, siempre hay alguien de IU que viene a acusarme de ser de derechas o, lo que ellos parecen considerar peor, del PSOE. Ya he dicho más de una vez que no apoyo incondicionalmente a ninguna organización política (habláis de los partidos como si fuerais de su propiedad, «soy» de…), y que esa, la identificación cerril y obtusa con cualesquiera siglas, la considero uno de los principales males que ha llevado a España (y al mundo, si ampliamos el zoom) al actual estado de putrefacción. A mí todavía no me han marcado con el hierro como a una res. Otros, en cambio, deberíais miraros el muslo: tenéis unas siglas grabadas a fuego.

 

Viñeta Fanatismo El Roto

Crédito: El Roto / El País

 

No sólo la toman con el PSOE: desde que se presentó UPyD, la campaña de acoso y derribo por parte de IU ha sido feroz. Ya los oigo justificarse: «Es que el de Rosa Díez es un partido de derechas encubierto, es la marca blanca del PP». Pongamos que acepto esa teoría. Pero hete aquí que casualmente ocurrió lo mismo con el surgimiento de Equo, y con el Partido Pirata, el Partido X, PACMA, Escaños en blanco

También han despreciado a Miguel Ángel Revilla, Garzón y Elpidio Silva cuando se ha rumoreado sus posibles apoyos o participaciones en otros grupos políticos (si se les hubiera vinculado con IU, serían los mejores, como lo era Pablo). Y cada vez que se ha hablado de que el 15M pudiera derivar en una propuesta política, se han puesto muy nerviosos y han atacado al movimiento casi más que lo hace La Razón, que ya es decir.

Es un poco bipolar esta actitud de quejarse amargamente del bipartidismo, rechazando a la vez cualquier otra propuesta alternativa al PPSOE. Bipartidismo no, pero más de tres tampoco. Así, podría parecer que no les importaría seguir con el actual sistema de alternancia en el poder si fuera IU la que reemplazara a los socialistas en el cansino juego del quita y pon con el PP.

Les altera sobremanera todo lo que puedan considerar competencia, y esto me lleva a la siguiente reflexión: me da la impresión de que un gran porcentaje de militantes/simpatizantes/votantes de IU firmarían que el PP siga gobernando tras las próximas elecciones (con el espaldarazo a la corrupción y la estocada mortal que eso supondría para los derechos sociales en España), si a cambio «su» partido sube en número de escaños. Y eso es traspasar la delgada línea que separa ideología de fanatismo. O de oportunismo. Anteponer el Partido al bien común.

Y es que se diría que habían visto el cielo abierto, que era su momento, PP y PSOE tocados, suben espectacularmente en las encuestas, al fin vamos a dejar el banquillo… Y entonces florecen otras opciones electorales. No es justo.

Olvidan que un movimiento político sólo debe ser un medio, nunca un fin. El fin debería consistir en tratar de aunar en un proyecto una fuerza de izquierda que sea una alternativa seria a la cohesionada derecha, a este PP que aglutina en su seno desde los más reaccionarios franquistas hasta aquellos a quienes les avergüenza confesar su ideología conservadora. Una fuerza que ilusione y, hoy por hoy, el PSOE no lo hace (Rubalcaba ni te cuento), pero IU tampoco. Hablo de que ilusione fuera de sus filas, que pueda atraer los millones de votos de los «indecisos» (o no fanáticos) de izquierdas. No tengo nada contra Cayo Lara, en apariencia es un tipo noble y sensato que por desgracia irradia el mismo carisma que mi mesa de escritorio. Vale, es verdad que Rajoy ganó unas elecciones, pero porque la izquierda se abstuvo (para variar). No ganó Rajoy, ganó el PP. Le hubieran votado lo mismo si hubiesen puesto de candidato a un mono, y habría estado a la altura (los monos no hablan inglés ni reconocen su propia letra, pero saben coger sobres).

 

Izquierda Unida y la izquierda hundida

Creo que la izquierda necesita, además de aparcar diferencias, un líder con carisma y tirón mediático. Si cumple o no Pablo Iglesias con ese perfil, no lo sé. A mí, ni fu ni fa, aunque parece que goza de un gran apoyo popular (han conseguido 50.000 firmas en un día), construido en base a sus frecuentes apariciones televisivas y las frases que le dedica a Marhuenda y compañía.

No entiendo ni a los que critican encarnizadamente un proyecto que no ha nacido aún, como quien dice, ni a los del «ya tiene mi voto». ¿Ya? Si no os habéis leído ni el manifiesto. Pues sí que os vendéis baratos. Casi diría que os regaláis. Así, no me extraña que estemos como estamos.

El principal argumento para renegar del, hasta hace dos días adorado profesor, es que «divide» a la izquierda, de ahí el montaje que ilustra esta cabecera. Por esa regla de tres, también podrían decir los del PSOE que IU «poda» (un buen trabajo le hacen a la derecha, desde luego). Recuerda más bien a la rabieta de un amante despechado, que arremete contra el que le abandona en lugar de examinarse para reflexionar acerca de qué parte de culpa puede tener él en su partida. No es nuevo, pasó con Mónica Oltra y ya pensé entonces que no dice gran cosa de un partido el dejar escapar a alguien de la valía política de esta mujer.

Y motivos para la reflexión IU tiene muchos, aunque escuchando a tantos fanáticos, podríamos pensar que es un partido «inmaculado». Su nivel de exigencia al prójimo es muy alto, pero cuando llega el momento de predicar con el ejemplo, fallan estrepitosamente. Ante las incoherencias e irregularidades, actúan como los otros partidos (PP, PSOE, CiU…): encubren, silencian y justifican. Y las reacciones, cuando las hay, son muy tibias. La lista podría ser larga, citemos sólo unos cuantos casos: su participación cómplice apoyando al PP en la catástrofe de Caja Madrid a través de Moral Santín; IU Madrid y Eddy Sánchez; adeudan a Hacienda más de un millón de euros; permitieron que gobierne el PP en Extremadura; la concejal de Navarra que cobraba dietas por reunirse con ella misma; el mamoneo de Benahavís; no enviaron al Tribunal de Cuentas la auditoría a la que están obligados por ley (no lo hizo ningún partido, ¡y no pasa nada!); su incoherente participación en el reciente reparto de los miembros del Consejo General del Poder Judicial…

Fotografía enchufados IU Benahavís

Lista de 75 enchufados por IU en Benahavís (Málaga)

 

A pesar de acusarles de ser de derechas, cuando hace falta gobiernan con el PSOE. Y si es necesario, también con el PP, como pasaba en Camas (caso de corrupción con alcalde de IU condenado).

Y están sujetos al sumiso borreguismo de la disciplina de voto tanto como los demás. De esto le he oído quejarse a Alberto Garzón, pero siguen funcionando así. Leed si no lo que dice Julio Anguita en Público, en referencia precisamente al proyecto de Pablo Iglesias:

 

Me parece una idea excelente. Ahora bien, como yo no sabía cuál iba a ser la respuesta de IU, tengo que matizar que si IU rechaza esa propuesta yo, como militante, me debo a la disciplina de partido y de voto. Esta es mi posición.

 

Es decir: estos son mis principios, pero si no le gustan, tengo los de mi partido.

 

Tampoco los veo presionar para que los desorbitados salarios de los diputados, que se acercan o superan los 6.000 euros al mes (!), se bajen a unas cantidades más terrenales. No deja de sorprenderme el síndrome de Estocolmo de tantos ciudadanos, que aceptan como lo más natural del mundo pagarles (porque lo pagan ellos) esas cantidades indecentes a sus señorías, aunque estén recortando derechos sociales con la excusa del «no hay dinero».

Si Podemos se desarrolla y llega a ser una realidad aparte de IU, y la diputada Tania Sánchez Melero, a la que muchos votantes de su grupo ensalzan incluso cuando pierde los papeles, decidiera un día (que no creo) desmarcarse de IU para irse al partido de su pareja, le ocurriría lo mismo. Pasaría de ser el referente femenino de la izquierda a una hipócrita. «Si ya se veía, estaba siempre en Intereconomía y La Secta. Otra infiltrada del PPSOE».

Qué paciencia…

Vídeo: Tania Sánchez perdiendo los papeles

 

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Música: Perro traidor, de Saratoga

Crédito de la imagen de cabecera

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  1. Hace muchísimos años, allá por la veintena, tuve un compañero de estudios afiliado a UGT y PSOE. Hablábamos mucho sobre lo divino y lo humano y nos llevábamos muy bien. Eramos algo extremos, como cualquiera a esa edad, pero en cuanto tocábamos el tema “política” mi amigo Juan perdía los papeles y se apuntaba a cualquier idea que dictase el partido, aunque, como yo le decía:
    tu no puedes estar de acuerdo con eso, despues de todo lo que hemos hablado. Daba igual, el repetía
    punto por punto aquello que el partido daba por bueno. Decidí entonces que JAMAS me afiliaría a
    un partido. Hay que tener un cerebro “lavable” y yo soy un poco gorrina con mi cerebro, me gusta tenerlo lleno de mis cosas. A mis 61 sigo en mis trece y nunca me he afiliado a nada político. La verdad es que tienen mentalidad de funcionarios, con todos mis respetos para estos y solo buscan
    tener seguras sus habichuelas.

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    1. Qué bueno: “Hay que tener un cerebro “lavable” y yo soy un poco gorrina con mi cerebro, me gusta tenerlo lleno de mis cosas”.

      Pues sí, es como tú dices. Y eso que no he querido meterme con los temas “internacionales”, porque me parecía que, como modesto toque de atención a IU, que es lo que pretendía, ya estaba bien. Pero cuando se ponen a defender lo indefendible (tema Siria, por ejemplo), dan ganas de… No sé de qué 😉

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  2. NO ES MALA IDEA, AL MENOS PLANTEA SUS IDEAS PORQUE CREE EN ELLAS, PERO NO ES MI TIPO. SOY UN LIBERAL CONVENCIDO Y APUESTO POR LA LIBERTAD EN TODOS LOS AMBITOS Y SOBRE NO CREO EN LOS QUE VIVEN DE LA POLITICA COMO SON EL PPSOEIUNAZIS
    UN SALUDO CORDIAL

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    1. Gracias por leerme a menudo a pesar de la diferencia ideológica que hay entre los dos.
      Me vas a permitir una pequeña maldad al respecto: el subcomandante Marcos, al que elogiabas cuando hablamos de él aquí hace 4 ó 5 entradas, no es precisamente de derechas (me resisto a usar el eufemismo “liberal”) 😛

      Un saludo, amigo.

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  3. Me gustará saber la opinión de Pablo Iglesias acerca de una moderación de la absolutista e intolerante Ley Antitabaco actual,me diría mucho de quien es en realidad aunque ya me la imagino….

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  4. El PSOE no es malo, es MUY malo. Respeto a IU entiendo que no quisieran primarias abiertas, les costó mucho llegar hasta donde están y ahora que venga uno nuevo y les quite ese puesto tan cómodo y bien remunerado, pues que decir, que les jode. Una pena, que hubiese pasado si Pablo Iglesias fuese la cara visible de IU. Tengo varias preguntas: ¿Quién será el número 1 de Podemos para las generales?
    Por fin puedo discrepar contigo. ¿Revilla? No gracias. Ese si es populismo barato. Lleva años formando parte de este sistema y ¿Qué ha hecho por cambiarlo o mejorarlos? Nada. Solo dice lo que la gente quiere escuchar, aunque hoy sea blanco y mañana negro.
    Pd: a posteriori, has clavado este artículo.

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    1. No voy a ser yo quien defienda a este PSOE. Sin embargo, creo que estamos de acuerdo con lo que yo quería decir al afirmar que «no es lo mismo malo que peor». Si el PSOE es muy malo, como dices (y no te voy a rebatir), entonces el PP es muy-muy malo. Ese era el sentido 😉

      Je, je, veo que sigues con la ironía perfectamente engrasada.

      ¿Quién será el número uno de Podemos para las generales? Pues sinceramente, espero que «Él» XD Claro que también pensaba que no iba a ir a Europa precisamente por eso, y mira… En cualquier caso, visto lo visto, de esta gente cabe esperar cualquier cosa, y seguramente lo que decidan les salga bien.

      ¡Gracias por comentar!

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  5. Hola Salva:

    Muy buen artículo, y muy bien escrito. Estoy de acuerdo contigo en todo. Bueno, en CASI todo.

    Eres un poco duro (justo, ojo, pero duro) con el electorado de Podemos cuando dices:

    “[…] ¿Ya? Si no os habéis leído ni el manifiesto. Pues sí que os vendéis baratos. Casi diría que os regaláis. Así, no me extraña que estemos como estamos.”

    Hombre… Las cosas están cambiando muy deprisa. Sin duda, la gente aún ‘firma’ muchas veces sin leer, en función de sus impresiones y sentimientos, pero ya no tanto como antes. Es la primera vez que un partido se abre a los electores y les invita a participar en la gestación de su proyecto, después de 40 años de dictadura y 30 y pico de ‘todo para el pueblo pero sin el pueblo’. No querrás que en apenas un año este bendito país se convierta en Suecia, ¿no?

    Sólo era eso. Por lo demás, muy ponderado y esclarecedor. A ver si te lee Alberto Garzón y toma nota…

    Y otra cosa: serías un estupendo miembro activo de Podemos. ¡Lástima! 😉

    Un saludo.

    Responder
    1. Hola, Olga:

      Gracias por las buenas palabras, las merezco totalmente 😛 . En cuanto a la frase que indicas, hay que tener en cuenta que el artículo es de enero de 2014, hace un año, cuando empezaban a recoger firmas que apoyaran la creación del futuro proyecto. Todavía no existía Podemos, como quien dice.
      Hoy no escribiría esa frase, pues ya ha tenido tiempo todo el mundo de conocerles (aunque siempre ha habido, hay y habrá adeptos o detractores de lo que no conocen, lo que no les impide ser tan fanáticos como el que más, si es necesario). Te paso otra entrada más reciente donde también hablo de Podemos (entre otras cosas), un año después: Y en 2015, ¿qué?

      ¡Nos leemos!

      Responder
      1. Discúlpame, Salva: no me fijé en la fecha de publicación. Si lo hubiese hecho, ten por seguro que TAMPOCO habría escrito ese comentario. Debe ser que leo demasiado, ergo demasiado deprisa. Además, la información y reflexión sonaban tan actuales… Debe ser que ya entonces te anticipabas con acierto a los acontecimientos.

        Estoy escribiendo un post en el que te menciono. ¡Sigamos así!

        Responder
  6. Aaron Carbonell Elorriaga 17/01/2016 a las 19:07

    Es notoriamente acertado este artículo, que curiosamente con todo lo acaecido durante estos dos años sigue manteniendo gran actualidad, yo no me he leído el programa de Podemos pero, aún así, he votado a dicho partido, debería haberlo leído, pero en esta vida donde el reloj apremia a la mente no alcanzo a elegir con propiedad.

    Responder
    1. Gracias, Aaron. Bienvenido.

      Sí, parece que en este caso el tiempo me ha dado la razón. Pero más que nada, este artículo vale para demostrar que por parte de IU vienen atacando a Podemos y a sus representantes desde antes de que naciera el partido, que esta postura beligerante no tiene que ver con que Podemos «haya renunciado a salir de la OTAN», ni otras excusas similares que pusieron los de Garzón en campaña electoral.

      En cuanto a la segunda parte de tu comentario, ten en cuenta que mi crítica a los que decían que iban a votar a Podemos «sin haber leído el manifiesto» hay que enmarcarla en enero de 2014, cuando poco se sabía de las ideas que defendería este partido. Desde entonces, hemos tenido dos años para recibir información (bien que muchas veces, manipulada).

      Si todavía te interesa echarle un vistazo al programa (quién sabe, igual hasta vamos a nuevas elecciones), aquí tienes un resumen.

      Un saludo.

      Responder

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